miércoles, 4 de mayo de 2016

Los resignados de la miseria política y de la política de la miseria.



 

 


Rajoy, ‘compareciendo’ ante los medios a través de un plasma.

 

 

Dar España por perdida

Según el último barómetro del CIS, tres de cada cuatro ciudadanos consideran que los políticos acceden al poder única y exclusivamente por intereses personales


 
  Diario.es.
El mundo era mucho más sencillo antes de las filtraciones masivas. En el pasado, uno podía sospechar que tal político o tal empresario no eran del todo honrados, pero carecía de pruebas concluyentes. Eran solo suspicacias propias de la clase trabajadora, siempre tan desconfiada con la gente que viste trajes a medida. Ahora, gracias a las filtraciones, sabemos que los malpensados tenían razón. Que (al menos) nuestro país ha sido dirigido por una tropa de canallas y sigue siéndolo a día de hoy.
No son solo las Cortes Generales; es la monarquía, los medios de comunicación y las instituciones financieras. Desde que somos pobres, nos han brotado los mangantes en todos los rincones del poder. La misma turba insigne que se ha pasado treinta años diciéndonos que la Transición se hizo lo mejor que se pudo, ha hackeado la democracia de todas las maneras posibles: en Andorra, en Suiza y en el Pacífico, con facturas de ficción, con enchufes, tres porcientos y testaferros.
Esta certeza de vivir en un país dirigido por granujas ha dado lugar al movimiento indignado, ruidoso y telegénico, pero también al movimiento resignado. Los indignados somos muchos; los resignados, más. Si el eslogan de los indignados es "no nos representan", el de los resignados es "tú también trincarías si pudieses".
Este colectivo anímicamente derrotado medra silencioso en las calles, hasta que, cuando uno menos lo espera, se manifiesta con un: "España no tiene arreglo". Y a ver cómo contrarrestas tú semejante certidumbre (tan asentada, por otra parte, en la historia de nuestro país).
Si el eslogan de los indignados es "no nos representan", el de los resignados es "tú también trincarías si pudieses"
Quien mejor ha expresado la frustración que genera este fenómeno es Cristina Pedroche, intelectual en funciones hasta que encontremos a alguien mejor, cuando dijo aquello de: "No puedo callarme y decir ‘que cada uno vote a quien quiera, eso es libertad’. Que sí, de puta madre, entonces que la gente que vota al PP, que se ha demostrado que hay muchísimas personas que aunque les roban les siguen votando, oye, olé por ellos, pero a mí no me caen bien".
Según el último barómetro del CIS, hecho público ayer mismo, tres de cada cuatro ciudadanos consideran que los políticos acceden al poder única y exclusivamente por intereses personales. Muchos de esos ciudadanos no votarán en junio o votarán a Los De Siempre solo porque están convencidos de que los españoles, por algún motivo, no valemos para honrados. 
Quizá la indignación y los partidos que ha generado nunca consigan tanto poder como la tropa del 78. Quizá ni siquiera haga falta. Basta con que trascienda la idea de que, a lo mejor, España tiene remedio. Aunque sea mentira. A eso algunos lo llaman placebo y otros utopía. Pero, se llame como se llame, siempre será mejor que dar España por perdida.

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Nota.-

También,  es curioso en los sondeos que aquel  que mas alto puntúa como político, Garzón, luego lo voten menos y aquel que puntúan menos, Rajoy el plasmado, luego lo voten más. O el sondeo está mal hecho o España está   mal.  O las dos cosas. Y de administrar la miseria política  pasaron a administrar  la política de la miseria.   . Sobre todo la mental. Y llevemos 8 años así .Y así piensan seguir. Intentando desactivar  cualquier cambio  real  que no sea lampedusiano. Si por un lado la socialdemocracia tradicional entro en crisis ante los reptos del futuro, por otra la derecha tradicional en España es profundamente reaccionaria...de ahí la crisis del modelo de la transición y su bipardismo que pudo ser desarrollado con la misma Constitución pero de otro modo y no esperarlo todo de la entrada en la unión europea y en el euro. El estrepitoso fracaso de las cúpulas políticas tradicionales y de la UE de la austeridad y sin alternativas, machacando a Grecia, es la  otra cara de  la misma moneda que solo saben huir hacia delante o reaccionar a la inversa con el auge de la extrema derecha en Europa  o con lo que vemos en  las propias elecciones americanas  o en la misma Inglaterra. Si que hay alternativa pero no la de ellos claro  y ahí estamos entre un mundo que se niega a desaparecer y otro que le impiden  renacer, suicidándose en su bunker. Como en el siglo XVII , en todo. Pero más como un paradigma de la elíptica Kepler. Entre un mundo que no terminaba de morir y otro que aun se negaba a nacer. Como los muertos vivientes comiendose a los vivos.

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