miércoles, 19 de agosto de 2026

Heidegger y el nacionalsocialismo .

 

Reseña de Heidegger y el nacionalsocialismo (Plaza y Valdés, 2013), de Ángel Xolocotzi Yáñez

Crónica sobre Martin Heidegger:


 1926-1936

   
 
 Salvador López Arnal | 18/08/2026 |

La intención general de su proyecto, observa Ángel Xolocotzi Yáñez [AYX a partir de ahora], es seguir de modo cercano la relación entre la biografía y la obra de Heidegger [H de aquí en adelante] a lo largo de su vida «y no solo respecto del compromiso con el nacionalsocialismo». Por otra parte, sostiene el autor (y este reseñador con él), tratar de entender esa relación «tomando solo el año del rectorado [1933] es una visión miope y no objetiva».

El proyecto de AXY ha sido estructurado en cuatro volúmenes. En este, el segundo de la serie, «se intenta cubrir el inicio del período que muestra el paso de la ontología fundamental al pensar ontohistórico, la famosa Kehre [que algunos estudiosos ponen en cuestión], y en el cual se inserta tanto el acercamiento al nacionalsocialismo como su paulatino alejamiento, pasando, por supuesto, por el período de rectoría en la Universidad de Friburgo» (29). El ensayo «se inserta en esa serie de trabajos que buscan mostrar la complejidad de la vida y obra de Heidegger». De ese modo, «se pretende dar herramientas para llevar a cabo una interpretación adecuada, es decir, que mediante la fuerza de la prueba pueda justificar los impulsos recibidos para el pensar o para el obrar correspondiente. Así se logrará un panorama más enriquecedor en torno al paso de la ontología fundamental al pensar ontohistórico», los dos grandes momentos del pensar heideggeriano en opinión de AXY.

Uno de los principios que han guiado la investigación y redacción del autor, el principal de ellos, «es lo que la tradición ha llamado el compromiso con la verdad. Eso quiere decir simplemente que de la documentación publicada y consultada en archivos no se ocultará nada». La selección de citas (que, claro está, es una elección) esta guiada «por la relevancia de las acciones y el momento histórico correspondiente» (25).

(Entre la serie de trabajos que aspiran a mostrar la complejidad de la vida y obra de H., AXL cita complacido el clásico de Hugo Ott (Martin Heidegger. En camino hacia su biografía, 1988), que refleja «la pasión por la documentación histórica»; el ensayo de Holger Zaborowski (Eine Frage von Irre und Schuld? Martin Heidegger und der Nationalsozialismus, 2010), y la tesis doctoral de 2011 de Florian Grosser, Revolution Denken. Heidegger und das Politische 1919-1969).

Otra de las consideraciones centrales de AXL: «Por las brechas que ha abierto, queda fuera de duda el carácter filosófico de su obra [la de H., que no es mera ideología, que no es mero envoltorio ideológico del nazismo como sostiene Faye, por ejemplo, vindicando su expulsión del mundo filosófico académico], aunque les duela tanto a los detractores [a los que AXL, ignoro las razones, nunca llama críticos]». De esa manera se deja ver claramente «que la interpretación de la totalidad de la filosofía heideggeriana, como algo enraizado en una ideología determinada, no hace sino pasar por alto los más simples cánones de rigurosidad que se exigirían a un trabajo serio». Y si esto no fuera suficiente, añade, «se desprestigia, de paso a todo aquel [Gadamer, Jonas, Arendt, Anders, Strauss, Levinas, Patocka, Derrida, Foucault, Sartre, Rorty… entre muchos otros “grandes filósofos” citados por el autor] que “lamentablemente” haya recibido impulsos de Heidegger» (23).

AXL ha recibido, sin duda, el impulso de H. Un ejemplo, entre muchos otros, de su buen hacer histórico-filosófico, de su excelente conocimiento de la vida y obra del autor de Sendas perdidas:

Ser y tiempo fue publicado por presiones externas al interés pensante de H. La necesidad de obtener condiciones favorables para su carrera y trabajo universitarios y el sostén de su familia «lo obligó a preparar la publicación». A partir de la publicación de la obra póstuma y de epistolarios [unas 10.000 cartas, 200 interlocutores, 35 volúmenes] «tenemos conocimiento de la formación del libro». El mito de que se trataba «de una ‘obra de inspiración’ ha sido superado». Si esta obra, una de los ensayos filosóficos más citados, estudiados y valoradas de la filosofía del siglo XX (y de lo que llevamos del XXI) «se inserta en una serie de condiciones que conducen a su publicación, la cuestión no se agota al ver solo a Ser y tiempo como la obra, ignorando su conformación y publicación». Ver solo la obra puede, «en mentes muy finas [la del autor, por ejemplo], dar impulsos fundamentales», pero en otros casos puede dar lugar a «atribuirle etiquetas inapropiadas como pensar que tal texto representa una antropología filosófica o existencialista». A partir de la obra póstuma y de epistolarios de H. se sabe hoy «que el libro fue publicado por presiones institucionales, pero extraído de otros manuscritos ahora accesibles». De esta forma, la obra, a partir de indagaciones biográficas (sobre vida y obra) llevó a ser aprehendida como lo que es realmente: «no es ningún texto fruto de la cabaña de Todtnauberg, sino un manuscrito que recolecta de modo sintético parte de lo ya trabajado en múltiples lecciones». De ahí que actualmente, sostiene AXL, una lectura rigurosa de Ser y tiempo «remite indiscutiblemente a su historia, es decir, a las lecciones de Friburgo y Marburgo dictadas por Heidegger entre 1919 y 1926». De lo cual no se infiere, en mi opinión, que Sein und Zeit no pueda ser leído y estudiado con independencia de esas lecciones.


La anterior nota es una de las documentadas informaciones-reflexiones que nos presenta y obsequia AXY en Heidegger y el nacionalsocialismo, un libro de título equivocado, una probable estrategia editorial con finalidades comerciales, que puede confundir al potencial lector. Un apunte sobre el autor.

Doctor en filosofía por la Albert-Ludwig Universität de Friburgo, AXY es (o ha sido) profesor de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (México). Tiene en su haber dos traducciones de Heidegger (Seminarios de Zollikon y Preguntas fundamentales de la filosofía), libros coordinados por él y ocho ensayos de su autoría. Entre ellos cabe señalar Fenomenología de la vida fáctica. Heidegger y su camino a Ser y tiempo (2004), Subjetividad radical y comprensión afectiva. El rompimiento de la representación en Rickert, Dilthey, Husserl y Heidegger (2007). AXY ha seguido trabajando sobre la filosofía tardía de Heidegger, así como en la elaboración de una crónica de su vida y obra de la que el libro que comentamos, como se ha señalado, sería una aproximación parcial, la del período 1926-1936.

Forman Heidegger y el nacionalsocialismo el prólogo, la introducción, «Crónica de la vida y obra de Martin Heidegger (1926-1936), que es, que debería haber sido, el título del ensayo, un índice de personas (pp. 165-182; entre ellas: Elfride Petri, Karl Löwith, Carlos Astrada, Emmanuel Levinas, Erik Wolf, Xavier Zubiri, Ernst Jünger, Ernst Nolte, Eugen Fink, Hans Jonas, Herbert Marcuse,…) y la bibliografía (en la que AXY no cita, por ejemplo, la tesis doctoral de Manuel Sacristán, Las ideas gnoseológicas de Heidegger).

Falta un índice onomástico que hubiera resultado muy útil en esta ocasión.

El capítulo «Crónica de la vida y obra de Martin Heidegger» está dividido en cuatro apartados de diversa longitud (el 2º y 3º son, con diferencia, los más extensos): 1. La publicación de Ser y tiempo. 2. De Ser y tiempo al rectorado (1928-1933). 3. Los meses del rectorado (1933-1934). 4. Del rectorado a los Aportes a la filosofía (1934-1936). ¿Por qué hasta 1936? Con palabras de AXL (que son, al mismo tiempo, una neta toma de posición): «La crónica mostrará que, después del rectorado, Heidegger se despreocupará cada vez más por la situación presente y regresará a la tradición filosófica. No solo la escasa referencia al Führer y al nacionalsocialismo se hará cada vez más patente, sino que poco a poco se dejará ver un incremento en su crítica. Uno de esos momentos en los que se externa la crítica es a lo largo de 1936, por ello se justifica que este volumen de la crónica abarque solo hasta dicho año» (24).

Una ilustración del «índice de nombres» (que no incluye a Ortega, a pesar de que AXY cita y reproduce parcialmente dos de las cartas que H. dirigió al autor de La rebelión de las masas): «Karl Löwith será, en sentido estricto, el primer alumno importante de Heidegger. Se doctora en Múnich con Moritz Geiger en 1923 con una tesis sobre Nietzsche y se habilita con Heidegger en Marburgo en 1928 con la tesis El individuo en el papel del prójimo. La relación con Heidegger será determinante a lo largo de su vida: primero verá a Heidegger como el gran maestro, y después lo criticará despiadadamente. En una carta a Petzet, Heidegger lamenta las críticas de Löwith (Petzet, 1983, 98-ss), y en otra carta a E. Blochmann, del 19 de enero de 1954, [Heidegger] incluso dice de Löwith: «Acerca del pensar no tiene la más mínima idea; quizás lo odia» (H-B, 103). El énfasis es mío y el despiadadamente (a veces escribe más razonablemente «detractores») es de AXL, quien, en cambio, nada dice del comentario (este sí, despiadado) de Heidegger sobre el pensar de su exalumno. (Sugerencia de lectura, una lectura que, a buen seguro, no les dejará indiferentes: Karl Löwith, Mi vida en Alemania antes y después de 1933. Un testimonio, Madrid, Visor, 1992).

Recordemos el objetivo del autor: «El trabajo que aquí presento se propone esclarecer algunos aspectos de la vida y obra de un pensador determinante para la filosofía contemporánea: Martin Heidegger». Se trata de una investigación que intenta dar a conocer «en forma de crónica, la relación entre la vida y la obra de Martin Heidegger a partir de documentos y cartas recientemente publicadas [son 29 los epistolarios consultados], así como de material consultado en archivos [son 16 los archivos y legados consultados]» (13). Su posición sobre el asunto histórico-filosófico vida-obra: «Quizás también hace falta conocer la obra para entender la vida de Heidegger y especialmente divisar en su justa medida la relación con el nacionalsocialismo. Sin embargo, lo que debe quedar claro es que se trata de un camino de exploración para una mejor comprensión de lo acaecido, sea del lado de la obra o sea del lado de la vida. Eso significa, pues, que no se puede anular ni una ni otra. Por ello entonces sería un error de principio el intentar subsumirlas y considerarlas de modo unilateral. En múltiples interpretaciones sobre Heidegger ha ocurrido tal proceder de modo que al final surgen dos bandos: los despreciadores, que subsumen la obra en la vida, y los idólatras, que hacen depender la vida de la obra» (21). (Los énfasis son míos y despreciadores es término, para mí desafortunado, del autor).

El trabajo presentado, señala AXY, es la continuación de las investigaciones que ha realizado y que de modo sintético se plasmaron en tres publicaciones: Una crónica de Ser y tiempo de Martin Heidegger (2011), Fundamentos y abismo. Aproximaciones al Heidegger tardío (2011) y, junto a Luis Tamayo, Los demonios de Heidegger. Eros y manía en el maestro de la Selva Negra. «Remito al lector a estos textos en donde encontrará una serie de elementos que se amplían, continúan o retoman en las diversas secciones de la presente investigación».

Las «moléculas informativas-reflexivas» que componen el libro de AXY, una especie de diario sobre vida y obra de H. construido en base a los materiales consultados indicados en la bibliografía, son textos (muchos de ellos del propio H.) del siguiente tenor:

I. 2 de octubre de 1929: H. escribe al Director de la Oficina de la Universidad del Ministerio para la Instrucción Pública de Baden, Viktor Schwörer: Lo que no puedo más que indicar indirectamente en mi informe, se lo puedo decir aquí claramente. Se trata nada menos que de la toma de conciencia urgente del hecho de que nos encontramos ante la siguiente alternativa: o bien dotamos nuestra vida espiritual alemana de fuerzas y de educadores auténticos, salidos de la tierra, o bien la dejamos definitivamente al enjudiamiento [Verjudung] creciente en el sentido amplio y en el sentido restringido del término. No encontraremos el camino más que si ayudamos a abrir nuevas fuerzas, sin preocupaciones ni complicaciones infructuosas. (Cf. Sieg, 1989, 50).

II. 20 de septiembre de 1930: H. expresa sus ideas en torno al papel de la universidad y después añade: Con ello no apruebo el «término medio», sino el hecho de que la realidad del pueblo y de las razas encuentre el camino hacia sus propias fuentes y fuerzas. (H-B, 20 de septiembre, 38).

III. Septiembre de 1930: H. se encuentra en Fránkfort con Hannah Arendt y su esposo Günther Stern [Anders]: Martin: cuando te vi hoy, perdóname que enseguida me pusiera a organizar. Pero en ese mismo momento se me cruzó por la mente la imagen de cómo tú y Günther estaríais juntos en la ventanilla y yo, en el andén, y no pude esquivar la diabólica claridad de lo que veía. Perdona./ Tantas cosas juntas me confundieron en sumo grado. No solo, como siempre, que verte despierta en mi una y otra vez la conciencia de la continuidad más clara y urgente de mi vida, de la continuidad –déjame decírtelo, por favor– de nuestro amor (Arendt a H, H-A, septiembre, 63).

La posición de AXY respecto al tema que da (mal) título al libro: «En el caso de los simpatizantes [él mismo sería un ejemplo] también se requiere apertura para reconocer que hubo un compromiso de Heidegger al “aplicar” y concretar sus propuestas filosóficas en la ideología nazi. Eso evidentemente deberá ser reconocido y cuestionado rígidamente. Ya no se puede mantener la idea de querer proteger a Heidegger como alguien que “prestó resistencia” contra el nacionalsocialismo. Esos intentos se llevaron a cabo cuando no teníamos acceso a documentos originales y epistolarios. Sin embargo, los discursos de Heidegger entre 1933 y 1934 muestran fehacientemente su fanatismo por Hitler y el movimiento nacionalsocialista así como un vergonzoso oportunismo» (21) (Todos los énfasis son míos).

Algunas consideraciones complementarias:

1. No hay duda del interés de las «moléculas» que componen la crónica de AXY sobre la vida, la obra y la interrelación vida-obra en H., pero se echan en falta, en mi opinión, más desarrollos sobre el contenido filosófico, sobre las tesis de la filosofía de H. y su filosofar, sobre su estilo argumentativo (incluidas sus «creativas y discutidas» etimologías).

2. No siempre AXY es mesurado en sus comentarios. Así, en la Introducción, en la p. 18, escribe: «Si ya el intento de tematizar la vida únicamente al servicio de la obra implica un reduccionismo inaceptable, dejar pasar por alto el hecho de que Martin Heidegger también fue un hombre de carne y hueso podría conducirnos a la creación de ídolos para dos sectas antagónicas: la que valora solo la obra y desprecia los acontecimientos vividos, y la que destaca solo la vida dejando a un lado la obra. De aquí que, para algunos, Heidegger represente toda una figura idolatrada de la filosofía, mientras que para otros, cuya fama depende de la publicación de libros y panfletos en su contra, tanto él como su pensamiento merezcan ser despreciados».

Con esos otros AXY hace referencia a autores como Víctor Farías, Emmanuel Faye o Julio Quesada. El uso del término «panfletos» no es, desde luego, inocente. No es fácil ver las razones por las que la fama de los tres citados (hay más ejemplos) dependa de escribir textos en «su contra» (¿en su contra?) y, en cambio, la fama de los simpatizantes de su filosofía y su hacer (la del propio AXY, por ejemplo) no dependa de escribir textos (o panfletos) a su favor.

«Desprecio», como se señaló, no parece un término adecuado para hablar de críticas. Más adelante, en la misma línea, el autor habla de idólatras y despreciadores.

3. En cambio, la posición equilibrada (e informada) de AXL se manifiesta en textos como el siguiente: «Sin embargo, no solo son cuestionables las interpretaciones de aquellos que buscan anular alguna propuesta filosófica en H. a raíz de su vida, sino que el bando [término mejorable sin duda] contrario también presenta problemas. Aunque, efectivamente, en la biografía de un autor no puede estar ausenta su obra, esta no es sinónimo de aquello que acompaña a su obra: los intentos previos, los impulsos recibidos, las condiciones materiales, los intentos de «aplicación concreta» de lo pensado, etc. Que eso no es secundario lo muestra el hecho de que en el caso de Heidegger su obra principal, Ser y tiempo, fue publicada por presiones externas a su interés pensante» (19).

4. La afirmación de que la obsesión de las exposiciones de Faye o Farías «dejan ver un problema más personal que científico» (26), tal como señala AXY, no parece del todo consistente con su reconocimiento de que en los ensayos de Faye (nada digo de las aproximaciones de Farías) hay un trabajo propio de investigación. Tampoco parece de recibo el tono de algunas de las advertencias de AXY: «Quiero advertir al lector que solo tomará de estos textos [Ott, Faye] las fuentes descubiertas, pero de ninguna manera comparto la interpretación unilateral que llevan a cabo a partir de una elección parcial de los documentos» (el énfasis es mío). ¿Elección parcial de los documentos? ¿Y la suya es la única adecuada?

5. Un texto de AXL: «6 de noviembre de 1932, Elecciones parlamentarias en Alemania. H. vota por el Partido Nacionalsocialista (NSDAP), pero rechaza ingresar al partido». No era aún militante. Lo fue desde el 30 de abril de 1933, n.º de afiliación 3.125.894: «Ayer ingresé al Partido no solo por convicción interior, sino también por la conciencia de que solo de esa forma es posible una clarificación y aclaración de todo el movimiento […] mediante la asunción del rectorado de repente metido en nuevas tareas y por el momento debo dejar por completo mi trabajo de trasfondo. Pero ahora uno no debe pensar en sí mismo, sino solo en el todo y en el destino del pueblo alemán». No era militante, decía, pero, si se piensa en la situación histórica de 1932 y en la real práctica política, ya entonces muy conocida del NSDAP, no era cualquier cosa votar al partido nazi.

6. AXL da cuenta (nota del 19 de agosto de 1934) que H. firmó la declaración «Los científicos alemanes detrás de Adolf Hitler» (firmada por unos 900 intelectuales y académicos alemanes). Pero no informa del contenido de la declaración, en la que se proclamaba el apoyo incondicional a la figura de Adolf Hitler y a la transformación nacionalsocialista de Alemania, al tiempo que se sostenía que la ciencia, la educación y la cultura debían subordinarse a los intereses raciales, políticos y militares del Tercer Reich.

7. Un punto de partida histórico-filosófico del autor (que este recensor comparte): «Comparto con muchos investigadores la idea de que un compromiso central del trabajo filosófico es derribar ídolos. Sin embargo, en ocasiones como esta, se requiere el auxilio de un trabajo historiográfico para tal tarea. Y en ello radica la importancia de esta crónica, la cual proporciona elementos para evitar tanto una idolatría incondicional a Heidegger así como un aguerrido desprecio a su obra» (22). El énfasis es mío; mi matiz: la crítica a la obra heideggeriana no es siempre equivalente a desprecio, y muchos menos a «aguerrido desprecio».

8. Las otras caras del poliedro H. están también presentes en la selección. No se olvida AXY de ellas. Por ejemplo, la carta de H. (25 de octubre de 1934) a Ortega y Gasset para interceder a favor de su discípulo judío Karl Löwith (145).

AXY finaliza su relato con una breve nota: «Para finalizar esta parte conviene recordar que la relación de Heidegger con el nacionalsocialismo no concluye en 1936. Esta crónica continuará en un tercer volumen que abarcará el papel de la figura y filosofía de Heidegger hasta la II Guerra Mundial y la situación al término de esta». Sé de la existencia de La salvación de Heidegger: la apertura al diálogo en la posguerra (1945–1960), pero desconozco si AXL llegó a publicar el libro del período 1936-1945.

En síntesis: libro recomendable para heideggerianos (el autor lo es, desde luego) y también para personas que, como es mi caso, mantienen reservas sobre la vida, la obra y el filosofar del autor de Cuadernos negros.

PS: Una sugerencia y una nota.

La sugerencia: una lectura que con seguridad no les decepcionará: Nicolás González Varela, Heidegger, nazismo y política del Ser, Barcelona, Montesinos, 2017.

La nota (Francisco Vázquez y Álvaro Castro, Heidegger en España. Historia de una recepción, Madrid: Akal, 2026, p. 346; hay más referencias): «Ramón Rodríguez en España y Xolocotzi en México se emplazan en el rango más elevado de los exégetas universitarios de Heidegger y sus disposiciones corporales e intelectuales están acomodadas a esa situación. Por eso se expresan con la seguridad y la certitudo sui que les da el reconocimiento duradero de su autoridad y competencia. Otros lectores, que han interiorizado también la mirada académica, pero que ocupan posiciones de menor jerarquía, muestran menos contundencia y más titubeo en sus críticas, aunque estas sean igualmente condenatorias». Entre esos lectores, Mateo Belgrano y Sara Forteza Gamundi.

Diario de la guerra ruso-ucraniana

Blitz’ de drones


 “Un ataque con drones ucranianos alcanzó durante la noche un almacén de Wildberries en la región de Moscú, provocando un incendio durante un ataque aéreo a gran escala”, se jactaba ayer The New Voice of Ukraine, uno de los medios creados al son de la guerra para defender la versión ucraniana de los hechos. Mientras en la retaguardia Ucrania pierde infraestructuras críticas, industria, puentes y vagones de tren con los que mover el armamento hacia el frente, los medios ucranianos se jactan de ese gran éxito, hacer estallar por los aires -en realidad, la empresa negó daños graves, al contrario que en otras ocasiones, en las que ha admitido las pérdidas- almacenes de comercio electrónico.

En Kiev, la cuenta oficial de la defensa de Ucrania, publicaba un post en el que, sobre la base de una imagen de un sistema antiaéreo Patriot vacío, sin misiles, proyectaba un texto en el que afirmaba que “el ciclo se ha vuelto a repetir. Mientras las explosiones retumbaban en el cielo, lo que necesitaba era lo único que no podía encontrar, y tú estabas allí, en la encrucijada, esperando para hacérmelo saber”. El mensaje se produce apenas un día después de que la CNN publicara un reportaje que podía leerse como un contenido promocionado por el Gobierno ucraniano en el que el periodista estadounidense entrevistaba a un comandante de la defensa aérea al lado de su Patriot carente de misiles y ubicado en un lugar perfectamente fotogénico. “Esta es realmente una imagen desgarradora cuando tienes equipo, pero no puedes interceptar ningún misil”, afirmaba el oficial, que alegaba que no había podido disparar un solo interceptor en dos meses y medio.

Según la misma fuente, hace seis semanas que no se dispara un solo misil Patriot, algo que podría explicar las situaciones extraordinarias que se están viendo actualmente en el frente. Ayer, un caza ruso sobrevoló territorio bajo control ucraniano en una misión en lugar de actuar como es habitual, acercándose lo máximo posible al frente, pero sin arriesgarse a encontrarse en el rango de la defensa aérea ucraniana. Es probable que la carencia de misiles PAC-3 y PAC-2 no sea tan grave como la presenta Ucrania, pero la escasez es evidente. Pero aun así, Ucrania se muestra optimista, resaltando cada día sus sanciones de larga distancia contra Rusia.

Victoria y derrota conviven a la perfección en el discurso oficial ucraniano, aunque gran parte de la prensa se centre solo en la primera parte, ocultando no solo los problemas, sino incluso los resultados de los ataques ucranianos. “Ucrania lanza 637 drones hacia Moscú, según el alcalde, y una instalación de Wildberries resulta afectada”, titulaba ayer ABC. “Ucrania lanzó 620 drones contra Moscú y sus alrededores en la madrugada del martes, según afirmó el alcalde de la capital, en uno de los mayores ataques aéreos de Kiev contra la región, mientras que Crimea, anexionada por Rusia, informó de que sufrió cortes de electricidad tras los ataques”, añadía Reuters, que incluía el único éxito real -castigar a la población civil de Crimea por su deslealtad- del que ha sido uno de los ataques ucranianos más potentes de la guerra y que se centró especialmente en la región de Moscú.

Sin embargo, en lo que debería ser una pista de cuáles fueron los éxitos, ninguno de los muchos artículos que habló incluso de blitz o de ”ofensiva con drones contra Moscú” mostró imágenes de los impactos, posiblemente porque no se produjeron. Los medios solo podían aspirar a imágenes de la caída de metralla, algo poco apetecible si el objetivo es resaltar las enormes capacidades ofensivas ucranianas y la forma en la que Kiev ha llevado la guerra hasta Moscú. E incluso eso cuenta con una trampa, ya que el ataque se produjo en la “región de Moscú”, que rodea a la capital rusa, pero que no la incluye.

Varios centenares de drones ucranianos, explicó Clément Molin, una de las referencias del seguimiento diario de la guerra en las redes sociales. Aunque su análisis es estrictamente proucraniano, Molin criticaba ayer la opción de atacar la región más defendida de la Federación Rusa. La tasa de drones no derribados ronda el 10-20% en el caso de aeronaves no tripuladas rusas en Ucrania, explicaba, para añadir que, en lo que respecta a Ucrania, la tasa ronda el 2-5%, todo ello con datos ucranianos, cuya credibilidad es cuestionable, ya que acostumbran a pecar de triunfalismo. Molin añadía también el escaso rendimiento de la joya de la corona, los misiles Flamingo, en cuyo uso los impactos son la excepción y no la norma. El razonamiento de Molin, que se sumaba al consenso que se produjo ayer entre las cuentas de seguimiento de la guerra, argumenta que la escasa tasa de éxito obliga a seleccionar cuidadosamente los objetivos. De la misma forma que los analistas han jaleado los ataques ucranianos contra refinerías rusas, el intento de Zelensky de llevar la guerra a la puerta de casa de los rusos está provocando las críticas de quienes no acostumbran a negar la razón al presidente ucraniano. Hay “numerosos objetivos menos defendidos” y al alcance de los drones “en las regiones fronterizas”, sentenciaba ayer Molin.

Los objetivos no se limitan a las regiones de la Federación rusa según su territorio internacionalmente reconocido. Ayer, Antonio Grossi, director general del Organismo Internacional de la Energía Atómica y aspirante a secretario general de Naciones Unidas, denunciaba un ataque y exigía el cese “inmediato” de los “inaceptables” ataques contra la central nuclear de Zaporozhie, situada en Energodar, bajo control ruso desde marzo de 2022.   La ausencia del culpable en los titulares es suficiente para deducir que no se trataba de drones rusos, aunque los artículos que hacen referencia al incidente no mencionan quién dispara periódicamente contra la única central nuclear ucraniana en manos rusas. (1)

Esas “acciones inaceptables” que Grossi denuncia “están en absoluta contradicción con los siete pilares y cinco principios” de garantía de la seguridad de las instalaciones nucleares, algo aún más importante en un conflicto bélico y en un lugar tan cercano a la línea del frente. Los ataques no se producen únicamente en los alrededores de la central, desde la que Ucrania afirma que Rusia dispara artillería, pero que, a la vez, afirma que Rusia bombardea. Ayer, un dron impactó a las seis de la mañana en una parada de autobús utilizada por la plantilla de la central. Según las autoridades locales, el ataque dejó “16 víctimas entre personal y contratistas, incluyendo un fallecido y tres heridos graves”. Los ataques selectivos contra el personal de la central no se limitan al ingeniero jefe, asesinado por Ucrania hace unas semanas, sino que se extienden también al resto de la plantilla. Hay objetivos que son más sencillos que otros y las paradas de autobús no suelen ser lugares protegidos por la defensa aérea.

Para aquellos más complicados, Ucrania no solo cuenta con sus drones, que chocan contra las defensas de la región de Moscú, sino que dispone de la colaboración de sus principales aliados, entre los que destaca el Reino Unido, el más implicado de los socios occidentales de Kiev. “Apoyamos a Ucrania al 100% contra esta guerra ilegal dirigida por Vladimir Putin. Estamos proporcionando apoyo para que Ucrania pueda defenderse, y esa ha sido la posición británica a lo largo de todo este conflicto”, afirmó ayer el nuevo primer ministro británico Andy Burnham. El líder laborista quiso insistir en que el cambio de liderazgo no supondrá -como no lo ha supuesto en los cinco cambios de Gobierno que se han producido desde 2014- ninguna modificación en la forma en la que Londres va a gestionar la asistencia a Ucrania en la guerra común contra Rusia.

Esa cooperación va más allá de la compra de armas estadounidenses y suministro de financiación y se extiende a su uso en territorio de la Federación Rusa según sus fronteras reconocidas. Las palabras de Burnham respondían a la condena rusa que se había producido horas antes. “Las acciones de Londres tendrán, inevitablemente, consecuencias de las que tendrá que responder. Cuanto mayor sea su implicación en el conflicto y mayor su apoyo a la maquinaria terrorista de Kiev, más alto será el precio que pagará por ello”, afirmaba el comunicado ruso, que condenaba el uso de armamento británico en los últimos bombardeos. “Por primera vez, se utilizan drones británicos para llevar a cabo «ataques en profundidad» en el territorio continental de Rusia”, titulaba The Times. Con drones propios o ajenos, Ucrania continuará atacando objetivos sencillos en los territorios del sur, Donbass y Crimea, pero, ante todo, seguirá tratando de golpear aquellos lugares que le garantizan titulares más amplios e imágenes más espectaculares, ya sean las refinerías rusas o las dos capitales europeas, Moscú y San Petersburgo. Aunque eso implique un endurecimiento de la respuesta rusa en un momento en el que Kiev muestra a la prensa mundial sus sistemas Patriot carentes de misiles.

https://slavyangrad.es/2026/08/19/blitz-de-drones/#more-35131


 Nota del blog .-(1) 

https://insurgente.org/el-director-general-del-organismo-internacional-de-la-energia-atomica-oiea-rafael-grossi-exige-el-cese-de-inmediato-de-los-ataques-de-ucrania-a-la-central-nuclear-de-zaporiyia/

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martes, 18 de agosto de 2026

Nuevo homenaje en Ucrania a un nazi exhumado.

 

Imágenes del homenaje en Ucrania a un nazi exhumado

A los patéticos que se niegan a ver el carácter fascista.otanico del gobierno ucraniano, este homenaje a un nazi les viene que ni pintado.

Con excesiva pompa y patetismo nacionalista, el III Cuerpo del Ejército Ucraniano celebró el «regreso» de Yevgen Konovalets. El ataúd que contenía los restos del primer líder de la organización fascista Organización de Nacionalistas Ucranianos (OUN) fue llevado el viernes por la noche, escoltado por una guardia de honor formada por portadores de antorchas y banderas del Movimiento Azov, hasta la Catedral Patriarcal de la Resurrección de Cristo de la Iglesia Greco-Católica Ucraniana en Kiev. Dmytro Kucharchuk, el neonazi jefe del departamento de ideología del III Cuerpo —antiguo animador de coros de hooligans que coreaban «¡Sieg Heil!» — y Georgi Kuparashvili, director de la Escuela Militar Yevgen Konovalets, inaugurada por Azov en 2016, lo cubrieron con la bandera de la OUN en una solemne ceremonia. El transporte se realizó en un vehículo blindado «Austin» de la Primera Guerra Mundial, restaurado por miembros del III Cuerpo.

El espectáculo nazi fue dirigido personalmente por el comandante del cuerpo, a quien el presidente Volodymyr Zelensky había ascendido a general de brigada en 2025: Andriy Biletsky recibió la procesión fúnebre con el ataúd de Konovalets en la entrada de la catedral con un discurso: «Hoy se encuentran aquí dos generaciones», dijo el «Líder Blanco» del movimiento «Azov». Recordó a Konovalets como comandante de la unidad de fusileros «Sitcher», establecida en 1917 para la (efímera) República Popular Ucraniana y la Organización Militar Ucraniana (OMU), precursora de la OUN fundada en 1929, y elogió a sus propios seguidores, que han operado como un estado dentro de un estado desde las protestas del Maidán de 2014, como sus sucesores.

Lo que se omitió —como en todos los discursos en honor al héroe nacional— fue que Konovalets fue aliado de Hitler hasta su asesinato por un agente soviético en 1938, y que la UVO, posteriormente la OUN, colaboró ​​con los servicios de inteligencia de la Reichswehr alemana y, a partir de 1935, con la Wehrmacht. Según historiadores como Grzegorz Rossoliński-Liebe, tras una reunión con Hitler en 1933, Konovalets instó a los ucranianos a apoyar al Führer porque, según él, «abriría las puertas al Este». También está documentado que Konovalets era antisemita. En 1934, exigió medidas severas contra los «matrimonios mixtos con judíos», a los que consideraba «enemigos de nuestro renacimiento». Y en el primer aniversario de su muerte, su organización prometió «venganza» contra los «reptiles ruso-judíos que llevan siglos chupándonos la sangre».

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Nada de esto ha impedido que la élite ucraniana desate una ola de fetichización de Konovalets en el país. Los medios de comunicación están repletos de reportajes sobre políticos, militares, clérigos y otros pilares de la sociedad ucraniana desfilando o arrodillándose ante el féretro expuesto en la iglesia, acompañados por una guardia de honor de las fuerzas armadas ucranianas. «Durante décadas, se ha intentado borrar, distorsionar o eliminar su nombre», declaró el domingo Kirilo Budanov, jefe de gabinete presidencial de Zelenskyy. «Los enemigos de la Ucrania independiente temieron al coronel en vida, y le siguen temiendo hoy en día».

El cuerpo de Konovalets fue exhumado el 11 de agosto del cementerio de Crooswijk en Rotterdam y trasladado a Ucrania dos días después. El procedimiento fue organizado al más alto nivel: por Budanov, del Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania, y por Oleksandr Alferov, director del Instituto Ucraniano de la Memoria Nacional y antiguo oficial del Azov. Los restos de Konovalets permanecerán ahora temporalmente en el Cementerio Nacional Militar hasta que puedan ser trasladados al «Panteón de los Héroes», cuya creación fue decidida por el Gabinete de Ministros de Zelenskyy el 1 de julio .

«Cada una de las generaciones anteriores heredó la causa ucraniana en un estado inacabado», declaró Biletsky. «Somos los primeros en tener una oportunidad real de liberarnos de estas pesadas ataduras y completar la obra del coronel y de todos sus grandes predecesores». El III Cuerpo profundizó en este punto en sus canales oficiales de redes sociales: «¡El imperio que lo asesinó será destruido!».


ttps://insurgente.org/imagenes-del-homenaje-en-ucrania-a-un-nazi-exhumado/



domingo, 16 de agosto de 2026

Como Zelensky se alió con los nazis ucranianos

 

         

Zelensky, presto homenaje  a Andriy Melnik, líder nazi ucraniano   de la  (OUN) durante  1941-45 que estaba anteriormente sepultado en Luxemburgo. Lo declaro héroe de Ucrania  se arrodillo ante su tumba con un ramo de rosas (1)

«Cómo el presidente judío de Ucrania hizo la paz con los paramilitares neonazis». 

Reportaje de Mintpress sobre Volodímir Zelenski y sus alianzas con la extrema derecha

sábado, 15 de agosto de 2026

La guerra del Petróleo . 2

  La guerra petrolera de Trump es tan existencial para la hegemonía estadounidense como para la supervivencia de Irán frente a las amenazas de Trump de destruirlo e imponer un régimen títere similar al logrado en su victoria sobre Venezuela.

Michael Hudson:La última línea de defensa del dólar

Michael Hudson, 

 (economista estadounidense )

Los objetivos imperiales de la guerra petrolera de Estados Unidos, desde Venezuela hasta Irán.

Los funcionarios estadounidenses son sorprendentemente directos al describir su estrategia para mantener el poder imperial de Estados Unidos. «El dominio del dólar es esencial», declaró el secretario del Tesoro, Scott Bessent, el 24 de junio de 2026 en una entrevista televisiva. 

Explicó que la razón por la que Estados Unidos impuso sanciones comerciales y financieras a Venezuela era que este país «vendía petróleo con descuento a China y no recibía dólares». Un país que no fijaba el precio del petróleo en dólares ni invertía las ganancias en cuentas en dólares representaba una amenaza para la capacidad de Estados Unidos de mantener el papel central del dólar en el sistema financiero mundial, la principal fuente de la prosperidad estadounidense. 

Las guerras de Estados Unidos contra Venezuela, Rusia e Irán han tenido como objetivo obligarlos a fijar el precio de sus exportaciones de petróleo en dólares y, lo que es igual de importante, a invertir las ganancias en los mercados financieros estadounidenses o utilizarlas para comprar productos estadounidenses. 


 SIGUE  ... 

https://observatoriocrisis.com/2026/08/13/michael-hudsonla-ultima-linea-de-defensa-del-dolar

jueves, 13 de agosto de 2026

La guerra del petróleo. 1

 

Quid pro quo .


En 2020, cuando luchaba contra Joe Biden, un candidato al que no quería nadie pero que, como Zelensky, consiguió llegar al poder con una campaña en la que insistía simplemente en que no era su oponente, Donald Trump trató de conseguir del presidente ucraniano el kompromat -material comprometido- con el que acabar con cualquier posibilidad de victoria Demócrata. Zelensky había llegado al poder apenas unos meses antes con una campaña en la que únicamente tuvo de dejar hablar a Petro Poroshenko, que en sus cinco años de mandato se había deslegitimado tanto que el aspirante apenas tuvo que esforzarse para derrotarle. La legislatura de Zelensky comenzó con una falsa esperanza que nadie debió creer, pero que caló incluso en Rusia: si el nuevo presidente quería diferenciarse de su predecesor, tenía que prometer, como hizo para después no cumplir, limitar las leyes nacionalistas y lograr un compromiso con Moscú para detener la guerra en Donbass. Ese discurso dio a Zelensky una abrumadora victoria en las elecciones presidenciales y la mayoría absoluta en el Parlamento, otorgándole el control político absoluto del país y la fortaleza de permitirse decir que no al entonces presidente de Estados Unidos. Ayudó, sin duda, que Zelensky y su equipo percibieran que las posibilidades de reelección de Trump eran escasas.

Ucrania no ayudó a Donald Trump suministrando los datos que el Partido Republicano buscaba para probar la corrupción de la familia Biden y que tenían uno de sus escenarios preferidos en Ucrania. Allí, Joe Biden se había jactado de haber dado a Ucrania la orden de cesar al Fiscal General del Estado y su hijo Hunter, que carecía de la cualificación para el puesto, había sido obsequiado con un lucrativo cargo en el consejo de administración de Burisma, la mayor empresa privada del sector del gas, algo que siempre pareció un pago por los servicios prestados. Burisma debía ser la carta escondida en la manga de Trump, que ofrecía a Ucrania apoyo de Estados Unidos a cambio de ese material comprometido con el que compensar la mala situación económica con la que el presidente Trump se aproximaba a las elecciones, una circunstancia que hacía prácticamente imposible su victoria. Su derrota se debió a la coyuntura económica vinculada a la pandemia y al malestar social que se había creado durante el verano por el asesinato de George Floyd, las posteriores manifestaciones de Black Lives Matter y la movilización social y política que eso generó. Sin embargo, Donald Trump nunca dejó de reprochar a Zelensky que no le ayudara en su misión de derrotar a Joe Biden. El quid pro quo que, a la desesperada, a las puertas de la derrota, buscó Donald Trump se convirtió muy pronto en una alianza Biden-Zelensky que dio grandes réditos al presidente ucraniano, cuando su homólogo estadounidense reaccionó con rapidez y entusiasmo en el momento en el que le notificó que no necesitaba “un transporte, sino munición”.

Los tiempos y el Gobierno de Estados Unidos han cambiado y Zelensky ha alargado indefinidamente su legislatura gracias a la ley marcial, pero las necesidades de Ucrania siguen siendo las mismas. El presidente ucraniano, que hace un año fue sometido a la humillación del Despacho Oval, una reunión en la que tuvo que soportar un discurso en el que se le insistía que Ucrania carecía de cartas que jugar en la guerra, ha conseguido dar la vuelta a la relación con Estados Unidos y es ahora un proxy importante para Washington en su intento de controlar el mercado mundial de petróleo. Solo seis meses después de aquel recordado encuentro en la Casa Blanca, Donald Trump había comprendido ya la utilidad que Ucrania podría tener para Estados Unidos. Solo así pueden entenderse los pasos dados por el presidente estadounidense en el verano de 2025.

Por una parte, desde la tribuna de la Asamblea de Naciones Unidas, Donald Trump dio órdenes a sus aliados europeos de prohibir la adquisición de petróleo y gas ruso. En su encuentro con Zelensky, el líder estadounidense sugirió que Ucrania podría ganar la guerra e incluso recuperar sus territorios perdidos, algo tan falso como la afirmación de que Kiev carecía de cartas con las que luchar (Ucrania seguirá teniendo cartas mientras los países europeos sostengan el Estado y el ejército ucraniano). Fue entonces, y no ahora debido al espejismo mediático del cambio de tendencia en la guerra, cuando se gestó el en la postura de Trump que, por otra parte, autorizó la operación ucraniana que tenía como objetivo destruir las infraestructuras petroleras rusas. Como confirmaron los medios meses después, Estados Unidos aporta la inteligencia que hace posibles los ataques.

Si algo ha quedado claro este último año es la voluntad de Donald Trump de mantener el control del flujo del petróleo en sus manos o en las de sus aliados. Estados Unidos ha atacado directamente a dos grandes productores que no se encontraban bajo su tutela, Venezuela e Irán, este último con un resultado desastroso que, pese a negar a diario, se hace cada vez más evidente. Indirectamente, tanto gracias a la intervención ucraniana como a las sanciones, a las que se han sumado recientemente algunas incautaciones europeas de buques de la flota fantasma, Estados Unidos ha atacado también al principal productor rival político y petrolero de Estados Unidos, la Federación Rusa. Pese a las aparentemente buenas palabras de Trump y las sonrisas de Witkoff en cada una de las muchas ocasiones en las que ha visitado el Kremlin, la lucha de Estados Unidos contra el petróleo ruso era evidente incluso antes de que el presidente diera su visto bueno para la tramitación de la ley con la que aspira a imponer aranceles prohibitivos a los clientes del crudo ruso.

Sin embargo, todo tiene sus límites. “Ucrania ha suspendido una intensa campaña de ataques con drones contra petroleros que utilizan un puerto clave del mar Negro, tras una petición realizada a finales del mes pasado por el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, según fuentes oficiales ucranianas”, explicaba ayer Financial Times, que añadía que “Washington estaba alarmado por el hecho de que Ucrania estuviera desestabilizando aún más los mercados petroleros y perjudicando a las empresas estadounidenses al atacar petroleros que transportaban crudo desde Kazajistán hasta una terminal del Consorcio del Oleoducto del Caspio (CPC) en el puerto ruso de Novorossiysk”. Durante los meses de hostilidades de alta intensidad en la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, el petróleo ruso -y también el iraní- recibió exenciones a las sanciones para evitar un alza prohibitiva que desestabilizara completamente la economía mundial. Controlado el ascenso, el petróleo ruso ha dejado de ser la solución que fue durante un tiempo para volver a ser un rival al que expulsar del mercado y cuyas infraestructuras pueden ser destruidas. Eso sí, sin que eso perjudique a las empresas estadounidenses y su oligarquía, una de las bases del apoyo del trumpismo.

El objetivo de la llamada a Kiev es proteger los intereses de Exxon y, sobre todo, Chevron, una de las grandes ganadoras de estos años también en Venezuela. A finales de julio, The Wall Street Journal ya había explicado que “el director ejecutivo de Chevron, Mike Wirth, se reunió a principios de esta semana con responsables de la Administración Trump para tratar un asunto urgente: cómo evitar que las enormes operaciones del gigante petrolero estadounidense en Kazajistán se conviertan en daños colaterales de la guerra entre Ucrania y Rusia. Un reciente ataque con drones ucranianos alcanzó a cuatro petroleros, incluido uno fletado por Chevron, en el mar Negro, cerca de Novorossiysk. Este puerto ruso es un centro clave para la exportación de petróleo y el punto de llegada de un oleoducto —del que Chevron es copropietaria— que suministra el 2% del abastecimiento diario mundial de petróleo. Desde entonces, se han restringido las cargas de crudo en el oleoducto, lo que ha obligado a Kazajistán a reducir la producción de petróleo debido a su limitada capacidad de almacenamiento”. Ayer, Ucrania se jactó de sus ataques contra Novorossiysk, pero no bombardeó las infraestructuras petroleras, sino la base de la flota rusa del mar Negro.

Al contrario que en el caso del Nord Stream, cuando Ucrania supuestamente incumplió la orden de la CIA de no continuar con la operación de destrucción del gasoducto copropiedad de Alemania y Rusia, es previsible que, en esta ocasión, Kiev cumpla con lo exigido por Washington. Estados Unidos había luchado durante años contra el gasoducto rusoalemán por la competencia que suponía. En este caso, insistir en estos ataques supondría perjudicar a las grandes empresas norteamericanas, algo que Ucrania no puede permitirse, al menos a priori. Porque, a juzgar por lo publicado ayer por Financial Times, la actuación ucraniana busca ser un quid pro quo similar al que Trump esperaba de Zelensky en 2020. “Una persona familiarizada con la posición de Ucrania dijo que Kiev accedió a la solicitud de la administración Trump porque estaba buscando una licencia de Estados Unidos para producir misiles interceptores Patriot. También espera comprar varios cientos de ellos antes del invierno, cuando se espera que Rusia intensifique sus asaltos aéreos contra la infraestructura crítica. Zelensky le dijo a Vance durante la llamada del 31 de julio que los Patriots y la defensa aérea eran la «máxima prioridad» de Kiev, según dijo la oficina del presidente ucraniano”, explicaba el medio. Tan a la desesperada como Donald Trump durante la campaña en la que se esperaba la derrota, Ucrania busca utilizar el argumento de la protección de los intereses estadounidenses en Kazajistán para conseguir lo que no puede lograr de otra manera, misiles para su defensa aérea, una petición que Estados Unidos no puede cumplir de la forma que Zelensky desea. La única duda es si Ucrania cumplirá las órdenes de Washington con la esperanza de conseguir lo que pide o si utilizará ataques cercanos a esos intereses estadounidenses como chantaje para lograrlo.

https://slavyangrad.es/2026/08/13/quid-pro-quo/#more-35100



 Nota  del Blog  .


  Nada nuevo . A estas alturas   esta claro que esta  es la guerra del petróleo y del petrodólar base  del sostenimiento de la  deuda americana   y de su hegemonía . Después de Venezuela , Irán  y luego Rusia  por  si alguien se se creyó que Trump estaba aliado con  Putin. O que el apoyo a  Netanyahu  y a  Israel era   otra cuestión . Trump con  Irán  ha perdido la batalla , pero aun no sabemos si  la. guerra . Y así cuando Kiev  destruye refinerías en la  Federación rusa Trump le apoya .Eso que los logros de Kiev  son poco significativos  a pesar de la propaganda  ya que solo afecto a un 19 %  .  El dominio  de Moscú  sobre el espacio de Kiev   es total https://slavyangrad.es/2026/08/07/35061/#more-35061  y los misiles rusos ya no logran interceptarlos por eso la prisa de Kiev en conseguir mas Patriots, pero la empresa que los produce  no cede su patente  por ello hay que pagárselos y fabricarlos en USA. Y como en este  momento a  ningún país  le sobran Kiev está  sin ellos.

 y ver ...  https://observatoriocrisis.com/2026/08/13/michael-hudsonla-ultima-linea-de-defensa-del-dolar/

miércoles, 12 de agosto de 2026

¿ Una OTAN musulmana?

 

La “OTAN musulmana” marca el fin de la hegemonía de EEUU

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmaeil Baqaei, calificó el pacto como una señal de que los países de la región están dejando de depender de Estados Unidos para su seguridad.

Alex Keiner,


12 agosto, 2026


( Analista estadunidense)  

Pakistán, Arabia Saudita y Turquía firmaron el «Acuerdo de Fuerza Conjunta de La Meca», un pacto de defensa mutua. Su disposición más destacada es similar al Artículo 5 de la OTAN, según el cual un ataque contra cualquiera de las tres naciones se considerará un ataque contra las tres. Esto llevó a los analistas a calificar inmediatamente el acuerdo como la «OTAN musulmana», aunque por lo demás no guarda ninguna similitud. 

Para empezar, el texto completo del acuerdo no se ha hecho público. En su lugar, solo contamos con una breve declaración conjunta de los tres firmantes: 

Guiados por los lazos históricos de larga data entre los tres estados, basados en los vínculos perdurables de hermandad y solidaridad islámica que los unen, y aprovechando sus intereses estratégicos compartidos y su cooperación en materia de defensa de larga data, Su Alteza Real el Príncipe Heredero, el Presidente de Turquía y el Primer Ministro de Pakistán firmaron el Acuerdo Conjunto de Defensa de La Meca, que refleja el compromiso compartido de los tres estados de fortalecer aún más su seguridad colectiva y de promover la paz, la seguridad y la estabilidad en la región y más allá, en busca de un futuro seguro y próspero. 

El acuerdo tiene por objeto reforzar la disuasión colectiva contra cualquier acto de agresión y estipula que cualquier ataque armado contra cualquiera de los tres estados será considerado un ataque contra todos ellos. Asimismo, prevé el fortalecimiento de todos los aspectos de la cooperación en materia de defensa entre los tres estados.

Además, al menos por ahora, el acuerdo no parece prever una organización formal, una sede central ni estructuras de mando conjuntas. A pesar de ello, el acuerdo podría convertirse en uno de los acontecimientos geopolíticos más trascendentales derivados de la actual crisis en Oriente Medio. 

¿Una alianza proisraelí o antiisraelí?

Dado que los tres signatarios son, al menos formalmente, aliados de Estados Unidos, muchos analistas interpretaron el anuncio del viernes como la creación de una nueva alianza que, en última instancia, serviría a los intereses estadounidenses en Oriente Medio y, por extensión, representaría un nuevo baluarte para la defensa de Israel. Sin embargo, creo que esas interpretaciones resultarán erróneas.

Un punto en común para estas tres naciones es que todas han sido amenazadas por Israel en el pasado. El proyecto de Eretz Israel, o Gran Israel, tiene ambiciones territoriales muy significativas que incluyen una gran parte de Arabia Saudita. Aquí les mostramos un mapa de la visión de los líderes sionistas: 

Como podemos observar, Eretz Israel también incluye una parte de Turquía y la mayor parte de Siria, territorio que Turquía considera su propia esfera de influencia estratégica. Esto ha puesto a Turquía en el punto de mira de la creciente retórica bélica de los funcionarios israelíes.

Por ejemplo, el ministro israelí de Asuntos de la Diáspora, Amichai Chikli,afirmó que Israel debería prepararse para un posible enfrentamiento futuro con Turquía, calificando un encuentro naval como algo que «no es imposible» y que «podría ocurrir incluso mañana por la mañana». 

El ministro de Defensa, Israel Katz, advirtió explícitamente a Turquía contra el aumento de su presencia en Siria, y el ex primer ministro Naftali Bennett ha calificado a Turquía como el «nuevo Irán» y una amenaza estratégica. El primer ministro Benjamin Netanyahu declaró que se toma «muy en serio» las declaraciones antiisraelíes del presidente Erdogan y presionó a la administración Trump para que no vendiera aviones F-35 a Turquía, argumentando que destruiría el equilibrio de poder regional. 

La ambición de aplastar a Pakistán

Ese “equilibrio de poder regional” también puso a Pakistán en el punto de mira de los sionistas, y en este sentido, Israel ya ha planeado acciones hostiles contra Pakistán en colaboración con su aliado, India. Ya en 2011, Benjamin Netanyahu hizo la siguiente declaración: 

«…nuestra misión más importante es impedir que un régimen islámico radical adquiera armas nucleares, o que armas nucleares se encuentren con un régimen islámico radical. El primero se llama Irán. El segundo se llama Pakistán. Porque si estos regímenes radicales poseen armas nucleares, no respetarán las normas que se han respetado durante las últimas casi siete décadas.»

El plan para someter y neutralizar a Pakistán es claramente de larga data, con el pleno apoyo de los grupos de presión sionistas e indios en Washington D.C. Las acusaciones y la retórica bélica habituales ya circulan en los medios de comunicación populares, llegando incluso a calificar a Pakistán como un Estado patrocinador del terrorismo. 

De hecho, el temor a que una nación islámica posea una bomba nuclear no es algo nuevo: es la razón por la que Israel atacó Egipto en 1967 e Irak en 1981. 

Operación Shakti

En 1981, Israel elaboró un plan para atacar el programa nuclear de Pakistán. En este plan, India apoyaba a Israel proporcionando bases aéreas donde los F-16 y F-15 israelíes pudieran aterrizar y repostar antes de los ataques. Los indios bautizaron el plan como «Operación Shakti» y los pilotos israelíes ya habían comenzado su entrenamiento.

Sin embargo, el servicio de inteligencia pakistaní ISI se enteró de esto y el entonces gobernante del país, Zia ul-Haq, reaccionó de inmediato, advirtiendo a Israel que si atacaban las instalaciones nucleares de Pakistán, Pakistán atacaría Dimona. Ul-Haq también lanzó una advertencia a la India. Ante la perspectiva de una guerra a gran escala contra Pakistán, la India dio marcha atrás. Sin la ayuda de la India, Israel no tenía forma de llevar a cabo el ataque, por lo que el plan fue archivado.

En 1998 se estaba elaborando un nuevo y mejorado plan. En aquel entonces, el gobierno pakistaní recibió un informe de inteligencia que indicaba que India e Israel planeaban nuevamente llevar a cabo un ataque conjunto contra las instalaciones nucleares del país. Shamshad Ahmad(exsecretario de Relaciones Exteriores de Pakistán) explicó el informe de inteligencia que recibieron: 

“Señor, acabamos de recibir un informe de inteligencia que indica que en un aeropuerto indio, escuadrones de las fuerzas aéreas indias e israelíes están posicionados y preparándose para un ataque contra las instalaciones nucleares de Pakistán en Baluchistán. Luego llamé a nuestro embajador en Nueva York, Ahmed Kamal .” 

Le dije: «Ve a CNN y di que Pakistán tiene información de que India e Israel están a punto de lanzar un ataque conjunto contra Pakistán». El embajador apareció en directo en CNN y tuvo un buen impacto, porque si India e Israel hubieran tramado tal plan, se habría cancelado antes de la mañana.

Como aliado no occidental más importante de Israel, India ha mantenido una estrecha colaboración con la inteligencia israelí para coordinar acciones contra Pakistán. En particular, tras la humillación sufrida a manos de la Fuerza Aérea pakistaní durante su breve enfrentamiento en mayo de 2025, India se ha mostrado deseosa de apoyar el próximo ataque israelí contra Pakistán. 

El verano pasado, el periodista pakistaní Hamid Mir explicó qué fue lo que atrajo la atención mundial sobre este tema: 

Curiosamente, la guerra de los doce días [entre Israel e Irán] puso al descubierto los planes para una nueva guerra: Israel e India contra Pakistán. Ahora, la amenaza de una nueva guerra se cierne sobre el sur de Asia. Esta amenaza no es solo producto de la imaginación. 

La cumbre de La Meca significa el fin de la hegemonía estadounidense en Asia Occidental.

En vista de todo esto, sería difícil imaginar por qué Pakistán, Arabia Saudita o Turquía se unirían para defender a Israel. Lo más probable es que se unieran para protegerse de Israel y sus aliados occidentales, incluidos Estados Unidos, el Reino Unido, la OTAN y, en el caso de Pakistán, también de la India.

A juzgar por las declaraciones de Teherán y las acciones de Ansarallah en Yemen, es evidente que no se sienten amenazados por la nueva alianza. Por ejemplo, ayer mismo, Ansarallah de Yemen lanzó un ataque con drones contra una refinería de Saudi Aramco en Jazan, seguido de un ataque contra las fuerzas respaldadas por Arabia Saudí en el puerto yemení de Mocha. Esta mañana, Teherán emitió un comunicado oficial sobre el Acuerdo de Fuerzas Conjuntas de La Meca.

El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmaeil Baqaei, calificó el pacto como una señal de que los países de la región están dejando de depender de Estados Unidos para su seguridad. Subrayó que, desde la perspectiva de Teherán, el tratado no está dirigido contra Irán, haciendo hincapié en los profundos lazos históricos y religiosos que lo unen a Arabia Saudita, Turquía y Pakistán.

Creo que la declaración del Sr. Baqaei es correcta. No mencionó que las tres naciones e Irán se enfrentan a una amenaza común y a los mismos enemigos. La nueva «OTAN musulmana» representa una reconfiguración del equilibrio de poder en la región y el surgimiento de una nueva arquitectura de seguridad que claramente no tiene cabida para Estados Unidos, el Reino Unido, la OTAN ni Israel.

Esta opinión se ve corroborada por la notoria ausencia de cualquier declaración oficial del gobierno de Trump sobre el acuerdo de La Meca, lo que sugiere que no fueron consultados ni participaron en la elaboración del nuevo pacto de defensa. Ese silencio denota vergüenza por haber sido excluidos de acontecimientos tan trascendentales por sus propios aliados. Pero lo que puede resultar embarazoso para el gobierno estadounidense podría generar pánico en Israel.



https://observatoriocrisis.com/2026/08/12/la-otan-musulmana-marca-el-fin-de-la-hegemonia-de-eeuu/


Nota del blog .
Es bien cierto, que los conflictos   y mas los de guerras  son imprevisibles  por donde pueden derivar  y estallar. El craso error de los sionistas  y americanos al atacar a Irán ..destapo  una caja de Pandora .  Tampoco es extraño que  desde Oriente le denomine a  Oriente Medio  , Asia Occidental .