domingo, 28 de febrero de 2016

La segunda transacción gatopardista como proyecto. .

El triunfo de Rivera: final de la primera parte

Cuarto Poder


Para Carolina, maestra
e intérprete de signos

No hay que olvidar de dónde venimos y dónde estamos. Se trata de la crisis del régimen del 78 y en ella continuamos. Si no partimos de esta realidad no entenderemos lo que está pasando. Un ejemplo lo explica todo. Hace unos días, nada más y nada menos que el ministro del Interior del Gobierno de España nos viene a decir que resulta sospechoso que continuamente se abran casos de corrupción en el PP y solo en el PP. Puede parecer patético, lo es, pero hay un punto de verdad: el Gobierno ya no controla el núcleo duro del aparato del Estado. Es típico de las transiciones y señala la tendencia de las instituciones políticas a autonomizarse y a su disgregación relativa.
Puesto que estamos en una excepción que se acaba convirtiendo en regla, lo singular se apropia de la realidad. Si echamos un vistazo al resultado electoral se puede decir sin exagerar que tuvo tres claros perdedores y un ganador: RajoyPedro Sánchez y Rivera de un lado, y de otro, Pablo Iglesias. El PP perdió millones de votos y decenas de diputados, el PSOE tuvo su peor resultado desde la Transición y Rivera sacó 40 diputados, mucho menos de lo esperado y, lo que es peor, con la sensación de que en gran parte, su proyecto había pinchado.
El acuerdo Ciudadanos-PSOE es, en muchos sentidos, el gran triunfo de Rivera. Nunca, con tan poco, se está consiguiendo tanto. ¿Qué es Ciudadanos? Un producto creado por los poderes económicos para frenar a Podemos y —es lo fundamental— para construir un nuevo marco político que asegure que la crisis del régimen se resuelva con la enésima restauración borbónica en nuestro país. No es casualidad que al frente del proyecto estén realmente auténticos “intelectuales orgánicos” de los poderes económicos dominantes, ligados de mil formas y maneras con los gestores más operativos del neoliberalismo. Rivera, derrotado y con un miedo más que justificado a la repetición de las elecciones generales, está haciendo todo lo posible para cumplir lo que se espera de él: construir un gobierno capaz de estabilizar la situación a favor de los que mandan.
Lo de Pedro Sánchez es algo diferente. Se trata —lo he escrito recientemente en varias ocasiones— de un político en libertad vigilada y con fecha de caducidad. Su aparente audacia es la de aquellos que saben que ya nada tienen que perder. Su estrategia ha sido clara desde el principio: negociar con los poderes económicos, es decir, con Ciudadanos, y situar a Podemos ante una alternativa discursiva especialmente costosa: o nosotros (esto que ahora Sánchez llama el centro-izquierda) o el retorno de la derecha. Es la vieja acusación permanente de “la pinza”.
La operación tiene muchos riesgos para el futuro candidato y para el PSOE. El giro a la derecha ha sido demasiado fuerte y el peso de Rivera ha crecido. Podemos ha actuado con mucha inteligencia, sabiendo que se adentraba en un territorio minado y que la verdadera batalla era contra ellos. Se han cargado de razón y dejan un margen no demasiado amplio para Sánchez. El peligro, lo señalaba hace unos días Enric Juliana, es que el verdadero vencedor del pacto, Rivera, se autonomiza y busca desesperadamente un acuerdo con el PP. Si al final se va a elecciones generales, el PSOE no lo tendrá nada fácil. Su verdadero programa será el pactado con Ciudadanos y su previsible candidato estará muy marcado por su fracaso en la investidura.
Ahora bien, todavía pueden pasar muchas cosas. Sobre el papel es claro que el pacto Rivera-Sánchez será derrotado en la investidura. Toda la esperanza de Ciudadanos y el PSOE es conseguir, en último término, la abstención del PP. Si no ocurren elementos catastróficos de relevancia, el PP se va a mantener firme y sin miedo a una repetición de elecciones. Le han dado mucho y le van a dar todavía mucho más. No les queda otra que mantenerse unidos y negociar con los que verdaderamente mandan. Su hipótesis es clara y tienen encuestas que lo confirman: el PP, a pesar de todo, tendría un resultado mejor que en las últimas elecciones; el PSOE seguiría en su decadencia y Ciudadanos tendría que hacer enormes esfuerzos para sobrevivir. Coste de repetir elecciones: que Podemos se convertiría en la oposición real y legal. Ventajas: que sería más factible un gobierno de concentración en torno a la derecha política.
La partida continúa. Nos tocan días de gloria para el tándem Rivera-Sánchez, reyes por una semana del universo mediático y convertidos en hombres de Estado, como dice Sánchez, en protagonistas de un acuerdo histórico. En este pacto uno sube y otro baja y, en medio, unas clases dominantes que se siguen negando a la convocatoria de unas nuevas elecciones generales que considerarían una derrota, su derrota. Se continúa buscando desesperadamente un Monti.
Fuente: http://www.cuartopoder.es/cartaalamauta/2016/02/26/el-triunfo-de-rivera-final-de-la-primera-parte/288

 Nota .- Y digo transacción lampedusiana gatopardista y no transición .

..
  Y ver ...

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=209409


 Por si alguien tuviera dudas 

   Los partidos se reservan para una segunda negociación http://cort.as/cWb7

Conclusión ..del blog.
Es que el PP de Rajoy, no es un partido liberal, liberal es el CS... Rajoy es una partido conservador reaccionario...otro PP menos opusdei neocon y corporativo a lo mejor no lo seria, por eso al IBEx 35 ya le sobra. Sino no estarían su propia prensa y el País  sacando la corrupción en primera página El PP en política exterior es un desastre hasta perdió Cuba por enésima vez. Ese programa es perfectamente asumible por el PP. , habla de reformas no de derogaciones... Rivera por eso no deja de repetir que el Partido Popular es imprescindible en su intento de construir una mayoría estable. Y por eso horas después de cerrar el pacto con Sánchez se han esforzado en dejar claro que su compromiso es con el acuerdo alcanzado, no con el candidato socialista. Es un acuerdo ambiguo y escorado a la derecha. Y si el PP lo acaba haciendo suyo en gran medida, Lo que el PSOE negocie con Ciudadanos realmente lo hace con Fedea, la patronal y el IBEX 35 .Aún más claramente, ¿qué es Ciudadanos? Representa una especie de reformismo, de verdadera derecha neoliberal con un nuevo proyecto de país para una segunda Transición; Ciudadanos es el intelectual orgánico de la patronal, de ahí su tensión y pugna con el Partido Popular de Rajoy.



Y  el Monti puede ser  por ejemplo Solana...



 La pinza ...PPSOE.

Enlace con el artículo




Los kurdos y el Califato.

Oriente Medio: ¿Se acerca el fin del Califato?

Patrick Cockburn  


La guerra en Siria e Irak ha producido dos nuevos estados de facto en los últimos cinco años y ha permitido a un tercera cuasi-estado ampliar sustancialmente su territorio y poder. Los dos nuevos estados, aunque no reconocidos internacionalmente, son más fuertes militar y políticamente que la mayoría de los miembros de la ONU. Uno de ellos es el Estado islámico (EI), que estableció su califato en el este de Siria y el oeste de Irak en el verano de 2014 después de capturar Mosul y derrotar al ejército iraquí. El segundo es Rojava, como los kurdos sirios llaman a la zona que controlan desde que el ejército sirio se retiró en 2012, y que ahora, gracias a una serie de victorias sobre el IS, se extiende por el norte de Siria entre el Tigris y el Éufrates. En Irak, el Gobierno Regional del Kurdistán (GRK), ya muy autónomo, aprovechó la destrucción de la autoridad de Bagdad en el norte de Irak para expandir su territorio un 40 por ciento, haciéndose cargo de las áreas en disputa con  Bagdad desde hace mucho tiempo, incluyendo los campos petrolíferos de Kirkuk y algunos distritos kurdo-árabes mixtos.

La pregunta es si estos cambios radicales en la geografía política de Oriente Medio persistirán - o en qué medida persistirán - cuando el actual conflicto haya terminado. El Estado Islámico es probable que sea destruido con el tiempo, tal es la presión de sus numerosos pero desunidos enemigos, aunque sus militantes seguirán siendo una fuerza en Irak, Siria y el resto del mundo islámico. Los kurdos se encuentran en una posición más fuerte, y se benefician del apoyo de Estados Unidos, apoyo que sólo existe debido a que proporcionan unas 120.000 tropas de tierra, que, en cooperación con las fuerzas aéreas de la coalición liderada por Estados Unidos, han demostrado ser una forma eficaz y políticamente aceptable de lucha contra el EI. Los kurdos temen que este apoyo se evapore cuando el IS sea derrotado y quede a merced de los gobiernos centrales resurgidos en Irak y Siria, así como de Turquía y Arabia Saudita. "No queremos que se nos utilice como carne de cañón para tomar Raqqa", me dijo un líder kurdo sirio  en Rojava el año pasado. He oído lo mismo este mes a quinientas millas al este, en el territorio del GRK, cerca de Halabja en la frontera iraní, en boca de Muhammad Haji Mahmud, un veterano comandante Peshmerga y secretario general del Partido Socialista, que dirigió un millar de combatientes en la defensa de Kirkuk contra el EI en 2014. Su hijo Atta murió en la batalla. Le preocupa que "una vez que Mosul sea liberado y el EI derrotado, los kurdos no tengan el mismo valor a nivel internacional". Sin este apoyo, el GRK sería incapaz de mantenerse en los territorios en disputa.

La aparición de los estados kurdos no es bien recibida por todos los países de la región, aunque algunos - incluyendo los gobiernos de Bagdad y Damasco – creen que les favorece temporalmente y, en todo caso, son demasiado débiles para oponerse. Sin embargo, Turquía se ha horrorizado al descubrir que el levantamiento de Siria de 2011, que cabía esperar que marcará el comienzo de una era de gran influencia turca en todo el Oriente Medio, ha producido en su lugar un estado kurdo que controla la mitad del lado sirio de las 550 millas de su frontera sur. Peor aún, el partido en el poder en el Kurdistán sirio es el Partido Unión Democrática (PYD), que en todo menos en el nombre es la rama siria del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), contra el que Ankara lucha una guerra de guerrillas desde 1984. El PYD niega la relación, pero en todas las oficinas del PYD hay una foto en la pared del líder del PKK, Abdullah Ocalan, que esta en una prisión turca desde 1999. En el año transcurrido desde que el EI fue finalmente derrotado en el asedio de la ciudad sirio-kurda de Kobani, Rojava se ha expandido territorialmente en todas las direcciones y sus líderes hacen caso omiso de las amenazas de Turquía de intervenir militarmente contra ellos. En junio pasado, las Unidades Populares de Protección (YPG) sirio-kurdas capturaron Tal Abyad, un importante punto de cruce en la frontera con Turquía al norte de Raqqa, permitiendo que el PYD uniese dos de sus tres enclaves principales, en torno a las ciudades de Kobani y Qamishli; ahora está tratando de unir el tercer enclave, más al oeste, en Afrin. Estos avances rápidos son solo posibles porque las fuerzas kurdas están operando bajo el paraguas aéreo dirigido por Estados Unidos, que multiplica enormemente su poder de fuego. Yo estaba justo al este de Tal Abyad poco antes del ataque final de las YPG y los aviones de la coalición sonaban continuamente por encima. Tanto en Siria como en Irak, los kurdos identifican los objetivos, llaman los ataques aéreos y luego actuar como una fuerza de infantería territorial. Dónde el EI se atrinchera y combate, sufre muchas bajas. En el sitio de Kobani, que duró cuatro meses y medio, 2.200 combatientes del EI perecieron, la mayoría de ellos por los ataques aéreos de Estados Unidos.

Ankara ha advertido varias veces que si los kurdos se mueven hacia el oeste, hacia Afrin, el ejército turco intervendrá. En concreto, ha decretado que las YPG no deben cruzar el Éufrates: esta es una "línea roja" para Turquía. Pero cuando en diciembre las YPG enviaron a sus milicias árabes, las Fuerzas Democráticas de Siria (SDF), a través del Éufrates a tomar la presa de Tishrin, los turcos no hicieron nada - en parte debido a que el avance fue apoyado en diferentes puntos por ataques aéreos estadounidenses y rusos contra objetivos del EI. Las objeciones turcas se han vuelto cada vez más frenética desde el comienzo de este año debido a que las YPG y el ejército sirio, aunque su colaboración activa no está comprobada, han puesto en marcha lo que equivale a un movimiento de pinzas contra las líneas de suministro más importantes del EI y la oposición siria, que discurren por un estrecho corredor entre la frontera turca y Alepo, que una vez fue la ciudad más grande de Siria. El 2 de febrero, el ejército sirio, apoyado por ataques aéreos rusos, cortó el principal camino hacia Alepo y una semana más tarde capturó Menagh base aérea del Frente al-Nusra, afiliado a Al Qaida, que Turquía ha sido acusada de apoyar de forma encubierta en el pasado. El 14 de febrero, la artillería turca comenzó a disparar proyectiles contra las fuerzas que habían capturado la base y a exigir su evacuación. La compleja combinación de milicias, ejércitos y grupos étnicos que luchan por controlar esta pequeña pero vital área al norte de Alepo hace que los combates sean confusos incluso para los estándares de Siria. Pero si la oposición queda separada territorialmente de Turquía por un tiempo se verá seriamente, y quizás fatalmente, debilitada. Los estados sunitas - concretamente Turquía, Arabia Saudita y Qatar - han fracasado en su larga campaña para derrocar a Bashar al-Assad. Turquía se enfrenta a la perspectiva de un pequeño Estado hostil gestionado por el PKK a lo largo de su flanco sur, lo que hace mucho más difícil sofocar la insurgencia de bajo nivel pero de larga duración dirigida por el PKK entre los 17 millones de la minoría kurda en Turquía.

Se dice que Erdogan hubiera querido que Turquía interviniese militarmente en Siria desde mayo del año pasado, pero hasta ahora se ha visto frenado por los comandantes del ejército. Argumentan que Turquía estaría entrando en una guerra muy complicada en la que se opondría a los EE.UU., Rusia, Irán, el ejército sirio, el PYD y el EI, mientras que sus únicos aliados serían Arabia Saudita y algunas de las monarquías del Golfo. La participación abierta en la guerra de Siria sería sin duda un gran riesgo para Turquía, que, a pesar de todas sus denuncias del PYD y las YPG como "terroristas", se han limitado en gran medida a pequeños actos de represalia. A Ersin Umut Güler, un actor y director de teatro kurdo de Turquía,  se negó el permiso para llevar a casa para ser enterrado el cuerpo de su hermano Aziz, que había muerto luchando contra el EI en Siria. Antes de pisar una mina terrestre, Aziz había estado con las YPG, pero era un ciudadano turco y pertenecía a un partido radical socialista turco - no el PKK. 'Es como Antígona,' dice Ersin. Su padre viajó a Siria y se niega a regresar sin el cuerpo, pero las autoridades turcas no ceden.

La respuesta de Turquía a la aparición de Rojava es beligerante en el tono, pero ambivalente en la práctica. Un día un ministro amenaza con una invasión terrestre a gran escala y al siguiente otro funcionario del gobierno la condiciona a la participación de Estados Unidos, lo cual es poco probable. Turquía culpa de un coche bomba en Ankara que mató a 28 personas el 17 de febrero a las YPG, lo que podría aumentar las posibilidades de intervención, pero en los últimos tiempos las acciones turcas han sido incoherentes y contraproducentes. Cuando el 24 de noviembre, un caza turco F-16 derribó un bombardero ruso, en lo que parece haber sido un ataque cuidadosamente planeado, el resultado previsible fue que Rusia envió aviones de combate sofisticados y sistemas de misiles antiaéreos para establecer su supremacía aérea sobre el norte de Siria. Esto significa que si Turquía lanza una invasión por tierra, tendría que hacerlo sin cobertura aérea y sus tropas se verían expuestas a los bombardeos de los aviones rusos y sirios. Muchos líderes políticos kurdos argumentan que una invasión militar turca es poco probable: Fuad Hussein, jefe de gabinete del presidente del GRK, me dijo en Erbil el mes pasado que "si Turquía fuese a intervenir, lo habría hecho antes de derribar el bombardero ruso” - aunque esto presupone, por supuesto, que Turquía sabe cómo defender sus propios intereses. Cree que el conflicto se decidirá por dos factores: quién este ganando en el campo de batalla y la cooperación entre los EE.UU. y Rusia. "Si la crisis se resuelve”, dijo, “será gracias a un acuerdo entre las superpotencias” - y en el Oriente Medio, al menos, Rusia ha recuperado el estatus de superpotencia. La nueva alianza flexible entre los EE.UU. y Rusia, aunque con episodios de rivalidad al estilo de la Guerra Fría, produjo un acuerdo en Munich el 12 de febrero para hacer llegar ayuda a pueblos y ciudades de Siria sitiados y un 'cese de hostilidades' seguido por un alto el fuego más formal. Será difícil organizar una de-escalada de la crisis, pero el hecho de que los EE.UU. y Rusia co-presiden el grupo de trabajo que lo supervisa muestra hasta que punto están desplazando a los poderes locales y regionales que toman las decisiones en Siria.

Para los kurdos en Rojava y el GRK este es un momento de prueba: si la guerra termina, su reciente poder podría reducirse rápidamente. Son solo, después de todo, estados pequeños - el GRK tiene una población de alrededor de seis millones y Rojava 2,2 millones - rodeado por otros estados mucho más grandes. Y sus economías apenas sobreviven. Rojava está bien organizada, pero bloqueada por todos los lados y no pueden vender la mayor parte de su petróleo. El setenta por ciento de los edificios en Kobani fueron pulverizados por los bombardeos de Estados Unidos. La gente ha huido de ciudades como Hasakah que están cerca de la línea del frente. Los problemas económicos del GRK son graves y probablemente insolubles a menos que haya un inesperado aumento del precio del petróleo. Hace tres años, se anunciaba a sí mismo como 'el nuevo Dubai', un centro comercial y petrolero con los ingresos suficientes para ser independiente de Bagdad. Cuando el boom del petróleo alcanzó su punto máximo en 2013, los hoteles de lujo de nueva construcción en Erbil estaban llenos de delegaciones de comercio exterior y hombres de negocios. Hoy en día los hoteles y centros comerciales están vacíos y el Kurdistán iraquí está llena de hoteles y edificios de apartamentos a medio construir. El fin del boom en el GRK ha sido un golpe devastador para la población, mucha de la cual está tratando de emigrar a Europa occidental. Hay oraciones frecuentes en las mezquitas para recordar a los que se han ahogado en el cruce del Egeo de Turquía a las islas griegas. los ingresos petroleros del estado ahora se sitúan en alrededor de $ 400 millones al mes; pero su gasto es de $ 1,1 mil millones, por lo que algunos de los 740.000 empleados gubernamentales no reciben su salario. En su desesperación, el gobierno se ha apoderado del dinero de los bancos. "Mi madre fue a su banco, donde pensaba que tenía $ 20.000”, me cuenta Nazdar Ibrahim, un economista de la Universidad de Salahaddin en Erbil. "La dijeron: No tenemos el dinero porque el gobierno lo ha requisado. Nadie tiene ya dinero en los bancos, lo que está destruyendo el sistema bancario”

El GRK se promovió como un "Irak diferente” y, en algunos aspectos, lo es: es mucho más seguro para vivir que Bagdad o Basora. A pesar de que Mosul no está muy lejos, ha habido pocos ataques con bombas o secuestros en el Kurdistán iraquí en comparación con el resto del país. Pero el GRK es un estado petrolero que depende totalmente de los ingresos del petróleo. La región no produce casi nada más: incluso las verduras en los mercados son importadas de Turquía e Irán y los precios son altos. Nazdar Ibrahim dice que la ropa que podría comprar en Turquía por $ 10 cuesta tres veces más en el Kurdistán iraquí, que es tan caro como vivir en Noruega o Suiza. El presidente del Gobierno Regional de Kurdistán, Massoud Barzani, ha declarado que va a celebrar un referéndum sobre la independencia kurda, pero no es una opción atractiva en un momento de ruina económica general. Asos Hardi, editor de un periódico en Sulaymaniyah, dice que las protestas se están extendiendo y que en todo caso “incluso en medio del boom se podía notar la ira popular por el clientelismo y la corrupción". El estado kurdo iraquí - lejos de ser más independiente - se ve obligado a mirar a los poderes externos, incluyendo a Bagdad, para evitar un colapso económico mayor.

Cosas similares están ocurriendo en otras partes de la región: las personas que han conseguido escapar de Mosul dicen que el Califato está cediendo ante la presión militar y económica. Sus enemigos han capturado Sinjar, Ramadi y Tikrit en Irak y las YPG y el ejército sirio están avanzando de nuevo en Siria y se están acercando a Raqqa. Las fuerzas de tierra que atacan al EI- las YPG, el ejército sirio, las fuerzas armadas iraquíes y los Peshmerga – tienen pocas fuerzas (en la lucha por Ramadi la fuerza de asalto militar iraquí fue de solo 500 hombres), pero pueden solicitar ataques aéreos devastadores de cualquier posición. Desde que fue derrotado en Kobani, el EI ha evitado batallas frontales y no ha luchado hasta el último hombre para defender a ninguna de sus ciudades, aunque si considera hacerlo en Raqqa y Mosul. El Pentágono, el gobierno iraquí y los kurdos exageran el alcance de sus victorias sobre el EI, pero ha sufrido grandes pérdidas y está aislado del mundo exterior con la pérdida de su último vínculo con Turquía. La infraestructura administrativa y económica del Califato empieza a romperse bajo la presión de los bombardeos y el bloqueo. Esta es la impresión que transmiten las personas que abandonaron Mosul a principios de febrero y se refugiaron en Rojava.

Su viaje no fue fácil, ya que esta prohibido que la gente salga del Califato, que no quiere un éxodo masivo. Los que han escapado informan que se está volviendo más violento en la aplicación de fatwas y regulaciones religiosas. Ahmad, un comerciante de 35 años de edad, del distrito de al-Zuhour de Mosul, donde es propietario de una pequeña tienda, informa que "si alguien es acusado de afeitarse la barba, se le da treinta latigazos, mientras que el año pasado lo habrían simplemente arrestado durante unas horas”. El tratamiento de las mujeres en particular ha empeorado: “El EI insiste en que las mujeres usen velos, calcetines, guantes y ropa suelta y, si no, el hombre que vaya con ella será flagelado”. Ahmad dijo también que las condiciones de vida se han deteriorado drásticamente y las acciones de los funcionarios se han vuelto más arbitrarias: "Se llevaron alimentos sin pagar y confiscaron gran parte de mi almacén con el pretexto de apoyar a los milicianos del Estado islámico. Todo es caro y las tiendas están medio vacías. Los mercados estaban llenos hace un año, pero durante los últimos diez meses muchas personas han huido y los que se han quedado están en paro". No ha habido electricidad durante siete meses y todo el mundo depende de los generadores privados que funcionan con combustible refinado localmente. Este servicio está disponible en todas partes, pero es caro y el combustible de tan mala calidad que sólo funciona para los generadores y no para los automóviles - y los generadores se rompen con frecuencia. Hay escasez de agua potable. "Cada diez días hay agua durante dos horas," dijo Ahmad. 'El agua que obtenemos del grifo no es limpia, pero tenemos que beberla". No hay red de telefonía móvil y el Internet sólo está disponible en algunos cafés que son vigilados de cerca por las autoridades. Hay signos de creciente criminalidad y de corrupción, aunque esto puede ser en gran parte por la desesperada necesidad de dinero. Cuando Ahmad decidió huir, se puso en contacto con uno de los muchos contrabandistas que operan en la zona situada entre Mosul y la frontera con Siria. Dijo que el coste por cada individuo para llegar a Rojava está entre $ 400 y $ 500. “Muchos de los contrabandistas son hombres del EI”, dijo, pero no sabía si los líderes de la organización sabían lo que estaba ocurriendo. Sin duda saben que cada vez hay más quejas sobre las condiciones de vida, ya que han citado un hadiz, un dicho del Profeta, en contra de tales quejas. Aquellos que violen los hadices son detenidos y enviados a reeducación. La conclusión de Ahmad: "Los dictadores se vuelven muy violentos cuando sienten que su final está cerca”.

¿Hasta que punto es precisa la predicción de que el califato está en sus últimos días? Ciertamente se está debilitando, pero esto es en gran parte debido a que la guerra se ha internacionalizado desde 2014 por los Estados Unidos y la intervención militar rusa. Los poderes locales y regionales cuentan menos. Los ejércitos de Irak y Siria, las YPG y los peshmerga pueden ganar victorias al EI gracias al apoyo aéreo masivo. Pueden ganar batallas y, probablemente, pueden tomar ciudades, pero ninguno de ellos sería capaz de alcanzar plenamente sus objetivos de guerra sin el respaldo continuo de una gran potencia. Una vez que el Califato se derrumbe, sin embargo, los gobiernos centrales en Bagdad y Damasco podrían ser más fuertes de nuevo. Los kurdos se preguntan si corren el riesgo de perder todo lo conseguido en la guerra contra el Estado islámico.

Patrick Cockburn es el autor de The Rise of Islamic State: ISIS and the New Sunni Revolution.
Fuente:
http://www.counterpunch.org/2016/02/26/end-times-for-the-caliphate/

Traducción: Enrique García



sábado, 27 de febrero de 2016

Manos limpias contra Podemos .

La Audiencia de Madrid tumba las bases de la campaña mediática contra Podemos.
La Justicia ha desechado la penúltima querella de Manos Limpias contra el partido de Pablo Iglesias por financiación ilegal y otros tantos supuestos delitos. El sindicato ultra repite las mismas acusaciones en su nueva ofensiva contra la formación, que respalda en un informe hecho a medida por la Policía, pero no por la UDEF, como se afirma.


ALEJANDRO L. DE MIGUEL/ PATRICIA LÓPEZ

 El Público.

  Cambian las instancias judiciales a las que recurren, pintan y barnizan ligeramente la superficie de los documentos que presentan, pero el fondo es el mismo: la supuesta financiación irregular de Podemos a través de países como Irán o Venezuela, el blanqueo de capitales o incluso la hipotética constitución de una organización criminal. Es todo un listado de supuestos delitos repetidos en bucle por el sindicato ultraderechista Manos Limpias y por varios medios de comunicación ideológicamente enfrentados con el partido de Pablo Iglesias.
Hace un año, el sindicato ultraderechista lanzó varios procedimientos contra Iglesias, Juan Carlos Monedero y otros impulsores del partido o de La Tuerka. De ahí surgieron unas primeras pesquisas policiales que no convencieron a la Fiscalía ni a los jueces, que desmontaron estas querellas y los sucesivos recursos. Sin embargo, la Secretaria de Estado de Interior, la cúpula de la Policía y el sindicato ultraderechista han creado una cadena para volver a llevar ante el Tribunal Supremo una nueva versión de esa investigación, en este caso gracias al informe fantasma conocido como PISA, que nada nuevo aporta sobre lo archivado y sobre el que aún no se ha pronunciado la Fiscalía.

 La sala 15 de la Audiencia Provincial de Madrid volvía a tumbar esta semana las teorías del sindicato ultra  sobre los múltiples delitos teóricamente cometidos por el partido y distintos dirigentes, trabajadores de La Tuerka y su propio secretario general, al inadmitir el recurso de apelación interpuesto por el sindicato, con el consiguiente archivo de la querella, como siempre ha venido haciendo hasta hoy.

La respuesta de la Audiencia madrileña al recurso de apelación del sindicato -fechada el pasado 8 de febrero aunque transcendió el 22- hace referencia a la querella contra la junta directiva de la Asociación Cultural Producciones con Mano Izquierda (ACPMI, impulsora de la tertulia política) por los supuestos delitos de desobediencia, contra la Seguridad Social, organización criminal o alternativamente asociación ilícita, blanqueo de capitales y delito contra la Hacienda Pública. Unos meses antes de que la justicia madrileña rechazase por primera vez este proceso, en abril de 2015, el Tribunal Supremo tumbaba otra   querella que llegaba a comparar a Iglesias con Adolf Hitler, y condenaba al sindicato ultra a correr con las costas del proceso.  .

En este caso la lista de supuestos delitos era aún más ambiciosa: delitos contra los derechos de los trabajadores, organización criminal o alternativamente asociación ilícita, apropiación indebida o alternativamente delito societario de administración desleal, tráfico de influencias, cohecho o alternativamente corrupción entre particulares y delito contra la Hacienda Pública.

"En relación con el fondo o contenido de la querella, acompañados de simples fotocopias,se exponen confusamente y en un totum revolutum hechos, opiniones y sospechas, donde es difícil advertir la presencia de los elementos o requisitos dogmáticos de los múltipes delitos que se dicen han sido cometidos", respondía el Alto Tribunal. De hecho, el Supremo aseguró que los hechos denunciados "no son constitutivos de ilícito penal alguno", e incluso manifestó sus sorpresa por la falta de indicios para imputar algunos de estos delitos. "Sorprende la imputación de delito fiscal cuando no se dice nada de las cantidades que debía haber ingresado en Hacienda".

Y esta es, de nuevo, la base de la respuesta de Audiencia Provincial de Madrid, que no deja pasar por alto el corta y pega realizado por el sindicato, al que recuerda que ha querella inadmitida por la Sala II del Supremo presentaba una "idéntica relación de hechos y circunstancias".

En este proceso de reciclaje de recortes de periódicos en el que se repiten nombres y acusaciones, la última carga de profundidad llegaba hace un par de meses con la creación del informe fantasma PISA (Pablo Iglesias Sociedad Anónima), que se sustenta en las mismas ideas que las ofensivas judiciales anteriores, y que a su vez ha dado pie a una nueva querella presentada ante el Tribunal Supremo el pasado 26 de enero. Hasta ahora, la ofensiva comenzaba con una denuncia y continuaba en los medios, pero en este caso han decidido invertir el orden.


El informe fantasma que esgrimen Santamaría e Inda..


Fue vendido con grandes titulares por medios con buenas relaciones con la cúpula policial, como el digital Ok Diario de Eduardo Inda, pero el supuesto informe de la UDEF contra Podemos bautizado como PISA no es mucho más que una suerte de remix de las acusaciones contra la formación, y desde luego no ha sido elaborado por la Unidad de Delitos Económicos y Fiscales de la Policía, como afirman estos medios.

Según desveló Público, la Secretaría de Estado de Interior había ordenado a la cúpula policial que encontrara un arma contra la formación de Iglesias, y finalmente echaron mano de una denuncia que había sido archivada y que intentaba vincular la financiación del partido morado con los regímenes de Irán y Venezuela. El encargo fue hecho después de las elecciones generales, en concreto por un miembro de la Dirección Adjunta Operativa (DAO) que para ello solicitó información a diferentes departamentos, como la propia UDEF o el Servicio de Prevención y Blanqueo de Capitales (Sepblanc)
Pero ni es un informe UDEF, ni está respaldado por ninguna denuncia nueva, ni fue elaborado a petición de la Fiscalía, de Hacienda o de ningún juzgado. Es más, tras desvelar Público el verdadero origen de este informe fantasma fabricado a medida fue cuando la Policía remitió el informe a la Fiscalía Anticorrupción y la Agencia Tributaria, sin que estos se hayan pronunciado al respecto hasta la fecha.

Sin embargo, antes de comenzar ese "procedimiento judicial" como lo definió la vicepresidenta del Gobierno en Funciones, Soraya Sáenz de Santamaría, en plena rueda de prensa del Consejo de Ministros, o esa "supuesta investigación" en palabras del titular en funciones de la cartera de Interior, Jorge Fernández Díaz, la cúpula policial filtró el documento a medios de comunicación afines, y de algún modo este llegó también a Manos Limpias, que asienta sobre él una parte importante del peso de su nueva querella.

La novedad es que en este caso también va dirigida contra la CUP, a la que imputa los mismos delitos que al partido de Iglesias: asociación ilícita y contra la Seguridad Social, financiación ilegal de partidos políticos y justificación y enaltecimiento del terrorismo. Manos Limpias les acusa de incurrir en "irregularidades" en lo económico desde "su constitución hasta la actualidad", y eleva el nivel de sofisticación lingüística para referirse a las "asociaciones y fundaciones sin ánimo de lucro y mercantiles pantalla, con financiación procedente del asesoramiento que prestan a terceros países, como Venezuela e Irán".

Además de solicitar comparecencias como la del director del CNI, Félix Sanz Roldán, el sindicato aporta apenas una docena de documentos, de los que casi la mitad, cinco, son en esencia únicamente dos adjuntos: de ellos, tres versan sobre el viaje de algunos miembros de Podemos y la CUP a Venezuela en 2014, hecho público por ellos mismos, y realizado cuando aún no existía el partido de Iglesias.

Y aquí es cuando vuelve a escena el informe hecho a medida: aparece doblemente incorporado -documentos 12 y 13- con el oficio de la Dirección Adjunta Operativa que dirige el comisario Eugenio Pino. Sin embargo, nadie ha explicado cómo pudo llegar al poder de Manos Limpias sin que alguien de la Policía o el Ministerio del Interior cometiera una revelación de secreto. Las fuentes consultadas recuerdan que, como se anunció desde este diario hace meses, Porfirio Jiménez, comisario e hijo del presidente de Manos Limpias fue ascendido a la DAO. .

Las relaciones entre el sindicato ultraderechista y determinados comisarios de Policía se remontan a la etapa en la que su presidente, Miguel Bernard era el secretario de Blas Piñar en Fuerza Nueva. De hecho, no es la primera vez que un informe que la Policía no reconoce oficialmente como una investigación cae en manos de Bernard. Uno de los antecedentes es el Informe Pujol que también fue desvelado por el periodista Eduardo Inda cuando trabajaba en el periódico El Mundo, y que la Policía no vio a priori como suyo.

Manos Limpias ha afrontado numerosas polémicas por lanzar ofensivas judiciales sin pruebas que las respaldasen, pero varios medios de comunicación y partidos políticos se han aferrado al informe PISA -del que se han limitado a reproducir la primera página- para desprestigiar a la formación que se convirtió en tercera fuerza tras las elecciones del 20 de diciembre.


viernes, 26 de febrero de 2016

Galicia . La represión franquista.






 Y más . la resistencia  campesina ante el franquismo




La resistencia silente, sustentada sobre voces y gestos rastreables, configura la conflictividad en Galicia durante los dos primeros decenios del franquismo. El estereotipo de un entorno sumiso y afín al régimen se desdibuja ante la proyección de actitudes comunitarias de conflicto. Ana Cabana indaga en este libro las formas de disenso que son activadas durante este periodo por la población rural y configuran un marco de identidad colectiva reconocible, coherente y protector de un modo de vida y un orden propios. Los testimonios de naturaleza archivística u oral, retazos de memoria colectiva y de oficialidad, desbrozan el camino y llenan de sentido un paisaje de resistencias civiles poblado de simbolismos verbales y gestuales, pasividad consecuente, redes de apoyo, clandestinidades y memorias vivas.



miércoles, 24 de febrero de 2016

.Refugiados ,vemos sus caras pero no a sus responsables .

Conocemos los rostros de los refugiados, pero las imágenes de los culpables de su situación no son visibles
Ver sus caras

Ctxt


Los rostros de los refugiados son dignos, enteros, a veces alegres. Pero las imágenes de los culpables de su situación no son visibles. Es hora de que empecemos a buscarlas.
Dicen que cuando una imagen, por dura y reprobable que sea, se repite con la suficiente insistencia, acaba generando aceptación, incluso indiferencia. Desde hace más de un año, periódicos y televisiones de toda Europa nos sirven cotidianamente la imagen de los desesperados que cruzan el mar hacinados en botes de goma y que, no pocas veces, mueren ahogados en el intento. La repetición nos ha hecho casi refractarios a esa imagen, presentada, día tras día, como el único rostro visible del drama de los millones de personas que se ven forzadas a dejar sus casas huyendo de la guerra, la injusticia y el hambre. Por eso, para combatir ese espejismo, he querido ver de cerca sus caras, y he pasado los últimos días en las costas de Lesbos, en los campos de refugiados de la isla, en el campo de acogida de Atenas y en la alambrada que separa Grecia de la Antigua República Yugoslava de Macedonia.
Contra lo que cabría esperar, sus rostros están limpios de dramatismo y de reproche. Son caras cercanas, cálidas. Caras dignas, enteras, luchadoras. Caras de gente que sabe que la vida es dura y no le extraña. Y, sobre todo, son caras alegres, sorprendentemente alegres. Se bajan de las barcas y se abrazan sonriendo a quien les tiende una mano de ayuda, felices de haber llegado con vida al otro lado.
La mayoría de ellos ha dejado en ruinas su casa, ha malvendido lo poco que quedaba tratando de juntar dinero para huir, ha abandonado su país andando, ha cruzado a pie toda Turquía, ha sido objeto de abuso y de maltrato en el camino, y ha pagado mil dólares a una red clandestina de transportistas –o algo menos, si se ha arriesgado a embarcar con marejada– para subir a un bote de goma de siete metros de eslora con cincuenta personas más y cruzar un brazo de mar que el ferry hace varias veces al día por apenas diez euros.
¿De qué horror huye alguien para quien la mejor opción es arrojarse al mar sin garantías de llegar vivo al otro lado?
Las costas de Lesbos están llenas de fosforescentes chalecos salvavidas: pecios ignominiosos de un trágico naufragio más de nuestro mundo actual. Sólo a esta isla de 60.000 habitantes, llegaron el pasado año más de 300.000 personas. Si un desembarco de tales proporciones hubiera tenido lugar en las costas de Alemania, tendríamos ya el Cuarto Reich. El 80% de quienes han cruzado últimamente de forma clandestina las aguas del Mediterráneo ha entrado en Europa por Grecia. Por Italia, sólo el 19,5%, aunque la inmensa mayoría de los fallecidos se ha ahogado en sus aguas. Por España –por mucho espacio mediático que ocupe la tragedia–, tan sólo ha entrado un 0,5% de los desesperados: apenas 4.000 personas.
Europa se encuentra “desbordada” porque ha recibido este último año la llegada de casi un millón de personas que huyen del horror. Pero conviene contextualizar este dato: ese millón de personas equivalen tan sólo al 0,18% de la población de la Unión Europea y al 0,14% de la de Europa con sus fronteras geográficas tradicionales; ese millón de personas no es más que una pequeña parte de los 60 millones de personas que este último año han tenido que abandonar su hogar en el mundo: una de cada 122 personas que viven en el mundo ha dejado este año contra su voluntad su casa. La mayor parte de ellos (66%) no ha podido siquiera salir de su país; quienes lo consiguieron, se han quedado por lo general en los países de su entorno; y solamente el 1,6%, haciendo frente a las dificultades del camino, a las olas del mar, a las mafias y a los guardias de frontera, ha conseguido poner el pie en Europa.
La Unión Europea, adonde ha llegado un refugiado por cada más de 500 habitantes, se declara hoy “desbordada”; del Líbano, sin embargo, donde hay un refugiado... ¡por cada cuatro habitantes!, no tenemos noticia; tampoco de la pobre Etiopía, que es el país que, en relación a su renta per capita, más recursos dedica a la atención de refugiados. La Unión Europea debería recordar que el “Estatuto del Refugiado” fue aprobado por la ONU en 1951 para proteger precisamente a los europeos en peligro tras la II Guerra Mundial, y que tuvieron que pasar quince años para que ese status que reconoce el derecho al asilo a “las personas que tienen fundados temores de ser perseguidos por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un determinado grupo social u opiniones políticas” se hiciera extensible a los naturales de otros países del mundo.
El grueso de los sirios que han conseguido huir del bombardeo sistemático de su país están hoy en Turquía, en el Líbano, en Jordania, en Iraq y en la región del Kurdistán (Erbil); los que llegan a Europa siguen siendo los menos; y, sobre todo, un número mínimo y en absoluto proporcional a las responsabilidades históricas y actuales de Europa (y de Occidente) en la creación de las verdaderas causas que dan origen a la existencia de refugiados y de migrantes económicos en el mundo. Sin ir más lejos, este año 2016 deberíamos “celebrar” el centenario de los acuerdos secretos de Sykes-Picot (1916), en los que, al calor de la I Guerra Mundial y en vísperas del desmoronamiento del Imperio Otomano, Gran Bretaña y Francia se repartían el futuro control sobre los territorios de Jordania, Palestina e Iraq –para la primera– y del Líbano y Siria –para la segunda–. En las últimas décadas, ha habido otro constante Sykes-Picot sobre los territorios petrolíferos de Oriente Medio y del Norte de África que ha intensificado la radicalización del Islam y ha producido pingües beneficios a la industria bélica.
Pero, por desgracia, la cara visible del drama de los que huyen sigue siendo sólo la de las víctimas, para que acabemos confundiéndolas con los culpables. ¿Acaso esos que cruzan en las barcas son los culpables de la guerra que les obliga a abandonar su casa? ¿Acaso esos desamparados que buscan en Europa una mínima protección y una limosna de trabajo son los culpables del paro en nuestros países, de la destrucción de nuestro tejido económico, de la pérdida de nuestras prestaciones sociales, de la derogación de nuestros derechos laborales, de nuestro endeudamiento con los mercados financieros, de los suicidios de nuestros vecinos, o de esa otra emigración desesperada de miles de jóvenes europeos en busca de una oportunidad de futuro? ¿O acaso son otros los culpables? ¿Dónde están sus caras?
Nunca, en la historia de la humanidad, ha habido tanto tránsito de refugiados y migrantes económicos como en la actualidad. El desarraigo es un signo de nuestro tiempo. Con impertérrito cinismo, el FMI, el Banco Mundial y la Organización Mundial del Comercio elogian la emigración como... ¡herramienta primordial de lucha contra el paro! Pero, en realidad, su objetivo último está claro: fomentar la migración y el desarraigo, y utilizar a esos millones de desarraigados para socavar en todo el mundo las conquistas laborales y sociales, para minar la cohesión y la conciencia de la sociedad y para neutralizar por completo su fuerza política, convirtiendo a los trabajadores en una masa ingente de nómadas apátridas, apolíticos y sin vinculación al territorio ni fuerza colectiva para reivindicar nada, mentalizados a vivir en la precariedad, y a merced de la oferta y la demanda de un mercado desregulado por completo. Atractivo panorama para unos pocos.
El dinero tiene cada vez menos fronteras; las personas, cada vez más. Entre Grecia y FYROM hay una alambrada kilométrica que he tocado con mis propias manos para asegurarme de que no es un sueño; lo mismo ocurre entre Grecia y Turquía, entre Serbia y Hungría, y en Melilla, Ceuta, Marruecos, Túnez, Argelia, Rumanía..., “concertinas” de alambre con cuchillas, que la empresa española European Security Fencing tiene el dudoso honor de fabricar en exclusiva. Ante la injusticia global que arrastra los cadáveres y las víctimas a las costas de Europa, la estrategia de la Unión Europea es blindar sus fronteras externas y tratar de alejar el conflicto de ellas. Para el segundo de estos objetivos, acaba de subvencionar a Turquía con 3.000 millones de euros, y al Africa Subsahariana con 1.200, como estipendio para que refuercen sus controles y externalicen el trabajo sucio; para el primero de los objetivos, se ha quedado corta Frontex y la soberanía de los Estados, y ha decidido crear una nueva Agencia Europea de Fronteras más independiente, más privada y con potestad para intervenir de inmediato, incluso cuando los países miembro no otorguen su consentimiento.
Cuando Frontex entró en funcionamiento hace una década, su presupuesto anual era de 6 millones de euros; hoy es de 238, y se prevé que, en los próximos cuatro años, alcance los 322. Asimismo, el programa EUROSUR fomenta la vigilancia de fronteras en los países “antesala” de Europa y establece en ellos una red de Centros de Internamiento de Extranjeros. Al mismo tiempo, la Unión Europea destina millones de dinero público a mantener un lobby de más de treinta empresas privadas que, bajo el epígrafe de Organización Europea para la Seguridad (EOS), gestionan el movimiento de personas y el control migratorio, al tiempo que se benefician de jugosas contratas y sustanciosos programas de I+D (Seabille, Talos, Operamar). Estas empresas son, entre otras, G4S –el mayor grupo privado de seguridad del mundo–, Eads, Thales, Selex y la multinacional “española” Indra, que tiene por primer accionista al Estado español y cuyo reciente director general, Santiago Roura –imputado en el caso Púnicay cesado con una indemnización millonaria– ha sido ahora nombrado presidente de la Organización Europea para la Seguridad.
En el caso de Grecia, país que, en su penosa situación, recibe con creces el grueso de los desplazados que entran en Europa, la “crisis de los refugiados” se ha convertido en coartada para arrebatarle la poca soberanía que le queda sobre su territorio. Si, en los últimos años, la “crisis financiera” ha convertido a Grecia en una auténtica colonia de deuda, esta nueva “crisis humanitaria” le está imponiendo una “troika geoestratégica” sin precedentes. A la par del proceso de rescates y onerosos memoranda que ha dejado al país a merced absoluta de sus acreedores, los acuerdos de Dublín I y Dublín II, unidos al resto de la política migratoria europea de los últimos años, han convertido a Grecia en un depósito de contención de seres humanos, que se espera que actúe como regulador del flujo migratorio hacia el resto de Europa, de acuerdo con las necesidades y los ritmos del núcleo duro de la Unión Europea.
Si al desmantelamiento progresivo y consciente de las fuerzas armadas griegas unimos ahora el ultimátum dado por la Unión Europea a finales de enero (dos meses para que Grecia resuelva sus “problemas de fronteras”, o fin de Schengen y paso de la competencia a manos de Frontex) y la reciente resolución por vía rápida de que sea la OTAN quien asuma el control de las aguas del Egeo, tenemos a Grecia bajo una nueva troika. Igual que las políticas de austeridad y los rescates han asegurado el interés y el beneficio de los acreedores, la cuestión de los refugiados –presentada como un contexto de excepción para actuar al margen de los acuerdos internacionales– ha permitido a la OTAN incrementar y consolidar su presencia en el Egeo y ha ofrecido a Alemania el liderazgo que necesitaba para apuntalar militarmente su poderío económico. Todo ello, para beneficio también de Turquía, que sabe muy bien cómo pescar en aguas revueltas. Así, volvemos a la guerra fría, con las aguas griegas patrulladas ahora por EE.UU., Alemania, Italia, Canadá, Israel, Turquía... y hasta China.
El Líbano tiene en su territorio un refugiado por cada cuatro nacionales, y no se ha declarado “desbordado” ni ha cerrado sus fronteras. Tampoco las cerró Egipto cuando, con la “crisis de Libia” en 2011, recibió en su desértico suelo cuatro veces más refugiados que el conjunto de la Unión Europea. Tampoco Grecia puso nunca en cuestión el espacio Schengen, pese a ser el país más afectado por las políticas comunitarias de inmigración; pero sí lo hizo la Unión Europea en cuanto estalló el conflicto de Libia, y ahora que quiere acorralar a Grecia para usurparle lo poco que le quedaba de soberanía.
Pongámonos serios. Si queremos hacer frente con justicia a esta tragedia, deben cesar, para empezar, los condicionamientos de Schengen, Dublín y Frontex que pesan sobre Grecia y que convierten a los refugiados en un arma de extorsión; sólo así el país podrá dejar de ser una jaula de desheredados y hacer frente a la cuestión conforme a lo dispuesto por el derecho internacional –que en estos momentos está siendo ignorado en toda la zona– y con el apoyo de ACNUR y de la ONU. Y si realmente queremos acabar con los refugiados, entonces debemos exigir que se ataque a las causas: que la política no sea un silencioso cómplice del imperialismo económico; que el dinero público no vaya a los lobbies que reconvierten la industria de la guerra en “industria de la seguridad”; que se combata eficazmente a las redes clandestinas que, sin la oposición real de los gobiernos, controlan las rutas y los mecanismos del tráfico y la trata de personas; que se fomente de verdad el arraigo de la población a su lugar de origen y que se luche declaradamente contra la emigración forzosa, no contra el emigrante. Y tantas otras cosas.
Quien siembra guerras, recoge refugiados. Aunque, por desgracia, no siempre en su propia casa, no sobre su conciencia. El “problema” de los refugiados y de los emigrantes tiene muchas caras, pero la de sus más directos responsables rara vez es visible. Ya va siendo hora de que empecemos a buscarla.
Fuente: http://ctxt.es/es/20160217/Politica/4394/Europa-Mediterr%C3%A1neo-la-fosa-del-sue%C3%B1o-europeo-Europa-contra-s%C3%AD-misma.htm



 Y ver.........


martes, 23 de febrero de 2016

El aforamiento de los políticos en nuestro estado de partidos.

El aforamiento preventivo

 


La decisión del Partido Popular de designar a Rita Barberá como suplente en la Diputación Permanente del Senado, pese a no renovarla como presidenta de la Comisión Constitucional, ha sido interpretada mayoritariamente como un movimiento estratégico de ese partido para garantizarle su condición de aforada aun en el supuesto de disolución de las Cámaras, y blindarla así frente a los peligros de una posible imputación por corrupción. ¿Tiene eso sentido? En su caso, ¿por qué el aforamiento resulta tan interesante?
La Diputación Permanente es el órgano constitucional que tiene atribuido el ejercicio de las funciones de la Cámara tras su disolución y hasta la constitución de las nuevas Cortes Generales. Sus integrantes siguen manteniendo su condición de senadores (o de diputados en el caso de la del Congreso), beneficiándose así de la condición de aforado ante el Tribunal Supremo que reconoce la misma Constitución a todos los parlamentarios.

Pese a lo que se ha alegado en defensa del PP, es muy dudoso que la simple condición de senadora de la señora Barberá por designación autonómica le atribuya el mismo efecto en caso de disolución, sin necesidad de estar en la Diputación Permanente. En realidad, solo le garantiza su renovación automática si a la nueva constitución del Senado persiste la asamblea autonómica que la nombró, pero es difícil aceptar que pueda atribuirle en el interregno la condición —un tanto fantasmagórica— de senadora sin Senado. Durante ese tiempo, su cargo, con todas sus prerrogativas, queda en suspenso, salvo que —efectivamente— pertenezca a la Diputación Permanente. Tampoco conservaría durante ese plazo la condición de diputada autonómica (y en consecuencia aforada ante el Tribunal Superior de Justicia de su comunidad) porque renunció a esa compatibilidad en julio pasado por presiones de su propio partido.

Así que si prevenir es curar, hay pocas dudas sobre el significado de esa designación (realizada por el PP apenas unos días después de que el presidente Rajoy afirmase con ocasión de las detenciones en Valencia que “esto se acabó y aquí ya no se pasa por ninguna”), porque, efectivamente, la condición de aforado resulta muy útil en estos casos de macrocorrupción. Nueve de los diez concejales del PP del Ayuntamiento de Valencia y veinte asesores del mismo grupo han sido imputados (o “investigados”, conforme a la nueva lengua judicial) por un posible delito de blanqueo de dinero de origen desconocido. Si ella no lo ha sido todavía se debe únicamente a la curiosa institución del aforamiento, una singularidad patria casi desconocida fuera de nuestras fronteras.
Beneficio para algunos
El aforamiento implica alterar las reglas ordinarias de la competencia judicial penal —la que se aplica a la generalidad de los ciudadanos— en beneficio de determinadas personas, que tienen derecho a ser encausadas y juzgadas por determinados tribunales previamente señalados. En el caso de que el órgano competente sea el Tribunal Supremo (TS) o el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de cada comunidad autónoma, es necesario que el propio instructor sea un miembro de estos tribunales, por lo que tan pronto como le conste al juez de instrucción que está investigando un delito en que la persona que aparece en la causa está “protegida”, deberá remitirla al órgano jurisdiccional competente, perdiendo así el caso, y ello aunque existan otros imputados no aforados (salvo que sea posible el enjuiciamiento separado, que no es lo normal).

Empiezan ustedes a intuir, por tanto, por qué los jueces de instrucción son tan reticentes a “investigar” a los políticos aforados. No se debe únicamente a que puedan perder un caso interesante, sino a otras razones de más peso. Resulta bastante lógico que el juez cite a todos los demás sospechosos antes de plantearse siquiera hacerlo con el aforado, para elaborar un expediente lo suficientemente sólido antes de remitirlo al órgano superior, lo que atribuye al político de turno un tiempo precioso que a veces puede ser muy largo. Es más, si respecto al aforado existen algunas dudas, el juez instructor preferirá excluirle antes que arriesgarse a perder de vista el caso respecto de todos los demás.

No hay que olvidar tampoco otro importante efecto psicológico: si para nosotros ya resultan suficientemente sospechosos los altos cargos de la magistratura como consecuencia del reparto partitocrático de su órgano de gobierno (el Consejo General del Poder Judicial, que es el que realiza los nombramientos en esa sede), para los jueces de base muchísimo más, pues conocen de primera mano esa situación y padecen la discriminación correspondiente a la hora de ascender en la carrera frente a los que despreciativamente denominan “políticos togados”. Esto refuerza su tendencia a conservar el expediente el máximo tiempo posible sin realizar la pertinente imputación.

Pero como ya habrán adivinado, esta no es la única ventaja del aforamiento. La auténtica y sustancial es que cuando la instrucción pasa por fin al Tribunal Supremo o al Tribunal Superior de Justicia el instructor es ya un “político togado” respecto del cual nuestros partidos políticos mayoritarios han ejercido cierta influencia. Con un poquito de suerte (tampoco mucha) será notablemente más comprensivo y cuidadoso con el político de turno de lo que él mismo podría ser, por ejemplo, con unos titiriteros cualesquiera o de lo que sería un juez de instrucción vulgar y corriente con, pongamos, una infanta de España. Pero, obvio es decirlo, si aun así el caso termina enjuiciándose, se hará en una sala integrada por ese mismo tipo de jueces, sin duda muy sensible a los riesgos e imponderables de la política, como han demostrado los casos Barcina, Blanco o Matas; o por lo menos bastante más sensible que una de esas audiencias provinciales repartidas por toda España, como hemos vuelto a comprobar hace unos días con la de Palma de Mallorca.

En conclusión: es esta combinación entre una administración de justicia capturada en sus estratos superiores por nuestra partitocracia y la institución del aforamiento, lo que origina el riesgo difícilmente eludible de trato desigual a la hora de procesar y condenar a los miembros de nuestra clase política. Las supuestas ventajas derivadas de ese privilegio procesal  no la justificarían en ningún caso (como demuestra el derecho comparado), pero desde luego nunca mientras esa politización se mantenga.

Así, sus escasos defensores alegan que es una institución necesaria para proteger a nuestros representantes de las “venganzas políticas” de ciertos ciudadanos desaprensivos —especialmente a la vista de la lenidad general con la que se trata a los que interponen querellas infundadas—, sin olvidar tampoco que a diferencia de otros países en los que solo acusa el fiscal, aquí existe la acusación popular. Venturosamente, cabría afirmar, a la vista de la inactividad tradicional de nuestra fiscalía cada vez que aparece un caso políticamente sensible, consecuencia lógica de su dependencia jerárquica del gobierno de turno. Pero, en cualquier caso, ese argumento esconde una crítica infundada a la actuación de los jueces de instrucción, como si se tratase de peleles influenciables o actores ávidos de protagonismo mediático, dispuestos a todo por sentar a un político en el banquillo, cuando la realidad demuestra todo lo contrario. Es la seriedad, rigor y profesionalidad general de nuestros humildes jueces de base (con las inevitables excepciones) lo que todavía permite llamar a nuestro Estado un Estado de derecho.
Suprimir el aforamiento

Por todo ello, el caso en contra de los aforamientos ha alcanzado tal evidencia y respaldo social (lo que en gran parte hay que agradecérselo a UPyD) que hasta los más interesados en disfrutar de sus ventajas no quieren asumir, al menos frontalmente, el coste político de defenderlo. Tanto el PP como el PSOE proponen en sus respectivos programas “limitar” la atribución al Tribunal Supremo y a los tribunales superiores de justicia de la competencia para el enjuiciamiento de autoridades y cargos públicos y “revisar” los aforamientos. Sin embargo, y a la vista del caso Barberá, podemos deducir fácilmente cuánto hay de retórica en estas manifestaciones y cuánto de genuina intención de afrontar un problema que solo puede resolverse con la supresión total de esta institución. Aquí no valen medias tintas: ni “limitaciones” estratégicas y puntuales, ni “compromisos” previos de renunciar al privilegio llegado el caso (por otro lado legalmente inoperantes).

Suprimir los aforamientos es un paso imprescindible en favor de la independencia de la justicia y de la regeneración institucional que, por las razones que acabamos de analizar, va a suscitar una fiera resistencia. Convendría que el ciudadano de a pie interesado en conocer quién quiere de verdad recorrer este camino estuviera atento a este tema.

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sábado, 20 de febrero de 2016

¿ Qué son las guerras culturales?.




 Beyoncé y sus bailarinas, en la final de la Super Bowl homenajeando a las Panteras Negras. Foto: Instagram de Beyoncé. (1)

 ¿De qué hablamos cuando hablamos de guerras culturales?
¿Qué son las guerras culturales: maniobras de distracción o intentos de fijar el marco de lo real? Cultura y política, un conflicto permanente.



Mientras Beyoncé rendía homenaje al 50 aniversario de la fundación de las Panteras Negras y mostraba su apoyo al movimiento de denuncia del racismo policial #BlackLivesMatter en su actuación durante el descanso de la Super Bowl, el mayor espectáculo deportivo de Estados Unidos, los dos titiriteros pasaban la segunda noche en prisión preventiva –con régimen de aislamiento FIES 3, el que se aplica a integrantes de bandas armadas– bajo la acusación de enaltecimiento del terrorismo por su obra La bruja y don Cristóbal.
Esta coincidencia ha provocado que se vuelva a hablar de "guerras culturales", entendidas como esos momentos de fricción entre cultura y política, valga la redundancia, en los que se discute lo que se puede o no mostrar en público, lo que la creación debe o no tocar, lo que significan o no las tradiciones; y se fija lo que se debe pensar.
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https://www.diagonalperiodico.net/culturas/29374-guerras-culturales-beyonce-super-bowl-titiriteros-carcel.html.....
 
 y ver..