lunes, 29 de septiembre de 2014

Cataluña y su deuda pública



     






La deuda de la Generalitat de Catalunya bajo la lupa de la ciudadanía
29 sep 2014

Público.es

Iolanda Fresnillo y Gina Argemir

Miembros de la Plataforma Auditoría Ciudadana de la Deuda (PACD – Catalunya)

La política neoliberal europea ha empujado a los países del sur de Europa a un callejón sin salida. El fracaso de las políticas de austeridad expansiva —recortes de políticas públicas sociales y devaluación interna vía salarios— más la asunción del Pacto de Estabilidad y Crecimiento, han provocado tal asfixia de la economía que, a día de hoy, son inalcanzables niveles de crecimiento de PIB y de inflación suficientes para reducir el nivel de deuda soberana en los años futuros.
Si bien el Pacto Fiscal Europeo plantea como objetivo la rebaja de la deuda soberana hasta el 60% del PIB en el plazo máximo de 20 años, la realidad es que el neoliberalismo está siendo víctima de sus propias recetas, pues la deuda soberana no hace más que crecer.

Paralelamente, la ciudadanía estamos siendo testigos directos de las consecuencias de la imposición legal de la priorización del pago de la deuda y sus intereses, por encima de las garantías de los derechos humanos y sociales. Y esto, en un contexto de falta total de transparencia de las finanzas públicas y de sus enlaces con el mundo del capitalismo financiero.

El próximo octubre, la Plataforma Auditoría Ciudadana de la Deuda (PACD) en Catalunya publicaremos un informe que analiza la composición de la deuda pública catalana y su volumen en comparación con otras comunidades autónomas. Este trabajo responde a la necesidad de conocer dónde se están destinando los recursos que deberían garantizar derechos como el de la salud o la educación, y los porqués de este proceso. No se trata de una auditoría propiamente dicha, sino que tiene como objetivo poner en marcha procesos de auditoría ciudadana a nivel catalán y en otros territorios del estado, en la medida en que grupos y movimientos sociales promuevan procesos participativos y de fomento de la transparencia, además del análisis y la denuncia de las deudas que puedan considerarse ilegítimas.

Una auditoría ciudadana de la deuda debería permitirnos identificar deudas ilegítimas: para entender cuánta deuda pública deriva de la socialización de deuda privada; qué volumen de endeudamiento se ha generado para pagar vencimientos de deuda y no para cubrir gastos corrientes; cuál es el saldo por habitante entre lo que ha “pagado” por el rescate bancario frente a lo que ahora “debe” presumiblemente a la banca; qué deuda ha sido generada por inversiones que, lejos de perseguir el bien común, han supuesto el enriquecimiento de agentes particulares, etc.

Pero más allá de los datos que nos pueda aportar la auditoría, desde la PACD entendemos que, en un contexto de emergencia social como el actual, es del todo ilegítimo priorizar el pago de la deuda por encima de garantizar los derechos económicos, sociales y culturales. Entendemos que el pago de la deuda debe estar supeditado a la garantía de los derechos de la ciudadanía, o de lo contrario se convierte en ilegítima.

Del informe que haremos público, podemos extraer algunas conclusiones: nos encontramos ante un crecimiento irrefrenable de la deuda; su pago prioritario va en detrimento del gasto social; el ajuste vía fiscalidad es inapreciable en consonancia con la voluntad política de no tocar privilegios de clase; existe una elevada dependencia de los mercados financieros; pocos bancos concentran la mayor parte de la deuda; y hay alternativas realistas a las medidas que se están aplicando en la actualidad.

En el informe también se analizan los factores que han llevado a un incremento importante del endeudamiento de la Generalitat de Catalunya. Entre ellos destacamos: un sistema fiscal regresivo agravado por el fraude y la elusión fiscales; un incremento del gasto derivado del pago de intereses de la deuda, que lleva a una espiral de nuevo endeudamiento para poder afrontar la deuda acumulada; y deudas que antes no se consolidaban pero que existían, como las de algunas entidades públicas o la deuda comercial con proveedores.

Hay que repensar cómo se financia el sector público para romper la dependencia de los mercados financieros. El impago de la deuda ilegítima, la construcción de una banca pública —a partir de la nacionalización de la banca rescatada— y una profunda reformulación del sistema fiscal, acompañado de medidas de control de capitales, promoción de la economía social y otros sectores para cambiar la matriz productiva del país, serían medidas adecuadas para romper esta dependencia a largo plazo.

En cuanto la falta de transparencia, si bien la PACD hemos podido acceder a datos disponibles para la ciudadanía —como los presupuestos públicos—, hemos topado con cierta opacidad a la hora de obtener información relacionada con el mercado financiero. Los datos no hechos públicos por la Generalitat de Catalunya, a las que finalmente la PACD ha podido acceder a través de la Candidatura d’Unitat Popular – Alternativa d’Esquerres, demuestran la elevada dependencia de las finanzas públicas de un grupo muy reducido de acreedores, con capacidad de influir y determinar la política pública de la Generalitat de Catalunya.

Sólo quince entidades concentran la mayor parte de la deuda. Los mayores bancos españoles y catalanes (CaixaBank, BBVA, Bankia, Banco Santander y Banco Sabadell, entre otros) agrupan el 41% de la deuda (el 25% de los cuales está en manos de bancos españoles y el 16% en manos de bancos catalanes), mientras que el ICO, dependiente del Estado español, aparece como principal acreedor individual con el 31% de la deuda catalana. En cuanto a los bancos extranjeros, éstos concentran el 19% de la deuda (entre los que se encuentran Crédit Agricole, Deutsche Bank y Depfa-ACS Banco, entre otros) y un 9% está en manos del Banco Europeo de Inversiones y otras entidades públicas.

Entendemos que existen evidencias suficientes para cuestionar la legitimidad de la deuda de la Generalitat de Catalunya, así como la de otras comunidades autónomas, pero hace falta avanzar en el análisis colectivo para concretar y compartir estas evidencias, así como para hacer propuestas, incluyendo un posible impago de partidas de deuda pública. Hacen falta auditorías ciudadanas para acabar con la opacidad, la ilegitimidad y la dependencia del capitalismo financiero.

domingo, 28 de septiembre de 2014

Al final EE.UU. ataca Siria.



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Lucha contra Daesh
Siria, una de las piezas del rompecabezas



Estados Unidos y la conformación de una Alianza internacional, destinada a enfrentar a Daesh o Estado Islámico (EI) da muestra, que a la hora de sus decisiones en materia de política exterior: los organismos internacionales, el respeto a la legalidad internacional y a la soberanía de los países, no tiene valor alguno ante lo que Washington considera es su dogma de fe: un destino manifiesto, que la providencia le ha signado como misión sagrada.
Creencia expresada, en toda su magnitud, el pasado 10 de septiembre, cuando Barack Obama en un mensaje a la nación estadounidense y amplificada urbi et orbe le declara la guerra a Daesh “allí donde se encuentre” afirmando, que sólo Estados Unidos tiene la capacidad y la voluntad de movilizar al mundo contra los terroristas. De contener y curar el brote de ébola, de destruir las armas químicas sirias, de detener la agresión rusa a Ucrania, de ayudar a las comunidades musulmanas de todo el mundo a combatir el terrorismo, junto a crear bases por más oportunidades y tolerancia, según lo expresado por el mandatario estadounidense en un panegírico rimbombante.
Similar pensamiento se repitió el pasado miércoles 24 de septiembre, cuando en el seno de la 69 Asamblea General de las Naciones Unidas, en un discurso beligerante y hasta surrealista, Obama sostuvo que “Estados Unidos seguirá siendo una potencia pacífica, que está comprometido con invertir en su fortaleza como país para acabar con los problemas que afectan al mundo, entre ellos la crisis al este de Ucrania” En esa dirección de supuesto país pacífico, según este Premio Nobel de la Paz, realizó dos amenazas: “Rusia tendrá que pagar por lo sucedido en Ucrania, ya que los países grandes no deberían hacer acciones para intimidar a los pequeños” y con relación a Daesh sostuvo que “el único lenguaje que entienden los asesinos es el de la fuerza. Nuestro país no está en guerra contra el Islam pero Estado Islámico debe ser destruido”.
Lo peculiar es que este llamado a la “guerra santa estadounidense” suele expresarse cuando las dificultades internas de este país presionan válvulas de salida externas. En este caso, las elecciones legislativas norteamericanas en noviembre próximo, donde Obama y su administración deberán responder en las urnas, frente a la serie de promesas incumplidas. Entre ellas, el cierre de la prisión de Guantánamo. El retorno de las tropas estacionadas en Afganistán y de Irak, país al cual ha tenido que reenviar tropas después de su retiro el año 2011 y problemas en el campo de las reformas en salud y migración.
Este llamado a la guerra contra el terrorismo, huele a historia conocida. Tal como lo hicieron los ex presidentes George W. Bush al atacar Irak el año 2003 y Afganistán el 2002 o como George Bush padre el año 1991 al conformar una coalición internacional que atacó a Irak luego que este país invadiera Kuwait. Como todos ellos, Barack Obama asevera que Estados Unidos tiene la obligación de liderar las naciones desde Europa a Asia, desde África al Medio Oriente “porque defendemos la libertad, la justicia y la dignidad, que son valores que han guiado a Estados Unidos desde su fundación” .Todo un credo que termina con el llamado a que “dios bendiga a sus tropas y a su país” en misiones, que tantas muertes y sufrimientos ha causado allí donde se manifiesta. Un dios estadounidense, que avala el que una nación grande intimide a las pequeñas.
Los recientes ataques a fuerzas de Daesh en territorio sirio, que tuvieron su comienzo en la madrugada del lunes 23 de septiembre, a contrapelo de cualquier autorización del gobierno de Bashar al Assad o decisiones de la comunidad internacional agrupadas en una organización, que permita consensuar estas decisiones, como es la ONU, confirman que la misión norteamericana no está guiada por los supuestos valores mencionados por Obama o por un destino sagrado de liderar la búsqueda de la paz y la estabilidad en la tierra. Esas ideas peregrinas son sólo cuentos infantiles. Las verdaderas intenciones de la administración del Premio Nobel de la Paz norteamericano a la luz de sus actuaciones en política exterior son: derrocar al gobierno de Damasco, cercar a Teherán y al mismo tiempo restar protagonismo regional a la Rusia de Putin.
En el caso de Siria, esa intención se encubre bajo el artificio de cierta legalidad internacional, apelando a la lucha contra el terrorismo de Daesh, tanto en el norte de Irak como en las provincias del norte sirio. Y ese propósito encubierto se expresa en que aquellos que atacan a Daesh en Irak y ahora en Alepo, Raqqa, Deir ez Zor, Abu Kamal, Hassaka y otras ciudades y regiones sirias donde opera el fundamentalismo takfirí, son los mismos países que alentaron el desarrollo de este y otros grupos terroristas como el Frente al Nusra o Al Qaeda en el Magreb. Principalmente, a partir del año 2011 cuando se decidió alentar, financiar y apoyar militar y políticamente a estos movimientos con el objetivo de acabar con libia en el Magreb y Siria en Medio Oriente. En ese contexto los métodos de terrorismo de estos movimientos radicales no eran cuestionados, ni por Estados Unidos y sus aliados. Todo valía para derribar a Gadaffi en el norte africano o a Bashar al Assad en el levante mediterráneo.
Solos… pero no tanto
A juicio de Obama, la coalición internacional anti-Daesh pone de relieve que su país no está solo en su lucha contra el terrorismo. La historia reciente enseña que esos aliados suelen usarse para el pago de las facturas y aportar con su cuota de sangre bajo la doctrina del Leading from Behind, que anima la estrategia militar norteamericana desde el año 2008 a la fecha y que tiene sus ejemplos con los ataques a Libia, Mali y Siria. El actual escenario bélico muestra la razón de la sin razón al constatar, que Estados Unidos y su poderío militar lanzan sus bombas contra los amigos de ayer, contra aquellos a los cuales, junto a sus aliados, presentados hoy como abanderados de la lucha contra el terror, permitieron el surgimiento y desarrollo de estos grupos en Medio Oriente y el Magreb.
En declaraciones efectuadas pocas horas después del primer ataque contra Estado islámico en Siria, en la capital norteamericana, el Presidente Obama reafirmó este concepto que actúa en función de una coalición de países afirmando que "estamos orgullosos de trabajar hombro con hombro con nuestro aliados regionales en nombre de nuestra seguridad común" tratando de esa forma de animar los aliados árabes que se han visto forzados a coordinar acciones con Estados Unidos contra el terrorismo vista la presencia de bases aéreas, militares y navales en Bahréin (Base naval de Yaffair donde radica la V Flota del Golfo Pérsico), Kuwait con las bases Camp Doha y Ali Salem y Al Yaber. Omán con la Base Thumrait y la Base Aérea Al Sib. Arabia Saudita donde radica la Base Príncipe Sultán. A lo que se suma la base Aérea de la isla Diego García.  
El sostener que estamos en presencia de la razón de la sin razón adquiere su lógica cuando constatamos que Estados Unidos y sus aviones F 22 Raptor (con valor de 150 millones de dólares cada uno), F 18 Hornet, Misiles Tomahawks y los Bombarderos B 1 lanzan sus bombas contra los amigos de ayer, no es parte de una teoría de la conspiración o tratar de desviar la atención sobre los crímenes de Daesh – que los comete, que los amplifica y merece la repulsa internacional y disponer de la lucha contra este grupo – pero, ello no debe llevar a desconocer las responsabilidades de quienes hoy se presentan como abanderados de la libertad y la lucha contra el terror y que han permitido que se desarrollen estos movimientos terroristas. En el seno de la ONU no se ha escuchado autocrítica alguna, para el proceder de aquellos que hoy enarbolan la llama en defensa de los derechos humanos encabezados por Estados unidos y su famosa Coalición.
Apoyos conocidos por parte de aquellos que hoy acompañan a Estados Unidos en sus ataques a Daesh, con tareas específicas: Jordania que permitió a los líderes y mandos del movimiento takfirí contar con campos de entrenamiento en sus territorios con asesores norteamericanos e israelíes. Turquía que puso a disposición de los grupos que atacan a Damasco, bases militares como Incirlik para la distribución de armas y apoyo logístico. Arabia Saudita y las Monarquías del Golfo impregnando del fundamentalismo Wahabita e inflando los bolsillos del terrorismo de Daesh hoy, como con Al Qaeda anteriormente.
Sumemos a ello la intromisión directa de Estados Unidos, que envió en mayo del año 2013, ilegalmente a territorio sirio, al Senador y ex candidato presidencial John McCain a reunirse con los líderes que hoy devienen en enemigos. Para Estados Unidos y sus obsesión de derribar a al Assad, grupos como Daesh, Ejército Sirio Libre y Frente al Nusra eran “combatientes por la libertad” no existía en ese momento esta separación entre grupos “moderados” y “fundamentalistas” todos ellos servían al objetivo planeado entre Washington, la Casa Real Saudí y Tel Aviv. Mismo discurso, mismas acciones y mismos resultados cuando al mirar la historia vemos la responsabilidad de Estados Unidos y sus aliados en la formación de Al Qaeda y su posterior combate cuando fueron derribadas las Torres gemelas. El Bin Laden de antaño es el Abu Bark al Baghdadi de hoy.
Todo ello hace concluir, que las declaraciones altisonantes de Obama en su discurso para indicar al mundo que atacaría a Daesh “donde quiera que se encuentre” no es más que el disfraz que esconde las intenciones de derribar a Bashar al Assad y de paso seguir cercando al gobierno de Teherán y a Rusia en la búsqueda constante del gobierno estadounidense de la hegemonía mundial absoluta. Sobre todo en un área crucial como Medio Oriente con todas las reservas de gas, petróleo y la infraestructura asociada a su producción y comercialización. Una zona de indudable valor geopolítico.
El analista político Joshua Ketting señaló a la cadena RT, que estos ataques de Estados Unidos en Siria “son un giro inesperado de la trágica historia reciente de Siria. Después de tres años de debate acerca de si Washington necesitaba utilizar la fuerza militar contra el Gobierno sirio, los aviones estadounidenses ahora atacan a los enemigos del presidente al Assad. Si los bombardeos logran diezmar a Daesh, Washington se enfrentará a dos posibles escenarios, ambos problemáticos. El primero: Al Asad mantendría su poder en Siria, mientras que en el segundo la prolongada guerra civil se agudizará a largo plazo y podría involucrar a todo Oriente Medio…estamos ante otra operación militar abierta de EE.UU. y otro conflicto complejo en Oriente Medio. Obama puede creer que la intervención es la mejor opción, pero sería interesante saber cómo el candidato que se hizo famoso por decir que no estaba en contra de todas las guerras, sino sólo contra las 'estúpidas', terminará la última operación militar de EE.UU." concluyó Keating.
Mientras los aviones estadounidenses atacaban pozos petroleros sirios, argumentando que eran ocupados por Daesh, Obama señalaba en la ONU otras de sus ideas peregrinas: “la única solución a largo plazo para la guerra civil en Siria es política, una transición política incluyente que responda a las legítimas aspiraciones de todos los ciudadanos sirios, independientemente de su etnia o credo". Pero, resulta contradictorio que en la búsqueda de esas soluciones se haya conformado un frente opositor político y militar con suministro de abundante armamento, financiamiento ilimitado, se haya avalado las acciones terroristas contra el gobierno de Bashar al Assad e incluso se haya manejado la posibilidad de intervenir directamente en Siria y se pase por alto un trabajo coordinado con Siria, como lo ha ofrecido su gobierno, como también con Irán, que indudablemente pueden aportar en esta lucha contra Daesh.
Es sintomático que los ataques contra Daesh en Irak no tocaron nunca la infraestructura petrolera de la zona Kurda o más al sur de Erbil y en cambio, cuando se trata de Siria ya se haya bombardeado refinerías, pozos petroleros e instalaciones que afectan su capacidad industrial y disminuyen, claramente, la capacidad económica de este país. Los ataques contra el takfirismo en Irak no tuvieron la intensidad ni la dinámica que se vislumbra para Daesh en Siria, lo que ha abierto el campo de las conjeturas, que en realidad esos bombardeos que trataban de impedir el progreso de Daesh en los campos petrolíferos dominados por los Kurdos y evitar que atacaran su capital Erbil, donde radica un consulado estadounidense, fueron el anticipo de esta campaña mayor cuyo objetivo mayor es Siria. Para ello se cuenta con la excusa perfecta a ojos del mundo: el combate al terrorismo, que mueve apoyos y recursos. La mesa está servida para concretar lo que no han podido hacer en cuatro años de agresiones a Siria, derribar a su gobierno y con ello seguir cercando a Irán y Rusia. El rompecabezas se está armando.
La hipocresia hecha discurso
La única solución a largo plazo para la guerra civil en Siria es política, una transición política incluyente que responda a las legítimas aspiraciones de todos los ciudadanos sirios, independientemente de su etnia o credo" sostuvo Obama en su discurso ante la ONU. Efectivamente, los problemas de Siria, que deben ser resueltos por los sirios, van por el lado político. Pero, resulta contradictorio que en la búsqueda de esas soluciones se haya conformado un frente opositor político y militar con suministro de abundante armamento, financiamiento ilimitado, se haya avalado las acciones terroristas contra el gobierno de Bashar al Assad e incluso se haya manejado la posibilidad de intervenir directamente en Siria, frenado en esos ímpetus por el rechazo ruso y chino pero, que hoy, tras el pretexto de combatir a Daesh, parece volver a ponerse en escena.
El discurso de Barack Obama en la ONU el día 24 de septiembre será recordado como el día que las risas burlonas del 95% de la sala de delegados a la Asamblea General de la ONU se expresó en toda su magnitud: la suprema hipocresía frente a los micrófonos del mundo. Las ideas para el bronce de Obama en la ONU han sido definidas como “hipócritas, embusteras, un chiste de mal gusto”. Dejo para su lectura, algunos de estos pensamientos y saque usted, estimado lector, sus conclusiones.  
Primero, Obama el “Pacifista”. Al iniciar su discurso ante la ONU Obama, Premio Nobel de la Paz declaro que su país tiene una profunda vocación pacifista “seguiremos siendo una potencia que promueve la paz y la estabilidad en el mundo… No nos dejaremos sucumbir por el odio, y vamos a demostrar que el futuro pertenece a aquellos que construyen, no a los que destruyen" no sin dejar de advertir que el único lenguaje que entienden los asesinos es el de la fuerza, tal vez justificando con ello las siete intervenciones militares, con un millón y medio de muertos hasta ahora en las dos administraciones que le ha tocado presidir.
Segundo: Obama el “Abusador”. Afirmó el mandatario estadounidense queRusia tendrá que pagar un precio por su agresión en Ucrania” Obama acusa a Moscú de tener una visión del mundo “en el que parece que el que tiene el poder tiene razón, que parece que las fronteras de un país los puede mover otros. Estados Unidos está a favor de algo diferente. Creemos que es al revés. Las naciones poderosas no deben poder intimidar a las naciones pequeñas". Con estas palabras, Obama nos recordaba su ejemplo con Nicaragua, Granada, Panamá, Cuba entre otros.
Tercero: Obama el “Optimista”. En momentos en que el mundo se debate en crisis económicas, desastres medioambientales, discusiones sobre el cambio climático y la necesidad de revertir nuestra conducta en este marco, además de guerras en gran parte de los continentes, Obama se levanta frente a los delegados en la ONU y afirma “Es el mejor momento de la historia mundial. A menudo digo a los jóvenes en Estados Unidos que, pese a los titulares, este es el mejor momento en la historia humana para nacer”. Un hombre pleno de esperanza, que ve el futuro luminoso.
Cuarto, Obama el “Amnésico”: El primer presidente afroamericano nos recordó con su discurso que “Irak está a punto de sumergirse de nuevo en el abismo” pero ¿cómo? ¿No sirvieron de nada ocho años de intervención norteamericana tras ejecutar a Sadam Hussein? No han servido de nada miles de asesores políticos y militares, destruir el país y volver a tratar de reconstruirlo con el impagable servicio de las empresas estadounidenses? Para Obama el conflicto en Irak y Siria es un campo de reclutamiento fértil para grupos fundamentalistas. Pero ¿cómo Mr. President, no sabía usted que apoyar a Daesh al Frente al Nusra, a Al Qaeda en Irak, al Ejército Libre Sirio y otros movimientos se estaba avalando el desarrollo del fundamentalismo radical en la zona? John McCain al reunirse con el califa Ibrahim no le advirtió a su otrora aliado que ¿hoy eres mi amigo pero mañana serás mi enemigo?
Quinto: Obama el “Futurólogo”. El premio Nobel de la Paz señaló en su discurso ante la ONU que para Siria, el conflicto que vive tras 4 años de agresión con 200 mil muertos, 600 mil heridos y cinco millones de desplazados “la única solución a su guerra civil es política”. Es necesario recordarle al Premio Nobel de la Paz que parte importante de los 30 mil milicianos de Daesh son mercenarios provenientes de Europa, Arabia Saudita, Yemen, Chechenia entre otras partes. Una guerra civil? Si ¡pero cuanto de injerencia se ha hecho presente con el apoyo de las monarquías del Golfo, Turquía, Arabia Saudita, Jordania y Estados Unidos a la formación, desarrollo, financiamiento y apoyo militar y logístico a las acciones de Daesh y otros movimientos en la tarea de derrocar a Bashar al Assad!
Sexto: Obama el “Generoso”. El ex Senador por Chicago y actual presidente estadounidense hizo un llamado al gobierno de Irán, para que “aproveche la histórica oportunidad de alcanzar un acuerdo sobre su controvertido programa nuclear con el objetivo de detener la proliferación atómica y volver al mundo más seguro. Podemos llegar a una solución que responda a sus necesidades energéticas garantizando al mismo tiempo que ese programa sea pacífico”. Hermosos deseos, que no permitieron escuchar en su alocución referencia alguna a las armas nucleares que posee Israel, bajo el amparo del gobierno norteamericano y que no hacen la región ni el mundo más seguro. Para Obama sus amigos sí pueden andar por el mundo sacando chispas de uranio y amenazando a sus vecinos, ocupando sus tierras, bombardeándolos y seguir con la proliferación de armamento nuclear pero…que no lo haga otro, pues la paz se ve amenazada.
Irán, uno de los actores regionales de importancia y que con una ceguera que pasará la cuenta a Occidente, ha sido marginado de la necesaria solución al extremismo de Daesh, sostuvo, mediante la intervención del presidente Iraní Hasán Rohaní que “los errores estratégicos de Occidente en Oriente Próximo, Asia Central y el Cáucaso han convertido estas regiones en refugios terroristas. La agresión militar contra Afganistán e Irak y la incorrecta intervención en el desarrollo de los acontecimientos en Siria son claros ejemplos de la errónea estrategia en Oriente Próximo. Estados Unidos, que ha apoyado a grupos extremistas en Oriente Próximo deberían pedir disculpas públicamente. Ciertos Estados proporcionaron ayuda a los extremistas, pero ahora "ellos mismos no pueden hacerles frente y es nuestra gente la que está pagando por ello" enfatizó el líder iraní.
Por Siria… pero sin ella
Siria, por su parte, país agredido por Estados Unidos, sus socios occidentales y árabes, además de los movimientos takfiristas que combaten su gobierno con el aval de las potencias occidentales sostiene a través de la palabra de su jefe de Estado. "Siria proseguirá con firmeza la guerra que está librando desde hace años contra el terrorismo takfirí", afirmó el presidente sirio a autoridades iraquíes de visita en Damasco en momentos que Estados Unidos comenzó a realizar ataques aéreos sobre suelo sirio Siria, ante las primeras acciones de las fuerzas militares de la administración de Obama, que han significado bombardear territorio soberano del país levantino – las ciudades de Aleppo y Raqqa principalmente.
El gobierno sirio a través de declaraciones de su presidente señala que apoyará cualquier esfuerzo internacional encaminado a luchar contra el terrorismo pero “El éxito de estos esfuerzos no depende solamente de la acción militar, sino también del compromiso de los Estados con la implementación de las resoluciones internacionales, que llaman a detener todo tipo de apoyo a los grupos terroristas". Con esas palabras, el presidente sirio da en el clavo respecto a que una conducta necesaria y fundamental para acabar con Daesh y sus acciones radica en suspender el suministro de armas, financiamiento e incluso cesar la compra del petróleo que este movimiento terrorista vende a los propios aliados de esta coalición.
Siria es el país que necesita apoyo, quien requiere que las Naciones Unidas reconozcan el valiente papel jugado por su ejército y su población, en detener el triunfo de Daesh, el Frente al Nusra y otros movimientos radicales. De otro modo, otro mapa se estaría tejiendo en Medio Oriente. Siria y su llamado a detener el apoyo a Daesh por parte de los mismos que la atacan a ella se vio refrendado por la decisión del Consejo de Seguridad de la ONU de emitir la resolución Nº 2178, que aprobó por unanimidad este documento que prevé el desarrollo de nuevas políticas y marcos reguladores en el mundo para luchar contra el terrorismo, recomendando a los países miembros de Naciones Unidas recopilar y analizar los datos sobre los viajes de personas sospechosas de terrorismo, sin violar el derecho internacional. El texto, de carácter vinculante fue impulsado, paradojalmente, por Estados Unidos en una reunión extraordinaria presidida por el presidente Barack Obama.
La resolución busca reforzar la lucha contra los llamados combatientes extranjeros, en respuesta a los miles de ciudadanos de distintos países que han viajado a Irak y Siria para unirse a grupos como Daesh y con ese fin todos los países deben asegurar que sus leyes criminalicen y castiguen con seriedad a todos sus ciudadanos que "viajen o traten de viajar a un Estado" con el "objetivo de perpetrar, planear, preparar o participar en actos terroristas, o para proveer o recibir entrenamiento terrorista". Según Estados Unidos, más de 15.000 ciudadanos de más de 80 países han viajado en los últimos años a Siria. La Unión Europea, estados unidos, las Monarquías totalitarias del Golfo Pérsico, los aliados saudíes, Turcos, jordanos, hasta Israel habla de la necesidad de apoyar al pueblo sirio.
Lo paradójico y surrealista deriva del hecho que país patrocinante de esta resolución, Estados unidos, al mismo tiempo que impulsa estas medidas, aprueba un paquete de nuevos apoyos militares y financieros a los grupos que combaten al gobierno de Bashar al Assad, considerado por Washington como “grupos moderado” pero que han perpetrado, igualmente, graves violaciones a los derechos humanos de la población siria. Esta irracionalidad entre el discurso y la acción es lo que hace sospechar, que detrás de los objetivos estadounidenses de patrocinar estos documentos se encuentra la búsqueda de caminos legales, que avalen un proceder ulterior, el cual es seguir imputando a Siria de violar los derechos humanos, acusando a sus dirigentes de amparar el terrorismo y de esa manera seguir concretando acciones de subversión y planes de derrocamiento de su gobierno.
Hay que sumar a este panorama la duplicidad de los gobiernos que conforman esta “Coalición” contra Daesh, que bombardean sitios de almacenamientos de petróleo, refinerías – pero en territorio sirio – apelando a detener el suministro y flujo de dinero de la venta ilegal de ese petróleo. Pero, ese crudo, esas riquezas expoliadas al pueblo sirio se vende, por parte del Takfirismo, precisamente a países como Turquía, Jordania e incluso Israel a través de intermediarios kurdo-iraquíes y toda aquella masa de contrabandistas que lucran con lo ajeno. Daesh no tiene oleoductos, no tiene refinerías, personal calificado para explotar el petróleo, por tanto se dedica a llenar camiones cisternas y comenzar a venderlo al mejor postor, que suele comprar el barril de crudo a un tercio de su valor.
Las cifras que se manejan sitúan entre dos a tres millones de dólares diarios que recibe Daesh por el contrabando de petróleo. Nada nuevo bajo el sol cuando hacemos memoria y recordamos que la Unión Europea autorizó un año atrás a sus miembros a beneficiarse de la compra del crudo sirio, explotado por los movimientos opositores a Bashar al Assad como una forma de quitar financiamiento al gobierno sirio en su lucha contra el terrorismo. Hoy, eurodiputados del Parlamento Europeo han solicitado al ente regional que se dicte una resolución que prohíba comerciar con petróleo de contrabando, esto, tras la acusación de la diplomática checa, Embajadora de la Unión Europea (UE) en Irak, Jana Hybaskova. Esta reveló, en una sesión informativa al Comité de Relaciones Exteriores del Parlamento Europeo, que países de la Unión Europea se estaban beneficiando del contrabando de petróleo y que significa proveer de fondos al grupo terrorista Daesh.
Para el ex congresista estadounidense Dennis J. Kucinich, quien también fue candidato presidencial alternativo a las grandes corrientes políticas de su país, el motivo principal de los ataques aéreos de Estados Unidos a las posiciones del grupo terrorista Daesh en Siria es para hacerse del control de los yacimientos de petróleo en este país. Apoyado por sus aliados regionales: Arabia Saudita, Catar, Turquía y Jordania. La creciente actividad de los terroristas de Daesh en Oriente Medio, para Kucinich “se debe a medidas semi-Frankenstein de EE.UU. para armar y entrenar a quienes denomina ‘oposición moderada’ en Siria. Como igualmente resulta peligroso el envio ayuda militar a la región autónoma del Kurdistán iraquí, en una medida para que "los kurdos puedan separarse de Irak”. El político estadounidense afirmó, igualmente, que el ataque a Siria puede ser calificado de una violación del derecho internacional que podría conducir a crímenes contra la humanidad y a la muerte de un número incalculable de civiles inocentes.
En un trabajo anterior sostuve que a todas las críticas que se pueden hacer a la política exterior norteamericana, hay que sumar una historia que vislumbra una conducta contumaz en materia de entender los conflictos y el patrocinio de ellos. Como es el caso de la política exterior estadounidense desde George W. Bush a la fecha apoyando a los sunníes en cualquier parte donde podían enfrentarse a los chitas, decididos a promover la violencia sectaria mediante un programa encubierto, según denunció en su oportunidad el periodista Seymour Hersh “al que nos hemos unido con los saudíes como parte de otro programa más amplio, que busca hacer todo lo posible por impedir la expansión del mundo Chií. Pero, dicho simplemente, todo esto se va a volver en contra nuestra”.
Así de cierto resultaron las palabras de Hersh como también lo relatado por Haifa Zangana, quien resumía la experiencia iraquí con la intervención estadounidense “es necesario determinar la responsabilidad de la ocupación liderada por Washington en los acontecimientos catastróficos que hoy vive Irak. Destruir un país en la mañana y entregar caridad a la población en la noche puede resumir nuestra experiencia con la política estadounidense”. Misma experiencia que comienza a vivirse en el norte de Siria, donde, bajo la excusa de la lucha contra Daesh, los “daños colaterales” con la población civil siria y las infraestructuras del país levantino se están viendo claramente afectadas. Hoy es el norte del país levantino, mañana la excusa será perseguir a Daesh en Damasco, para luego, a contrapelo de cualquier declaración de Obama se decida mandar tropas para “pacificar el país y de pasada instalar la bota militar estadounidense en un país al cual desea bajo su dominio hace muchos años. Hoy, Siria es una pieza más de un rompecabezas mayor.
La discusión sobre el futuro de Siria, como en su momento con Irak, Afganistán, Vietnam –por remontarse algunos años atrás- no puede soslayar la profunda y desastrosa huella dejada por la intervención anglo-estadounidense, a la cabeza de un cúmulo de países que suelen pagar parte de la cuenta y aportar algo de acción que los hace merecedores de la amistad estadounidense. Esas intervenciones, bajo la mascarada de turno han dejado huellas horrorosas: En Irak, desde la intervención estadounidense el año 2003, un millón de muertos, 1 millón y medio de heridos y tres millones de iraquíes desplazados. Y, en el caso sirio, 200 mil muertos, 5 millones de desplazados y cientos de miles de heridos. Todo ello en conflictos de improbable término, perdidos en el humo de atentados, masacres, bombardeos y el humo que de los pozos petroleros, que no dejan de producir generando un imán para las acciones de grupos radicales.
En todo este panorama, analizar el discurso de Barack Obama ante el seno de la Asamblea General de las Naciones Unidas el miércoles 24 de septiembre resulta un ejercicio político necesario y de indudable valor ético y mental Sobre todo al afirmar el mandatario estadounidense, que “Estados Unidos promueve la paz y la estabilidad en el mundo”. Una afirmación, al menos tragicómica. Y hablo de hilarante porque el escuchar palabras de corte tan enajenadas hace esbozar una sonrisa por lo impresentable y desvergonzado pero trágico pues el destino manifiesto, que tan sagradamente defienden personajes como este Premio Nobel de la Paz, sólo ha traído muerte y destrucción allá donde ponen sus manos, sus botas y sus intereses.

 Rebelión

viernes, 26 de septiembre de 2014

1808 Mitología nacionalista y concepto de nación.

 

 1808
Mitología nacionalista
y concepto de nación

 

 

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per A Santamaría - ‎2008 - ‎

jueves, 25 de septiembre de 2014

Irak , el Estado y las milicias .

 
¿Estado o milicias?

Jadaliyya.com


Los hechos acontecidos en la provincia de Nínive, a saber, la sumisa capitulación de las tropas iraquíes ante el Estado Islámico de Iraq y Siria (EIIS), no hacen sospechar acerca de la existencia de conspiraciones y traiciones. Lo que plantean en cambio son una serie de preguntas respecto a la naturaleza de una estructura política gobernante que ha fracasado a la hora de conseguir un acuerdo de base estatal que posibilitara la existencia de un ejército eficiente o de cualquier otra institución. Para empezar, las milicias armadas son parte esencial de la estructura que trató de establecerse tras la ocupación de Bagdad en abril de 2003. Su influencia continuó aumentando –tanto vertical como horizontalmente- junto con la agravación de las crisis de los sucesivos gobiernos iraquíes. Por tanto, no sólo estas milicias aparecían entrelazadas con los movimientos políticos sino que, en muchos casos, eran la fuerza motriz de esos movimientos, como en el caso de las Brigadas Badr (Failaq Badr) y la Liga de los Justos (‘Asayib Ahl al-Haq), estableciendo ambas sendos bloques políticos que se presentaron a las elecciones municipales y parlamentarias.
Todas quieren “proteger la Revolución”
Las milicias no son simplemente una consecuencia de la etapa posterior a la ocupación, ya que hicieron su aparición en la historia política contemporánea de Iraq con el establecimiento del régimen republicano en 1958. Ese período fue testigo de un intenso conflicto entre el Partido Comunista Iraquí y el Partido Baaz, así como entre otros movimientos nacionalistas. Los comunistas formaron la “resistencia popular” con el objetivo de “proteger la revolución”, convirtiéndose rápidamente en una fuerza de sometimiento del pueblo.
Cinco años después del ascenso al poder de Abd al-Karim Qasim, el Partido iraquí del Baaz maquinó un golpe de Estado contra la naciente república en febrero de 1963. Inmediatamente después de hacerse con el poder, el Partido Baaz formó una milicia de baazistas llamada la “Guardia Nacional” que causó estragos por todo el país, perpetró masacres y violó muchachas bajo el pretexto de “salvaguardar la revolución y combatir a sus enemigos”. Esas prácticas ayudaron a derribar el régimen impuesto por el golpe de 1963 tan sólo ocho meses después, a través de otro golpe de Estado organizado por Abdul Salam Arif, quien disolvió la milicia y procesó a sus miembros.
El escenario se repitió tras el golpe de julio de 1968, asestado por los baazistas contra Abdul Rahman Arif, hermano de Abdul Salam, asesinado en 1966. Con el objetivo de “proteger la revolución”, el nuevo régimen formó una milicia llamada “Ejército Popular”, que no era menos corrupta que las milicias anteriores. Sin embargo, no se limitaba a baazistas organizados, también contaba entre sus filas con jóvenes iraquíes que no procedían del ejército, especialmente durante la guerra de Irán-Iraq, que duró desde 1980 a 1988. Estas fuerzas paramilitares constituyeron las tropas de reserva del ejército durante esa guerra, convirtiéndose más tarde en carne de cañón cuando sus miembros se vieron metidos en ella sin el entrenamiento adecuado.
Durante la década de 1990, Uday Husein, el hijo mayor del expresidente Sadam Husein, formó lo que se denominó “La Legión de los Combatientes de Sadam”. A la formación de esa milicia le siguió la humillante derrota que la Coalición Internacional infligió al ejército iraquí, obligándole a salir de Kuwait tras la invasión de agosto de 1990, junto a las amenazas estadounidenses de derrocar al régimen iraquí. Uday asignó diversas tareas a la Legión, entre ellas la de eliminar a los opositores al régimen de su padre y la de controlar los “fenómenos sociales irregulares”, en referencia, entre otras cosas, a los trabajadores del sexo y homosexuales que fueron decapitados públicamente fuera de sus casas para impulsar la “campaña de la piedad” lanzada por el régimen, confirmando su bancarrota ideológica. A todo esto se unió el golpe que dio el entonces vicepresidente Izzat al-Duri, que estaba, y aún lo está, obsesionado con los sermones de Naqshbandi Sufi.
En medio de la batalla para apropiarse de la causa palestina que involucró a diferentes países árabes de la región, incluido Iraq, se fundó en 2001 el Ejército de Al-Quds. Esta pareció ser una respuesta tardía al establecimiento del Ejército de Liberación de Al-Quds en Irán, cuyo grito de guerra durante la guerra Irán-Iraq era que el camino hacia Jerusalén pasaba por Bagdad. El ejército Al-Quds de Iraq no hizo sino eliminar ciudadanos e imponer vigilancia, convirtiéndose en una herramienta más a disposición de los aparatos de seguridad e inteligencia.
Bremer: La democracia de las milicias
Tan pronto como empezó la invasión de Iraq dirigida por EEUU en marzo de 2003, con fuerzas de ocupación avanzando hacia Bagdad tras apoderarse de las provincias del sur y centro, aparecieron en escena nuevas milicias antirégimen. El Cuerpo Badr, que entró en Iraq a través de las fronteras iraníes, se estableció en Irán en 1982 como ala militar del Consejo Supremo de la Revolución Islámica, y estaba dirigido por Hadi Al-Amiri, el Ministro de Transportes del gobierno Maliki. El núcleo de las milicias estaba compuesto por los iraquíes opositores a Sadam que estaban en Irán, además de exprisioneros del Ejército Iraquí y del Ejército Popular, apodados “Los arrepentidos” (al-Tawabon).
Mientras tanto, las milicias peshmergas kurdas estaban activas en Nínive, Kirkuk y Diala, y, fuera de su control territorial, en Erbil, Duhok y Suleimaniya. Así fue como pronto impusieron una nueva realidad sobre el terreno al apropiarse de la munición pesada y ligera abandonada por el ejército iraquí tras rendirse a las fuerzas ocupantes dirigidas por EEUU.
Otra fuerza paramilitar era el Ejército de Al-Mahdi, el ala militar del Movimiento de Al-Sadr. Establecida un tanto espontáneamente antes del asesinato del Gran Ayatolá Mohammad Sadeq Al-Sadr en 1999, se expandió velozmente a causa de la “indignación popular chií” tras ese asesinato.
El Movimiento Al-Sadr se convirtió en la fuerza con mayor influencia en las calles iraquíes tras la ocupación, al atraerse a la empobrecida juventud chií y al aprovechar del vacío dejado tras la decisión de disolver el ejército y los servicios de seguridad iraquíes nada más producirse la ocupación. Las milicias armadas ganaron legitimidad a causa de la presencia de las fuerzas de ocupación sobre el terreno. Dirigidas por el joven clérigo religioso Muqtada Al-Sadr, el Ejército del Mahdi fue creciendo a finales de 2003, aprovechándose del “poder blando” y actuar como comités populares que se esforzaban en aislar a las comunidades chiíes de las fuerzas de ocupación estadounidenses en Bagdad. Sin embargo, los crecientes abusos y arrestos llevados a cabo por los soldados estadounidenses en Iraq llevaron a Muqtada Al-Sadr a instar explícitamente a los militantes a combatir a las tropas extranjeras.
También se establecieron milicias en Anbar y Nínive a partir de la consigna de combatir a los ocupantes y expulsarlos de Iraq, eludiendo así el Decreto núm. 91 emitido por Paul Bremer, que ordenaba la disolución de todas las milicias pertenecientes a partidos. El “proceso político” puesto en marcha por la ocupación estadounidense a partir de la base de compartir el poder sectario, acabó convertido en una guerra civil en toda regla en un intento de redistribuir el botín después de que las tensiones sectarias hubieran alcanzado su punto álgido.
Una milicia produce otra
A partir de 2006, las milicias se enzarzaron en combates internos para afirmar su control sobre las zonas residenciales. El Ejército de Al-Mahdi se enfrentó regularmente al Consejo Supremo Islámico en la Ciudad Al-Sadr en 2006 y 2007, y algunos elementos dentro del Ejército de Al-Mahdi declararon una insurrección contra sus líderes, como puso de manifiesto la deserción de la Liga de los Justos, además de la de pequeños grupos que se dedicaron a saquear, a secuestrar y pedir recompensas con la excusa de la guerra sectaria. Además, se formaron milicias sunníes y chiíes gracias al apoyo y financiación de actores regionales que buscaban aumentar su influencia en un agotado Iraq.
Sólo un día después del nombramiento de Haidar Al-Abbadi para suceder a Nuri Al-Maliki en la formación de un nuevo gobierno, apareció otra milicia en las calles de Bagdad que se hace llamar “los Soldados del Imán”. Armados hasta los dientes, los miembros de esta milicia desfilaron en coches de propiedad estatal tras eliminar las placas oficiales y proteger a los manifestantes pro-Maliki que tomaron las calles para expresar su apoyo a Maliki y a sus “derechos constitucionales”.
La creencia común era que la Liga de los Justos, la milicia que Maliki ha venido ayudando a defender, potenciar y financiar desde 2009, sería la primera fuerza en apoyarle. Sin embargo, le abandonaron sólo un día después del nombramiento de Al-Abbadi, lo que obligó a Maliki a buscar la ayuda de los “Soldados del Imán”, una milicia desconocida anteriormente, aunque parece ser que el partido Al-Dawa de Maliki tuvo un “movimiento” de nombre parecido durante la década de 1960, que ha tenido que resucitar en vista de sus débiles perspectivas. La mayor parte de las milicias actúan también en los medios de comunicación que cubren sus actividades “sociales” y militares. La frágil situación de la seguridad en Iraq ha contribuido a la aparición de nuevas milicias, que empezaron a ganar cada vez mayor protagonismo a partir de la caída de Mosul en manos del EIIS el 10 de junio de 2014.
Estos hechos desataron el recelo del Consejo Supremo Chií en Nayaf a pesar de que ya había emitido una fatwa (decreto) declarando que la “yihad necesitaba de autorización” (al-jihad al-kifa’i). La fatwa se emitió en un intento de “regular” y organizar los grupos armados bajo el mandato del Consejo Supremo. Este último quería evitar que quienes trataban de expulsar al EIIS de Iraq se convirtieran en parte de una guerra civil cada vez más desbocada en medio de los actuales ataques sectarios en varias ciudades y provincias.
El Consejo Supremo chií reiteró, a través de tres comunicados, el deber de luchar con el ejército iraquí exclusivamente y que los combatientes deberían seguir las órdenes de los comandantes del ejército, pero conseguir tal cosa es una absoluta ilusión. El público chií no ha hecho ningún caso de los llamamientos del Consejo durante los sermones del viernes que precedieron a las elecciones parlamentarias de abril para elegir nuevas caras. Los partidos tampoco cumplieron el llamamiento a llevar nuevos aires al gobierno. Si añadimos a esto las escisiones entre las escuelas religiosas y sus desacuerdos respecto a diversas cuestiones sociales y políticas, está claro que los combatientes sólo van a seguir las órdenes de sus líderes.
Además, hay que considerar también que las milicias son sólo parásitos que se benefician de las crisis. No pueden mantenerse a sí mismas como no sea promoviendo el miedo sectario y no pueden atraerse nuevos combatientes más que a través de las nuevas guerras que emprenden. La atroz situación económica, unida al aumento de la tasa de desempleo entre los jóvenes, juega un papel importante en el aumento de quienes se alistan en las milicias y en la ampliación de su ámbito de actividad tanto en las zonas chiíes como sunníes. Esto se debe especialmente al hecho de que esas milicias reciben financiación internacional, regional y local.
Los sucesivos gobiernos iraquíes no han creado oportunidades de inversión para las corporaciones locales e internacionales fuera del petróleo ni han legislado leyes laborales adecuadas. También han utilizado el sector del empleo público como medio para conseguir votos durante las elecciones, mermando aún más los presupuestos anuales.
Teniendo en cuenta la alta tasa de crecimiento de la población del país (estimada en el 3,1%), Iraq, en un futuro cercano, sigue siendo un terreno fértil para las milicias si el gobierno de al-Abbadi sigue los pasos de gobiernos anteriores. Esto a su vez hará que los iraquíes cualificados, especialmente los jóvenes, abandonen el país convirtiendo Iraq en un Estado gobernado oficialmente por las milicias. En estos momentos, ninguno de los partidos dominantes iraquíes está esforzándose en construir un Estado en el que se respete la constitución y asuma en sus propias manos la seguridad. Todos los partidos prefieren desplegar milicias, y no tropas oficiales, para mantener la seguridad en las zonas de conflicto porque las milicias extienden la influencia de los partidos en la sociedad. Los partidos amplían el ámbito de actividad de las milicias porque estas constituyen la garantía para permanecer en el poder y una herramienta para intimidar a quienes deseen oponérseles, por no mencionar el hecho de que están aumentando las acusaciones de corrupción contra los partidos políticos.
Por detrás de todo esto se propaga una guerra fría –o caliente- por la supremacía en el poder y por las ganancias económicas, todo ello entrelazado. Hay también preocupación ante la posibilidad de perder el poder, o de un golpe militar de los oficiales del ejército porque se sienten marginados o por la existencia de diversas alianzas que al parecer aún existen. A causa de la timidez de las reformas emprendidas por el gobierno para integrar a las milicias en el Estado, la situación actual amenaza con durar aún muchos años.
[Este artículo se publicó originalmente en lengua árabe en el periódico Assafir al-Arabi]
Fuente original: http://www.jadaliyya.com/pages/index/19305/iraq_a-state-or-militias

 Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández.

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Solo por comparar las milicias en Libia.





 

martes, 23 de septiembre de 2014

Los Botín .


 Fotografía de archivo de 1983 de Emilio Botín padre (3d) en una de las comidas de los presidentes de los siete grandes bancos.


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Desmontado a los Botín

Guía Oficial de Cataluña


Emilio Botín Sanz de Sautuola ha sido el banquero español por antonomasia. Con motivo de su desaparición el pasado 10 de septiembre de 2014 quizás sea el momento de repasar algunos episodios de su vida empresarial y familiar. Todo aquello que los grandes medios de comunicación han pasado por alto: evasión fiscal, conexiones vaticanas y borbónicas, la proximidad de los Botín con la familia Rato o, incluso, la no menos sorprendente con el caso Gürtel. Veamos, pues, algunos de los capítulos más silenciados de la biografía familiar y empresarial de este prócer de la banca.
Cuando Emilio encontró a Paco El 9 de mayo de 1977 el empresario José María Bultó, presidente de la Sociedad Anónima Cros, era secuestrado por el Exèrcit Popular Català (EPOCA). Le exigieron 500 millones de pesetas a cambio de su libertad. El plazo para hacer efectivo el pago era de veinticinco días. En caso de no abonar lo acordado, explotaría la bomba que le habían adosado al pecho. El empresario, nada más llegar a casa, decidió deshacerse del dispositivo y, en consecuencia, saltó por los aires.
El sucesor en el cargo de aquella empresa química fue Francisco Godia Sales, quien contó con una recomendación de lujo:
«La propuesta se la hizo Emilio Botín, del Banco de Santander, que era quien mandaba en Cros y al que él no conocía. Lo hizo siguiendo la recomendación de Mariano Calviño, falangista, consejero del Banco Español de Crédito y de la Sociedad Anónima Cros. Godia vivía en la misma casa que Juan Antonio Samaranch, quien entonces era Delegado Nacional de Deportes. La amistad Godia-Samaranch-Calviño-Botín llevará al primero a la presidencia de la Cros» (1).
Francisco Godia era un ferviente defensor de las ideas franquistas, hasta el punto de tener en su despacho el testamento de Francisco Franco enmarcado en plata. Sus hijas, Carmen y Liliana Godia, suelen aparecer en la lista de las grandes fortunas catalanas año tras año. Liliana o Lily, como Emilio Botín (aunque es su caso por no regularizar la fortuna familiar en tierras helvéticas), fue investigada junto con su marido por un presunto fraude de cerca de seis millones de euros relativos al pago del IRPF y al impuesto del patrimonio.
No obstante, y volviendo al caso Cros, el peso de Botín en esta industria química iría disminuyendo con el paso de los años, debido al interés mostrado por uno de los empresarios más activos de mediados de los ochenta.
«Por medio de un acuerdo con Emilio Botín, presidente del Banco de Santander, Quail España, la empresa intermediaria de Javier de la Rosa [quien llegó a hacerse con el 1% del banco de Botín a través de KIO], adquiere, en agosto de 1987, el 9,2 por 100 de Cros, porcentaje que se incrementa rápidamente hasta el 24,9 mediante la compra de pequeños paquetes de acciones y ampliaciones de capital» (2).
Folleu, folleu, que el món s’acaba!
El alcalde de Barcelona entre los años 1975 y 1976, Joaquín Viola Sauret (nombrado por el entonces Gobernador Civil de Barcelona Rodolfo Martín-Villa), tuvo un final igual de trágico que el del empresario José María Bultó. Ante la situación tan tensa que se vivía en el país por los continuos secuestros y atentados, el hombre fuerte del Banco de Madrid, Jaime Castell Lastortras, decidió cambiar de residencia y se trasladó, casualmente, a Suiza (Lausana). Distancia que le sirvió para tomarse la vida con cierta filosofía.
«Venía a Barcelona para cerrar las operaciones o para despachar con sus apoderados. Pero no pasaba del aeropuerto. Historia o leyenda, de él se explica que, en la despedida hacia su dorado exilio helvético, rodeado de medidas de seguridad, lanzó la frase de folleu, folleu, que el món s’acaba (follad, follad, que el mundo se acaba)»(3).
Extraños en el paraíso
Suiza es un país que la familia Botín, como en su momento Jaime Castell, conoce muy bien. A lo mejor, debido a esta querencia, uno de los eslóganes comerciales que mejor funcionaría a este grupo fue: “Venga al paraíso del Banco Santander”. No en vano allí estaban a buen recaudo las cuentas de once familiares suyos sin haber sido regularizadas. En concreto en el HSBC Private Bank Suisse (famoso por haber sido objeto del robo de datos de cientos de clientes que llevó a cabo un ex trabajador: Hervé Falciani). Si bien Emilio Botín o su hermano Jaime (ex presidente de Bankinter) no eran los titulares de las cuentas del banco suizo, la Fiscalía Anticorrupción presentó la respectiva denuncia. Sin mucho éxito, puesto que el juez Fernando Andreu archivó la causa en 2012.
Los Botín habían pagado en 2010 unos 200 millones de euros en concepto de regularización, una cantidad nada desdeñable, que deriva del pago del 10% del capital depositado fuera y no declarado. Un capital que, según la familia, habría trasladado a Suiza el padre de Emilio Botín nada más empezar la Guerra Civil Española en 1936.
Claro que una cosa es la familia y otra el banco. ¿O no? Puesto que el Grupo Santander también está presente en Suiza. Y en 2003 contaba con sociedades en las Islas Caimán, Guernesey y las Bahamas. De su presencia en paraísos fiscales el banco obtuvo unos ingresos de 450 millones de euros en 2002. A raíz de los datos aportados por el Observatorio de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) estas prácticas no habían disminuido en 2011.
«El Banco Santander es el de mayor implantación con 72 [sociedades], el doble que en 2009, pese a que en la memoria de 2011 aseguraba que “la política del grupo es no crear o adquirir participaciones en entidades de propósito especial o domiciliadas en paraísos fiscales”»(4).
Reincidentes
Resulta interesante también el caso de Jaime Botín (hermano de Emilio). Se supo que disponía del 7,8 % del capital del Bankiter, entidad de la que fue presidente, en un banco suizo. Como consecuencia, la CNMV (Comisión Nacional del Mercado de Valores) le multó con 700.000 €, ante lo cual contraatacó denunciando al presidente de este organismo, Fabio Pascua, por revelar información reservada. Una manera de proceder que lo emparenta, en cierta forma, con el caso Pujol. Pero la CNMV no se amilanó, puesto que ya había puesto el ojo sobre la familia Botín:
«Basándose en el expediente de la CNMV, el Ministerio de Economía también multó a dos fundaciones de la familia Botín. ABC Heritage Foundation y DEF Heritage Foundation, y no precisamente por falta de originalidad a la hora de bautizar las instituciones. Las dos, quizás controlaban, sin haberlo declarado, el 6 % de Bankinter, por lo que se las obligaba a pagar 150.000 y 50.000 euros, respectivamente»(5).
La familia parecía encadenar un problema tras otro. Basta con echar la vista atrás. En 2002 Emilio Botín tuvo que enfrentarse en la Audiencia Nacional a la acusación de 138 delitos de los que se derivaría un fraude fiscal de 872 millones de euros. Justo diez años antes también tuvo que declarar en la misma institución por delitos similares. Los clientes del banco habrían obtenido unos intereses del 15 % mediante unos productos que, por el contrario, supusieron para Hacienda dejar de ingresar más de 600 millones de euros.
«A través de las llamadas cesiones de nuda propiedad de crédito, un muy particular producto financiero, el Santander montó un entramado de prácticas irregulares para captar y administrar dinero no declarado a Hacienda. El juez Miguel Moreiras, titular del Juzgado de Instrucción número 3 de la Audiencia Nacional, decidió tomar declaración al personaje más rico de España. Fue el 19 de julio de 1992, cuando citó a Emilio Botín en calidad de imputado por un presunto delito de fraude fiscal continuado contra la Hacienda Pública»(6).
Mi amiga Pilar de Borbón A estas alturas no resultará extraño saber que el Santander es líder en el negocio de las SICAV (sociedades de inversión de capital variable que tributan solamente al 1 %). Cuenta con 528, lo que equivale a un patrimonio de 4.508 millones de euros. La crisis económica ha provocado un efecto llamada en no pocos millonarios españoles, que han acudido a ellas para poner sus ahorros a buen recaudo. Solamente en 2013 el Santander captó 500 millones de euros en este tipo de sociedades. Lo curioso es saber quién se escondía detrás de una de ellas:
«Un miembro más directo de la familia real guarda también su dinero en una SICAV: María Pilar de Borbón y Borbón, la hermana del rey. La infanta Pilar es la presidenta actual de Labiernag 2000 [hasta diciembre de 2012], una cooperativa de inversión controlada por el Santander, con 4,4 millones de euros y donde figuran también como vocales dos de sus hijos: Beltrán y Bruno Gómez-Acebo de Borbón. En 2009, la empresa de la hermana del rey ganó 392.000 euros en bolsa y pagó por ello 931 euros. En 2010, las ganancias de la infanta bajaron hasta los 49.000 euros»(7).
La hermana del Rey trabajó para la Fundación Banesto (banco integrado en el Santander en diciembre de 2012). Por cierto, en el proceso de absorción tuvo un papel destacado Luis Ángel Rojo, gobernador del Banco de España, quien tras jubilarse acabó como consejero del Santander.
El “ejército” rojo
El ser el grupo bancario español más potente le permite contar con los mejores profesionales del sector. Pocos se resisten a formar parte de él, sobre todo si al prestigio del banco le sumamos las no menos atractivas remuneraciones. Algo en lo que Emilio Botín no escatimaba y que ha hecho que la brecha salarial entre los altos directivos y el resto de trabajadores sea cada vez mayor (el Grupo Santander contaba con 31.809 empleados en 2010).
«Un consejero de esta entidad llegó a recibir el año pasado [2013] una media de 1,85 millones de euros, tomando como referencia los 29,7 millones asignados al total del consejo de administración [40,19 en 2011], compuesto por 16 miembros [19 en 2011]»(8).
En el ranking figuran:
Javier Marín (consejero delegado) recibió 6,35 M€ (entre retribución y aportación a la pensión) en 2013
Ana Patricia Botín (consejera delegada del Santander UK) 4,84 M€
Matías Rodríguez Inciarte (vicepresidente segundo) 4,77 M€
Juan Rodríguez Inciarte (director general) 3,44 M€
Emilio Botín (presidente) 3,05 M€
Importante destacar el apartado de pensiones, porque si desnudamos las cifras —haciendo una mirada retrospectiva— la sorpresa es aún mayor. Es entonces cuando los números resultan de lo más obscenos.
«El banquero con la pensión más alta en estos momentos, no solo del Santander, sino de todo el sector financiero, es Matías Rodríguez Inciarte, con 46 millones. En esta entidad también destacan las pensiones de Ana Patricia Botín (37,2 millones al cierre de 2013) y Emilio Botín (25,8 millones)» (9).
Entre los que han formado parte del organigrama del Grupo Santander destacan:
Rodrigo Rato (ex asesor): ex ministro de Economía, ex presidente del FMI y ex presidente de Bankia.
Guillermo de la Dehesa (consejero independiente): ex Secretario de Estado de Economía, asesor internacional de Goldman Sachs y colaborador de El País. Pese a haber desempeñado sus cargos en el PSOE se le conocía en los mentideros políticos como Guillermo de la Derecha.
Matías Rodríguez Inciarte (vicepresidente segundo): ex ministro de la Presidencia con Leopoldo Calvo-Sotelo y Presidente de la Fundación Príncipe de Asturias.
Abel Matutes (consejero): ex ministro de Exteriores y propietario de Palladium Hotel Group. Su compañía marítima, Baleària, compró a precio de saldo el yate del Rey: el Fortuna (2,2 millones de euros cuando su coste fue de 18 millones).
Isabel Tocino (consejera): ex ministra de Medio Ambiente recientemente contratada como consejera de Enagás.
Luis Alberto Salazar-Simpson (ex consejero): ex Director General de Seguridad del Estado, presidente de France Telecom España. Es cuñado de Rodrigo Rato.
Jaime Pérez Renovales (ex jefe jurídico y actual secretario general de la Presidencia con el PP): ex secretario general del Banesto.
• Otros ilustres consejeros independientes han sido: Fernando de Asúa, Manuel Soto, Ángel Jado Becerro, Esther Giménez Salinas y Rodrigo Echenique
Un Rato con Botín
Uno de los episodios más interesantes de la biografía de Emilio Botín tiene que ver con un miembro de su familia. Una boda que fue toda una metáfora y que sirve para entender mejor cómo funcionan las cosas en determinados cenáculos de poder en España. También, para que las piezas del puzle empiecen a encajar. Basta hacer un pequeño viaje en el tiempo.
Madrid. Hotel Castellana Hilton. Año 1965. La hija del presidente del Banco de Siero, María de los Ángeles Rato Figaredo (hermana de Rodrigo Rato, quien fue asesor del Santander), se casaba con Emilio García Botín (hijo de una hermana de Emilio Botín). El convite se le atragantó a más de uno cuando la policía hizo acto de presencia y se llevó detenido al patriarca de los Rato y a su hijo mayor, ambos llamados Ramón Rato. Se les acusaba de evasión de capitales a través de la sucursal que el Banco de Siero había abierto en Suiza.
Y ya que estamos con apellidos de relumbrón, aprovechemos para cerrar el círculo. María de los Ángeles Rato se acabaría divorciando del sobrino de Emilio Botín y se casaría con José Francisco de la Rosa (primo de Javier de la Rosa, cuya hija Gabriela estuvo flirteando con un hijo de doña Pilar de Borbón). ¡Qué pequeño es el mundo de las élites económicas y políticas!
Botín de guerra
Uno de los negocios en los que el Banco de Santander no ha tenido reparo en participar es el de la industria militar. Bien sea como accionista, en fondos de inversión o a través de bonos de empresas que se dedican al negocio de las armas. Todo ello sumaba más de 1.723 millones de euros en 2013 (10). Ocupaba el segundo lugar del podio, tras el BBVA y por delante de la nacionalizada Bankia.
Entre las empresas a las que financia el Grupo Santander están: Boeing, EADS (en cuyo consejo de administración se encuentra Josep Piqué), General Dynamics (Santa Bárbara) Thales o Indra.
Duran i Lleida: sí se puede
El político democristiano quizás sea el más entrampado con el Grupo Santander. Josep Antoni Duran i Lleida (UDC) ha ido suscribiendo diferentes hipotecas con el mismo banco de tal manera que estará abonando letras hasta que cumpla los 86 años, allá por el 2038. Las hipotecas corresponden a sendas viviendas en Salardú (Vall d’Aran) y Aiguablava (Begur, en la Costa Brava).
«Duran firmó en 1999 una hipoteca con el Banco Santander que, tras una ampliación en 2006, ascendió a 156.000 euros, de los que tiene pendientes de devolver 139.000. Pese a ello, en 2002 suscribió otra hipoteca, en esta ocasión con el BBVA, por valor de 150.000 euros —su saldo pendiente es ahora de 21.400 euros—. Y en 2008, una tercera hipoteca, de nuevo con el Banco Santander, pese a tener aún pendiente de liquidar con este mismo banco el 90 % de la contraída en 1999. Esta tercera hipoteca ascendía inicialmente a 600.000 euros, pero fue ampliada con 200.000 euros en 2010 y con 60.000 euros adicionales en 2011»(11).
Cantidades que en un principio serían difíciles de abonar con el sueldo oficial del diputado de UDC. Claro que siempre podrá hacer suyo el eslogan popularizado por la PAH (Plataforma de Afectados por la Hipoteca) durante la lucha contra los desahucios y los abusos de la banca: ¡Sí se puede! Otra hipotecada con el banco de Botín es Soraya Sáenz de Santamaría (recuerden que Jaime Pérez Renovales trabaja para ella como secretario general de la Presidencia y fue jefe jurídico del Banco Santander). Lo está por un valor de 412.000 euros (de los que aún debe 385.000).
Gürtel Promociones
La construcción también es un gran negocio para el Grupo Santander, aunque no sin algún que otro susto. Recuerden, si no, el caso Gürtel. El máximo exponente de la trama, Francisco Correa, se habría servido de los mismos testaferros que el urbanista y recalificador Leopoldo Arnáiz, quien tenía como centro de operaciones varias localidades de Madrid. Este último habría recalificado los terrenos donde se levantó la Ciudad Financiera del Santander (también conocida como Fort Knox Botín), a la par que habría aprovechado para venderle suelo al grupo tras adquirirlo a un precio muy ventajoso.
«Los propietarios originales se consideraron engañados al vender sus tierras a la filial del Santander. Las vendieron a unos 18 euros el metro cuadrado hacia 1998. […] En la documentación de esta operación se puede observar que el precio del suelo era, diez años después, de 665 euros el metro cuadrado. El valor se había multiplicado por 37. La operación en la que se descubre que Arnáiz era un propietario oculto de suelos en la zona es un convenio firmado por el alcalde de Boadilla, Arturo González Panero, imputado en el caso Gürtel, para la permuta de unos terrenos [a través de la sociedad Gamavila por los que Arnáiz habría obtenido 7,4 millones de euros] con la empresa Centros de Equipamientos Zona Oeste, la sociedad del Santander que gestionó los terrenos donde se construirá la ciudad financiera de Emilio Botín»(12).
El banquero de Dios
Un conocido de Duran i Lleida es el ex secretario de Estado del Vaticano, Tarcisio Bertone. Casualmente recibió el IV Premio Internacional Conde de Barcelona en el 2012. Un reconocimiento que otorga el Grupo Godó y a cuyo acto asistieron, además del político democristiano, Jorge Fernández Díaz, José Manuel Lara, Isidre Fainé o Josep Maria Cullell (ex conseller de la Generalitat con Jordi Pujol que dimitió por un presunto tráfico de influencias y que, coincidencias del destino, pasó a ser miembro de la Prefectura de Asuntos Económicos del Vaticano en 2002).
Pues bien, Bertone habría maniobrado para expulsar del IOR, Instituto para las Obras de Religión o banco del Vaticano, a su presidente Ettore Gotti Tedeschi. El conocido como banquero de Dios acabó fuera tras el intento de hacer del IOR una institución homologable a las europeas; esto es, un banco blanco. Fue una lucha encarnizada entre los llamados oscurantistas (encabezados por Bertone) y los transparentes. Lo que mucha gente desconoce es el cargo que compaginaba este banquero de Dios mientras estaba al frente de las cuentas del Vaticano:
«Tedeschi ayudó a fundar Akros Finanziaria a petición de Emilio Botín, presidente del Grupo Santander. En poco tiempo y gracias a la gran mente financiera de Gotti Tedeschi, la Akros se hizo con importantes paquetes accionariales de grandes empresas italianas, como Fiat, Iri, Ferrero, Parmalat, Commercial Union o la Banca Popolare di Milano. Finalmente, en 1993, el propio Botín pidió a Gotti Tedeschi que aceptase el cargo de presidente del Santander Consumer Bank SpA con el objetivo de dirigir y guiar las operaciones del banco español en Italia»(13).
Quien también formó parte del Consejo de Superintendencia del IOR durante el papado de Juan Pablo II fue el opusdeísta José Sánchez Asiaín, ex presidente del BBV (14). Su hijo, Ignacio Sánchez Asiaín es el director general de Kutxabank, entidad que condonó a Unió Democràtica de Catalunya, el partido de Josep Antoni Duran i Lleida, 9,6 millones de euros de una deuda vencida en 1996. Se da la circunstancia que el presidente de Kutxabank es Mario Fernández, ex vicelehendakari del Gobierno vasco por el partido democristiano PNV (15).
Notas:

(1) Cabana i Vancells, Francesc. Episodis de la burgesia catalana. Proa. Barcelona, 1998. Pág. 59.

(2) Díaz Herrera, José y Tijeras, Ramón. El dinero del poder. La trama económica en la España socialista. Cambio 16. Barcelona, 1991. Pág. 692.

(3) Boix, Jaume y Espada, Arcadi. Samaranch. El deporte del poder. Editorial Espasa Calpe. Madrid, 1999. Pág. 316.

(4) Fonseca, Carlos. Tipos infames. Temas de Hoy. Madrid, 2014. Pág. 172.

(5) El Temps (19 de agosto de 2014). Pág. 29. La traducción del catalán es del autor.

(6) Novoa, Josep Manuel. Bancos, banqueros, bandidos. Kale Gorria Liburuak. Navarra, 2002. Pág. 138.

(7) Montero, Daniel. El club de los pringaos. La esfero de los libros. Madrid, 2012. Pág. 103.

(8) El Mundo. Suplemento Mercados. Domingo, 16 de marzo de 2014. Pág. 12.

(9) El País. Suplemento Negocios. Domingo, 11 de mayo de 2014. Pág. 6.

(10) Alternativas Económicas. Número 16. Pág. 17.

(11) Mongolia. Número 19. Pág. 35.

(12) Tiempo. Número 1661 (25 de julio de 2014). Pág. 35.

(13) Frattini, Eric. Los Cuervos del Vaticano. Espasa. Barcelona, 2012. Pág. 116.

(14) Nuzzi, Gianluigi. Vaticano, S.A. Ediciones Martínez Roca. Madrid, 2010. Pág. 324.

(15) El Mundo. Edición Catalunya. Viernes, 13 de julio de 2014. Pág. 17.

Fuente:
http://www.rafaburgos.com/desmontado-los-botin/

lunes, 22 de septiembre de 2014

La Ucrania dividida.


Ucrania: una sociedad profundamente dividida - SinPermiso

www.sinpermiso.info/articulos/ficheros/8ucraniamandel.pdf
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El colonialismo israelí en Palestina es el problema .

Es el colonialismo lo que odian, no a los judíos

Haaretz




Un manifestante sostiene una pancarta que dice "Boicot a Israel" durante una protesta en Berlín  contra la guerra en Gaza, 1 de agosto de 2014. Foto: Reuters

A la mayoría de los israelíes, sobre todo los de la derecha y centro, les resulta conveniente creer que la actual hostilidad hacia Israel está anclada en el antisemitismo. Aunque el antisemitismo no desapareció en 1945 -las tendencias nacionalistas igual de racistas y extremas en Europa no fueron erradicadas- el hecho es que, hasta la década de 1970, ningún otro país disfrutaba de mayor estima o era más admirado como modelo, como lo era Israel. Incluso los palestinos fueron considerados refugiados y únicos responsable de su propio destino.
La crítica comenzó cuando se hizo evidente que Israel no tenía la intención de retirarse de Cisjordania. A medida que la ocupación se profundizó, que el régimen colonial en los territorios se iba instalando en los, la oposición creció y se convirtió en hostilidad hasta que, a raíz de las operaciones destructivas en la Franja de Gaza, se convirtió en el odio que ha penetrado en amplios círculos dentro de Europa. A esto hay que añadir el hecho de que la población musulmana está creciendo en Europa Occidental y gradualmente volviéndose más importante en la sociedad, la política y en las universidades del continente.
No hay duda de que las tendencias antisemitas alimentan el sentimiento anti-Israel. Pero igualmente la hostilidad hacia las políticas opresivas de Israel alimenta el antisemitismo y la antipatía hacia los judíos. Cualquiera que quiera involucrar a las comunidades judías como un grupo de presión proisraelí, debe entender que esto tiene un precio. En la mayoría de los casos, la hostilidad no se dirige a Israel como el Estado de los judíos, sino más bien como el último estado colonialista de Occidente.
La mayoría de los europeos no dudan del derecho de los judíos a un Estado independiente, pero se oponen vehementemente a una realidad en la que estamos manteniendo masas de gente bajo la ocupación y conscientemente pisoteando sus derechos básicos.
La derecha está copando a los judíos en Cisjordania en virtud de una reivindicación histórica, cuya fuente se encuentra en una promesa divina. ¿Hay alguien que todavía se toman en serio el argumento de que una promesa hecha a nuestros antepasados ​​justifica la denegación de los derechos humanos de los palestinos? Cada persona racional ve en esas exigencias nada más que una cobertura cínica al deseo de anexar la mayor parte de los territorios, si no todos.
En cuanto a la Franja de Gaza, que se percibe como una gran prisión, no queda nada por decir. La destrucción y la ruina han erradicado de la conciencia de la opinión pública el hecho de que, en el inicio, la operación  margen protector en julio, fue una respuesta justificada al indiscriminado lanzamiento de misiles palestinos. A medida que la operación iba en aumento, sus objetivos cambiaron. Los cuerpos se amontonaban y Hamás se veía incapacitado para responder eficazmente a la potencia de fuego israelí. Se hizo más y más evidente la cuestión de si los ataques de Israel cumplían las normas del derecho internacional, entonces el objetivo primario dejó de ser de interés. Mucha gente vio los ataques como una manifestación violenta de una indiferencia atroz por la vida humana.
Con el tiempo ha habido un creciente odio al rechazo de Israel a reconocer el mismo derecho de los palestinos a un Estado propio. Así es como se entendió el fracaso de las conversaciones de paz del Secretario de Estado estadounidense John Kerry. La derecha israelí ve a los judíos como únicos dueños de la tierra. Sin embargo, este uso de la fuerza bruta está despertando indignación en el mundo occidental. La idea de que toda la tierra es de los judíos y tienen, por lo tanto, permitido robar las tierras de los palestinos y anexarse Jerusalén Este, junto con otras grandes franjas de Cisjordania, es indicativo del comportamiento de una nación de patrones, y en nuestro tiempo esto es totalmente inaceptable.
Por temor a alentar el monstruo antisemita, la élite política de Occidente no está hablando abiertamente contra el colonialismo israelí. Pero en las universidades y en las escuelas, en los medios y en las redes sociales, ya se está diciendo explícitamente: Es insostenible que el pasado judío sirva de justificación a la crueldad contra Palestina en el presente.
Fuente: http://www.haaretz.com/opinion/.premium-1.616546

 Traducido del inglés para Rebelión por J. M.