jueves, 22 de noviembre de 2018

El gulag americano.



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Entrevista a Laura Bogado, periodista especializada en inmigración
Una demanda afirma que a menores migrantes detenidos se les han inyectado a la fuerza potentes drogas psiquiátricas

Democracy Now!


En informes estremecedores se reveló que los menores inmigrantes fueron sometidos e incapacitados mediante el uso de poderosas drogas psiquiátricas en un centro de detención del sur de Texas. El expediente legal muestra que a los menores que están retenidos en el Centro de Tratamiento Shiloh en el sur de Houston “se les inyectó a la fuerza una medicación que los marea, los hace languidecer, los vuelve obesos e incluso los incapacita”, de acuerdo a los informes de la organización Reveal. Mientras tanto, de acuerdo a otra investigación de Reveal, los contribuyentes pagaron más de $1,500 millones de dólares durante los últimos cuatro años a las empresas que administran las instalaciones de jóvenes inmigrantes, a pesar de las denuncias de abuso físico y sexual desenfrenado.
Para saber más de este tema, puede ver “la entrevista que le hicimos (en inglés) a Aura Bogado. Bogado es la periodista que dio a conocer estas noticias. Escribe sobre inmigración para la organización Reveal del Centro para un Periodismo de Investigación. Sus artículos más recientes son “Immigrant children forcibly injected with drugs, lawsuit claims” (A los menores inmigrantes se les inyectaron drogas a la fuerza, según sostiene una demanda) y “Migrant children sent to shelters with histories of abuse allegations” (Los menores migrantes son enviados a refugios que tienen antecedentes de cometer abusos).

Transcripción Esta transcripción es un borrador que puede estar sujeto a cambios. AMY GOODMAN: Vamos ahora a Nueva Orleans. Estamos en comunicación telefónica con Aura Bogado, periodista especializada en inmigración de la organización Reveal del Centro para un Periodismo de Investigación. Las últimas notas que escribió se titulan: Immigrant children forcibly injected with drugs, lawsuit claims (Demanda judicial denuncia la medicación forzoza de menores inmigrantes) y Migrant children sent to shelters with histories of abuse allegations (Se está enviando a menores migrantes a refugios con denuncias de abusos). Aura, cuéntanos lo que has investigado.
AURA BOGADO: Hola, Amy. Hace bastante que estamos investigando estos refugios para inmigrantes, y hemos encontrado que existen más de 100 acusaciones, investigaciones sobre infracciones y crímenes por los que se ha enviado gente a prisión, y otro tipo de casos que muestran que han sucedido cosas muy graves en estos lugares. Esto incluye casos en los que se ha inyectado por la fuerza fuertes drogas psicotrópicas a niños, a veces muy pequeños, y acusaciones de agresiones sexuales y de promoción de pornografía infantil. Por estos delitos hay alguien que está actualmente cumpliendo una condena, creo que con una sentencia de 10 años de prisión. Son cosas realmente horribles.
NERMEEN SHAIKH : Aura, ¿Podrías contarnos qué has podido saber acerca del impacto de estas drogas psicotrópicas inyectadas por la fuerza a los niños y niñas?
AMY GOODMAN : ¿Y quién toma la decisión de inyectarles? ¿Acaso saben algo sobre los historiales médicos de estos niños?
AURA BOGADO : Sí. Lo que sucede es que los niños son enviados a un primer refugio, donde a veces son “reforzados”. Ese es el término que usa el gobierno, dice que necesitan un “refuerzo” indicando que cuando ven un comportamiento que no les gusta en algunos niños, pueden derivarlos a un psiquiatra quien tomará por su cuenta la decisión de cómo tratar a ese niño o niña. En Nueva Orleans hay una familia con la que he compartido un tiempo. Tiene un niño de nueve años que no tenía antecedentes de enfermedad mental. Él decía una y otra vez que quería irse, quería huir, quería volver a conectarse con su familia, reunirse con su madre, y trató de huir. Y debido a ese comportamiento y algunas otras actitudes, lo llevaron ante un psiquiatra, tal como expliqué que ocurre en estos casos. Ese psiquiatra construyó un relato según el cual recomendaba dar al niño ciertas drogas. Entonces, el gobierno decidió llevarlo al Centro de Tratamiento Shiloh, que es un lugar ubicado en las afueras de Houston, Texas. Allí fue medicado durante casi seis meses sin su consentimiento y sin el consentimiento de su madre. Durante todo este tiempo, el gobierno sabía dónde estaba su madre. Hicieron dos visitas a su domicilio. Y se negaron a darle la custodia de su hijo. Ella suplicó. Algunas veces se enojó, otras veces intentó negociar. Trató por todas las vías posibles. Yo pude ver muchos mensajes de texto intercambiados entre ella y la persona de los servicios sociales encargada del caso, así como entre ella y otras personas que trabajaban en esta instalación de Texas, y la cuestión es que no le devolvían a su hijo. Algunas veces ni siquiera le respondían. No recibía respuesta durante varios días. Y a veces la respuesta era algo como: “Estas son las órdenes del doctor. Le recetaron eso, y no podemos hacer nada al respecto”. Y cuando hablo de un centro de tratamiento, cualquiera se podría imaginar que se trata de algún tipo de clínica muy seria de atención hospitalaria, o un lugar grande con instalaciones muy buenas donde la gente realmente se puede sanar. Sin embargo, nuestra investigación encontró que esta firma, Shiloh, está asociada con muchas propiedades, a pesar de que formalmente solo usa una dirección principal. La mayoría de esas propiedades son remolques.
NERMEEN SHAIKH : Y Aura, según tu investigación, ¿hace cuánto sucede esto?
AURA BOGADO : En el caso de Shiloh, en 2013 consiguió un contrato con el gobierno para albergar a niños y niñas inmigrantes, pero ya hace mucho más tiempo que funciona como albergue para niños y niñas en general. Varios años antes de 2013, un niño que estaba bajo el cuidado de Shiloh murió por las condiciones de reclusión en las que se encontraba. Sin embargo, Shiloh logró mantener su licencia y continuar operando. El gobierno —el gobierno federal— conoce las infracciones que se han cometido allí, que han causado indignación en funcionarios locales y que el estado de Texas también… O sea, mucho de este material se encuentra en los registros públicos. Los registros de inspección más recientes que se pueden ver son de diciembre del año pasado. Hay un informe que indica algo muy serio: algunas de estos medicamentos psicotrópicos eran guardados al alcance de los niños, en lugares accesibles para ellos. Hay muchos informes de inspección que indican que no todo funcionaba como corresponde.
AMY GOODMAN : Quiero sumar a Franco Ordoñez a la conversación. El miércoles, informaste que desde el comienzo de su presidencia, Trump planeó la construcción de “ciudades campamento” para albergar a inmigrantes. Voy a leer un fragmento del principio de tu nota, donde dice: “El Departamento de Seguridad Nacional solicitó al Congreso 95 millones de dólares para construir ciudades campamento en dos localidades de Texas para detener a las personas con infracciones migratorias; según un documento presupuestario al que tuvo acceso McClatchy presentado al Congreso en marzo de 2017”. ¿Qué nos puedes decir acerca de la llamada instalación de estructura liviana construida en Tornillo y Donna, Texas, para albergar inmigrantes, especialmente niños no acompañados por adultos o familias enteras, luego del aumento en el número de inmigrantes que se dio en Estados Unidos por la frontera sur durante el gobierno de Obama?
FRANCO ORDOÑEZ: Sí. Básicamente lo que vemos es que el gobierno de Trump, en parte debido a la política de “tolerancia cero” pero también por las políticas represivas que está impulsando desde que asumió —un endurecimiento en las políticas que obviamente fue planeado desde el principio, o más bien desde la campaña electoral— lo que vemos es que se están quedando muy rápidamente sin espacio en los refugios para niños. No tienen más lugar donde seguir recluyendo a los niños y niñas. Hay alrededor de 11.200 —más en realidad— niños y niñas detenidas sin sus familias en este tipo de refugios. Sus instalaciones están llenas en un 95 porciento. Entonces, como necesitan más espacio, están construyendo estas ciudades campamento en bases militares, para recluir allí a los niños y niñas y tener lugar para acomodar a los otros que van siendo detenidos. Se nos ha dicho que las ciudades o centros de detención construidos con carpas son para menores no acompañados, no para niños separados de sus padres. Pero si no se hubiera implementado la política de separar a las familias, habría más lugar en los refugios. Así que estas ciudades campamento son una forma de compensar ese espacio que les falta.
AMY GOODMAN : Y para finalizar, Aura Bogado, vienes informando sobre este tema desde hace tiempo, antes de que se implementara la política de “tolerancia cero” hace seis semanas. Política que luego Trump revirtió con una orden ejecutiva, aunque no se entiende por qué necesitaba emitir una orden ejecutiva para ello. Estamos hablando de abuso sexual, de niños medicados por la fuerza y enviados a psiquiatras para decidir un tratamiento, cuando en realidad sólo están preguntando por sus padres y madres, y pidiendo volver con sus familias. Y cuando los niños están alterados por esta situación los inyectan o les dan pastillas. Y ahora necesitan mayor cantidad de personal para estos lugares, dada la cantidad de niños y niños —y familas— que están encarcelando. Esto aumenta la vulnerabilidad, ¿cierto? ¿Cuán exigente es la evaluación de la gente que se está contratando ahora mismo en estos centros que necesitan prepararse con urgencia para recibir miles de personas más?
AURA BOGADO : Así es. Estos centros —que a veces son organizaciones sin fines de lucro, otras son empresas privadas, algunos son religiosos y otros no religiosos— en el pasado siempre han afirmado: “Hacemos verificación de antecedentes de todo el personal”. Eso es probablemente cierto. Pero no sé cuán exhaustiva es esa verificación de antecedentes. Además, es probable que mucha gente pueda pasar una verificación de antecedentes sin que eso necesariamente signifique que saben cómo tratar a niños y niñas que han experimentado situaciones muy traumáticas, especialmente los más pequeños. Es difícil evaluar eso. Obviamente, no puedo predecir el futuro como para decir: “Seguramente habrá más acusaciones y más personas detenidas por este tema, y se confirmarán más de estos delitos”. Pero tener a mucha gente encerrada en un mismo espacio, tanta gente joven, gente extremadamente vulnerable, que ha sido víctima del tráfico de personas, que ha pasado por abusos terribles, sin mencionar lo duro que es el viaje en sí mismo. Bueno, es una población muy vulnerable. Y sabemos que las poblaciones vulnerables suelen estar en la mira… lamentablemente, son un blanco fácil para abusadores. Entonces, repito, no puedo predecir lo que va a suceder. Pero creo que hay mucha gente que no se sorprendería si de aquí en adelante comenzamos a escuchar más acusaciones de delitos cometidos en estos centros.
AMY GOODMAN : Aura Bogado, muchas gracias por acompañarnos. Periodista especializada en inmigración de la organización Reveal del Centro para un Periodismo de Investigación. Sus artículos más recientes son Immigrant children forcibly injected with drugs, lawsuit claims (Demanda judicial denuncia la medicación forzoza de menores inmigrantes) y Migrant children sent to shelters with histories of abuse allegations (Se está enviando a menores migrantes a refugios con denuncias de abusos). También queremos agradecer a Franco Ordoñez, corresponsal para la Casa Blanca del medio de noticias McClatchy en Washington DC. Su artículo más reciente se titula “Trump’s immigration order replaces one crisis with another” (La orden de Trump sobre inmigración reemplaza una crisis por otra). Esto es Democracy Now! Después de la pausa nos vamos fuera del país hacia Egipto, para conocer más sobre lo que está sucediendo en Yemen, y sobre el ataque de Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos sobre Yemen, apoyado por Estados Unidos. Vamos a conocer más sobre lo que les está sucediendo a los presos yemeníes en las cárceles que tiene Emiratos Árabes Unidos en Yemen. Quédense con nosotros.
Traducido por Pamela Subizar. Editado por Verónica Gelman y Democracy Now! en Español.
Fuente: http://www.democracynow.org/es/2018/6/21/lawsuit_claims_detained_migrant_children_have




miércoles, 21 de noviembre de 2018

Macron. El presidente de los ricos.

Un semáforo francés en ámbar


Rafael Poch

 el 21 noviembre, 2018 

    Eurasia



Si en Francia no pasa nada, entonces no pasará nada fundamental de signo liberador y progresista a medio plazo en Europa.
El sábado 300.000 personas expresaron su activa protesta organizando más de 2000 bloqueos de carreteras y peajes en toda Francia. Hay que seguir de cerca este fenómeno de los chalecos amarillos, movimiento auto(des)organizado a través de las redes sociales, popular e imprevisible. La jornada del sábado continuó el domingo y más allá. Ahora el movimiento llama a bloquear París el sábado 24… Todo esto pone muy nervioso al establishment mediático y político europeo.
El ministro del interior francés, Christophe Castaner constató, el martes, la “degeneración total de una protesta que en general mantuvo el sábado buena conducta”. “Asistimos a una radicalización con reivindicaciones que ya no son coherentes, que van en todas direcciones”, ha dicho. La CGT, el sindicato francés menos manso, se ha desmarcado pero hasta tres de cada cuatro franceses han expresado según las encuestas su apoyo a esta manifestación en la que se escuchan llamadas a la dimisión del “presidente de los ricos”.
La chispa ha sido la subida de los impuestos a los carburantes. Eso ha llevado a declarar a una ex ministra socialista de medio ambiente, Delphine Batho, típica representante de la izquierda-caviar, que la protesta es una, “acción de solidaridad con el lobby petrolero”. Pero tras la fiscalidad al diesel se esconde una clara cuestión de clase, una injusticia fiscal que grava a la gente del extrarradio, la más encadenada al uso del coche para ir al trabajo, o que trabaja con él (transportistas, agricultores), dibujando toda la geografía de la Francia periférica de las zonas rurales y los extrarradios urbanos. Hay en su protesta un agravio comparativo hacia el trato fiscal que reciben los ricos, con la eliminación del impuesto a las grandes fortunas, y una indignación y hartazgo con las despreciativas declaraciones del Júpiter Macron que cada mes evidencia su mentalidad elitista. Es esta fractura de clase la que asusta: desorganizada, radical e imprevisible.
De repente, como se lee en la prensa alemana, se advierte el peligro provocado por lo que antes se consideraba éxito y victoria: el descabezamiento y la integración de las organizaciones sindicales que todavía defendían intereses de clase. La paradoja del resultado de décadas de políticas encaminadas a descafeinar a los sindicatos es que desemboca en una preocupación ante el peligro que supone la ausencia de interlocutores (sindicales) corruptos con los que negociar cabreos como este.
En unos momentos en los que por toda Europa surgen populismos de signo conservador o reaccionario con los que la derecha capitaliza y canaliza los ríos de descontento y sufrimiento social suscitados por la crisis, hay que estar atento a cualquier manifestación de un movimiento que huele a algo de clase, aunque acabe en agua de borrajas. Si en Europa llegara a formarse algo parecido a un bloque popular-ciudadano antiburgués bien podría ser a partir de este tipo de chispas. Con la actual configuración capitalista de los espacios y geografías, el precio del carburante desempeña un papel no muy diferente al del pan en los motines de antaño. Afortunadamente, tras no pocos titubeos, la France Insoumise de Jean-Luc Melenchon se ha dado cuenta de eso y ha expresado su apoyo a esta protesta. Y el lugar es Francia.
Hace tiempo que modestamente sostengo que si en Francia no pasa nada, es decir que si lo que queda de la mayor tradición social y republicana del continente se demuestra incapaz de reaccionar a esta crisis que incrementa la desigualdad social y arrasa con derechos costosamente adquiridos, entonces no pasará nada fundamental de signo liberador y progresista a medio plazo en esta parte del mundo.
Lo último de Macron es aplicar la directiva europea de reducir las pensiones en un país en el que apenas hay jubilados pobres, como es el caso de Alemania donde ese cepillado se hizo hace años. Macrón expresó la semana pasada todo el delirio narcisista que acompaña al “europeísmo” establecido al decir en Berlín que Europa y el eje franco-alemán tienen, “la responsabilidad de que el mundo no se deslice hacia el caos y sea acompañado en el camino de la paz”. La simple realidad es que es la acción de ese eje, que en Francia se vive crecientemente como mera subordinación a Alemania, la que está creando el caos en la propia Unión Europea con una política neoliberal que excita todo aquello que disuelve y desintegra al “europeísmo”.
(P.S. La visita de Macron a Berlín, en la que obtuvo apoyos a su propuesta de ejército europeo,  incluyó ofrenda floral en la Neue Wache, el templete de la avenida Unter den Linden. En tiempos de la RDA, la Alemania comunista, aquello era un memorial a las “víctimas del fascismo y el militarismo”. En los años noventa, tras la reunificación, el memorial fue remodelado a las “victimas de la guerra y la tiranía”, concepto éste último que abraza tanto al nazismo como al comunismo. La remodelación regresó así a la línea de la doctrina establecida por los ex nazis que gobernaron la Alemania occidental en la posguerra y que buscaban su redención en la guerra fría bajo el manto general del “totalitarismo”. La unificación conceptual presentaba al comunismo y al estalinismo como hermanos gemelos del nazismo y el fascismo, ignorando la diferencia ideológica fundamental; que no puede haber un “buen” nazismo, contrario a todo planteamiento humanista, pero sí un “buen” socialismo que desarrolle ideales humanistas radicalmente antagónicos con el antihumanismo estalinista. Hoy el templete incluye una placa que menciona entre las víctimas de la tiranía a los alemanes expulsados de sus hogares en Europa central y oriental tras la derrota de 1945 y a los represaliados por el régimen de Alemania Oriental. Una nueva historia nacional a la carta para unos nuevos tiempos).
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martes, 20 de noviembre de 2018

La inercia del poder judicial .



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La anécdota Cosidó

La "crisis de las hipotecas" es, sin lugar a dudas, mucho más importante que el Whatsapp del senador Cosidó, pero es al mismo tiempo menos expresiva del desmoronamiento de nuestro sistema constitucional

El Whatsapp desnuda el proceso de renovación del CGPJ, pone en cuestión la "imparcialidad objetiva" del candidato pactado como presidente
Javier Pérez Royo
20/11/2018 - 12:13h


Cuando un ordenamiento constitucional se está desmoronando pasan cosas que no ocurren cuando no hay fatiga en los materiales con los que ha sido construido. Se producen desajustes permanentemente en el funcionamiento de las instituciones por las circunstancias más variadas, previsibles o susceptibles de ser previstas en algunos casos o completamente imprevisibles en otros. El sistema inmunológico del organismo constitucional deja de estar operativo y las enfermedades oportunistas se multiplican. Y hacen acto de presencia sin orden ni conci
Es lo que acaba de ocurrir con la renovación del Consejo General del Poder Judicial. Cuando a toda velocidad, como consecuencia del último episodio de crisis de legitimidad en el Tribunal Supremo con motivo de la decisión sobre las hipotecas, el Gobierno y el PP deciden que no es posible no renovar el CGPJ en la fecha constitucionalmente prevista, porque la justicia española no admite un gramo más de desprestigio, y se ponen de acuerdo en la designación de sus veinte miembros con el compromiso de que Manuel Marchena sería elegido Presidente de CGPJ y, por tanto, del Tribunal Supremo. Entonces, uno de los negociadores del pacto por parte del PP, el senador Cosidó, lo dinamita enviando un Whatsapp a sus compañeros de partido en el Senado en los términos que doy por supuesto que son conocidos.

La "crisis de las hipotecas" es, sin lugar a dudas, mucho más importante que el Whatsapp del senador Cosidó, pero es al mismo tiempo menos expresiva del desmoronamiento de nuestro sistema constitucional. La crisis de las hipotecas se pudo prever y se pudo evitar. Es un indicador de falta de reflejos en el Presidente de la Sala Tercera, que debió convocar el Pleno antes y no después. Es un error que no debería haberse producido, pero nada más. También nada menos por el órgano, por la materia de la que se trataba y por la forma en que se corrigió. Pero un error en el ejercicio de la función jurisdiccional, susceptible de ser corregido. De hecho el Gobierno lo corregiría aprobando un Decreto-ley, en el que, pro futuro, dispone que sea el banco el sujeto pasivo del impuesto de actos jurídicos documentados. La jurisprudencia que se corrigió en el Pleno de la Sala Tercera pro pretérito, se ha convertido en la solución legislativa pro futuro. No hay mal que por bien no venga, que diría el refrán.

El Whatsapp del senador Cosidó en sí mismo no es nada. Es una anécdota. Y, sin embargo, es un indicador del avanzado proceso de desmoronamiento del edificio constitucional. El Whatsapp es expresión de la vanidad de su autor, por un lado, y del desasosiego en que se encuentran los senadores del PP a los que su jefe de filas se ha considerado obligado a tranquilizarlos "vendiéndole" las ventajas del pacto alcanzado con el PSOE. Tranquilos, que salimos ganando. Pero, al redactarlo en la forma en que lo ha hecho y, sobre todo, al hacerse público, el Whatsapp desnuda el proceso de renovación del CGPJ, pone en cuestión la “imparcialidad objetiva” del candidato pactado como presidente e insulta, de paso, a otro de los miembros, del que se dice que es mejor tenerlo en el CGPJ que en la Audiencia Nacional dictando sentencias. 

El Whatsapp del senador Cosidó es un ejemplo de libro de la anécdota que se convierte en categoría. Certifica la corrupción institucional en la cúspide del poder judicial, que se intuye, pero que no resulta visible. Cosidó es el niño del cuento que grita lo que todo el mundo está viendo pero nadie se atreve a decir: que el rey (el CGPJ y su procedimiento de renovación) está desnudo.

A diferencia de la crisis de las hipotecas, la "anécdota Cosidó" tiene difícil solución. ¿Va a ser posible pactar la renovación del CGPJ tras haber anunciado el PP la ruptura del pacto? ¿Puede aceptar el Gobierno la exigencia de la dimisión o destitución de la ministra de Justicia para volver a la senda de la negociación? ¿Puede seguir teniendo credibilidad el CGPJ como órgano constitucional? Y, más en concreto, en relación con la situación que se vive en Catalunya, ¿no se ve afectada la "imparcialidad objetiva" de Manuel Marchena como magistrado que va a presidir el juicio contra los acusados de rebelión entre otros delitos por los actos que tuvieron lugar con ocasión de la convocatoria del referéndum del 1-O de 2017?







 y ver  ...