lunes, 29 de diciembre de 2025

La IA acelera el retroceso democrático

                                                                                          


                                                                                                                               


Entrevista a la periodista Karen Hao, la investigadora que destripa el mito de OpenAI y Sam Altman

«Las multinacionales de IA aceleran el retroceso democrático»

 
  Carlos  del Castillo

 --------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------


La periodista Karen Hao desentraña en ‘El Imperio de la IA’ cómo estas empresas replican dinámicas coloniales, “extrayendo una cantidad extraordinaria de recursos, explotando una cantidad extraordinaria de mano de obra y participando en actividades que no benefician en nada a la mayoría”

Hace tres años, OpenAI era una organización prácticamente desconocida para el gran público que aspiraba a contrarrestar el poder de los gigantes de Silicon Valley. Hoy, es la startup más valiosa de la historia, superando los 500.000 millones de dólares. Tres años en los que la compañía dirigida por Sam Altman ha pasado de presentarse como un laboratorio tecnológico que trabajaba por el bien de la humanidad a convertirse en una empresa privada con agenda geopolítica propia, con acceso masivo a información personal de millones de personas y trato preferente con los poderes públicos.

La periodista estadounidense Karen Hao ha cubierto esta transformación para medios como el Wall Street Journal o el MIT Technology Review. En su libro El Imperio de la IA. Sam Altman y su carrera por dominar el mundo (editorial Península), Hao ha investigado cómo OpenAI y la industria de la IA han pasado a funcionar con una lógica imperial: colonizan recursos, extraen datos de los usuarios y explotan mano de obra precaria en el Sur Global para alimentar una maquinaria que, denuncia, está “acelerando el retroceso democrático en todo el mundo”.

En esta entrevista con elDiario.es, Hao describe a OpenAI, los secretos de su líder y la burbuja financiera y de expectativas que está impulsando el desarrollo de la inteligencia artificial.

Cuenta en el libro que, en sus orígenes, OpenAI se veía a sí misma como la “anti-Google”. ¿En qué consistía esa visión de empresa inicial?

En realidad creo que la visión de la compañía en aquel entonces era similar a la que es hoy: OpenAI siempre ha querido dominar el desarrollo de la IA y ser el líder número uno en esta tecnología. En ese momento, Google era el único actor al que valía la pena vencer, así que se veían a sí mismos como su único competidor, y a Google como el único al que debían intentar superar. Por eso se concibieron a sí mismos como la anti-Google que iba a representar todo lo que Google no era. Otra razón por la que hicieron eso fue porque era una táctica de reclutamiento. Inicialmente, para construir un laboratorio de IA líder, el principal cuello de botella era el talento, por lo que querían averiguar cómo conseguir que la gente dejara Google y se uniera a OpenAI, o eligiera OpenAI sobre Google si se postulaban para trabajar en ambas empresas. Así que lo plantearon todo como: “bueno, Google es de código cerrado, nosotros seremos abiertos; Google trabaja con fines de lucro, nosotros seremos sin fines de lucro”. La idea era: si quieres crear productos para un megagigante, bien, ve a Google, pero si vienes a OpenAI, podrás cambiar el mundo.

¿Cómo se ven dentro de OpenAI esas contradicciones respecto a la visión inicial, con la transformación en una empresa privada con ánimo de lucro? ¿Crees que puede haber alguien que piense que al final se han convertido en todo aquello que prometieron cambiar?

Sí, por supuesto, OpenAI aparentemente ha revertido por completo todo lo que dijo que sería. Ahora es, obviamente, una empresa con fines de lucro en lugar de una organización sin ánimo de lucro, y la startup más valiosa del mundo en este momento, con una valoración de 500.000 millones de dólares. También se ha vuelto hipersecreta, aunque originalmente dijo que sería transparente. Así que, en esas formas más superficiales, ha cambiado por completo. Y, sin embargo, sigue persiguiendo exactamente lo mismo que en aquel entonces, que es dominar el desarrollo de la IA. Sam Altman ha dicho muchas veces que es importante tener grandes convicciones en un objetivo particular, pero que debes ser flexible con tus tácticas. Y eso es esencialmente lo que está haciendo con OpenAI; alta convicción en los objetivos, pero flexible en las tácticas. El objetivo final es el dominio, y las tácticas han cambiado de sin fines de lucro a con fines de lucro.

OpenAI también se ha vuelto una empresa hipersecreta, aunque originalmente dijo que sería transparente

Otra de las cosas que dijeron que nunca harían sería vender los datos personales de la gente. ¿Cree que también lo terminarán haciendo?

Sí. Además, técnicamente, ya están ganando dinero con los datos de la gente, en el sentido de que ya están utilizando los datos de las personas para entrenar las próximas generaciones de sus modelos de IA. Modelos que luego venden a través de suscripciones. Pero hablando más concretamente del negocio de la publicidad digital, vemos que OpenAI está preparándose también para la publicidad. Están añadiendo un feed algorítmico a ChatGPT, lanzaron Sora 2, una aplicación como TikTok con el contenido generado por IA, y básicamente están creando espacios, superficies, en las que pueden empezar a insertar anuncios. Y eso creo que conducirá al 100% a que utilicen los datos de los usuarios para averiguar cómo segmentar mejor esos anuncios.

ChatGPT ha cumplido tres años recientemente. Usted ya cubría la industria de la inteligencia artificial antes de su salida a luz: ¿cómo cree que ha evolucionado ChatGPT y el sector de la IA en estos tres años?

El mundo ha cambiado. Ahora todo el mundo habla de IA, y todo el mundo tiene una concepción de la IA como ChatGPT, por lo que todas estas empresas y todos estos países se apresuran a intentar crear su propia versión de ChatGPT, olvidando todos los demás tipos de tecnologías, incluso otras tecnologías de IA que no son chatbots. Y la otra forma en que el mundo ha cambiado es, como expongo en mi libro, en que estas multinacionales ahora son como imperios. Están extrayendo una cantidad extraordinaria de recursos, explotando una cantidad extraordinaria de mano de obra y participando en actividades por todo el mundo de formas que no benefician en nada a la mayoría de las personas. De esta forma, otra de las cosas que han cambiado es que estas empresas están siendo otro acelerador más en la tendencia de retroceso democrático en todo el mundo. Creo que estos imperios están contribuyendo activamente a esa tendencia.

Las empresas de IA están participando en todo tipo de actividades que no benefician a las personas

Al principio parecía que ChatGPT era el centro de toda la industria, hoy parece solo uno más.

Sí, creo que ChatGPT definitivamente está siendo… hay muchos más competidores ahora que están tratando de comerse el dominio del mercado de ChatGPT. Por supuesto, tenemos a Gemini, tenemos a Claude de Anthropic y también vemos más empresas que comienzan a inclinarse hacia aplicaciones especializadas en lugar de solo estos chatbots; Anthropic enfocándose realmente en la generación de código, en lugar de ser solo una herramienta puramente genérica orientada al consumidor. O Google, enfocándose más en la empresa en lugar de apoyar a las labores de las personas. ChatGPT también está teniendo su propia transformación, inicialmente la gente pensaba que era más una herramienta de búsqueda, pero hemos visto esta tendencia realmente preocupante donde más y más personas comienzan a considerar a ChatGPT como un terapeuta, un mentor o un amante. Es algo que OpenAI no ha evitado, más bien se ha estado inclinando hacia eso también. Eso es una evolución de la que tendremos que estar muy pendientes en los próximos años.

¿Cómo explicaría a la gente cómo es Sam Altman?

Es un tipo extremadamente carismático que entiende muy, muy bien la psicología humana. Es capaz de decirle a la gente lo que necesita escuchar para motivarla a unirse a cualquier misión que él esté tratando de perseguir. Eso incluye conseguir que los inversores le den mucho dinero o conseguir que la gente se convierta en empleada de sus empresas. Así que es tanto un talento singular para la recaudación de fondos como un reclutador muy, muy bueno. Y no es solo porque entiende la psicología humana, también porque es muy bueno contando esas grandes historias sobre el futuro y la IA, que son atractivas y que hacen que la gente quiera darle más y más recursos para lograrlo.

Altman es un tipo extremadamente carismático que entiende muy, muy bien la psicología humana. Es capaz de decirle a la gente lo que necesita escuchar para motivarla a unirse a cualquier misión

¿Lo compararía con alguna figura histórica, o quizá con alguna otra persona de la industria digital?

Bueno, él mismo ha hablado de cómo le encantaba leer un libro de citas de Napoleón. Y lo que sacó de ese libro fue que Napoleón era un conocedor extremadamente bueno de la psicología humana, y usó eso para ganar mucho poder. Así que creo que los paralelismos se escriben solos.

Personalmente, usted que ha podido investigar en profundidad al personaje, ¿se siente cómoda con el hecho de que Altman se convierta en uno de esos emperadores de las grandes tecnológicas? ¿Con que acumule tanto poder e influencia?

No me siento cómoda con que nadie ocupe tanto poder sin rendición de cuentas. En el libro critico a Altman y su enfoque, pero no creo que el problema se resolviera si simplemente cambiáramos a Altman por otra persona. Porque el sistema de poder todavía existe, donde quienquiera que se siente en esa mesa puede tomar decisiones que afectan a la vida de miles de millones de personas en todo el mundo. Y esos miles de millones de personas no tienen voz sobre si les gustan esas decisiones o no. Para mí, es mucho más preocupante, no que Altman esté al timón, sino que exista incluso este rol que pueda permitir a alguien ejercer esa cantidad de influencia a nivel mundial.

Una de las tácticas que Altman y OpenAI utilizan a menudo para convencer a otros de que inviertan en sus proyectos es la Inteligencia Artificial General, es máquina consciente y capaz de mejorarse a sí misma que podría superar a la humanidad. Usted ha tenido un acceso privilegiad a la compañía: desde dentro, ¿creen de verdad que la IA general es posible e incluso cercana?

Esto fue lo que más me sorprendió de mi investigación: yo pensaba que era solo una herramienta de marketing, pero en realidad hay facciones muy poderosas dentro de estas empresas y dentro de la industria en general que realmente creen que la IA general es posible y que es inminente. Y creo que eso es lo que hace que este ecosistema sea tan fascinante y complejo, porque tienes a las personas que empujan hacia este objetivo por una fe sincera y luego tienes a las personas que lo están aprovechando políticamente para protegerse de la regulación y usarlo como un truco de marketing.

Esto fue lo que más me sorprendió de mi investigación: yo pensaba que el discurso sobre la IA general era solo una herramienta de marketing, pero en realidad hay facciones muy poderosas dentro de estas empresas y dentro de la industria en general que realmente creen que la IA general es posible y que es inminente

Menciona la “fe sincera” de esas personas de la industria tecnológica. En los últimos tiempos se está hablando mucho más de la tecnorreligión de Silicon Valley, esa creencia casi religiosa en la tecnología digital como solución a todos los problemas de la sociedad. ¿Cree que esa fe está influyendo en todo esto?

Creo que tiene una influencia extraordinaria, sí. Y es parte de la razón por la que creo que la analogía con los imperios también es muy relevante, porque la mayoría de los imperios históricos también fueron impulsados en su expansión por creencias religiosas. Lo interesante es que en esta religión hay dos facciones. Las personas que piensan que necesitamos pisar el acelerador porque la IA general nos llevará al cielo y solo nos traerá utopía y bienestar; y luego las personas que piensan que nos llevará al infierno si la desarrolla la persona equivocada. Y en el libro digo que estas son dos caras de la misma moneda, porque en realidad solo están leyendo de la misma Biblia con diferentes interpretaciones, de la misma manera que hay muchas facciones del cristianismo, algunas que leen la Biblia enfocadas en llegar al cielo y otras que leen la Biblia enfocándose en el hecho de que hay un infierno.

Entre esas personas hay científicos como Ilya Sutskever, ex jefe Científico de OpenAI, una de las mentes de referencia sobre IA. ¿Tienen un discurso serio realmente en torno a este tema? Sutskever, por ejemplo, afirma que la IA general ayudará a contrarrestar el cambio climático, pero a la vez dicen que si llega, el planeta pasaría a estar completamente cubierto de centros de datos en pocos años. No parece muy congruente.

Creo que Sutskever y algunos de estos otros investigadores de IA tienen mucha coherencia en cuanto a su teoría de la investigación de IA. Pero, ya sabes, no son exactamente expertos en otras cosas, así que ahí es donde la coherencia podría desmoronarse: cuando empiezan a hablar de cómo interactúa con el mundo real. Pero para Sutskever, él siempre ha creído muy firmemente que el cerebro es un motor estadístico y que las redes neuronales son una representación precisa de cómo funciona el cerebro. Él siempre ha pensado que mientras podamos meter más y más datos en estas redes neuronales, eso conducirá a la recreación de la inteligencia humana. Dio una charla el año pasado en la que mostró unos papers sobre cómo el tamaño del cerebro se correlaciona con la inteligencia de la especie. Su teoría es que simplemente tienes que construir un cerebro más grande y entonces obtienes un sistema más inteligente. El problema es, por supuesto, que en realidad no sabemos si eso es cierto, si las redes neuronales realmente modelan el cerebro y si el tamaño del cerebro es realmente lo único que conduce a más inteligencia, pero esa es la creencia de Sutskever y por eso ha centrado toda su investigación en esto.

Esa es la teoría de Sutskever, y tras la publicación de su libro OpenAI se ha embarcado en proyectos de inversión faraónicos para generar más capacidad de cómputo. ¿Cree que ese escalado masivo es el camino correcto para llegar a la IA General?

Para mí, la razón por la que no deberíamos estar escalando es en realidad una cuestión más fundamental que simplemente si nos llevará a la IA general. No creo que debamos intentar llegar a la IA general, independientemente de si podemos llegar allí, porque el propósito de construir tecnologías es servir a las personas, no reemplazar a las personas. Y la búsqueda de la IA general es en última instancia lograr una inteligencia a nivel humano y automatizar muchas de las cosas que la gente puede hacer. Así que sí, encuentro que toda esta empresa de escalado es innecesaria para lograr la IA general y también inmoral, porque no deberíamos estar intentando lograrla en primer lugar. Además, está conduciendo a una cantidad extraordinaria de degradación ambiental y daño a la salud pública de las personas, en un momento en que en realidad ya no tenemos mucho tiempo para resolver la crisis climática.

Encuentro que toda esta búsqueda de la IA general es inmoral, no deberíamos estar intentando lograrla. Conduciendo a una cantidad extraordinaria de degradación ambiental y daño a la salud pública de las personas, en un momento en que ya no tenemos mucho tiempo para resolver la crisis climática

Por cosas como esta, ¿cree que la confianza general sobre OpenAI podría cambiar rápidamente entre el público general? Con el resto de tecnológicas hemos visto el proceso de cómo empiezan viéndose como disruptivas y luego su mala imagen las lleva incluso a cambiarse el nombre, como Facebook y Meta. Parece que eso está sucediendo a toda velocidad con OpenAI.

Sí, creo que ya ha sucedido. No creo que OpenAI tenga ya una reputación muy positiva en muchos lugares. En EEUU hay muchos padres, por ejemplo, que se han enfadado mucho con la empresa debido a los impactos en la salud mental que estas herramientas están teniendo en los niños. Hay muchas comunidades de clase trabajadora que están realmente enfadadas por los centros de datos que están llegando a sus comunidades. Hemos visto un cambio dramático en la opinión pública solo en los últimos meses, y creo que eso va a continuar, porque lo que pasa con el imperio es que, a medida que continúa su construcción, continuará extrayendo y explotando a más y más comunidades. Y eso es lo que va a llevar a que cada vez más y más de ellas se vuelvan contra la empresa.

En el libro también trata en detalle la explotación sistémica de trabajadores para entrenar a los modelos, como el caso de Mofat en Kenia. Sobre cómo el modelo de negocio de OpenAI depende del capitalismo del desastre.

Sí, en este caso todas las empresas, no solo OpenAI, cuando entrenan sus modelos de IA, requieren contratar a decenas de miles de trabajadores de todo el mundo, y esto es algo que existía antes de ChatGPT. Existen firmas de terceros que hacen el trabajo de conectar a empresas como OpenAI con estos trabajadores. Son plataformas que tratan de buscar la mano de obra más barata en el mercado global. De lo que se dieron cuenta es que la mejor manera de encontrar la mano de obra más barata es ir a los lugares más pobres y desesperados del mundo. Inicialmente, eso fue Venezuela, donde la economía estaba en un estado desastroso, pero la población también estaba altamente educada y tenía alta conectividad. A medida que la economía de Venezuela comenzó a recuperarse ligeramente, el trabajo se trasladó a otros lugares más desfavorecidos durante la pandemia, cuando otros países estaban cayendo en picado, como Kenia. La historia de Mofat ilustra una vez más la lógica del imperio, porque OpenAI es una empresa valorada en 500.000 millones de dólares y, sin embargo, contratan trabajadores para realizar un trabajo esencial para el éxito de ChatGPT pagándoles solo unos pocos dólares la hora. Muchos de ellos terminaron psicológicamente devastados por este trabajo y sus familias se desmoronaron. Así funciona el capitalismo de desastre en muchos sentidos.

OpenAI es una empresa valorada en 500.000 millones de dólares y, sin embargo, contratan trabajadores para realizar un trabajo esencial para el éxito de ChatGPT pagándoles solo unos pocos dólares la hora

Esas personas cuentan con muy poca formación sobre cómo entrenar a la IA. ¿Es posible que los modelos tengan más alucinaciones o sean más imprecisos por esta situación?

Es una pregunta interesante. Creo que los modelos son más imprecisos principalmente porque las empresas en realidad no enfatizan la precisión. Hemos visto que las actualizaciones de los modelos de OpenAI a veces se vuelven menos precisas a medida que avanzan las nuevas generaciones de GPT. Así que no creo que esté necesariamente ligado a los trabajadores en sí; son principalmente los incentivos de las empresas, así como la tecnología misma. Esta es una tecnología probabilística, por lo que es inherentemente propensa a errores. Es imposible garantizar que vaya a decir lo correcto el 100% de las veces.

¿Cree que hay una burbuja en la inteligencia artificial?

Creo que hay una gran burbuja. No veo cómo estas empresas van a ser capaces de cumplir sus compromisos o averiguar cómo obtener un retorno de sus inversiones. OpenAI ha comprometido 1,4 billones de dólares de gasto en los próximos años y ha generado, como máximo, unos 20.000 millones en ingresos. Esa es una brecha extraordinaria y OpenAI se está quedando sin ideas para cerrarla. Intentaron el modelo de suscripción y encontraron que aproximadamente solo el 5% de los usuarios están dispuestos a pagar. Ahora se están preparando para la publicidad, pero el mayor negocio publicitario de la historia fue Google, y Google el año pasado ganó menos de 300.000 millones en ingresos publicitarios, así que eso todavía no cierra la brecha. Y luego ves a OpenAI tratando de rociar el mercado con todos estos lanzamientos de productos, como un navegador, el TikTok de IA… pero estos lanzamientos no están cuajando. Tanto con el navegador como con el TikTok de IA, se volvieron virales al principio, pero en realidad están cayendo bastante rápido después en términos de adopción de usuarios. Así que simplemente no hay un modelo de negocio viable ahí.

Tanto OpenAI como el resto de empresas de IA están tratando de hacer que el Gobierno de EEUU no pueda dejarlas caer haciéndole dependiente de su tecnología

¿Cree que una de las estrategias de Altman es precisamente hacer que OpenAI sea “demasiado grande para caer”, llegando a múltiples acuerdos con gobiernos e industria?

Absolutamente. Hay un análisis realmente genial escrito por un ex colega mío en el Wall Street Journalque habla de esto, donde explicaba cómo OpenAI está atando su destino a todos los principales actores tecnológicos que actualmente están manteniendo a flote la economía de EEUU. Se ha atado a Nvidia, a Oracle, a Microsoft. Cuando miras la economía de EEUU, actualmente solo está sobreviviendo y yendo bien gracias a las empresas de IA. OpenAI y las otras empresas que están tratando de hacerse demasiado grandes para caer de dos maneras: una, haciendo que la economía de EEUU dependa de si a estas empresas les va bien o no, ya que cuando eso sucede, el gobierno de EEUU siempre es más propenso a querer intervenir y rescatar a una empresa que pueda causar el colapso de toda la economía. Y dos: están tratando de hacerse demasiado grandes para caer vendiendo sus tecnologías al gobierno, para hacer que el gobierno dependa de sus plataformas. Todas ellas están participando en esta especie de estrategia de dos frentes para evitar caer si explota la burbuja.


 Fuente: https://www.eldiario.es/tecnologia/investigadora-destripa-mito-openai-sam-altman-multinacionales-ia-aceleran-retroceso-democratico_128_12845861.html

sábado, 27 de diciembre de 2025

A Coruña puerto negrero



Vista de A Coruña pintada en 1839 por Enrique Louard

Entre el siglo XVIII y la primera mitad del XIX, las entonces principales potencias europeas introdujeron en América 12 millones de esclavos secuestrados en África. Galicia, ubicada en el vórtice del océano Atlántico, no fue ajena a la trata de personas. Solo entre 1800 y 1835, comerciantes gallegos traficaron con unos 16.700 seres humanos en 21 expediciones embarcadas o financiadas en el país. A Coruña: porto negreiro se titula la exposición que desentierra unos hechos investigados por la academia pero de escaso dominio público. “Hay mucha reticencia a situar Galicia en esta historia”, señala a elDiario.es Cristina Botana, comisaria, junto a Zynthia Álvarez Palomina, de la muestra. La acoge hasta el 28 de febrero del año que viene la sede coruñesa del Museo Nacional de Ciencia y Tecnología.

 sigue ..

  Galicia como nodo atlántico del comercio de esclavos: A Coruña acoge una muestra sobre la otra memoria histórica

 ver...




miércoles, 24 de diciembre de 2025

¿Rebelión en la UE ?

 ¿ Se está gestando una rebelión en  la UE ?

 

Thomas  Fazi

21/12/2925

El primer ministro de Bélgica ha aprendido por las malas que no hace falta ser un populista demagógico para incurrir en la ira de la Unión Europea (UE). Hasta hace poco, el conservador moderado Bart De Wever había permanecido en gran medida al margen del foco de atención europeo. Esto le resultaba relativamente fácil, dado que su partido pertenece al grupo de centro-derecha Conservadores y Reformistas Europeos del Parlamento Europeo, que se ha alineado firmemente con la Comisión de Ursula von der Leyen en lo relativo a Ucrania. Sin embargo, en cuestión de meses se ha convertido en el enemigo público número uno de la clase dirigente de Bruselas.

¿Su delito? Oponerse al plan de Bruselas de confiscar los activos rusos congelados en Europa. La inmensa mayoría de ellos están depositados en Euroclear, una cámara de compensación con sede en Bruselas que se encuentra en el centro de la liquidación global de valores. Para el grupo de presión belicista de Europa, liderado por Francia y Alemania, la confiscación se presentaba como la única forma de seguir financiando el esfuerzo bélico de Ucrania o, en su defecto, de obligar a los Estados miembros a asumir colectivamente la carga mediante otros medios cada vez más extraordinarios.

Sin embargo, Bélgica tenía razones de peso para resistirse. Confiscar —o expropiar funcionalmente— los activos del banco central ruso violaría uno de los principios más sacrosantos de las finanzas internacionales: la neutralidad y la inviolabilidad de las reservas soberanas. Incumplir ese principio no solo sentaría un peligroso precedente, sino que también expondría a Bélgica a consecuencias legales, financieras y geopolíticas potencialmente graves, ya que Euroclear tiene allí su sede.

Tal como ha advertido Robert Volterra, uno de los abogados internacionales más respetados de Londres, confiscar los activos rusos sería «absolutamente ilegal» y perseguiría como una obsesión a la UE durante generaciones. Las consecuencias legales podrían ser enormes. Rusia tenía múltiples vías para impugnar la medida y había comenzado a explorarlas, presentando ya una demanda en Moscú contra Euroclear.

A partir de ahí, Rusia podría iniciar un litigio en los tribunales belgas que podría llegar hasta el Tribunal Supremo. Los jueces belgas se verían obligados a determinar si se habrían violado los derechos de propiedad rusos en virtud de la legislación nacional y si se habría infringido el principio de inmunidad soberana. En ambos casos, los argumentos de Rusia serían sólidos. Si Rusia ganara, sería responsable la propia Euroclear. Dadas las sumas en juego, la cámara de compensación se vería casi con toda seguridad abocada a la insolvencia, lo que activaría los mecanismos de garantía de depósitos a escala nacional y de la UE.

En tal caso, Euroclear se vería obligada a demandar al Estado belga, el cual habría ordenado la expropiación efectiva de los activos de los clientes. Las perspectivas de una demanda de este tipo no serían nada desdeñables. Más allá de Bélgica, Rusia también podría presentar demandas ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, la Corte Internacional de Justicia y múltiples foros de arbitraje internacional. Aun dejando de lado los litigios —se podría argumentar que, en el contexto actual, sería difícil encontrar un juez occidental dispuesto a fallar a favor de Rusia—, es difícil pensar de qué manera podría justificar Bélgica la negativa a descongelar las reservas de Rusia si finalmente se llegara a un acuerdo de paz.

Por lo tanto, no es de extrañar que Bélgica se haya convertido en uno de los oponentes más vehementes al plan. De Wever ha advertido sin rodeos que la confiscación equivaldría a «un acto de guerra», comparándola con entrar en una embajada extranjera, despojarla de su contenido y venderlo. Se podría concluir razonablemente que está defendiendo simplemente los intereses de su país al defender el Derecho internacional. Y, sin embargo, se ha visto sometido a causa de ello a una campaña de desprestigio por parte de la clase política y los medios de comunicación de la UE. Se le ha acusado de actuar bajo intimidación de Rusia o, lo que es peor, de ser él mismo un activo ruso. Al mismo tiempo, Bruselas ha amenazado con «tratar a Bélgica como a Hungría» si seguía oponiéndose al plan. Eso es lo que ocurre cuando hasta los gobiernos leales a la UE se atreven a salirse de la línea marcada.

A pesar de la enorme presión, De Wever se ha mantenido firme. Y se le ha unido un frente cada vez mayor de detractores. Hungría y Eslovaquia han rechazado abiertamente el plan, y el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, ha acusado a la Comisión de «violar sistemáticamente la legislación europea». Italia, Bulgaria y Malta también han expresado sus reservas.

Al fin y al cabo, las implicaciones económicas y financieras de la confiscación se extenderían mucho más allá de Bélgica. Una vez que se rompe la suposición de que son inmunes a la incautación política las reservas soberanas mantenidas en el extranjero, no se sabe cuáles pueden ser las consecuencias. Los países empezarían a considerar los activos denominados en euros no como una reserva de valor segura, sino como un pasivo político, que puede quedar confiscado a discreción de Bruselas. El mensaje sería inequívoco: sus activos sólo están a salvo mientras sigan siendo políticamente obedientes. El resultado sería, casi con toda seguridad, que el capital empezaría a huir de Europa, más rápido incluso de lo que ya lo está haciendo.

No obstante, ante la creciente resistencia, Bruselas recurrió la semana pasada a invocar los poderes de emergencia previstos en el artículo 122 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea para congelar indefinidamente los activos rusos, alegando que esto le permitiría actuar por mayoría cualificada en lugar de por unanimidad. Sin embargo, esto representa una flagrante distorsión del Tratado. El artículo 122 se aplica estrictamente a medidas económicas de emergencia en respuesta a catástrofes naturales o perturbaciones económicas graves. No se aplica a la política exterior, que requiere inequívocamente de unanimidad. Sin embargo, el destino de los activos soberanos congelados de Rusia constituye,evidentemente, una cuestión de política exterior. Afirmar lo contrario supone un juego de manos extralegal.

Este es otro ejemplo de toma de poder por parte de Bruselas. Si el artículo 122 —o cualquier otra disposición— puede interpretarse de manera amplia para justificar la incautación de activos soberanos extranjeros y la imposición de responsabilidades masivas a Estados miembros renuentes, puede utilizarse para eludir la unanimidad en una amplia gama de decisiones de política exterior.

Sin embargo, la amenaza ha funcionado. El viernes, en la reunión del Consejo Europeo, la Comisión no logró alcanzar un acuerdo sobre el uso de los activos rusos congelados. En su lugar, consiguió un acuerdo sobre un préstamo independiente de 90 000 millones de euros, respaldado por el presupuesto de la UE y subscrito por todos los Estados miembros excepto tres (Hungría, Eslovaquia y la República Checa), a los que se les concedió una cláusula de exclusión voluntaria. En efecto, se sorteó el obstáculo político, no cambiando de estrategia, sino trasladando el riesgo financiero directamente a los contribuyentes europeos. Como dejó claro Von der Leyen antes de la cumbre, había poco margen para la disidencia: «Nadie abandonará la cumbre de la UE hasta que se resuelva la cuestión de la financiación de Ucrania».

Increíblemente, el acuerdo prevé que Ucrania sólo tendrá que devolver el préstamo si Rusia acepta pagar reparaciones de guerra, lo que transforma efectivamente unas hipotéticas reparaciones futuras en financiación inmediata. Esta idea constituye, en el mejor de los casos, una ilusión. Es muy improbable que Rusia acepte reparaciones vinculantes, aun en el caso de un acuerdo de paz, lo que significa que hay pocas posibilidades de que Ucrania devuelva el préstamo. Esto resulta aún más llamativo si se tiene en cuenta lo mucho que ya se ha gastado Europa: los parlamentos de la UE han aprobado al menos 187.000 millones de euros en ayudas a Ucrania, además de los enormes costes indirectos.

Este episodio ilustra bien cómo funciona la UE: creando falsos binomios que impiden una verdadera elección política. A los Estados miembros se les presentó una alternativa tajante: o bien aceptaban confiscar los activos congelados de Rusia o se preparaban para subscribir colectivamente un nuevo préstamo masivo. Lo que nunca se consideró seriamente fue una tercera opción: dejar de invertir dinero en una estrategia que había demostrado ser un fracaso y, en vez de eso, trabajar para poner fin a la guerra por medio de las negociaciones.

Sin embargo, resulta fácil entender por qué no puede permitirse la UE afrontar el fracaso de su estrategia en Ucrania, una estrategia que le ha infligido un daño económico inmenso a Europa sin aportar nada en el campo de batalla y que ha dejado a Ucrania en una situación peor que al comienzo de la guerra. Reconocer esta realidad supondría un enorme coste político para las élites de la UE, en particular para aquellas más comprometidas con el relato de la victoria a toda costa, de ahí su determinación de mantener la guerra a toda costa. Por eso, hasta después de verse incapaces de lograr un acuerdo sobre la confiscación, Bruselas ha impulsado un préstamo masivo respaldado por el presupuesto como substituto. Las consecuencias serán graves: los ucranianos seguirán sufriendo y muriendo en una guerra que no se puede ganar, mientras que Europa permanecerá atrincherada en un estado permanente de guerra económica y confrontación militar por poderes con Rusia, con el riesgo constante de que se convierta en un conflicto directo.

Si hay algo positivo en esta sombría trayectoria, es que la imprudencia de estas decisiones no hará más que agravar las contradicciones de un proyecto que está llevando al continente al borde del abismo, lo que acabará obligando a rendir cuentas, tanto a los Estados miembros como a los ciudadanos europeos. Es cierto que la Comisión puede haber logrado evitar una humillación catastrófica, pero al obrar así ha puesto de manifiesto la naturaleza cada vez más autoritaria de la Unión, dispuesta a pasar por alto los intereses nacionales y a descartar las restricciones legales, las normas democráticas y la racionalidad económica básica en pos de cruzadas ideológicas. Mientras tanto, la enorme carga financiera que impone el último acuerdo no hará sino profundizar las fracturas internas y llevar los presupuestos nacionales al límite, especialmente cuando quede claro que supondrá desviar aún más recursos de las propias infraestructuras europeas, que se encuentran en ruinas, de los hospitales, que carecen de financiación suficiente, y de las escuelas, que están saturadas.

Y Ucrania no es, ni mucho menos, el único punto conflictivo. Bruselas también está luchando por conseguir apoyo para el acuerdo de libre comercio del Mercosur con Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. También aquí va creciendo la resistencia. Francia lleva mucho tiempo liderando la oposición, y Emmanuel Macron ha reiterado recientemente que el acuerdo carece de reciprocidad en cuanto a normas de producción, reglas sobre pesticidas y seguridad alimentaria. El frente se ha ampliado significativamente esta semana, cuando la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, calificó el acuerdo de «prematuro», alegando que son inadecuadas las salvaguardias para la agricultura europea. La postura de Italia es fundamental, ya que plantea la posibilidad de una minoría de bloqueo en el Consejo que incluye también a Polonia, Hungría y Austria.

Las protestas han aumentado la presión. El jueves, cientos de tractores se congregaron en Bruselas mientras agricultores de toda Europa denunciaban lo que consideran una competencia desleal. Las salvaguardias propuestas no han servido para calmar a la oposición, lo que ha llevado a que la ratificación del acuerdo se posponga una vez más en el Consejo Europeo.

Así pues, a medida que siguen acumulándose las contradicciones dentro de la UE, resulta cada vez más difícil imaginar cómo podrá Bruselas gestionar la reacción negativa durante mucho más tiempo. La Unión empieza a parecerse a un imperio en decadencia, que depende no sólo de la represión, la censura y la manipulación electoral para mantener el control, sino también de tácticas cada vez más agresivas dirigidas incluso contra los propios gobiernos proeuropeos. Al imponer compromisos cada vez más temerarios en nombre de la unidad, está simplemente preparando el terreno para una implosión aún más catastrófica en el futuro.

Tradución  Lucas Antón .

 Fazi  es periodista, activista y traductor italiano especializado en la Unión Europea, es colaborador de publicaciones como Unherd, Social Europe Journal y Sbilanciamoci. Codirigió en 2010 el documental “Standing Army” sobre las bases militares norteamericanas en todo el mundo y entre sus libros figura “The Battle for Europe: How an Elite Hijacked a Continent - and How We Can Take It Back” ["La batalla de Europa: Cómo una élite secuestró un continente - y cómo podemos recuperarlo"] (Pluto Press, 2014)


  Nota del blog . - Tampoco   explican  que Macrón al final dio apoyó a Bélgica y que  además quiere  negociar con Putin..

  Como si Kiev no  negociara  con  Moscú para intercambiar  prisioneros  y muertos .
Ahora sabemos  que en días posteriores a la aprobación del préstamo han servido también para que se conozca que, frente a la demonización pública de la postura de Bélgica y  otros , un país que parecía ser el único en rechazar la opción de exponerse a la represalias rusas, eran muchos los miembros de la UE que preferían buscar otra opción. Pese a los  titulares de prensa  mercenaria y la aparente unanimidad rota únicamente por Bélgica, la opción defendida por Merz de expropiar en la práctica los activos rusos para su uso militar resultó no contar con el apoyo esperado. Especialmente dolorosa ha resultado ser la postura de Francia. “Macron ha traicionado a Merz y sabe que tendrá que pagar un precio por ello”, afirmaba desnortado y RESENTIDO ayer el Financial Times citando a un diplomático europeo .. Y los riesgos, que las autoridades de la Unión Europea alegaba felizmente que eran inexistentes, han resultado ser un argumento poderoso para todos y cada uno de los países que mantienen en su territorio activos rusos retenidos. Es el caso de Francia, que ha recibido reproches por negar información sobre los más de 18.000 millones en fondos rusos que se encuentran en su país y que, según las malas lenguas, ha tratado de ocultar. En realidad, frente a la agresiva campaña que se ha realizado a nivel mediático y político contra Bélgica, que exigía la colectivización absoluta del riesgo al que era consciente que se exponía, ninguno de los Estados de la Unión Europea ha optado por actuar unilateralmente, expropiar los activos rusos en su territorio y entregárselos a Ucrania.
Hay una información que nunca nos dicen y es que el presupuesto de KIEV para el año 2026 prevé unos ingresos de 2,9 billones de UAH (69 000 millones de dólares) y unos gastos de 4,9 billones de UAH. Y gran parte de la diferencia la cubrirán las potencias occidentales, y eso fue lo presentado ya por Zelenski pero la UE como no han logrado reunir la diferencia y solo 90 M M que ni llegan hasta la primavera.
La ayuda financiera, militar y humanitaria para Ucrania desde febrero de 2022, los países de la UE han llegado a aportar más de 177.000 millones de euros.
Como explicaba ayer Euronews, “como ni la UE ni sus Estados miembros disponen en este momento de 90.000 millones de euros, la Comisión Europea acudirá a los mercados y recaudará el dinero desde cero emitiendo una mezcla de bonos a corto y largo plazo”. “El presupuesto de la UE absorberá los tipos de interés para evitar a Ucrania, ya muy endeudada, cualquier carga adicional”, continúa el medio, que añade que “los Estados miembros se repartirán los intereses en función de su peso económico. Alemania, Francia, Italia, España y Polonia soportarán los costes más elevados”. Además de los 90.000 millones de euros, que Ucrania no puede devolver y que requeriría de una situación de derrota militar para que Rusia aceptara pagar, la Unión Europea deberá hacer frente al pago de los intereses del préstamo. “La Comisión calcula que, con los tipos actuales, los pagos de intereses ascenderán a 3.000 millones de euros al año. Esto significa que el próximo presupuesto de la UE (2028-2034) tendrá que hacer sitio para unos 20.000 millones de euros.”, afirma Euronews.
Bueno es recordar que Starmer , Macron y Merz formaban el TRIO duro "nicotina" ( como vimos en la escena garbada en el tren ) al que se unía hasta que dimitió en septiembre el polaco Tusk y que con Zelenski formaban un quinteto Y Macron y Starmer eran como los jefes de la Coalición de Voluntarios para enviar tropas a Ucrania ya antes de la paz y luego insistían en el despliegue de tropas como garantía y por eso restaurar el servicio militar.
Respecto a los fondos rusos incautados de lo que tanto se ha hablado estos días habrá que decir que Bélgica no es el único país con fondos rusos. 1- Bélgica 180.000 millones 2- Francia 19.000 millones 3- Luxemburgo 10.000 millones 4- Gran Bretaña 26.600 millones En Europa.
Nadie ha hablado de Gran Bretaña por ejemplo, no están en la UE , pero son los más belicosos en la guerra de Ucrania .¿Por qué no entregan esos fondos a Ucrania?. ¿Por qué no lo hacen ni Francia ni Luxemburgo? .Por qué a ellos no se les pedía lo mismo que a Bélgica?
Ya está bien de tantísima desinformación y de propaganda ridícula .

 Y VER ..

martes, 23 de diciembre de 2025

Israel , crisis y genocidio .

Está la economía genocida israelí al borde del precipicio .  

Shir Hever

 

18/12/2025

Desde octubre de 2023, Israel se ha enfrentado a una convergencia de choques económicos. Decenas de miles de residentes han sido desplazados de las regiones fronterizas en el sur y el norte como resultado de las hostilidades con Hamas y Hezbolá, mientras que cientos de miles de reservistas fueron retirados de la fuerza laboral durante períodos prolongados, dejando a los sectores clave con poco personal y la productividad agotada. Los servicios públicos, la educación y la atención médica se han deteriorado a medida que el gasto estatal se ha desviado hacia la guerra, y casi 50.000 empresas han quebrado.

La huida de capital, particularmente en el sector de alta tecnología, junto con una creciente dependencia de los préstamos extranjeros, ha añadido una tensión significativa a la economía, y se espera que la deuda alcance el 70 por ciento del PIB en 2025. La posición internacional de Israel también se ha debilitado: los socios comerciales que alguna vez fueron estables están dando la espalda, las sanciones y los boicots se están expandiendo, y los principales inversores están empezando a buscar en otra parte.

Un informe anual sobre la pobreza publicado el 8 de diciembre por la ONG israelí Latet subraya la profundidad de la crisis social. Los gastos de los hogares han aumentado drásticamente desde la guerra, casi el 27 por ciento de las familias y más de un tercio de los niños ahora experimentan "inseguridad alimentaria", y alrededor de una cuarta parte de los beneficiarios de la ayuda son "nuevos pobres" empujados a la miseria en los últimos dos años.

Sin embargo, al mismo tiempo, la economía de Israel también ha mostrado signos de resiliencia. El shekel se ha apreciado casi un 20 por ciento frente al dólar estadounidense desde el comienzo de la guerra, y la Bolsa de Valores de Tel Aviv ha alcanzado máximos históricos, impulsada en parte por el gasto en tiempos de guerra y la intervención del banco central.

Para dar sentido a estas señales aparentemente conflictivas, el crecimiento de los mercados junto con la profundización de la agitación social y económica, es necesario mirar más allá de los indicadores tradicionales. El investigador económico israelí y activista de BDS Shir Hever argumenta que Israel ahora está operando en lo que él llama una "economía zombi", que siguió operando a través de gastos militares masivos, crédito extranjero y negación política.

Durante más de dos décadas, Hever ha examinado los vínculos entre la economía israelí, el militarismo y la ocupación. En una entrevista con Amos Brison para +972 Magazine, explica por qué la crisis económica de Israel no se puede medir simplemente en términos de PIB o inflación, y por qué los pilares que una vez sostuvieron su crecimiento (inversión extranjera, innovación tecnológica e integración global) están comenzando a erosionarse. También aborda la ilusión de una economía sostenible en tiempos de guerra, el coste social y económico de la movilización masiva prolongada y cómo el creciente aislamiento de Israel en los mercados globales puede indicar el inicio de un declive a largo plazo.

La entrevista ha sido editada para mayor longitud y claridad..

Israel: ¿Está la economía del genocidio al borde del precipicio? - Shir Hever | Sin Permiso



domingo, 21 de diciembre de 2025

Zelenski le ve las orejas al lobo

 


Europa ve lastrada su capacidad de apoyo a Ucrania y queda a merced de las decisiones de Trump
EEUU presiona a Ucrania para que acepte la cesión de territorios a Rusia ante la dura realidad de una Europa desunida y forzada a endeudarse para seguir ayudan
  •   Juan Antonio Sanz

  • 21/12/2025 
La lucha por la supervivencia de Ucrania es ya una carrera contra reloj. La paz vendida por el presidente estadounidense, Donald Trump, no le vale a Kiev, pues implica la renuncia a más de una quinta parte de su territorio ante Rusia. Pero además su posición en unas negociaciones de paz es cada vez más endeble. Ucrania necesita ingentes ayudas económicas en los próximos meses no solo para aguantar el embate militar ruso, sino también para garantizar la propia pervivencia financiera del Estado y sentar las bases de su reconstrucción. 
Europa va a seguir ayudando a Ucrania, sin ninguna duda, pero a un alto costo: con el propio endeudamiento multimillonario de los Veintisiete, la renuncia a la buscada humillación financiera de Rusia y la constatación de que tendrá que aceptar algunas de las duras reglas del juego que Trump y Moscú están poniendo para el diálogo. Reglas que quitan protagonismo a Bruselas a la hora de decidir sobre el futuro de Ucrania, pero que la convierten en el pagador de buena parte del desastre de casi cuatro años de guerra.
Falta de credibilidad europea  
El punto de vista de estadounidenses y rusos es en este aspecto el mismo: la incapacidad europea para tomar de forma cohesionada una medida de fuerza, con grandes riesgos ciertamente, como la utilización de los activos congelados rusos en Bélgica, para un préstamo destinado a paliar las necesidades de Ucrania en los próximos dos años, debería bajarle los humos a Bruselas. Si no hay unidad a la hora de adoptar una medida económica semejante, ¿qué capacidad de presión colectiva puede tener Europa, por ejemplo, en el ámbito de la disuasión militar, como han tratado de vender a bombo y platillo con su anunciado rearme las direcciones de la UE y la OTAN, ésta cada vez más desligada de EEUU?
La decisión tomada esta semana por la Unión Europea a la hora de buscar una salida digna a la ayuda destinada a Ucrania cerró de momento el uso para ese concepto de los activos financieros rusos, cerca de 210.000 millones de euros guardados en instituciones europeas. El paso, defendido a capa y espada por Alemania, fue bloqueado sin ambages por Bélgica, que tiene la mayor parte de esos activos inmovilizados, pero también hubo otros países, como Italia, que advirtieron del alto costo que tal medida, de facto una confiscación de fondos bancarios y su uso dudosamente legal, habría tenido para la credibilidad del sistema financiero europeo. Potencias económicas mundiales con grandes intereses financieros en Europa como China o la India miraban con un incómodo silencio qué dirección se tomaría finalmente.
Ante la incapacidad de los Veintisiete para arrostrar las consecuencias que habría tenido tal paso (incluida la confrontación con Rusia, que calificó esa eventual medida como una auténtica declaración de guerra), finalmente se decidió crear un fondo inicial de 90.000 millones de euros a partir del endeudamiento de los Veintisiete, para entregarlo como préstamo a Ucrania destinado a cubrir las necesidades bélicas y de otro tipo al menos para 2026 y 2027. Ese préstamo lo debería devolver Ucrania si Rusia, una vez alcanzada la paz, paga a Kiev las correspondientes reparaciones de guerra. Es decir, la UE se quedará sin ese dinero.
De esta forma, Bruselas ve reducida su capacidad de acción en unas negociaciones que este domingo continuaron a dos bandas en Florida y en las que ya venía siendo ninguneada por rusos y estadounidenses, y queda, si cabe, más sometida al papel que Trump le pueda dar. Europa se verá obligada a reconsiderar su estrategia de querer estar en primera fila en esas conversaciones so pena de que le pueda salir muy cara, económica y geopolíticamente, esa retórica contraria a cualquier trato con Moscú.
Y esta misma unidad en el rechazo a tratar con el Kremlin ya empieza también a hacer agua.
La cohesión europea ante Moscú se resquebraja  
Rusia ya está aprovechando la punta de lanza que significa ese fracaso de las posiciones más radicales en la UE, lideradas por Alemania, favorables a expropiar sus activos financieros. El pasado viernes, al terminar la cumbre europea, el presidente francés, Emmanuel Macron, ya dejó en el aire la posibilidad de reanudar el diálogo con Rusia, una propuesta inusitada, pues Francia abanderaba, junto a Alemania, los sentimientos europeos más furibundamente antirrusos. Macron, por ejemplo, es el principal defensor del despliegue de una fuerza europea en Ucrania incluso antes de alcanzar un armisticio.
El Kremlin parecía estar esperando un mensaje así y este domingo el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, daba una respuesta sin ambages: el presidente Vladímir Putin "ha expresado su disposición a dialogar con Macron". La última vez que ambos mandatarios hablaron, por teléfono, fue el julio pasado.
"Es bienvenido que el Kremlin haya dado su aprobación pública a esta iniciativa. En los próximos días decidiremos cuál es la mejor manera de proceder", indicó a su vez la Presidencia francesa en un comunicado. Según el Elíseo, "ahora que se perfila la perspectiva de un alto el fuego y una negociación de paz, vuelve a ser útil hablar con Putin. Eso es lo que ha dicho el presidente esta semana en Bruselas . En ese mensaje tras la cumbre de líderes de la UE, Macron abogó por una implicación europea en el diálogo directo con Putin si no se producían avances en las negociaciones dirigidas por EEUU. Era también una forma de tratar de salvar las apariencias tras el fracaso de la iniciativa destinada a confiscar los activos financieros rusos.
Zelenski le ve las orejas al lobo  
Este domingo, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ya percibió el peligro de que, al final, sea Ucrania la que quede expuesta a las decisiones tomadas por otros. Zelenski, receloso, abogó por continuar los cauces de diálogo abiertos, es decir, los liderados por EEUU y que este fin de semana se retomaron en Miami con la participación por parte de la Casa Blanca de Steve Witkoff y Jared Kushner, el yerno de Trump.
Tiene mucha razón Zelenski para mostrarse nervioso. Hasta ahora, Kiev había sustentado su oposición radical a una cesión de territorios a Rusia (los conquistados y todo el Donbás, incluso la parte que no ha sido ocupada) gracias al apoyo que en este sentido le había deparado Europa. Si ahora Francia negocia por su cuenta con Rusia y acepta en alguna medida esa parte del plan de paz lanzado por Trump en noviembre y que contemplaba esa entrega de territorios a Moscú, la suerte de Zelenski estará echada y de poco le valdría incluso celebrar un referéndum en Ucrania sobre esa cesión territorial.
La fórmula "territorios por paz" fue rechazada desde un principio por Zelenski y sus aliados europeos, y constituye el mayor escollo hasta el momento para alcanzar un mínimo consenso en una negociación. Hasta Trump ha recriminado en diversas ocasiones al líder ucraniano por negarse a reconocer el resultado de la guerra y alargar así la confrontación. La posición europea había sido única en este sentido, favorable a la soberanía ucraniana sobre todo su territorio.
Rusia ha hecho de esa reclamación territorial el puntal de su posición ante cualquier negociación para poner fin al conflicto de Ucrania: no solo quiere el reconocimiento de la anexión de las regiones de Lugansk, Donetsk, Zaporiyia y Jersón (además de Crimea, anexionada en 2014), sino que demanda también la parte de Donetsk (un 20% de su territorio) aún bajo control ucraniano.
Una nueva fórmula sobre los territorios en disputa  
Una de las posiciones sobre las que se ha trabajado en los nuevos contactos en Miami entre los representantes estadounidenses con los rusos y ucranianos por separado apunta a una posibilidad que permitiría de alguna forma salvar la cara a las partes. Rusia debería renunciar a su reclamación de todo el Donbás y dejar en manos de Ucrania esa cuarta parte de Donetsk aún controlada por Kiev. Posiblemente este sea uno de los puntos que podrían abordar también Putin y Macron en una eventual conversación próxima. Las posibilidades de éxito, no obstante, son exiguas.
El problema es que la ofensiva rusa sigue, lenta, pero sin denuedo. La intención del Kremlin es crear una larga zona de separación entre los territorios rusos y los ucranianos, y por eso está conquistando nuevas áreas en el norte de Ucrania, en las regiones de Sumi y Járkov; en el sur, en Dnipropetrovsk, y en Zaporiyia. Si hay negociaciones, sería más fácil para Moscú renunciar a esas zonas supuestamente desmilitarizadas que a cualquier área del Donbás, el territorio histórico prorruso reclamado por Moscú desde 2014. Los renovados ataques sobre la ciudad portuaria de Odesa, también muy rusificada en el pasado, añaden un punto más de tensión al panorama bélico, con acusaciones de Kiev sobre la intención de Moscú de cerrar todo acceso ucraniano al mar Negro.
En estas circunstancias, la posición ucraniana podría hacerse incluso más insostenible. El propio Zelenski teme que la nueva ayuda prometida por la UE no llegue a tiempo para sostener al ejército ucraniano en los próximos meses, claves para la contienda. Los expertos, en cambio, señalan que la economía de guerra rusa, pese a sus graves hándicaps, podría aguantar el tirón varios años más y aprovechar el desgaste creciente europeo para más adelante imponer condiciones draconianas a Kiev y Bruselas, incluso con el beneplácito travieso de Trump.
Periodista y analista para Público en temas internacionales. Es especialista universitario en Servicios de Inteligencia e Historia Militar. Ha sido corresponsal de la Agencia EFE en Rusia, Japón, Corea del Sur y Uruguay, profesor universitario y cooperante en Bolivia, y analista periodístico en Cuba. Habla inglés y ruso con fluidez. Es autor de un libro de viajes y folclore.
Nota del BLOG .- Hay una información que no nos dicen y es que el presupuesto de KIEV para el año 2026 prevé unos ingresos de 2,9 billones de UAH (69 000 millones de dólares) y unos gastos de 4,9 billones de UAH. Y gran parte de la diferencia la cubrirán las potencias occidentales, y eso fue lo presentado ya por Zelenski pero la UE como no han logrado reunir la diferencia y solo 90 M M que ni llegan hasta la primavera,     Y es aberrante que la UE dedique ahora mas de 90 .Mil millones de euros y ya van 200 . M . M .sin control    y  a una guerra perdida y encima a un régimen corrupto de nacionalistas  de   derecha aliado a los nazis ucranianos  y que desde el 2021 durante los últimos casi 4 años de guerra encubierta con Rusia  la UE no hayan hecho ni una auditoria de ese dinero ..  como bien explicó  Regina Laguna  .... https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/control_12