viernes, 3 de octubre de 2025

Mariátegui y América Latina

                                  


                                      

¿Por qué se sigue leyendo a Mariátegui en América Latina?

Fernando de la Cuadra , Gonzalo Rovira Soto.

3/  octubre / 25 

A  los 95 años de su fallecimiento podemos suscribir, sin ambigüedades, que José Carlos Mariátegui (1894-1930) es hoy día uno de los más importantes clásicos de la Justicia Social en América Latina, una figura imprescindible a la hora de pensar los caminos de autodeterminación de los pueblos. Su obra es un referente para interpretar los problemas de la emergencia de los movimientos indígenas, y el anhelo de desarrollo de proyectos nacionales soberanos que contemplen el respeto de la forma de vida de los pueblos originarios. El Amauta nos dejó un legado de ideas originales en su producción teórica, pero también una actitud y conducta comprometida a lo largo de su intensa vida de militante en las luchas sociales de su tiempo. Por cierto, en él nada es blanco y negro y sus reflexiones, en particular las filosóficas, a ratos hoy nos parecen confusas y muy vinculadas a debates de su tiempo, pero hay una general concordancia en que su aporte político y teórico fue substantivo.

Su histórica afirmación, en la editorial del segundo año de la revista Amauta (1928), de que el socialismo en América Latina no debía ser “calco ni copia, sino creación heroica”[1], sigue siendo un lema para quienes buscan levantar nuevos proyectos políticos, siendo uno de los primeros en rechazar la idea de que el socialismo latinoamericano debía ser una reproducción fiel de los modelos europeos, pues consideraba que los problemas sociales de Perú y de América Latina estaban ligados a la herencia colonial y a la dominación imperialista. Su análisis de la “estructura semifeudal” y del poder de las oligarquías agrarias todavía ilumina debates sobre desigualdad, tierra y soberanía.

Mariátegui consideraba a las comunidades indígenas y campesinas, no como un “rezago” del atraso pre y colonial, sino como base posible para una modernidad diferente y para un socialismo con raíces propias: “En la América Latina, que encierra más de cien millones de habitantes, la mayoría de la población está constituida por indígenas y negros. Esta última circunstancia sería suficiente para poner en plena luz toda la importancia de las razas en la América Latina como factor revolucionario”[2]. En algunos países de la región, el problema de la tenencia de la tierra sigue siendo una cuestión política relevante, pues involucra a comunidades indígenas, y aún debe ser resuelta por los Estados. En efecto, en sus artículos Mariátegui sustentaba que no era necesario retrotraerse a la época de las comunidades andinas para recuperar aspectos de su ethos y de su cosmovisión. En sus escritos se vislumbra un juicio que intenta contrarrestar el pensamiento occidental y el capitalismo como la única vía posible de pensar el desarrollo y la existencia en comunidad: “las comunidades indígenas reúnen la mayor cantidad posible de actitudes morales y materiales para transformarse en cooperativas de producción y consumo. En ellas reside indudablemente, contra el interesado escepticismo de algunos, un elemento activo y vital de realizaciones socialistas”[3]. Para él, no se trata del retorno a un pasado incaico, sino que de recuperar la referencia histórica de las formas de vida de estas poblaciones, capaces de concebir en sus propias tradiciones colectivistas una poderosa plataforma de Justicia Social. Su mirada del Perú profundo impregna todo su quehacer teórico.

Años después, otros autores, como el sociólogo peruano Aníbal Quijano, han sugerido que se podría interpretar esta mirada del indigenismo de Mariátegui como la búsqueda de una racionalidad alternativa. Sin embargo, el propio Quijano reconoce los límites de su interpretación condensada en el concepto de racionalidad alternativa: Tienen razón quienes señalan “que en Mariátegui no se encuentran esos términos, ni señales formales de que hubiera propuesto encontrar o producir ninguna racionalidad alternativa”[4]. No parece tan claro un objetivo teórico, como el aludido, de estas afirmaciones del Amauta, pero en el siglo transcurrido desde la publicación de sus artículos y observaciones de la realidad peruana ha ayudado en forma significativa a la reflexión de estos temas en toda América Latina.

En sus escritos, también dio cuenta con lucidez de la impronta eurocéntrica de nuestra cultura, aunque reconocía que en Europa realizó su mejor y mayor aprendizaje. La aseveración anterior no le impide construir una opinión crítica con respecto a la hegemonía ejercida por el pensamiento de matriz europea. En ese mismo sentido, Mariátegui fue uno de los primeros marxistas en ver que el colonialismo no era solo cosa del pasado, sino una estructura viva de dominación que organizaba la economía, la cultura y la subjetividad. Sin embargo, como señalará en un artículo dedicado a su amigo Waldo Frank: “Como él, yo no me sentí americano, sino en Europa. Por los caminos de Europa encontré el país de América que yo había dejado. Y en el que había vivido casi extraño y ausente (…) Sabía que Europa me había restituido, cuando parecía haberme conquistado enteramente, al Perú y a América”[5].

Sus ideas sobre la existencia de vínculos de superioridad/subordinación en la conformación de la nacionalidad peruana, contribuyeron para aquello que vendría posteriormente a ser teorizado como la perspectiva de-colonial y las Teorías de la Dependencia. Mucho antes de la publicación de perspectivas críticas del marxismo con sesgo occidental[6] ya había percibido el carácter diferenciado y novedoso de los procesos de construcción del socialismo experimentado por los países ajenos a la esfera del mundo europeo. La idea de fundar un socialismo indoamericano implicaba pensar el país y la región a partir de sus bases particulares, de una identidad diferenciada, de problemáticas históricas específicas, pero también, de una determinada condición de subordinación en el orden mundial.

En el primer cuarto del siglo veinte, Perú era un país con escaso desarrollo industrial y una clase obrera en estado embrionario. Consciente de que existían vastos territorios habitados por comunidades campesinas indígenas que reconducían los problemas políticos del país hacia el ámbito agrario con una muy desigual tenencia de la tierra, derivada del proceso de Conquista y el ulterior despojo que habían sufrido los habitantes autóctonos de ese territorio, Mariátegui consideraba necesaria una lectura propia de los clásicos marxistas. En Perú no era posible adherir a las tesis deterministas que contemplaban el paso inevitable desde una situación de nación pre-capitalista hacia una condición de país capitalista, en que el desarrollo de las fuerzas productivas permitiera la emergencia de una clase destinada a conducir la transformación del país hacia el socialismo. Perú no reunía las condiciones para desarrollar un tipo de expansión capitalista que permitiera sustentar la tesis de la inevitabilidad del Progreso, tan necesaria al marxismo de la II Internacional. En contraste, el Amauta busca en la realidad indígena y campesina, las claves explicativas que le permitan elaborar una interpretación propia, que modifique o adapte dicha versión marxista, para transformar la realidad social peruana.

Se ha escrito y se escribe mucho acerca de su vida y su obra. Entre los últimos trabajos acerca del pensamiento de Mariátegui podemos destacar el libro que nos presenta un contrapunto del ideario del Amauta y de José Aricó (1931-1991), uno de sus más importantes biógrafos[7]. En este trabajo debemos destacar una extensa e inédita entrevista a Aricó, en que nos muestra como Mariátegui fue un referente de las batallas políticas y sociales peruanas de su tiempo; participando activamente en la organización de la clase trabajadora del Perú y en el apoyo a los movimientos indígenas. Pero también se destaca su rol en la constitución del Partido Socialista del Perú (1928), encarando y contradiciendo la línea política de la III Internacional, que propiciaba partidos “comunistas”, ratificando así su idea de la autonomía latinoamericana. Otra preocupación actual han sido sus referencias filosóficas: “El mito mueve al hombre en la historia… El proletariado tiene un mito: la revolución social. Hacia ese mito se mueve con una fe vehemente y activa… La fuerza de los revolucionarios no está en su ciencia, está en su fe, en su pasión, en su voluntad. Es una figura religiosa, mística, espiritual”[8]. “No se vive fundamentalmente sin una concepción metafísica de la vida…”, “en mi camino he encontrado una fe. He ahí todo. Pero la he encontrado porque mi alma había partido desde muy temprano en busca de Dios”[9]. Este tipo de afirmaciones son las que intentan explicar Conferencias y Simposios recientes, dando cuenta del contexto intelectual de la época y de la influencia de autores como George Sorel y otros en el líder peruano[10]. Reflexiones y acercamientos teóricos que nos hablan de su falta de prejuicios, a la hora de su búsqueda intelectual de un camino propio para el Socialismo peruano, y que pudiera ser emulado en todo el continente. Por cierto, su amplitud de lecturas y ámbitos teóricos de preocupación es notable, aunque no resulte clara la comprensión en él de conceptos como “metafísica”, la relación de Fe y Mito, u otros de la filosofía o la sociología. Mariátegui hacia política dando cuenta de lo que veía, interpretando lo observado con categorías que eran parte del gran debate ideológico de la Europa que conoció. Su misma “metafísica” del socialismo puede no resultar tan original en la Europa de la época, pero si en relación al sincretismo o mestizaje ideológico de la realidad de los marginados y los pueblos originarios de América expresada en sus escritos.

“Un clásico es un libro que nunca termina de decir lo que tiene que decir”[11]. Parafraseando a Calvino, podemos señalar que Mariátegui es un perfecto clásico, pues encarna a un tipo de pensador que todavía no termina de decir todo aquello que lo motivaba a reflexionar y a escribir. La diversidad de temas que abordó en su breve existencia nos permite ver a un intelectual abierto a una diversidad de cuestiones que van desde la política al psicoanálisis, la economía, la literatura, el cine, el arte y la cultura. En la exposición de ellos no pretendió ser neutro a cuanto observa, su compromiso con los problemas y el quehacer de su época lo perfilan como un pensador que supo integrar su praxis de vida con una confianza irrenunciable en el Socialismo: “Mis juicios se nutren de mis ideales, de mis sentimientos, de mis pasiones”[12].

En el intelectual peruano vemos la fuerza y la convicción de querer transformar la sociedad en la que le tocó vivir. Creemos que es por esta vitalidad y coherencia que, con todas sus contradicciones y las limitaciones de su tiempo, Mariátegui nos sigue interpelando. Su lectura hoy nos acerca a un pensamiento crítico y emancipador; con raíces firmes en las realidades concretas de las comunidades originarias que habitan nuestro territorio latinoamericano, y con un ideario capaz de dialogar con el marxismo y con todas las corrientes ideológicas de la Izquierda, la democracia y la justicia social. Mariátegui sigue vivo porque es parte incuestionable de la causa de los marginados en el continente americano.


Notas

[1] En rigor la frase completa dice: “No queremos, ciertamente, que el socialismo sea en América calco y copia. Debe ser creación heroica. Tenemos que dar vida con nuestra propia realidad, en nuestro propio lenguaje, al socialismo indo-americano. He aquí una misión digna de una generación nueva”. José Carlos Mariátegui, “Aniversario y Balance”, editorial de Amauta, año II, núm. 17, Lima, septiembre de 1928. Reproducido posteriormente en Ideología y Política, Lima, Empresa Editorial Amauta, 1972, p. 249.

[2] J. C. Mariátegui, “El problema de las razas en la América Latina”, texto presentado y discutido en la Primera Conferencia Comunista latinoamericana realizada en Buenos Aires en junio de 1929. Reproducido posteriormente en Revista Amauta, año IV, núm. 25, julio-agosto de 1929.

[3] J. C. Mariátegui, “El porvenir de las cooperativas”, publicado originalmente en el periódico Mundial, Lima, 16 de marzo de 1928. Reproducido posteriormente en Revista Amauta, año III, núm. 13, marzo de 1928.

[4] Aníbal Quijano,” Prologo” de Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana, Caracas, Fundación Biblioteca Ayacucho, 2007, p. CXXV. En ese sentido, tal como afirma Deni Alfaro Rubbo, no existe en Mariátegui una propuesta de racionalidad alternativa expuesta con total claridad. Según él, la noción acuñada después por Quijano, se encuentra de manera más bien intuitiva en la obra del Amauta, sin haber sido desarrollada de manera consciente y sistemática. No habría en Mariátegui un sistema filosófico coherente e inmutable o una teoría integral, sino más bien una reflexión en forma de ensayo dentro del ámbito de la producción periodística. Ver Deni Alfaro Rubbo, “Aníbal Quijano e a racionalidade alternativa na América Latina: diálogos com Mariátegui”, en Revista Estudos Avançados, volumen 32, núm. 94, São Paulo, 2018, pp. 391-409.

[5] J. C. Mariátegui, “Itinerario de Waldo Frank”. Publicado originalmente en Variedades, Lima, 04/12/1929. Reproducido posteriormente en Alma matinal, Lima, Empresa Editorial Amauta, 1970, p. 162.

[6] Domenico Losurdo, El marxismo occidental. Cómo nació, cómo murió y cómo puede resucitar, Madrid, Editorial Trota, 2019.

[7] Yuri Gómez (Editor), El encuentro. Aricó y Mariátegui en el marxismo latinoamericano, LOM Ediciones, 2025.

[8] J. C. Mariátegui, “El hombre y el mito”, aparecido en el periódico Mundial el 16 de enero de 1925.

[9] Ídem, pág. 182.

[10] Fernando de la Cuadra, “La problemática concepción religiosa en el pensamiento de Mariátegui”. Ponencia presentada en el Simposio Internacional “El Hombre y el Mito. Dogma y herejía para pensar en Mariátegui”, organizado por la Cátedra José Carlos Mariátegui en conjunto con el Centro de Estudios del Pensamiento Iberoamericano (CEPIB-UV), realizado entre los días 25 y 26 de junio de 2025.

[11] Ítalo Calvino, Por qué leer los clásicos, Barcelona, Editora Tusquets, 1993.

[12] J. C. Mariátegui, Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana, Caracas, Fundación Biblioteca Ayacucho, 2007.

Fernando de la Cuadra es doctor en Ciencias Sociales y miembro del Consejo Consultivo de la Cátedra José Carlos Mariátegui.

Gonzalo Rovira Soto es profesor de Filosofía.

Fuente: https://www.lemondediplomatique.cl/por-que-se-sigue-leyendo-a-mariategui-en-america-latina-por-fernando-de-la.html


jueves, 2 de octubre de 2025

Fabricar miedo para militarizar Europa

 Moldavia, enclave estratégico


Eduardo Luque 


30 septiembre, 2025.


Centinela del Este : Fabricar miedo para militarizar Europa.


Las provocaciones otanistas se suceden con una cadencia programada, siempre en la misma dirección: promover un estado de guerra entre los países de la Alianza Atlántica y Rusia.
A finales de febrero, sin pruebas y con gran aparato mediático, se acusó a Moscú de haber cortado los cables submarinos de energía y comunicaciones de Internet en el mar Báltico. El ministro de Defensa alemán de entonces, Boris Pistorius, llegó a calificarlo de “sabotaje”. Sin embargo, la noticia se derrumbó poco después: las autoridades de EE. UU. y de varios países occidentales concluyeron que no había habido tal provocación. Pero el daño ya estaba hecho: titulares, portadas y discursos alarmistas habían sembrado la sospecha.
Reino Unido se sumó al coro acusando a Rusia de un ciberataque contra su sistema nacional de salud. Finalmente, el propio gobierno británico admitió que no existió tal ofensiva y que solo lo planteaban como una “hipótesis futura”. Fue un engaño consciente, amplificado por medios que en suelo británico alimentan una intensa campaña de demonización de todo lo ruso.
El guion se repitió poco después: primero fue la supuesta interferencia del GPS del avión que trasladaba a Ursula von der Leyen a Polonia, noticia atribuida a un periodista anónimo y desmentida después por el propio gobierno búlgaro. El caso fue aprovechado por el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, para advertir que “todos estamos en el flanco oriental, ya sea que vivamos en Londres o en Tallin”, un mensaje diseñado para situar a toda Europa en estado de alerta.
A continuación, Rumanía y Polonia acusaron a Rusia de violar su espacio aéreo con drones militares, lo que Moscú negó categóricamente. Las autoridades polacas, de hecho, fueron incapaces de precisar cuántos drones habrían entrado en su territorio: primero hablaron de dos, luego de diez, más tarde de veinte. Además, los drones habrían tenido que recorrer unos 1.000 km desde su base de lanzamiento, cuando su autonomía real no supera los 700. El único daño reportado se produjo en una vivienda particular, cerca de la frontera ucraniana, causado por un misil lanzado por un caza polaco

Mark Rutte, secretario general de la OTAN, dio el siguiente paso: anunció la Operación Centinela del Este, concebida para “proteger” el flanco oriental de Europa. En realidad, se trataba de una operación política y militar ya preparada de antemano. Su objetivo era legitimar la militarización acelerada, utilizando el miedo para justificar el rearme.

Se aprovechó el caso de los drones polacos para inventar una excusa: Rusia habría lanzado drones contra países aliados. Un ejemplo perfecto de cómo un rumor se pretende transformar en una “amenaza existencial”.

A todo ello se sumó el cierre de aeropuertos en Dinamarca por el sobrevuelo de varios drones (atribuido, evidentemente, a Rusia). La respuesta militar fue inmediata: Francia desplegó aviones Rafale en Polonia, Alemania duplicó el número de Eurofighters y Reino Unido envió cazas Typhoon. Rumanía también se incorporó al guion denunciando un supuesto ataque con drones rusos y convocando al embajador de Moscú, en un gesto claramente coreografiado. Todo ello acompañado por declaraciones inflamadas y titulares que buscan confirmar la tesis prefabricada de la “amenaza rusa”.

En este clima, Polonia y Ucrania reavivan la idea de cerrar los cielos ucranianos, sabiendo que una zona de exclusión aérea significaría el inicio de un conflicto directo entre la OTAN y Moscú. Dmitri Medvédev, vicepresidente del Consejo de Seguridad de la Federación Rusa, lo dijo sin rodeos: si los países aliados dan ese paso, estallará una guerra abierta. Desde el Kremlin, el propio secretario de prensa Dmitri Peskov fue aún más tajante: la OTAN ya está en guerra contra Rusia al brindar apoyo directo e indirecto al régimen de Kiev, una idea compartida incluso por el siempre cauto ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov.

Desde Washington y Bruselas, las declaraciones se amontonan, se contradicen y luego, como hemos visto, se desmienten. Todo responde a un mismo patrón: generar temor para cohesionar a la OTAN subordinando a Europa al dictado de Washington.

La histeria que se pretende provocar en los países fronterizos con Ucrania no es una simple maniobra electoral: responde a un objetivo estratégico. Ese objetivo es el control del mar Negro, un nodo vital para dominar el tránsito marítimo, energético y comercial, donde Odesa —junto a Crimea— se perfila como pieza clave. Para la OTAN, la UE y el Reino Unido, Ucrania y Moldavia representan un frente decisivo para contener a Rusia.

Desde la Guerra de Crimea (1853-1856), Londres sueña con controlar la salida al mar Negro como vía para frenar la influencia rusa en la región. Documentos y acuerdos recientes entre Reino Unido y Kiev revelan que integrar Odesa bajo control occidental es la finalidad estratégica, en un contexto marcado por la derrota militar del ejército ucraniano.

Macron, por su parte, necesita una victoria militar frente a Rusia para reflotar su imagen pública, hundida en apenas un 17 % de aceptación. Moldavia se convierte, así, en una pieza más de la estrategia geopolítica destinada a asegurar el dominio occidental del mar Negro y negar a Rusia cualquier salida marítima estratégica sin supervisión. Controlar Moldavia implica presionar a Transnistria —enclave donde viven más de un cuarto de millón de rusos y donde están desplegados unos 1.500 efectivos en misión de paz—. No solo sería una victoria simbólica (humillar a Rusia conquistando una exrepública soviética), sino también un paso decisivo para alterar el equilibrio militar y económico en la región, asegurando una posición dominante que convertiría a Europa Oriental en un peón clave del tablero anglosajón.

En este marco, la Unión Europea ha intensificado su apoyo a Moldavia en los últimos años, especialmente desde 2022, cuando le concedió el estatus de candidato. En junio de 2024, la UE abrió formalmente las negociaciones de adhesión con el país. Además, desplegó la Misión de Asociación de la UE en Moldavia (EUPM), con un presupuesto de más de 19,8 millones de euros, destinada a proporcionar asesoramiento estratégico en el ámbito de la seguridad electoral.

Es clave en esta estrategia que Maia Sandu siga en la presidencia en las cruciales elecciones del 28 de septiembre. No en vano, la UE promovió el cuestionado proceso electoral de 2024 que renovó su mandato: Sandu, antigua funcionaria del Banco Mundial, estuvo a punto de perder el referéndum de adhesión a la UE e incluso la propia presidencia. Fue decisivo el voto de la emigración, ampliamente potenciado desde Occidente: para 600.000 censados en la UE se instalaron 240 colegios electorales y se financiaron viajes; en cambio, para los cerca de 500.000 moldavos censados en Rusia se habilitaron apenas dos urnas.

La sociedad moldava, y no sin motivos, ha desconfiado de la casta política prooccidental que ha gobernado el país. Entre 2012 y 2014, dirigentes proeuropeos en el poder organizaron una estructura financiera que permitió hacer desaparecer 1.000 millones de dólares (el 12 % del PIB). Señalados y perseguidos, los autores del desfalco —conocido como “Landromat”— encontraron refugio en países de la UE, que nunca respondieron a las demandas de extradición de la justicia moldava. Con esos fondos, la Fundación Open Dialog financió sucesivas campañas hasta llevar a Sandu a la presidencia. Como en el caso rumano de 2024, la UE solo admite como democráticas las elecciones que le son favorables .

En este momento, la tensión política interna se agrava con la represión previa a los comicios del 28 de septiembre. En las últimas semanas, las autoridades moldavas han detenido a activistas de la oposición bajo el pretexto de medidas de seguridad nacional. Para los críticos con el gobierno de Sandu, las detenciones buscan silenciar la disidencia y consolidar el poder del Partido de Acción y Solidaridad (PAS). Estas acciones, sumadas a la estrategia electoral y a la presión externa, configuran un escenario de creciente confrontación.

La provocación actual no debe entenderse como una mera escalada aislada: forma parte de una estrategia deliberada de desestabilización diseñada para provocar a Rusia y justificar la apertura de un segundo frente.

Evidentemente, el objetivo final es más ambicioso que el caso moldavo: Europa —y, en particular, el Reino Unido— busca instalar y controlar militarmente Odesa. La presencia militar francesa en Moldavia añade un elemento de tensión adicional. Tropas desplegadas en la frontera rumana y en el interior del país bajo mando de la UE podrían convertirse en un factor clave si los resultados electorales no favorecen los intereses prooccidentales. En tal escenario, no puede descartarse una intervención directa, similar a otras operaciones occidentales en Europa del Este, con el objetivo de asegurar la alineación estratégica de Moldavia y el asalto a Transnistria.

En definitiva, la situación moldava no puede entenderse sin vincularla a un diseño estratégico mayor, donde elecciones, manipulación del voto exterior, represión interna y presencia militar forman parte de un mismo engranaje. Moldavia emerge como nuevo escenario de confrontación geopolítica, un tablero donde se dirimen los intereses de la OTAN y donde el control de Odesa se perfila como clave de la próxima fase de competencia entre Occidente y Rusia.

Conclusión

La Guerra de Crimea, hace 150 años, fue en esencia una lucha por el acceso al Mediterráneo y el control marítimo frente a Rusia. Hoy la historia parece repetirse: Reino Unido, la OTAN y la UE impulsan una estrategia sistemática para convertir a Moldavia y Odesa en un nuevo frente oriental, replicando los objetivos de hace siglo y medio.

Odesa se presenta como la pieza central para establecer el control militar en el mar Negro, mientras que Moldavia sería la puerta de entrada a esa proyección estratégica. Esto revela que la confrontación actual no es un conflicto aislado, sino parte de una continuidad histórica: los intereses geopolíticos de Occidente mantienen la misma lógica de contención y control que en la Guerra de Crimea, adaptada ahora a las condiciones del siglo XXI.



NOTA DEL BLOG  1 ..Francia detiene a dos ocupantes de un petrolero de la 'flota fantasma' rusa sospechoso de servir de base de drones  . Por un lado, se dice que este barco está relacionado con los drones aparecidos en Dinamarca, pero resulta que le detienen porque supuestamente navega con falso pabellón. Y de los drones no hay ni rastro. Y donde lo han detenido?. ¿En aguas internacionales o francesas?.


Nota  2  .-
 Moldavia, hace tiempo que es vista como una pieza clave para el asedio a Rusia, ha pasado por un proceso electoral amañado desde el principio para hacer como que no ha ganado la opción de la paz y el no enfrentamiento al gigante euroasiático. Aquí se ha hecho de todo, toda clase de trampas y perversiones electorales: prohibición de entrada de observadores nacionales a los colegios electorales, presencia en cambio de un par de comisiones “técnicas” de enviados de la UE para “evitar las interferencias rusas” -¡qué descaro!-; urnas llenas nada más abrirse las puertas de los colegios electorales (se llegaron a difundir videos de miembros de la comisión electoral estampando papeletas mientras cantaban “PAS, PAS, PAS” – el Partido de Acción y Solidaridad gobernante, al que la UE sostiene en todos los aspectos-); prohibición de dos partidos de la oposición 24 horas antes de la votación; utilización de la enorme diáspora moldava para fabricar papeletas en favor del PAS de Maia Sandu, con ciudadanos conducidos en autobuses turísticos a los centros de votación desde Sofía (Bulgaria) y Brașov (Rumanía), o Austria (en Klagenfurt am Wörthersee); supervisión independiente silenciada; negación de la acreditación a los observadores en Francia y España bajo pretextos inverosímiles; en Târgu Mureș (Rumanía) no se permitió la entrada de los observadores al centro, mientras que a la emigración moldava en Rusia prácticamente no se la dejó votar (dos colegios electorales con restricciones para un país de la inmensidad de Rusia); se registraron, además, numerosas denuncias de compra de votos: 50 € por un voto emitido a favor del PAS, más 20 € por cada votante adicional llevado a las urnas; en Italia se observó a las mismas personas votando varias veces; a un ciudadano moldavo se le negó su derecho a votar en Valencia por llevar una camiseta amarilla con una cruz, considerada por las autoridades como ‘propaganda anti-Sandu’; la CEC de Moldavia cerró cuatro estaciones de votación más en la región autónoma de Transnistria a sólo unos días de las elecciones; sabotaje y tácticas de intimidación; centros de votación registraron falsas alarmas de bomba y fallos técnicos… En fin, nada que se parezca a unas “elecciones libres” desde la óptica del propio capitalismo neoliberal. Como digo, ya ni se molestan en disimular procesos de votación que cumplan mínimamente con los procedimientos elementales de “libertad” y “trasparencia”. El que la oposición no reconozca los resultados es motivo de más risa todavía para las élites otanistas.

Por cierto, un mapa significativo de una encuesta de Statista, muestra lo contrario de lo que esos golpes o intentos de golpes pretenden convencernos sobre la “opinión pública” del este de Europa:

martes, 30 de septiembre de 2025

¿ España democracia militante ? .

                                 

"La justicia política en España va mucho más allá de la dictadura franquista"

Entrevista  a Daniel  Escribano 

28/08/25

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Se acaba de publicar Judicis polítics sota la democràcia militant española, Anàlisi de la justicia 

política: Quatre causes penals de Daniel Escribano editado por Edicions Documenta Balear. 

Colaborador de Sin Permiso, hemos mantenido con Dani esta entrevista. 


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Sin Permiso. Democracia militante. Este concepto ya está en el título. Y tiene defensores y críticos. Explica la posición que defiendes en el libro.

Daniel Escribano. El concepto de “democracia militante” o “autoritaria” lo acuñó el constitucionalista liberal Karl Löwenstein para referirse a la transformación de los regímenes democráticos del período de entreguerras. Löwenstein identificaba una miríada de medidas sancionadoras de carácter penal o administrativo que restringían, fundamentalmente, los derechos a la libertad de expresión, de asociación y de participación política, con el objetivo de proteger a las instituciones del Estado, así como figuras penales singularizadas para proteger específicamente a las autoridades y que establecían penas más elevadas que el tipo penal genérico (p. ej. como ocurre con las injurias o calumnias a los jefes de Estado o de Gobierno, ministros o autoridades en comparación con las injurias o calumnias a simples ciudadanos). Son ejemplos evidentes de delitos políticos y, en el caso de las modalidades especiales de tipos ordinarios, resultan muy confusos técnicamente, porque no es claro cuál es el bien jurídico protegido. Por seguir con el ejemplo de las injurias o calumnias: cuando se vierten contra el jefe del Estado, en el Código penal español están tipificadas como delitos contra la Constitución y, más específicamente, contra la Corona, pero ocurre que las injurias o calumnias ordinarias son delitos contra el honor…

Tras la Segunda Guerra Mundial, el concepto de democracia militante se ha asociado especialmente a la República Federal de Alemania y es un lugar común de la jurisprudencia del Tribunal Constitucional español que el sistema político español “no responde al modelo de democracia militante”. Sin embargo, todas las medidas con que Löwenstein caracterizaba a las democracias “militantes” o “autoritarias” existen en la legislación española actual, y la mayoría no ya desde el período de entreguerras, sino desde los propios inicios del régimen liberal...

SP. El subtítulo del libro es “Anàlisi de la justícia política: quatre causes penals”. ¿Por qué estas cuatro causas?

DE. La judicialización de conductas que se inscriben en el ejercicio de derechos fundamentales es inherente a los modelos de democracia militante. En las cuatro causas escogidas los hechos enjuiciados constituyen conductas no violentas vinculadas estrictamente a los derechos a la libertad de expresión y de creación y de reunión y participación política. Las dos primeras causas analizadas (que concluyeron con condenas al senador Miguel Castells, por “injurias al Gobierno”, por un artículo de opinión, y al rapero Josep Miquel Arenas, Valtònyc, por injurias o calumnias al rey y otros miembros de la familia real, “enaltecimiento del terrorismo” y amenazas, por las letras de sus canciones) son relevantes porque muestran la singularidad de la democracia militante española en el propio contexto europeo occidental. La condena a Castells motivó la del Reino de España por parte del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), por vulneración de la libertad de expresión. En el caso de Arenas, que optó por el exilio, la pretensión de la Audiencia Nacional (AN) española de que Bélgica lo entregara a España por la vía abreviada de las órdenes europeas de detención, al concurrir un supuesto delito de “terrorismo” penado con un mínimo de tres años de cárcel, chocó con la negativa del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), por vulneración del principio de irretroactividad de las normas penales desfavorables, ya que el aumento a un máximo de tres años de cárcel del “enaltecimiento del terrorismo” en el Código penal español es posterior a los hechos enjuiciados. En segundo lugar, la pretensión de lograr la entrega del rapero mediante la equiparación del delito de injurias o calumnias al rey u otros miembros de la familia real del artículo 490.3 del Código penal español con las “ofensas al rey” de una ley especial belga de 1847 condujo a que el Tribunal Constitucional de Bélgica declarara la incompatibilidad con la Constitución belga y el Convenio europeo de derechos humanos del precepto belga, lo que ha evidenciado aún más la singularidad española en materia de libertad de expresión respecto a autoridades del Estado.

El capítulo más extenso versa sobre la causa general contra el independentismo catalán en el marco del proceso soberanista. Todo lo que se juzga ahí son iniciativas parlamentarias y normas gubernativas relacionadas con ellas y manifestaciones. Lo más llamativo de esta causa es que son las propias autoridades autonómicas, incluyendo incluso hasta la cúpula policial, las procesadas. Con todo, existe un importante nexo entre este capítulo y el inmediatamente anterior: la causa a una veintena de manifestantes catalanes que se concentraron ante el Parlament para protestar contra el Proyecto de Ley de presupuestos de la Generalitat de 2011, que contenía recortes del gasto público de un 10%. Tanto el Parlament como el Gobierno de Catalunya se personaron como acusación particular contra los manifestantes encausados e incluso recurrieron ante el Tribunal Supremo la sentencia absolutoria de la AN. Ocurre que la condena en segunda instancia de ocho activistas se fundamentó en una espuria doctrina según la cual el número de personas congregadas en el ejercicio del derecho de reunión pueden conformar un “clima coactivo” susceptible de constituir el delito “contra las instituciones del Estado” del artículo 498 del Código penal. Y esa misma doctrina se aplicó también para la condena a parte del Gobierno catalán, la presidenta del Parlament y los presidentes de dos entidades cívicas, en este caso como constitutiva de un supuesto delito de sedición. No en vano, el ponente de la sentencia casatoria de la absolución de los activistas contra los recortes fue el mismo que el de la condena a los líderes del proceso soberanista: Manuel Marchena.

SP. En el prólogo, el abogado Benet Salellas da mucha importancia a una frase de Manuel Marchena, presidente entre 2014 y 2024 de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo: “yerra usted en la estrategia defensiva”. Y tú titulas el capítulo del juicio a los líderes del proceso soberanista catalán con esta frase. ¿Puedes explicar su importancia y el contexto?

DE. En realidad, el primer borrador del libro llevaba esa afirmación como título (“Yerra usted en la estrategia defensiva”. Judicis polítics sota la democràcia militant espanyola). El contexto concreto fue el del interrogatorio por parte de la defensa de Jordi Cuixart, presidente de Òmnium Cultural en la época de los hechos enjuiciados, al entonces secretario general de Comisiones Obreras de Catalunya, Javier Pacheco. Declaraba como testigo de descargo, y el presidente del tribunal declaró impertinentes la mayoría de las preguntas de la defensa, arguyendo que las valoraciones de los testigos sobrepasaban el objeto del proceso. Tras la enésima declaración de impertinencia de una pregunta, el presidente espetó esa frase a la abogada Marina Roig. Por una parte, es significativa por lo que contiene de quiebra de la apariencia de imparcialidad que se presupone a todo juzgador. En segundo lugar, no obstante, la ocurrencia de Marchena acaso admita una lectura más profunda y revele subconscientemente una interesante tesis como es que, en juicio político, no hay defensa posible.

SP. Actualmente, personas de indudable signo político progresista y de izquierdas consideran que tantos años después de muerto el dictador no tiene mucho sentido hablar del carácter franquista de gran parte del aparato judicial español, aun reconociendo que no se depuró lo más mínimo. Tú no defiendes la misma opinión en el libro. ¿Puedes sintetizarnos por qué?

DE. La justicia política en España va mucho más allá de la dictadura franquista y se remonta a los albores del régimen liberal. Y se basa en dos elementos fundamentales: enjuiciamiento de hechos que son delitos políticos, con penas muy altas y, en cualquier caso, mayores que las asociadas a tipos penales ordinarios, y por jurisdicciones o tribunales especiales. No en vano, las causas analizadas en el libro se conocieron en la AN y el TS, que no constituyen precisamente los jueces naturales y, en algún caso, ni siquiera los predeterminados por la ley.

Por lo demás, con el acoso policial y judicial, mediante dudosas acusaciones de corrupción, a familiares del actual presidente del Gobierno de España ahora hasta la progresía del régimen parece percatarse de que existen persecuciones políticas, que las altas instancias judiciales, y muy especialmente el TS, están copadas por la derecha, y que asistimos a un proceso de creciente usurpación por parte del poder judicial —carente de toda legitimidad democrática— de funciones que corresponden a los otros dos poderes del Estado.

SP. Si tuvieras que destacar alguna cuestión que te haya sorprendido especialmente o, simplemente, que quieras destacar por su importancia durante la larga investigación que este libro evidencia, ¿cuál o cuáles nos podrías citar?

DE. La pervivencia de determinados tipos penales en lo tocante a la represión político-judicial. De las cuatro causas, en dos aparecen delitos de injurias o calumnias —que el constitucionalista Otto Kirchheimer calificaba como el delito político por antonomasia— y en la del proceso soberanista catalán, los delitos de rebelión y sedición, que el historiador del derecho Francisco Tomás y Valiente constata como los tipos penales más estables en la identificación de delitos políticos. Vale la pena comentar el delito de rebelión (sobre el que existen un par de tesis doctorales importantes): existe como tal desde el primer Código penal (1822), si bien hasta la década de 1880 los actos de rebelión no se perseguían con el Código penal, sino con decretos especiales de la época del Trienio Liberal y que atribuían la competencia de enjuiciamiento a la jurisdicción militar. Durante el Sexenio Revolucionario y los primeros años de la Restauración se aprobaron medidas para asignar a la jurisdicción civil el conocimiento de los actos de rebelión que no tuvieran “carácter militar”, y se instituyó un delito específico de rebelión militar. Sin embargo, el Código de justicia militar de 1890 relajó la definición del tipo de modo que bastaba con que los alzados formaran partida “militarmente organizada” y se enfrentaran a las fuerzas armadas para recibir la calificación jurídica de rebelión militar (art. 237.4). Con ello, la rebelión del Código penal quedaba absorbida de facto por la rebelión militar. Huelga decir que la rebelión militar fue el principal tipo penal utilizado por los tribunales militares franquistas durante la guerra de 1936-1939 y la posguerra. Solo desapareció de la legislación penal española el delito de rebelión militar cuando, ante la lenidad de las condenas impuestas por la jurisdicción militar a los militares procesados por rebelión durante los primeros años del régimen actual, el legislador derogó este delito e instituyó el de rebelión “en tiempo de guerra” (y que tampoco ha de ser cometido necesariamente por militares) como único delito de rebelión competencia de la jurisdicción militar. Más allá de las consabidas dificultades que ha tenido históricamente el Estado español para apartar a la jurisdicción militar del enjuiciamiento de los delitos políticos cometidos por civiles, es muy significativo que, cuando se encuentra con crisis constitucionales de una cierta enjundia, recurra al delito de rebelión para sancionar conductas que, además, habitualmente no se compadecen con las descritas en el tipo.

 Daniel  Escribano  ..Es doctor en sociología y traductor. Colabora con Sin Permiso, Catarsi y El Salto

https://www.sinpermiso.info/textos/la-justicia-politica-en-espana-va-mucho-mas-alla-de-la-dictadura-franquista-entrevista-con-daniel

domingo, 28 de septiembre de 2025

Los "buitres"de El País .

Que un Fondo buitre sea propietario de un medio de información conlleva titulares así .



Una de las victorias de la mal llamada «Transición» fue incrustar al Grupo Prisa (El País, Cadena SER, Editorial Santillana…) como un medio de comunicación referente de la «izquierda». Su consumo masivo se convirtió en santo y seña de los intereses de grupos empresariales que utilizaban el señuelo progre para divulgar el anticomunismo más zafio, la reconciliación con el fascismo y los nuevos valores monárquicos y capitalistas como sinónimo de «democracia» y «libertades». Incluso un imputado por torturas y asesinatos y alto cargo en el franquismo como Rodolfo Martín Villa, fue presidente de Sogecable (empresa ligada a Prisa). Poco más que añadir.

En el 2020 y en medio de una severa crisis financiera, el Grupo vendió acciones, amplió capital, y fue el tristemente célebre Fondo buitre Black Rock que se hizo con un importante porcentaje de la empresa.

Eran pocos y…

La derechización de PRISA, por si había dudas, se hizo aún mayor, Este domingo 28 de septiembre confirma que está unido a la nueva campaña de mentiras  y fake news con otros medios «progres» (The Guardian, Le Monde…) para justificar el gasto en «Defensa» del 5% o similar que exige Trump y la OTAN para hostigar a Rusia. Vean:


https://insurgente.org/que-un-fondo-buitre-sea-propietario-de-un-medio-de-informacion-conlleva-titulares-asi/

viernes, 26 de septiembre de 2025

Campos de concentración para inmigrantes en USA

 

Entrevista a Thomas Kennedy, analista de políticas de la organización Coalición de Inmigrantes de Florida

«Un sitio clandestino extrajudicial»

 Amy  Goodman
 

Denuncian la desaparición de cientos de inmigrantes detenidos en «Alcatraz de los caimanes»

Cientos de personas que estaban detenidas en la cárcel para inmigrantes apodada “el Alcatraz de los caimanes”, ubicada en los Everglades de Florida, han desaparecido. Un reporte del periódico Miami Herald descubrió que cerca de dos tercios de los 1.800 inmigrantes que hasta julio estaban detenidos en dicha prisión, a fines de agosto habían desaparecido de la base de datos que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas publica en Internet y ni sus familias ni sus equipos jurídicos estaban logrando localizarlos. A principios de septiembre, un tribunal federal de apelaciones dictaminó que esta prisión podía seguir funcionando a pesar de los informes de que allí se cometían abusos.

“Si este modelo dejamos que se multiplique en el resto del país, lo que hace es agarrar un sistema que ya es terrible, el sistema de detención contra inmigrantes en este país, y de alguna manera lo hace todavía peor, que realmente es increíble porque ya era un sistema tan abusivo, tan inhumano, lo están haciendo todavía más abusivo, inhumano y extrajudicial”, señala Thomas Kennedy, analista de políticas de la organización Coalición de Inmigrantes de Florida.


Transcripción

Esta transcripción es un borrador que puede estar sujeto a cambios.

AMY GOODMAN: Esto es Democracy Now! Democracynow.org, el informativo de guerra y paz. Soy Amy Goodman.

Cientos de personas han desaparecido tras haber estado detenidas en la controvertida cárcel para inmigrantes apodada “el Alcatraz de los caimanes” en Florida. El Miami Herald informa que alrededor de dos tercios de los 1.800 inmigrantes que estaban detenidos allí en julio han desaparecido de la base de datos del Servicio de Inmigración, y sus familias no han podido localizarlos. A principios de septiembre, un tribunal federal dictaminó que la cárcel podía continuar operando a pesar de los informes de abusos. Trump celebró la noticia.

PRESIDENTE TRUMP: “Creo que Florida ha hecho un gran trabajo al construirla. Y, ya sea “el Alcatraz de los caimanes” o como quieran llamarla, es una instalación increíble para su propósito. No es un hotel, no se espera que lo sea, pero han hecho un gran trabajo”.

AMY GOODMAN: Para más información, nos acompaña desde Miami Thomas Kennedy, analista de políticas de la Coalición de Inmigrantes de Florida. Muchas gracias por estar con nosotros, Thomas. ¿Puede resumir esta impactante noticia revelada por The Miami Herald sobre los cientos de personas que básicamente han desaparecido de los registros del Servicio de Inmigración? Sus familias no pueden localizarlos.

THOMAS KENNEDY: Bueno, lo que el Miami Herald ha podido comprobar es algo que nosotros, los activistas y grupos que abogan por los derechos de los inmigrantes han repetido desde que el centro de detención en los Everglades, “Alcatraz de los caimanes”, abrió, que es que los detenidos no aparecen en ninguna base de datos pública. Y bueno, el Miami Herald consiguió una lista de alrededor de miles de 1.200 personas y alrededor de 800 de esas personas no aparecen en ninguna base de datos. Por ejemplo, el localizador de ICE que uno puede usar, por ejemplo, uno usa el “número de alien” y la nacionalidad de un detenido para encontrarlo y ver en qué centro de detención está. En “Alcatraz de los caimanes” eso no pasa. Las personas son administrativamente fantasmas y eso es resultado de que este centro de detención es completamente administrado por el estado de la Florida, específicamente la División de Emergencias. Y eso es consecuencia de que el estado de la Florida no quiere firmar contratos con el Gobierno federal, que le daría la autoridad la autorización de detener a inmigrantes, o sea que crearía el vínculo con el Departamento de Seguridad Nacional y haría ese vínculo con esta base de datos públicos.

El resultado de todo esto es que procesos legales, debido proceso, acceso a cortes de inmigración, no son otorgadas a estos detenidos, entonces están como en un limbo y por ejemplo, hospitalizaciones, que hemos visto docenas y docenas de hospitalizaciones por incidentes graves como, paros cardíacos, cirugías, etcétera, ni siquiera estas hospitalizaciones, cuando son transferidos al hospital de Kendall, que es el hospital más cerca del centro de detención, no hay récord de este tipo de hospitalización. Entonces, no es solo un peligro al debido proceso que se le debe otorgar a estos detenidos. También es un peligro médico, porque no tenemos ningún tipo de visibilidad, transparencia o acontabilidad [sic] a lo que está pasando adentro de “Alcatraz de los caimanes”.

AMY GOODMAN: Thomas, ¿puede describir algunos casos de familias con las que ha hablado o trabajado que no pueden encontrar a sus seres queridos?

THOMAS KENNEDY: Sí, Bueno, el Miami Herald habló con muchas de estas personas, y nosotros también. Un caso que compartimos, en términos de vínculo, fue el caso de Michael Borrego, un cubano, que la madre se puso en contacto con nosotros. Michael Borrego nunca aparecía en ningún tipo de base de datos, y este era un hombre que tuvo un incidente médico serio, tuvo que tener una cirugía por hemorroides, que fue transferido de “Alcatraz de los caimanes” al hospital de Kendall, pasó ahí tres días hasta que después de su cirugía lo transfirieron de nuevo a este centro de detención en los Everglades, donde tuvo una complicación por falta de medicamentos, una infección. Y, bueno, después de un plazo de tiempo, fue transferido a otro centro de detención acá en Miami-Dade, Krome, y al final fue deportado desafortunadamente a México, que ni siquiera es su país de nacionalidad. Pero este es un ejemplo claro de una persona que nunca apareció en la base de datos, La familia, los abogados tuvieron muchas dificultades contactándose con él, tuvo un incidente médico serio que requirió una cirugía que no fue… o sea, no hay récord de su estadía en este hospital hasta ahora, que yo sepa. Y al final del día fue deportado sin este debido proceso otorgado a su caso.

AMY GOODMAN: Hay muchos temas para discutir. La Patrulla de Carreteras de Florida ha entrenado a más de 1.700 de sus agentes bajo el Modelo de Grupo de Trabajo del programa 287(g), lo que ha llevado a más de 3.500 detenciones desde marzo. ¿Puede explicar qué es el programa 287(g)? Esto es para una audiencia global. ¿Qué significa que una persona pueda ser detenida en un control de tránsito? Y hable sobre la falta deliberada de distinción entre un policía estatal, un policía de una universidad y un agente de inmigración.

THOMAS KENNEDY: Sí, sí, claro. Bueno, la [Ley de Imigración y Nacionalidad], en inglés las siglas son el INA, tiene una sección titulada 287(g), que fue aprobada durante la administración de Bill Clinton, que básicamente establece contratos de cooperación entre, por ejemplo, entidades municipales y fuerzas policiales locales y estatales para cooperar con el enforzamiento de inmigración con poderes federales. Porque, acordate, la responsabilidad de administración de inmigración cae en el Gobierno federal. Hasta relativamente recientemente, estos contratos eran voluntarios, pero estados como la Florida han aprobado leyes a nivel estatal que hacen que esa cooperación sea en ciertos casos requerida, obligatoria.

Entonces estamos viendo, por ejemplo, condados entrando a estos contratos de cooperación entre la policía y ICE, y hasta entidades que no son requeridas por la ley estatal como ciudades y hasta la policía de universidades públicas. Y esto es muy importante. Esto se ha convertido en algo tan extremo que la policía de universidades públicas han entrado en contratos con el gobierno federal para hacer enforzamiento de inmigración y asistir en redadas. [El] 40% de estos tipos de contratos en todo el país vienen de La Florida. Y como notás, la policía de la Patrulla de Carreteras (Florida Highway Patrol) ha entrenado a un montón de policías usando un webinar de 40 horas para empoderarlos como agentes de inmigración.

Entonces las redadas que vemos en estados como California, Nueva York, pasan en la Florida. Pero hay lo que yo llamo una redada constante, porque la policía municipal y especialmente la policía estatal, está todo el tiempo en las carreteras parando personas por infracciones de tráfico o a veces por perfil racial y deteniéndolos y transfiriéndolos a centros de detención o a cárceles locales, cárceles del condado donde son detenidos por ICE bajo “detainers” (órdenes de retención) y luego transferidos a centros de detención como “Alcatraz de los caimanes”.

AMY GOODMAN: Háblenos del centro de detención, “el Alcatraz de los caimanes”. ¿Cómo lo está financiando el gobernador de Florida, DeSantis, ahora que el Servicio de Inmigración está recibiendo más fondos que nunca? ¿Quiénes son los contratistas que consiguen estos acuerdos, esos aliados cercanos al gobernador DeSantis? ¿Y qué tan problemático es este centro de detención, no solo por las condiciones en las que están los presos, sino también por su impacto ambiental?

THOMAS KENNEDY: Sí, bueno, el gobernador de la Florida, DeSantis, usó una proclamación de emergencia que él firmó en enero del 2023, hace dos años y medio, para básicamente expropiar el terreno donde está “Alcatraz de los caimanes” del condado de Miami-Dade. Ahí había solo una pista de aviones que estaba semiabandonada y no hay ningún tipo de infraestructura. O sea, no hay agua, no hay plomería, no hay electricidad, no hay edificios, solo esta pista de aviones que ellos pensaron “bueno, por acá podemos ejecutar deportaciones”. Lo que hicieron es… pusieron un montón de carpas con jaulas adentro y ahí han detenido miles de personas. La población más alta de detenidos en el lugar ha sido de 1.400 hasta ahora. Pero ¿de dónde salió todo este dinero?, que es una muy buena pregunta. Bueno, el sitio está administrado por la División de Emergencias de la Florida y la plata que ha salido hasta ahora para este sitio, para este centro de detención es totalmente estatal y se han firmado más de 350 millones de dólares en contratos a compañías acá en la Florida.

Esta proclamación de emergencia que yo acabo de detallar hace unos segundos, le da al gobernador y al estado de la Florida la autoridad de esquivar procesos competitivos al otorgar estos contratos de cientos de millones de dólares a estas compañías. Entonces, de nuevo, son contratos sin ningún tipo de proceso competitivo, y muchas de estas compañías tienen conexiones políticas con el gobernador y sus aliados en Tallahassee. Y hemos visto, por ejemplo, una compañía en Texas dio una donación de 10.000 dólares al Partido Republicano de la Florida y en dos o tres horas se le otorgó un contrato de más de 2 millones de dólares para operar adentro de “Alcatraz de los caimanes”. Y a los siguientes tres o cuatro días se le entregaron dos más contratos que su totalidad era de 6 millones de dólares. Y esto lo hemos visto una, dos, tres, cuatro veces, donaciones políticas al gobernador y a políticos afiliados con el Partido Republicano de la Florida, la consecuencia son contratos de gran cantidad de dinero, para trabajar, administrar este centro de detención.

Entonces, lo que el público tiene que tener en cuenta acá es que esto, más allá de ser una crisis humanitaria que lo es, es un gran negocio para un montón de personas. Si “Alcatraz de los caimanes” cierra mañana, y nosotros queremos que cierre y estamos trabajando para que cierre lo antes posible, la realidad es que, aunque cierre, un montón de personas van a salir de ese sitio haciendo un montón de dinero, literalmente cientos de millones de dólares. Y nosotros, los contribuyentes de impuestos, gente como yo acá en la Florida, les habremos pagado esos contratos.

AMY GOODMAN: ¿Y qué hay de la nueva cárcel, situada en una antigua prisión, a la que los republicanos han apodado “Deportation Depot” (Depósito de deportaciones)? ¿Cómo se relaciona eso con el “Alcatraz de los caimanes”?

THOMAS KENNEDY: Bueno, el estado de la Florida sacó un plan de inmigración hace unos meses en donde establecen un plan para abrir 12 nuevos centros de detenciones para inmigrantes en la Florida, y ya había varios centros de detenciones acá en el estado. “Alcatraz de los caimanes” fue el primero de estos centros. “Alcatraz de los caimanes” se les ha complicado por varias demandas que amenazan cerrar el sitio. Pero este “Deportación Depot” es el segundo de estos centros de detenciones nuevos que están abriendo en la Florida. Y lo que hicieron es que están reabriendo el Centro Correccional de Baker, que fue cerrado en el 2021 por falta de personal, de capacidad, de oficiales de corrección. Y también hubo un montón de quejas sobre abuso de derechos civiles, abusos humanitarios, etcétera. Entonces, ese sitio fue cerrado en el 2021 y ahora está siendo… bueno, fue reabierto por el estado de la Florida. Y hasta ahora, la última cifra que yo he escuchado y nuestra organización ha escuchado de números de detenidos es alrededor de 400 personas que han sido detenidas en este lugar. Y bueno, estamos viendo lo mismo que acabo de detallar en “Alcatraz de los caimanes”. Todo esto es administrado por compañías privadas que tienen conexiones políticas y se les da dinero, subsidios del sector público para hacer este tipo de trabajo. Entonces lo repito, esto es un gran negocio. Al final del día esto es un gran negocio para que un montón de gente con conexiones políticas haga un montón de dinero.

AMY GOODMAN: Thomas Kennedy, para terminar, ¿en qué están más centrados ahora mismo en su organización, la Coalición de Inmigrantes de Florida? ¿Qué es lo que más les preocupa?

THOMAS KENNEDY: Bueno, en términos de lo que más nos preocupa es que se está estableciendo un nuevo modelo de detención respecto a inmigración. Estamos viendo, en “Alcatraz de los caimanes” específicamente, un centro de detención completamente manejado por el estado de la Florida, sin ningún tipo de acuerdo con el Gobierno federal, sin ningún tipo de transparencia, acontabilidad [sic] o visibilidad en lo que está pasando dentro. Ni siquiera ahora el estado de la Florida está diciendo cuánta gente está detenida adentro de ese centro de inmigración, ni siquiera ese número podemos conseguir. Opera como un sitio clandestino extrajudicial.

Entonces, a nosotros realmente nos preocupa que este modelo se multiplique, no solo en la Florida, pero en el resto del país. Y lo que estamos haciendo para contrarrestar esto es, obviamente, tratando de conectar, como lo hemos hecho en el pasado, con familiares que tengan detenidos ahí adentro, amplificando sus historias, conectándolos con abogados; hemos apoyado varias demandas que se se han presentado contra el sitio; hablando con medios como ustedes para, obviamente, educar al público de la situación; organizando la comunidad, participando protestas, etcétera.

Entonces, realmente estamos haciendo todo lo posible, todo lo que está en nuestra capacidad para tratar de cerrar este sitio. Porque, lo repito, si este modelo dejamos que se multiplique en el resto del país, lo que hace es agarrar un sistema que ya es terrible, el sistema de detención contra inmigrantes en este país, y de alguna manera lo hace todavía peor, que realmente es increíble porque ya era un sistema tan abusivo, tan inhumano, lo están haciendo todavía más abusivo, inhumano y extrajudicial.

AMY GOODMAN: Thomas Kennedy, analista de políticas de la Coalición de Inmigrantes de Florida, muchas gracias por estar en nuestro programa. Para ver nuestra entrevista en inglés con Thomas y el reportero del Miami Herald que desveló esta importante historia sobre los cientos de inmigrantes desaparecidos de la base de datos del Servicio de Inmigración, a quienes sus familias no pueden encontrar después de que fueran encarcelados en “el Alcatraz de los caimanes”, visite democracynow.org.

Soy Amy Goodman. Muchas gracias por acompañarnos.

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Fuente: https://www.democracynow.org/es/2025/9/26/un_sitio_clandestino_extrajudicial_denuncian_la

miércoles, 24 de septiembre de 2025

Deconstruyendo el «catarismo» .

 

Deconstruyendo el «catarismo

<<El objetivo de este libro es el de explicar que qué los cátaros fueron el nombre, tomando en serio, las fuentes de las que disponemos, pero  también poniéndose a buena distancia nuestros fantasmas sobre el carácter pretendidamente «precursor» de los cátaros- un adjetivo que, en historia, es cargado generalmente con el mal siglo…para finalmente hacer justicias a los miles de hombres y mujeres, Queen las zonas de Milán, Lyon, Toulouse o Colonia, se encontraron aprehendidos en las mallas  de la rede De la Iglesia y del Estado, entre 1120 y 1330>>

La verdad es que en Francia saben vender sus productos, sus lugares, etc. En caso del denominado país de los cátaros, es una muestra sobresaliente de lo que digo. A finales del siglo pasado visité la zona (con la inseparable compañía de un par de libros de Jesús Mestre Godes y alguno de Anne Brenon) y la verdad es que además de disfrutar de la visión de los inverosímiles castillos (alguien habló de ciudadelas de vértigo), nombrados como cátaros, disfruté de las gastronomía que siempre iba acompañada del correspondiente cátaro: salades cátaras, crudités cátaras...desserts cátaros, etc., etc., etc..

Cada año 400000 franceses visitan esos pretendidos castillos cátaros, animados por la visión que de ellos se extiende por los libros dedicados al tema, que generalmente obtienen excelentes resultados de ventas.

El medievalista Arnaud Fossier entrega un libro, en la editorial La fabrique: «Les cathares, ennemis de l´interieur» que pone en solfa la visión extendida sobre dichos sujetos, los hombres puros, poniendo los puntos sobre las íes sobre algunas cuestiones que se dan como claras y distintas con respecto a estos tejedores. La vulgata les presenta con absoluto detalle en los que hace a sus ideas, sus rituales y normas morales, limitando por otra parte, su radio de acción a la zona de la que hablo, el Languedoc, obviando que tal corriente también tuvo presencia en otras ciudades como Lyon, o Flandres, Renania o en Italia. Añade, como un verdadero aguafiestas, que tales castillos nada tienen que ver con los cátaros, a pesar de que así se tenga la costumbre de denominarlos, ya que estos buenos hombres y mujeres por supuesto que no los construyeron, datando su construcción, por iniciativa del rey de Francia, entre 1230-1250, con el fin de acabar con la disidencia cátara y herética en general y para defenderse de la amenaza de la corona de Aragón…a lo más hubo casos en que algunos cátaros fuesen acogidos en dichas fortalezas. La fecha de la cruzada contra los albigenses, fue ordenada por el papa Inocencio III en 1208, provocando una sangrienta guerra que no llegó a su fin hasta 1229; sin llegar a acabar con la disidencia cátara que pasó a moverse en la clandestinidad, siendo perseguidos por la Iglesia en colaboración con los aparatos del Estado hasta los años 1310-1320. Este largo periodo ha marcado a los habitantes del Languedoc y las masacres perpetradas por los señores venidos del norte, alentados por el abad de Cîteaux, Arnaud Amalric, puesto a la cabeza de la cruzada por el papa, y cuya declaración se convirtió en célebre: «Matadlos a todos, Dios reconocerá a los suyos», suscitaron un amplio movimiento de simpatía hacia los perseguidos, siglo más tarde Simone Weil consideraría que nunca volvería a resucitar aquel clima de libertad, tolerancia y espiritualidad de aquel país de Occitania.

Otra de las aclaraciones que lleva a cabo el historiador es que el foco se suele centrar en los cátaros sin tener que estos eran algunos, entre otros, de los heréticos que se oponían a la Iglesia, su degeneración; reuniéndose bajo la etiqueta a todos aquellos que se enfrentaban a los privilegios de los eclesiásticos y su colaboración con los poderes terrenales, representados por los grandes señores. Las herejías populares, a diferencia de las sabias de la antigüedad, surgen fundamentalmente como respuesta a la Reforma gregoriana, emprendida por la Iglesia entre 1050 y 1120, conocida así debido a que a la sazón reinaba el papa Gregorio VII (1073-1085), y que pretendía volver a la forma primitiva de la Iglesia, la de los Evangelios y las comunidades de los primeros cristianos. Una cosa es predicar y otra cumplir lo que se predica, y si se proclamaba que se iba a luchar contra el nicolaismo (el concubinato entre clérigos) y la simonía (consistente en la venta o compra de cargos eclesiásticos y de los sacramentos); como digo, estos combates no se llevaron a cabo sino que siguieron existiendo los privilegios, y la capacidad de los clérigos para usurpar las ganancias de los laicos, etc. En la base del catarismo está precisamente el rechazo de la deriva de la Iglesia que adoptaba las mimas normas de actuación que los poderes estatales, fundiendo lo clerical con lo político y económico. Así, los heréticos -cátaros y otros- fueron considerados aquellos que no aceptaban estos comportamientos y se oponían a ellos; ahí surgían las diferentes formas de insumisión.

Otro de los problemas que trae a colación Aranud Fossier, es la tendencia a presentar el catarismo como un sistema totalmente reglamentado: su tendencia a la pureza, a la dedicación al trabajo manual, al rechazo de algunos sacramentos de la Iglesia, y hasta un supuesto vegetarianismo…Sea como sea, el problema surge al constatar que las pretendidas ideas acabadas de dicha corriente fueron las que transmitieron sus enemigos, la Iglesia y los poderes terrenales, ya que ciertos textos como algunos Rituales, y otros son escasos, cuando no desaparecidos.. Así las cosas, puede considerarse que «los cátaros fueron, o habrían sido, los precursores de de una feroz oposición al centralismo del Estado, así como los heraldos de una identidad regional dispuesta a enfrentarse a cualquier forma de asimilación».

Intervienen los historiadores oficiales de la France, en mantener a los cátaros como mito y leyenda, como reliquia que no ha de ocupar ni media línea en los manuales escolares. Por otra parte, si se ha solido hablar de la historia como campo de batalla, en el caso que nos ocupa se da un duro enfrentamiento entre quieren conservar la visión heredada y quienes tratan de poner luz que desbarate, quienes son inmediatamente tachados de negacionistas y revisionistas, como si trataran de negar la existencia de los cátaros, pretensión falaz ya que los que pretenden poner los puntos sobre las íes no pretender negar la existencia de tal corriente sino aclarar la verdad de la cosa, huyendo de las visiones totalizadoras que presentan a los cátaros y a otras corrientes disidentes como sistemas ideológicos absolutamente cerrados; por cierto entre las posturas supuestamente negacionistas ha incluido del reciente decisión adoptada por el departamento del Aude que ha cambiado la denominación de los famosos castillos por Fortalezas reales del Languedoc, denominación que en verdad es más conforme con la realidad histórica. Esto último se da, de manera especial, en los numerosos textos novelados que amplían una visión que no corresponde a la verdad y que, de hecho, es la visión que amplía sus ecos entre la mayoría del personal. Otras cuestiones que se difunden son el contagio de ideas esotéricas deudoras de doctrinas orientales como el maniqueísmo, predicado por Mani o Manès, etc., del mismo modo que para el autor no es acertado hablar de los cátaros como puristas fanáticos evangélicos que pretendían cambiar la religión católica sino quera gente procedente de diferentes corporaciones, muy en concreto y en especial de tejedores, que ciertamente sí que mostraban algunos aires de familia con respecto a algunos dogmas católicos…humildes, pudorosos y vegetarianos, vestidos de maneras austera, dedicando su tiempo a la oración, y a extender el evangelio, siendo su rito sacramental el consolament, que consistía en una imposición espiritual de manos que venía a sustituir a la eucaristía. Como que dicho, el autor pone el acento en ello, las pretendidas creencias y prácticas de los cátaros – calificativo que ellos no empleaban jamás, sino que era como les conocían sus enemigos (la expresión tiene su origen en el griego y el latín para señalar la pureza- fueron difundidas por sus enemigos: las órdenes religiosas mendicantes, dominicos y franciscanos, y la Inquisición.

Todo el trabajo de Arnaud Fossier visita diferentes textos sobre el tema, de diferentes interpretaciones, sometiéndolos a ciertas puntualizaciones o, en algunos casos, al rechazo puro y duro; y…el catarismo como cajón en el que se metía todas las figuras del enemigo interior, inquietantes figuras del enemigo, construidas imaginariamente, y usado como pretexto para la represión feroz de cualquier desvío de la ortodoxia dogmática del catolicismo de la Iglesia romana..y banco de pruebas de las técnicas de gobierno y un experimento en el campo de la prácticas de dominación.

Un riguroso y documentado ensayo que revalúa el carácter y la identidad cátara.

https://kaosenlared.net/deconstruyendo-el-catarismo/



martes, 23 de septiembre de 2025

El ocaso del sueño americano

 Trump y el ocaso del sueño americano



| 22/09/25
A punto de cumplirse ocho meses de la juramentación de Donald Trump como presidente de los Estados Unidos el balance de su gestión es deficitario. Sus bravuconadas de campaña y en la noche misma en la que asumió la primera magistratura se desvanecieron con el paso del tiempo. Sus disparates, desde la pretensión de anexar a Canadá como estado número 51 de la Unión Americana hasta la compra coercitiva de Groenlandia se convirtieron en divertidos memes para consumo del gran público pero, además, indispusieron a Washington con dos países de excepcional importancia en el tablero geopolítico estadounidense. Canadá y Estados Unidos comparten la frontera más larga del mundo: 8.991 kilómetros y, además, es la más segura cuando se la compara con la más corta pero mucho más turbulenta frontera de 3.150 kilómetros que separa a este país de México. Podríamos agregar, siguiendo un notable texto del dominicano Juan Bosch, al Caribe como la tercera frontera imperial, cuna de múltiples desafíos y conflictos desde hace más de un siglo. 
Gracias a la incontinencia verbal de Trump, las actitudes amigables que los canadienses tenían en relación con su vecino cambiaron radicalmente. Una reciente encuesta del prestigioso Pew Research Center halló que ahora el 59% de los encuestados consideraban a Estados Unidos como la mayor amenaza a su país contra el 17% que señalaba a China y el 11% a Rusia, lo que configura un giro de ciento ochenta grados en el clima de opinión imperante por décadas en Canadá. Otro tanto puede decirse con relación a la airada respuesta del Gobierno de Dinamarca, por décadas uno de los más estrechos aliados de Washington en la Unión Europea y la OTAN, y el firme rechazo de las autoridades de Groenlandia, un territorio autónomo pero perteneciente al reino de Dinamarca, cuyo gobernante también criticó acerbamente el comentario del mandatario estadounidense.
No corrió mejor suerte la fanfarronada de Trump de poner fin a la guerra de Ucrania en 24 horas o de retomar el control del Canal de Panamá en cuestión de días. En este caso se anotó una pequeña victoria al lograr que el sumiso presidente de ese país, José Raúl Mulino, autorizara el retorno de una módica fuerza militar estadounidense a tres cuarteles preexistentes en el territorio panameño, pero el asunto está lejos de haber sorteado los problemas legales que entraña tal autorización y que podrían llegar a anularla. Esta parcial capitulación ante la prepotencia estadounidense tuvo como contrapartida una brutal campaña para destruir al SUNTRAC, el principal –y más combativo– sindicato de Panamá que nuclea a trabajadores de la construcción e industrias afines, interviniendo las cuentas bancarias de la organización, persiguiendo a sus dirigentes y reprimiendo las protestas callejeras que se suceden casi a diario. 
La «desoccidentalización»
Estas actitudes e iniciativas de Trump hablan con elocuencia de la desesperación de la clase dominante estadounidense por restaurar la perdida supremacía internacional que gozaran durante más de medio siglo a partir de la finalización de la Segunda Guerra Mundial. Tanto republicanos como demócratas se resisten a admitir que el sistema internacional cambió y que lo hizo de modo radical e irreversible. Las placas tectónicas que sostenían la antigua estructura de poder mundial se movieron en una dirección contraria a Occidente, y por ende a su líder, Estados Unidos. De ahí la importancia que ha venido adquiriendo la expresión «desoccidentalización» a la hora de caracterizar los cambiantes procesos internacionales en curso. En el último cuarto de siglo las llamadas «economías emergentes» han logrado éxitos extraordinarios: China, India, Vietnam, Indonesia, Turquía, Tailandia y Paquistán se unen a Japón y Corea del Sur para constituir en el Pacífico un nuevo centro de gravedad de la economía mundial, al cual hay que sumar la renacida Rusia de Vladímir Putin. De hecho, el PIB combinado de los cinco países que constituyen el núcleo original de los BRICS –Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica– ya es más grande que el del otrora dominante G7 que agrupa a Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Alemania, Francia, Italia y Japón.
Un sur global empoderado económica pero también política y diplomáticamente, y dueño de un formidable poderío militar, se erige como un obstáculo insalvable a las ambiciones restauradoras del imperio americano. En otras palabras: el multipolarismo llegó para quedarse. Esta frustración ha alimentado la bravuconería del ocupante de la Casa Blanca, un multimillonario caprichoso y acostumbrado a salirse con la suya a cualquier precio. Este rasgo, poco aconsejable para el sutil manejo de las relaciones internacionales, se ve agravado por la generalizada percepción existente dentro de Estados Unidos acerca de la baja calidad del equipo de secretarios, asesores y consultores del presidente, seleccionados más por su lealtad para con el líder que por su competencia en los asuntos de su incumbencia. Un historiador de los gabinetes presidenciales de Estados Unidos, Steve Corbin, comentó hace unos pocos días que el de Trump 2.0 es el segundo peor gabinete de la historia de Estados Unidos. En los primeros 220 días de la administración tuvo una rotación en 13 puestos clave de su gabinete, en medio de un verdadero caos decisional: incertidumbre en las prioridades y las opciones, un comportamiento errático y autoritario del presidente, súbitos cambios de rumbo (por ejemplo, en el tema de los aranceles) y un número récord de 192 órdenes ejecutivas, 47 memorandos y 79 proclamaciones presentadas por el magnate neoyorquino desde que juró como presidente. Bajo estas condiciones, a las que se suman los graves enfrentamientos internos entre algunas de las figuras de más peso en el entorno presidencial (el caso de Elon Musk dista de ser el único) se torna imposible la elaboración de una política exterior que permita la adopción de una estrategia adecuada para enfrentar los desafíos que plantea el nuevo sistema internacional multipolar. El peligro que entraña esta situación es la tentación de resolverla apelando a la vía militar, sobre todo en lo que los estrategas estadounidenses denominan el «hemisferio occidental», es decir, Latinoamérica y el Caribe. El despliegue militar de la Marina de Guerra de Estados Unidos en el Caribe y la declarada intención de atacar a Venezuela es una de las probables, y desgraciadas, consecuencias de este lento pero inexorable ocaso del viejo orden unipolar y las ilusiones de que este siglo sería «el siglo americano» en el cual Washington dominaría sin contrapesos después de la implosión de la URSS.