miércoles, 21 de junio de 2017

España.-Los poderes económicos sobre la prensa.

La influencia de los poderes económicos sobre la prensa
De independientes a “grandes dependientes”

El Observador


Asistimos cada día al espectáculo repudiable de la corrupción de los grandes medios y de muchos periodistas; aunque sus nombres aparezcan en las conversaciones de los mafiosos... Tranquilos, que aquí no pasa nada…

Algunos colegas me han preguntado por mi costumbre de designar a los nuevos medios como “independientes” y utilizar “dependientes” o “tradicionales” cuando hablo de aquellos que pertenecen a los grandes grupos de comunicación.

Muchos de ellos, no sé si por inercia de lo que conocieron alguna vez, se resisten a reconocer de forma expresa la dependencia de estos últimos y creo que también lo hacen por respeto y afecto a los compañeros que trabajan en esos medios. Lo que los honra, en este oficio de cainitas.

Por esto último creo que no deberían penar; yo también respeto y siento afecto, entrañable en algunos casos, por muchos de ellos que me han confiado, más de una vez, la repugnancia que le han producido informaciones que han publicado los medios para los que trabajan. No hay en ello menoscabo a su dignidad; cada uno conoce sus necesidades y las toreamos como podemos.

Eesto forma parte del sistema en el que nos ha tocado vivir y que muchos aspiramos a ver expirar algún día. Los trabajadores de muchas tiendas de ropa tampoco son responsables de que las prendas que venden sean el fruto del trabajo esclavo o de la explotación infantil en algunos países.

Habiendo aclarado esto, entremos en materia.

Quiénes son los traficantes

Si digo que los grandes medios privados están en manos de entidades financieras u otras igualmente estratégicas y que los medios públicos están secuestrados por las respectivas administraciones no creo que esté diciendo nada que asombre a nadie. Quienes durante años ejercieron su influencia de tapadillo y extorsionaban a los medios con sus líneas de financiación o con la publicidad de sus corporaciones hace ya un decenio que se han decidido por el control directo de ellos.

La escuadra de medios del Grupo Prisa tiene como accionistas a Caixabank, al Banco Santander y financieras transnacionales como HSBC y Amber Capital. El grupo Vocento, que edita Abc y varios medios locales, está en las manos de los herederos físicos e intelectuales de Emilio Botín.

El dueño del Grupo Godó (La Vanguardia, RAC-1, 8-TV, y participaciones en la SER), Javier de Godó, es vicepresidente de La Caixa.

Mientras que Unidad Editorial, dueña de El Mundo, Expansión y Marca, es propiedad del grupo italiano RCS, que pertenece a los bancos italianos Mediobanca e Intesa Sanpaolo.

Mientras que la familia Lara, accionista de referencia del Banco Sabadell, es propietaria de La Sexta, Antena-3, La Razón y accionista de El Periódico. Además, Planeta Corporación, de los mismos dueños, tiene intereses en más de sesenta empresas dedicadas a múltiples negocios y a través de la financiera Inversiones Hemisferio controla empresas como la farmacéutica Plasmia Biotech o la inversora Treva Investment.

Y así podríamos seguir hasta cubrir la totalidad de los medios de los grandes grupos; como bien los define el investigador Pascual Serrano estamos hablando de los traficantes de información.

Todos ellos se venden al mejor postor o defienden a sus accionistas hasta la inmoralidad o extorsionan a los políticos vulnerables hasta la inmundicia. Tenemos pruebas de toda esta basura a diario.

Cómo se trafica

Este mes pasado de mayo dos casos han certificado esta prevaricación de la obligación de informar a la ciudadanía. Gracias a la existencia de nuevos medios independientes (los despreciados “alternativos” de años atrás) nos pudimos enterar de los perversos tratamientos de dos noticias referidas a las actividades de dos corporaciones de las que mandan: Gas Natural FENOSA y el grupo Inditex.

La noticia que afecta a la energética que contó como consejero durante años al ex presidente Felipe González –hoy reemplazado en esa poltrona por la exministra socialista Cristina Garmendia- es muy fácil de contar. Ha sido sancionada por la Agencia Catalana de Consumo, dependiente de la Generalitat de Catalunya, con una multa de 500.000 euros por encontrarla responsable de la muerte de una anciana de 81 años a la que habían cortado durante dos meses el suministro de electricidad por impago. La mujer, que vivía sola, falleció asfixiada en el incendio que produjeron en su casa las velas que usaba para alumbrarse.

Aunque fuera por puro morbo esta noticia podía haber encabezado la agenda de sucesos, sin embargo la historia no fue atractiva para ninguna de las cuatro cabeceras “senior” de la prensa española. “El Mundo” se animó a recogerla en un breve en la página 26; aunque sin explicar los motivos de la sanción. Apenas: “La Generalitat multa a Gas Natural Fenosa” y una breve explicación escondida bajo la noticia de unos coches deportivos de lujo que el exrey Juan Carlos ha cedido a Patrimonio Nacional.

Sin duda, FENOSA manda mucho y ellos obedecen mejor.

Hasta EFE perdió el pudor

Casi coincidente en el tiempo la agencia publica EFE nos despertó una mañana con este titular: “Zara deberá pagar 1,5 millones de dólares en Brasil por un caso de trabajo esclavo”. Sin embargo, algunas horas más tarde, la misma agencia que pagamos los españoles consideró que era más ajustado a su conveniencia cambiar ese titular por este: “Zara renueva y amplía el acuerdo de responsabilidad con la Fiscalía del Trabajo de Brasil”.

El caso es que los dos titulares dicen la verdad, la empresa del multimillonario Amancio Ortega había llegado a un acuerdo con la Fiscalía brasileña por la que se había comprometido a erradicar de sus factorías brasileñas condiciones laborales que se consideran equiparables a la esclavitud.

Solo que ese acuerdo era anterior y que el grupo Inditex no cumplió con ese compromiso y como señala un medio tan poco progresista como O Globo, debe pagar esos 1,3 millones de euros por “haber incumplido los compromisos acordados con las autoridades para mejorar las condiciones de trabajo".

Como Zara ha aceptado la sanción impuesta por el gobierno brasileño antes de ir a juicio se contempla que esa multa se puede pagar mediante el desarrollo de proyectos que el Estado tiene en su agenda de programas sociales.

Sobraba esta aclaración, los escribas de confianza ya tenían como disimular el varapalo al emporio textil gallego. Así es que “La Voz de Galicia” se animó a publicar: “La multinacional española Zara renovó y amplió el acuerdo firmado con la Fiscalía de Brasil para combatir el trabajo esclavo.”

De vomitar…

El dinero de la compra de voluntades

Era seguro que esto de la transparencia le iba a fastidiar el chiringuito a más de uno y, dentro de la prensa, lo ha hecho con la opacidad que siempre ha rodeado la publicidad institucional. Un dinero que recuerda al de los fondos reservados, que tanto puede servir para silenciar bocas como para pagar investigaciones ilegales.

El dinero de la publicidad de la administración tiene el noble fin y deber de ser empleado para difundir la información de esas administraciones a sus administrados (nosotros), que tenemos derecho a exigirla y, además, somos quienes la pagamos. Esto en pura inocencia, porque desde siempre hemos sabido -hay bastante casuística al respecto- que la publicidad institucional es el recurso de muchos de los que gobiernan para comprar el altavoz o el silencio de los medios y, por otro lado, sitiar por hambre a la prensa independiente.

Decía que lo de la transparencia la podía fastidiar y la fastidió. Siempre que se dictan leyes justas y necesarias una parte de la ciudadanía cree en el objetivo para el que se han creado y, además, quiere ejercer el derecho que se le otorga.

Miren por donde, la gente de el digital “eldiario.es” ha hecho saltar todas las alarmas al reclamar a los ministerios del Estado español que les informe de cómo distribuyen los fondos de la publicidad institucional.

Eso, tras haber comprobado que todos presumen de facilitar esos datos en su web, pero solo en números globales; sin precisar cuánto se lleva cada medio y ver quienes son los agraciados y para quienes quedan las migajas y ni eso.

Como los ministerios dijeron al unísono que no con una respuesta orquestada, ese digital recurrió al Consejo de Transparencia; que le ha dado la razón. Ni con esa; ocho ministerios han recurrido esa decisión ante los tribunales en el afán de mantener el secreto de sus turbios repartos de dinero entre los amiguetes; aunque los blogs de estos fieles corruptos solo sean visitados por sus familiares.

Se dicen independientes Recientemente el periodista y experto en comunicación Carlos Hernández reclamaba en un artículo que para terminar con esta penosa domesticación de los medios españoles “hay que investigar hasta el final la relación entre periodistas y corruptos” y hablaba de “acciones de medios que se compran con dinero de la caja B de un partido; directivos de grupos periodísticos que presionan para que no se investigue a políticos imputados que, casualmente, les habían beneficiado con desproporcionados contratos publicitarios; nombres de tertulianos que aparecen citados en las conversaciones que mantienen los mafiosos…”

Todo muy inquietante y repudiable, pero me temo que no avanzaremos demasiado mientras los directivos de las asociaciones profesionalistas sigan arrullando el sueño de una profesión adormecida con el sobado cuento de que tenemos un “gran periodismo” y de que la autorregulación de los corruptos es la garantía del derecho de la ciudadanía a estar informados.

Fuente: http://www.revistaelobservador.com/opinion/35-me-quieren-oir/12471-de-independientes-a-grandes-dependientes

 

martes, 20 de junio de 2017

La victoria de Macron sobre fondo de abstención de 6 de cada 10 , intriga a Francia

Hay poco triunfalismo, mucha expectación y algunas profecías de consuelo
La victoria de Macron sobre fondo de abstención intriga a Francia

La Vanguardia


Más allá del hecho, claro y bien medido, de la histórica derrota de los “sectores populares” y del soberanismo nacional en las instituciones francesas, la interpretación de la victoria del macronismo en el último ciclo electoral francés (presidenciales seguidas de legislativas) intriga al país. El único matiz de esa derrota es la abstención, el hecho de que la mayoría de los franceses no han participado en las elecciones (57% sin contar 9,5 millones de ausentes del censo) y que la base real del nuevo poder triunfante -dotado de plenos poderes y con mayorías en las instituciones- ronda el 16% y brilla en su base social por la ausencia de los llamados “sectores populares”, la Francia de los de abajo. Pero, a partir de ahí ¿qué conclusiones?
¿Hay una espera entre curiosa e indulgente rodeando al macronismo y su pretendida “renovación” neoliberal, a la vez de izquierdas y de derechas, o toda esa abstención que supera en diez millones de almas al voto al partido presidencial es un gruñido social presto a explosionar?
Esta segunda interpretación es la preferida por la izquierda, que tras su éxito de abril (19% del voto) se encuentra ahora con 27 míseros diputados (sobre 577) y contenta de haber logrado grupo parlamentario. Sin embargo, lo menos que puede decirse es que si el nuevo poder es frágil, a la abstención de 6 de cada 10 franceses tampoco le falta ambiguedad.
El líder izquierdista Jean-Luc Mélenchon, que en 2014 ya profetizó que “las de 2017 no serán unas elecciones, será una insurrección”, dice ahora que la abstención está cargada de “contenido político ofensivo” y que es una “huelga general cívica”, pero la simple realidad es que al día de hoy, y encuestas en mano, la abstención puede también interpretarse como quietismo conformista.
Mélenchon profetiza ahora, “un choque social terrible” y espera “el acontecimiento”, una chispa (en ruso iskra, así se llamaba la revista de Lenin) que encienda el panorama, como sucedió en Túnez con el suicidio de un joven que desencadenó la revolución ciudadana. “No se sabe qué será lo que prenderá la mecha, pero ya está encendida”, ha dicho en una entrevista con el semanario Society.
Todo eso es conjetura. En la propia circunscripción marsellesa de Mélenchon la abstención ha sido superior al 64%, siete puntos por encima de la media nacional. Y el electorado de la izquierda, 7 millones el pasado 23 de abril, se ha quedado en un 60% en casa en las legislativas. La situación es enormemente ambigua, para todos, y a nadie se le escapa.
“Mayoría absoluta, victoria relativa”, titula el muy macronista Le Monde en su edición de hoy. “Nunca una mayoría tan imponente se ha producido con tan pocos electores, jamás un poder presidencial tan fuerte había reposado sobre una base tan exigua”, señala la editorial del conservador Le Figaro. Si la expectativa de la izquierda tiene algo de tomar deseos por realidad y de obviar la incontestable derrota popular en las instituciones, la derecha no las tiene todas consigo. La victoria, “no ha suscitado ningún movimiento de entusiasmo alrededor de la persona, ni de sus candidatos, ni de su proyecto. Domina la expectación”, constata Le Figaro. La Francia plebeya se ha retirado pero en algún momento puede girarse con formas difícilmente controlables, observa el diario conservador.

Fuente original: http://www.lavanguardia.com/edicion-impresa/20170620/423516687149/la-victoria-de-macron-sobre-fondo-de-abstencion-intriga-a-francia.html

lunes, 19 de junio de 2017

El G8 asiático.

Rusia y China en el G8, la peor pesadilla para EEUU

x Vicky Peláez
Uno de los más importantes acontecimientos del año, el fórum de la Organización de Cooperación de Shanghái, ha pasado curiosamente desapercibido

Toda la atención mundial estaba concentrada o en seguir los resultados de la lucha de Donald Trump para salvar el 'Estado Profundo' de sí mismo, o bien en buscar respuestas a la crisis de la unidad en Oriente Medio, relacionada con uno de los más prósperos Estados en la región, Catar. Por eso los militares, economistas y políticos occidentales no se percataron de cómo, y ante sus propios ojos, se formaba un G8 como contrapeso al ya existente G7.
El 'oso ruso' y el 'dragón chino' lograron expandir la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), que ya tiene 15 años de existencia, a ocho miembros: China, Rusia, Kazajistán, Uzbekistán, Tayikistán, Kirguistán, la India y Pakistán, formando el Grupo 8 (G8), como contrapeso al existente G7: EEUU, Reino Unido, Francia, Alemania, Italia y Japón, cuyo brazo militar es la OTAN. Sumando a observadores y asociados para el diálogo, el G8 cuenta en total con 18 miembros. Así, se ha hecho realidad la advertencia de Zbigniew Brzezinski, sostenida en su libro escrito de 1997 'El gran tablero de ajedrez: la supremacía estadounidense y sus imperativos geoestratégicos'.
Brzezinski aseveró que "una de las condiciones para que EEUU conserve su hegemonía mundial consiste en impedir a toda costa el surgimiento de una potencia en Eurasia". El G8 representa un claro desafío a Washington y a sus aliados de la OTAN, porque ha logrado establecer el control sobre el 60% del territorio de Eurasia (600 millones de kilómetros cuadrados), con salidas a tres océanos, que fue arrebatado sigilosamente de las manos de Washington. Ahora resulta que el G7, el baluarte económico y financiero de la OTAN, tiene tres países con armas nucleares: EEUU, Francia y el Reino Unido, mientras que, en el G8, son cuatro los países dotados de ojivas nucleares: Rusia, China, Pakistán e India. En términos económicos, los miembros de la OCS aportan más del 30% al Producto Bruto Interno (PBI) del mundo.
Desde este punto de vista, la OCS, encabezada por China y Rusia, "está fortaleciendo la estabilidad global y ha alcanzado un consenso contra la hegemonía de EEUU en Eurasia", según el periódico chino The People Daily (27-06-2016). Actualmente, debido al creciente fracaso del terrorismo islámico de Al Qaeda, el Frente al Nusra, Daesh y tantas otras organizaciones creadas por el Pentágono, la CIA y la OTAN, con el auspicio de George W. Bush, Barack Obama, Hillary Clinton, George Soros y un sinnúmero de políticos pertenecientes al 'Estado Profundo', se ha comenzado el proceso de traslado del terrorismo islámico de Oriente Medio a Eurasia.
En la reciente reunión de la OCS en Astaná (Kazajistán), el presidente de Rusia, Vladímir Putin, recalcó la necesidad de retomar el Grupo de Contacto OCS-Afganistán debido a los crecientes intentos del terrorismo islámico y sus auspiciadores globalizados de utilizar a este país para una nueva campaña con el fin de desestabilizar el sur de Rusia y toda Asia Central mediante la formación de células clandestinas. En referente a Rusia, Vladímir Putin subrayó: "Se nos creó la convicción firme de que nuestros socios estadounidenses hablan de apoyo a Rusia, hablan de la disposición a la cooperación, en particular en la lucha contra el terrorismo, pero, de hecho, usan a esos terroristas para desestabilizar la situación política en Rusia" (Entrevista con Putin, Oliver Stone).
Afganistán representa una entrada para los terroristas a Asia Central y a Rusia debido a la inestabilidad política, militar y económica creada por EEUU desde la invasión hace 16 años, una situación que el presidente uzbeco, Shavkat Mirziyoyev, calificó como "extremadamente peligrosa para toda la región debido a un significativo aumento del terrorismo en aquel país".
Según el informe de la Misión de las Naciones Unidas para Afganistán, el año 2016 fue el más cruento para la población afgana, con 11.418 víctimas (3.498 muertos y, de ellos, 995 niños, además de 7.920 heridos), debido al incremento de la presencia de Daesh —el autoproclamado Estado Islámico— en el país.
El 'modus operandi' de Daesh es muy simple y dependiente de las prioridades geopolíticas de EEUU. Al atreverse el presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, a tratar de acercarse a China y a la OCS, marcando así distancia al mismo tiempo con Washington, los actos terroristas de Daesh y sus grupos locales afiliados, como el Grupo Maúte y Abu Sayyaf, se incrementaron inmediatamente. A la vez, el Pentágono ofreció sin perder el tiempo la ayuda de sus fuerzas especiales para combatir el terrorismo. En un reciente artículo publicado por el medio Philippine Sentinel, el analista Tony Cartalucci afirmó que Daesh y sus grupos locales afiliados forman un "ejército subsidiado por EEUU, la OTAN, Israel y del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG, formado por Arabia Saudí, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Omán y Catar)".
Los atentados en Marawi City, en la Isla Mindanao, obligaron al presidente Duterte a interrumpir su visita a Moscú y cancelar también sus conversaciones con los líderes chinos. Como explicó Tony Cartalucci, "los intentos de EEUU para justificar su presencia en Filipinas son parte de una estrategia para rodear a China con las instalaciones militares en Asia. El Estado Islámico en Filipinas está tratando de facilitar esta tarea a EEUU, al empezar a expandirse como milagrosamente por toda la isla". Los miembros de la Coalición para Contener a China (CCC, Japón y Australia), creada por Washington, están presionando también a Filipinas con la 'ayuda' de Daesh. Pretenden forzar a Duterte a retornar a la esfera de influencia estadounidense, alejar el país de la OCS y, en especial, de China y Rusia, para tener un aliado valioso y usar a Filipinas como un 'portaviones insumergible' de EEUU.
Si antes EEUU usaba su fuerza brutal para invadir un país débil, ahora está utilizando el terror recurriendo a sus mercenarios, como un Ejército de terror bajo la bandera de un Islam radical, artificialmente creado, educado, armado y adoctrinado en valores que, en realidad, no tienen nada que ver con el Islam auténtico. Según el periodista Mariano Aguirre, el Corán nada dice sobre la violencia, y los grupos terroristas como Daesh "hacen una lectura perversa del Islam, violan sistemáticamente los derechos humanos y representan una caricatura grotesca de las luchas anticoloniales de los líderes de figuras como Frantz Fanon o Patrice Lumumba".
Frente a esta realidad, no le queda otra alternativa a los miembros de la OCS que crear un paraguas político militar eurasiático para contrarrestar los intentos de Washington y Bruselas de dominar el mundo a través del terrorismo auspiciado por el Pentágono, la CIA, Israel, la OTAN y el Consejo de Cooperación del Golfo.
El momento es propicio para una gran transformación de Asia a través de la unión de países con diferentes ideologías, sistemas políticos y civilizaciones, a diferencia de la OTAN y de todas las alianzas occidentales, donde EEUU impone una ideología única y su supremacía del 'excepcionalismo'.
En la OCS, todos los miembros son iguales y sufren de la misma manera del terrorismo impuesto por los intereses de los 'globalizadores iluminados', con el pretexto de no permitir una unión en Eurasia y recrear permanentemente las tensiones entre países, como lo habían hecho en el caso de la India y Pakistán durante el transcurso de la historia moderna. Ahora estos dos países son miembros de la OCS y se espera un proceso paulatino de la solución de sus problemas con la ayuda colectiva de la OCS. Se está acercándose también la hora de la integración de Irán en el seno de esta organización.
En fin, está llegando el momento de una Eurasia grande, con la infraestructura tecnológica y económica bien desarrollada y con una unidad militar cuyo único pretexto es asegurar la estabilidad y seguridad en Eurasia, y así derrotar todos los intentos del terrorismo islámico y de sus auspiciadores para propagar el caos, la desunión y la destrucción en la región para perpetuar el dominio norteamericano en Eurasia.
https://mundo.sputniknews.com
Texto completo en: http://www.lahaine.org/rusia-y-china-en-el


 Ver además .. 

 https://laproadelargo.blogspot.com.es/2017/06/un-mundo-fragmentado-europa-un-costado.html?showComment=1497828374631#c5692798073239237431

Qatar y el eje de resistencia contra Israel .

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La crisis de Qatar o el último intento de debilitar el “eje de la resistencia” contra Israel

  Alberto Cruz
 
Hizbulá es el gran escollo en la estrategia de los regímenes de EEUU, Arabia Saudita e Israel. Pueden triunfar en Palestina, pero fracasarán con el resto

El “eje de la resistencia” contra Israel (Irán, Siria, Hizbulá y algunas organizaciones palestinas) es el gran objetivo que se esconde detrás de la ruptura de relaciones diplomáticas y el bloqueo impuesto por varios países árabes y musulmanes contra Qatar. Para ser exactos, es el último y desesperado intento por evitar el único escollo que tienen hoy la mayoría de países árabes –especialmente los del Golfo Pérsico- para normalizar las relaciones con Israel y que no se les eche encima su propia población.
Fue el viaje de Trump a Oriente Próximo quien puso en marcha toda esta estrategia con su discurso en Arabia Saudita: “crear un bloque militar que libre una guerra” contra el llamado Estado Islámico y que, al mismo tiempo, “desafíe enérgicamente la creciente influencia regional” de Irán. Es el discurso de siempre, más acentuado desde que el considerado “Estado profundo” de EEUU ha logrado doblegar a un presidente errático como pocos y que en su campaña electoral había prometido que EEUU no se iba a involucrar más en derrocar gobiernos. Por lo tanto, no tiene nada de extraño que añadiese: “el gobierno de ese país [Irán] tiene que seguir aislado hasta que tenga un régimen diferente".
Si había algún atisbo de una nueva política de EEUU en Oriente Próximo este comentario se lo llevó por los aires puesto que estas palabras fueron pronunciadas apenas una semana después de que se celebrasen las elecciones en Irán (elecciones que no hay en Arabia Saudita, por ejemplo) y en las que venció el actual presidente, Rohaní, y el movimiento que lo apoya se hizo con la mayoría de escaños en el parlamento. No hace falta decir que Rohaní siempre se ha caracterizado por abogar por un acercamiento a Occidente, por lo que comentarios como ese de Trump cerraba vías y obligaba a Irán a fortalecer su alianza con Rusia, con China y a abrir nuevas vías con otros aliados de los dos países anteriores como Turquía. Con este último país, y sólo cuatro días después de ese discurso de Trump, Irán firmó un acuerdo para profundizar la cooperación bilateral, especialmente el comercio y el sector bancario que prevé septuplicar el montante comercial en seis años, de los 4.000 millones de dólares en la actualidad a los 30.000 millones para el 2023.
Y tampoco hace falta decir que ese discurso sonó de maravilla en los oídos sauditas, que rápidamente aceleraron su campaña sectaria anti-shií entendiendo que tenían vía libre para ello.
El discurso de Trump no era nada del otro mundo puesto que ya en la campaña electoral había dicho que había que desconocer el acuerdo firmado por su predecesor, Obama, sobre el programa nuclear de Irán. Esta es la única cosa de las que prometió que sí ha mantenido en los meses que lleva como presidente. Dado que no puede enfrentarse a medio mundo (China, Rusia, Gran Bretaña, Francia y Alemania, que fueron los otros firmantes del acuerdo con Irán) lo que ha hecho –hasta el nuevo paso dado en su visita a Arabia Saudita- ha sido continuar congelando los fondos iraníes que hay en los bancos estadounidenses con la excusa de que las pruebas de misiles que realiza Irán se lo autoriza puesto que uno de sus puntos estipula las sanciones se mantendrán durante cinco años en el caso de las armas (hasta 2021) y durante ocho en el caso de los misiles balísticos (hasta 2024). Irán prueba armas, aunque sean defensivas, luego las sanciones se mantienen y se amplían, como acaba de hacer el Congreso estadounidense el pasado 15 de junio.
Trump eligió el lugar ideal para esta campaña: en Riad y en unos momentos en los que los países del Golfo están contra las cuerdas tanto por su discurso contra el terrorismo del llamado Estado Islámico como por la derrota de sus patrocinados en Siria. Tampoco se puede decir que EEUU esté triunfando en Siria, precisamente. Por lo tanto, era el momento oportuno para que todos dirigiesen la atención hacia Irán y, sobre todo, a lo que se conoce como "el eje de la resistencia" contra Israel (el propio Irán, Siria, Hizbulá y alguna que otra organización palestina).
Esto hay que explicarlo. Dado que una guerra contra Irán no es posible hoy por hoy, y no queda mucho más tiempo para ella puesto que el año que viene Irán será miembro de pleno derecho de la Organización de Cooperación de Shanghai (de la que forman parte China y Rusia, entre otros países), hay que empezar con los eslabones más débiles de ese “eje de la resistencia”. Siria ha sido el gran objetivo, y aquí hay que recordar que desde los principios de la guerra en Siria, la "contra" amparada y financiada por Occidente (tanto con armas como con dinero) siempre dijo que una vez derrocado Bashar al-Assad, y se daba un plazo de seis meses para ello, la "nueva Siria" anunciaría la ruptura con Irán, con Hizbulá y normalizaría relaciones con Israel pese a que este país mantiene ocupada una franja de tierra siria como son los Altos del Golán, entre otras medidas (1). No han pasado seis meses, sino seis años y el gobierno sirio está ganando la guerra en todos los terrenos –político, económico y militar- por lo que la derrota de las fuerzas patrocinadas por los países del Golfo y por EEUU (con la excepción de los kurdos) ha hecho girar el punto de mira hacia los actores no estatales que forman parte de ese eje: Hizbulá y Hamás porque se los considera los eslabones más débiles. Lo que se consideraba no hace mucho tiempo piezas pequeñas (aunque esto hay que matizarlo, y mucho, en e caso de Hizbulá) pasan ahora a ser las más apetecidas.
Por eso Trump en Arabia Saudita incluyó a Hizbulá en su discurso y un día más tarde, en Israel, hizo lo mismo con Hamás. Calificó a ambas organizaciones como “las grandes amenazas a combatir” junto a Irán. Música celestial para los oídos sauditas e israelíes.
¿Quién marca la estrategia a quién?
La pregunta que hay que hacerse es si es EEUU quien está marcando la estrategia o es Arabia Saudita. Y la respuesta no es fácil, aunque da toda la impresión que son los sauditas quienes llevan la voz cantante. Sobre todo si se tiene en cuenta que Arabia Saudita, Kuwait, Bahréin, Qatar y los Emiratos Árabes Unidos plantearon a Trump, durante su visita a Riad, que estaban dispuestos a normalizar las relaciones con Israel (con las relaciones comerciales y el permiso para que los aviones israelíes puedan sobrevolar estos países árabes como primer paso) a cambio de la reanudación de las conversaciones con los palestinos y de mantener el aislamiento e Irán. No es una propuesta novedosa, puesto que algo así ya plantearon en su famoso plan de paz de 2002 y que se vieron obligados a retomar en 2006 justo después de la derrota de Israel a manos de Hizbulá.
Esta organización ha pasado en este tiempo de héroe a villano. De héroe al derrotar a Israel en dos ocasiones -años 2000 y 2006, lo que no ha logrado ningún gobierno árabe- ha pasado a villano por su apoyo al gobierno sirio en la guerra. Todos los gobiernos árabes, que tuvieron sudores fríos con la popularidad de Hizbulá al derrotar a Israel, desataron una guerra sectaria anti shií -contra esta organización, sobre todo- que ha sido hasta ahora verbal pero muestran que están dispuestos a va a dar un paso definitivo: la guerra abierta.
Ya se han dado pasos intermedios como la declaración de "organización terrorista" por la mayor parte de los países del Golfo (pero no Siria, Líbano, Irak y Argelia, y otros dudosos como Túnez y Egipto, aunque este último acaba de sumarse al juego saudita rompiendo relaciones con Qatar) y luego la aprobación de sanciones para intentar secar sus recursos financieros. En estos momentos también EEUU está estudiando la posibilidad de incrementar sus sanciones a los bancos que acojan cuentas de Hizbulá, con lo que la amenaza al sistema bancario libanés por ejemplo, es evidente y le abocaría a una muy difícil situación que puede arrastrar consigo a todo el país.
Hay intelectuales árabes que mantienen esta misma tesis. Uno de los más destacados es Abdel Bari Atwan, el defenestrado editor del que fuera el más prestigioso medio árabe, Al-Quds Al-Arabi, que mantiene que todo lo que estamos viendo “no es más que una cortina de humo destinada a allanar el camino, o conferir legitimidad a una guerra diferente: eliminar la resistencia a Israel en la región, y en concreto el movimiento Hizbulá libanés” (2). Atwan fue defenestrado por mantener que los países árabes que habían apostado todo por la “contra” siria (3) no habían tenido en cuenta dos cosas: la capacidad de resistencia del gobierno sirio, a quien apoyaba una parte importante de los sunníes, y su alianza con Rusia. Ese discurso chirriaba en un medio que día tras día destilaba odio sectario y terminó pasándole factura.
La visita de Trump a Riad y todo lo que en ella y alrededor de ella ocurrió tenía como finalidad transmitir un claro mensaje: Israel no es el enemigo, sino el shiísmo. Y, sobre todo, el “eje de la resistencia” puesto que con la ya clara victoria del gobierno sirio y la derrota de la “contra” ha pasado a ser de forma abierta el enemigo común de sauditas e israelíes. Una de las justificaciones de Arabia Saudita para apoyar financiera y militarmente a sus patrocinados en Siria ha sido la de “evitar que las zonas liberadas caigan bajo el control de Hizbulá, Irán o el régimen” (4). Ya apenas quedan zonas bajo el control de la “contra” siria y las que se mantienen es en virtud del acuerdo que alcanzaron Rusia, Irán y Turquía en las conversaciones de Astaná a finales de diciembre del año pasado (5). Y, desde luego, no serán permanentes. Por lo tanto, el fortalecimiento del “eje de la resistencia” es considerado como una amenaza directa para Arabia Saudita e Israel y por eso están haciendo causa común. Sauditas e israelíes lo han reconocido de forma abierta, especialmente el ministro de Defensa sionista al afirmar enfáticamente que en lo que respecta a Irán, Siria, Hizbulá y Hamás “todos estamos [lo que él llama países sunníes moderados (sic) e Israel] en el mismo barco” (6).
Para que no apareciese así de una forma nítida, es decir, que Israel no es enemigo, Arabia Saudita preparó el terreno a conciencia. Invitó a 50 países árabes y musulmanes a Riad las mismas fechas en las que Trump iba a visitar el país y logró que todo ello se plasmase en un documento que ha sido considerado el origen de “la OTAN árabe” (en realidad, la “OTAN sunní”) y que todo él no es sino un inmenso engaño. Primero, porque varios de los países cuya firma aparecía se desvincularon desde el primer momento del mismo al considerarse “engañados” por el primer ministro saudita puesto que en ningún momento de la invitación que se les hizo aparecía esa posibilidad de elaborar documento alguno y menos amenazando a países y organizaciones. Es lo que dijeron expresamente Argelia, Líbano e Irak. Otros, como Senegal y Pakistán, no utilizaron la palabra “engaño” pero sí manifestaron su disconformidad con la forma en que se había pergeñado todo. Pakistán finalmente decidió también retirar su firma. Segundo, porque aunque el documento haya sido adoptado por el resto de participantes nacía muerto y más cuando pocos días más tarde uno de los firmantes, Qatar, era sometido a un bloqueo por parte de varios de esos países.
Se desvanecía así, en menos de una semana, la “OTAN sunní” si es que alguna vez esa idea fue tomada en serio. Y es algo casi consustancial con el mundo árabe e islámico, donde la práctica totalidad de sus estructuras multilaterales se han saldado con fracasos y han pasado al olvido. Es lo que ha ocurrido con el Pacto Conjunto de la Defensa de la Liga Árabe, la Organización de Defensa del Oriente Medio, y el propio Consejo de Cooperación del Golfo. Todos los pactos y acuerdos suscritos hasta ahora han sido inútiles y la “OTAN sunní” o iba a ser menos.
La chispa
La chispa que ha hecho saltar por los aires toda esta fantasía ha sido, precisamente, la inclusión de Hamás en la lista de “amenazas a combatir” y, por extensión, la de los Hermanos Musulmanes, movimiento en el que se integra esta organización palestina y del que Qatar es uno de sus impulsores y patrocinadores.
Atención al lenguaje utilizado, que nunca es inocente, por Qatar y que ha sido lo que a la postre le ha costado el bloqueo y la ruptura de relaciones: "Qatar no va a etiquetar como organización terrorista a los Hermanos Musulmanes porque no representa ninguna amenaza para la seguridad de Qatar, es una oposición política y sólo se les prohíbe que utilicen nuestro territorio como plataforma para atacar a sus propios países" (sic).
¿Qué hay de raro en él, puesto que es el mismo, exactamente el mismo lenguaje que está utilizando Occidente para mantener su apoyo a la “contra” siria, por ejemplo? Nada. La diferencia es qué papel juega para Occidente una u otra organización. La mafia kosovar fue considerada un “ejército de liberación” –lo mismo que la “contra” siria- porque combatían a los serbios (y había que acabar de destrozar lo poco que quedaba de la ex Yugoslavia) mientras que las FARC colombianas fueron consideradas una organización terrorista sólo porque amenazaban los intereses económicos y políticos occidentales y estadounidenses (como el ALCA, por ejemplo, que si no salió adelante fue, entre una de sus principales razones, por las FARC). Lo mismo vale para Hizbulá (que ha derrotado a Israel en dos ocasiones) o para las organizaciones palestinas que se oponen a la ocupación de su tierra (sancionada y avalada por el muy democrático Occidente). Así que por una vez hemos oído con claridad y rotundidad cuáles son los baremos (y valores) sobre los que miden todas las cosas los occidentales y quienes se consideran sus amigos, aliados o vasallos. Sin embargo, eso no le ha servido a Qatar para nada puesto que de inmediato se le impuso la ruptura de relaciones diplomáticas y un bloqueo económico.
En esas estamos. Ya no se guardan ni las formas y ni siquiera los plazos. La oferta que los países árabes hicieron a Trump en Riad se ha puesto en marcha sin que Israel haya dado ni un solo paso para reiniciar las negociaciones con los palestinos. Arabia Saudita ya está hablando con Israel para establecer relaciones comerciales. Hace unos años, casi unos meses, los árabes todavía decían que les gustaría hacerlo, pero que quedaba Palestina como escollo por resolver. Ahora ya no quieren saber nada de nada de Palestina y lo dicen abiertamente. Palestina ya no es para ellos ni siquiera un grano en el culo que les impide sentarse con comodidad al lado de Israel. Palestina es, para los estos árabes, una historia del pasado.
Toda esta aceleración tiene una razón clara, sobre todo en el caso de Arabia Saudita, y es el miedo. Por eso utilizó el engaño para lograr su documento contra Irán y el “eje de la resistencia”. Y ese miedo se acrecienta con la más que previsible incorporación de Irán a la Organización de Cooperación de Shanghái. Es el último, y desesperado intento, por debilitar o derrotar al “eje de la resistencia” porque el tiempo se termina para la casa Saud y el resto. Y se termina a la misma velocidad que se desarrolla la guerra de Siria, que tienen perdida y sólo los EEUU impiden, por el momento, que se establezca el tan temido corredor shií desde Teherán hasta Damasco (y, por supuesto, Líbano) dado que han intentado hacer de la zona de Al-Tanf (sur de Siria, en la frontera con Irak) el tapón que lo impidiese. Aunque se está demostrando como un intento vano, puesto que el ejército sirio ha logrado establecer un control directo en otro punto de la frontera con Irak que garantiza dicho corredor, aún no se puede decir que tal estrategia obstruccionista haya fracasado del todo. Es lo más probable, desde luego, y el tiempo no corre a su favor sino todo lo contrario. De ahí que hayan buscado una huida hacia delante con Qatar como excusa.
El bloqueo contra Qatar dura ya dos semanas y todavía no está claro si el emirato volverá al redil puesto que aunque mantiene su apoyo a los Hermanos Musulmanes sí ha expulsado de su territorio a los dirigentes de Hamás. Lo que sí está cada vez más claro es que los palestinos están mucho más solos cada día que pasa. Son claramente el eslabón más débil del “eje de la resistencia” y los más fáciles de derrotar.
Así es como hay que interpretar todo lo que está ocurriendo en los últimos días, tanto con los acercamientos saudita-israelíes como con reducción del suministro eléctrico a la Franja de Gaza por parte de Israel pero por petición expresa de la mal llamada Autoridad Palestina. Lo que Fatah y la llamada Autoridad Palestina esperan es que el debilitamiento de Hamás se traduzca en un retorno a los "acuerdos de reconciliación", siempre fracasados, pero que ahora pueden tener algo más de recorrido por la debilidad de la organización palestina y fortalecer a Fatah. Eso se traduciría en el triunfo total de Israel y sin coste alguno. Como la normalización de relaciones con el resto de países árabes, especialmente los del Golfo.
No tiene nada de extraño que Israel se felicite por todo ello y que esté apoyando con fuerza a Arabia Saudita dado que no solo se debilita a Hamás y se “deslegitima el terrorismo”, sino que entiende que hay algo mucho más importante: “acerca aún más a Arabia Saudita y Egipto a Israel", con lo que se "refuerza la política de Israel en general y la del gobierno en particular" (7) y más en unos momentos en los que los palestinos han intentado, con poco éxito, hacer recordar a los países árabes que llevan 50 años sometidos a una ocupación militar.
Otro caso diferente será Hizbulá puesto que no solo cuenta con su indiscutible afán de resistencia y su férrea organización, sino que gracias a la guerra de Siria ha mejorado su capacidad de combate y ha logrado que un país como Rusia haya firmado varios acuerdos con este movimiento político-militar (8), a quien desde luego no considera “organización terrorista” y ha amenazado con utilizar su veto en el Consejo de Seguridad de la ONU en las dos ocasiones en las que Arabia Saudita, a través de Jordania, ha presentado la propuesta.
Hizbulá es ahora mismo el gran escollo de toda esta estrategia de EEUU, Arabia Saudita e Israel contra el “eje de la resistencia”. Puede triunfar en lo que respecta a Palestina, pero fracasará con el resto sin ningún tipo de duda.
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Notas:
(1) Alberto Cruz, “Siria: oposición frustrada, injerencia externa y repercusiones en la región”, http://lahaine.org/dC3Y
(2) Abdel Bari Atwan, “Preparación para la guerra contra Hizbulá”, http://www.raialyoum.com/?p=677223
(3) Utilizo la denominación de “contra” siria en similitud a la situación que se dio en Nicaragua tras el triunfo del Frente Sandinista. El término “contra” fue utilizado para referirse a los diferentes grupos que se oponían al gobierno del FSLN y que recibían apoyo desde el exterior del país, sobre todo de los EEUU, y a quienes se financió con sueldos y a quien se suministró material militar con el objetivo expreso de derrocar al gobierno sandinista.
(4) https://www.alaraby.co.uk/english/news/2017/2/21/saudi-arabia-ready-to-send-ground-troops-to-syria
(5) Alberto Cruz, “Repercusiones de la liberación de Alepo a nivel interno, de Oriente Próximo y más allá”, http://lahaine.org/fD6a
(6) https://www.middleeastmonitor.com/20170606-israels-yaalon-we-sunni-arabs-except-qatar-in-the-same-boat/
(7) http://www.jpost.com/Middle-East/Five-reasons-why-Israel-should-care-about-the-Qatar-crisis-494891 (8) http://elterritoriodellince.blogspot.com.es/2016/11/el-segundo-encuentro-el-primer-acuerdo.html
CEPRID
Texto completo en: http://www.lahaine.org/la-crisis-de-qatar-o


 Y ver 







 Y ver ..

  http://www.naiz.eus/en/hemeroteca/gara/editions/2017-06-16/hemeroteca_articles/golpe-de-gracia-a-gaza-para-hundir-definitivamente-a-hamas


   y ver ..
 http://www.lahaine.org/mm_ss_mundo.php/siria-icual-es-el-significado

 Nota ..
Rusia cancela la cooperación con EE.UU. dirigida a prevenir incidentes aéreos en Siria y hoy lunes Irán lanzó seis misiles desde la base aérea iraní de Kermanshah, que cubrieron una distancia de unos 650 kilómetros hasta impactar sobre bases terroristas en la ciudad siria de Deir ez Zor. Según reportes, el ataque de misiles de Irán se ha cobrado la vida de un elevado número de combatientes y destruido gran cantidad de armamento y equipos yihadistas. Los misiles israelíes llegan a Irán pero los iraníes lo mismo y cada uno tiene la cobertura americana o rusa .