miércoles, 26 de noviembre de 2025

Acuerdo ¿de paz? .

Acuerdo ¿de paz?


 Rusia sigue mirando en la distancia cómo los acontecimientos se desarrollan según el esquema seguido hace unos meses: se presenta un borrador de acuerdo por parte de un sector de la administración estadounidense, los países europeos reaccionan rápidamente volviendo a introducir aspectos que hacen imposible un acuerdo, Ucrania sigue los pasos necesarios para compaginar no aceptar puntos que considera inviables mientras confía en que la intervención de sus aliados hará innecesario dar un no rotundo a Estados Unidos, una facción diferente de la Casa Blanca inicia negociaciones y el resultado parece creado en un laboratorio para asegurar que no pueda haber acuerdo con Rusia.

El proceso actúa es el primero en el que existe un documento completo sobre el que negociar y, a la vista de los cambios que se han introducido en Ginebra, reescribir completamente. Esa es la diferencia fundamental entre el proceso actual y los anteriores que irremediablemente llevaron al silencio diplomático, paso del tiempo, acumulación de destrucción y muerte a ambos lados del frente y pérdida de territorios por parte de Ucrania. Ayer se publicaba una imagen de soldados rusos transitando tranquilamente por el centro de Krasnoarmeisk (Pokrovsk), mientras Ucrania continúa alegando haber “limpiado” el centro de la ciudad de soldados rusos, prueba suficiente para exdiplomáticos y ahora lobistas como Michael McFaul que escribía el lunes que “la afirmación del equipo de Trump y sus partidarios sobre un colapso inminente de Ucrania en el campo de batalla no está respaldada por los datos”. Esos datos eran la falsa afirmación ucraniana sobre Pokrovsk. En realidad, no son ni los partidarios de Trump ni Rusia quienes hablan de colapso. Sin embargo, estos últimos días, sí lo han hecho personas tan poco sospechosas de rusofilia como Serhiy Sternenko, exlíder del Praviy Sektor en Odessa y ahora activista militar y militarista, o Maksym Zhoryn, comandante adjunto de la Tercera Brigada de Asalto de Andriy Biletsky, que como el resto del liderazgo de Azov, no se ha mostrado contrario a las negociaciones y advierte de la pésima situación en el frente. La voluntad de continuar luchando contra Rusia hasta el último ucraniano y a costa de todos y cada uno de los pueblos de Donbass aumenta proporcionalmente a la distancia desde la que se observa la guerra.

A lo largo del día de ayer, en el que se produjeron conversaciones de Estados Unidos tanto con Ucrania como con Rusia en Abu Dhabi (Emiratos Árabes Unidos), el interés occidental se centró en destacar el bombardeo ruso de ciudades como Kiev. El objetivo, una vez más, fue la infraestructura energética y los ataques causaron dos muertos. El bombardeo fue utilizado como argumento para defender que Rusia no desea la paz y que el Kremlin no ha cambiado de objetivos. Rusia denunció la muerte de tres personas en la ciudad de Rostov a causa de ataques similares ucranianos. Al margen de la propaganda, los dos bandos comprenden que la guerra continuará hasta que exista un acuerdo de paz o de alto el fuego con un marco político que lo haga sostenible. Eso es lo que, a día de hoy, parece más cuestionable. Estados Unidos ha demostrado ser capaz de reunirse con las partes en conflicto, generalmente ignorando los intereses de la Unión Europea, y llegar a desarrollar borradores que serían aceptables para el actor con el que negocia en cada momento, borrador que es inmediatamente modificado por el otro país en guerra, haciéndolo inaceptable para el primero.

Todo indica que actualmente nos encontramos en esa segunda fase. Ayer, Estados Unidos anunciaba que, pendiente de algunos detalles, Ucrania ha aceptado un plan de paz de Estados Unidos. El problema es que los cambios introducidos y los aspectos que quedan para una negociación futura de Donald Trunp y Vladimir Putin lo hacen absolutamente inaceptable para Rusia. Estados Unidos en ningún momento ha sabido, hasta ahora, crear un documento con el que los dos países puedan negociar.

El plan de 28 puntos publicado la semana pasada era más duro para Ucrania, pero contenía aspectos desfavorables también para Rusia, que se vería sometida a la tutela de Estados Unidos en los territorios obtenidos, estaría a merced de Estados Unidos en lo que respecta al levantamiento de sanciones y tendría que aceptar la militarización masiva del país que pretendía desmilitarizar. El plan inicial preveía un límite de 600.000 efectivos del ejército ucraniano –el ejército más grande de Europa después del ruso y más del doble de su composición en 2022- prohibición de estacionamiento de tropas extranjeras y unas condiciones en las que, si Ucrania disparaba misiles contra Moscú o San Petersburgo, perdería las garantías de seguridad de Estados Unidos. Según publicaban ayer los medios, el tope actual sería de 800.000. El plan de la UE, que previsiblemente sea el llevado por Ucrania a las negociaciones, eliminaba las prohibiciones de tropas extranjeras y la mención a los misiles contra las capitales rusas.

Con unas condiciones mucho más favorables en las cuestiones que no son las más conflictivas de una posible tratado de paz, Ucrania aceptó ayer el documento corregido en sus conversaciones con Estados Unidos. “«Nuestras delegaciones llegaron a un entendimiento común sobre los términos fundamentales del acuerdo discutido en Ginebra», afirmó Rustem Umerov, secretario del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa del país. «Ahora contamos con el apoyo de nuestros socios europeos en los pasos que demos a continuación», añadió, refiriéndose a las cuestiones pendientes sobre el uso de los activos rusos congelados y las aspiraciones de Ucrania de entrar en la OTAN”, escribía ayer Financial Times. Entre esos detalles que quedan por pulir están los aspectos más importantes de esta guerra. De ahí que haya que tomar con cautela las optimistas declaraciones de ayer que llegaban de la Casa Blanca y la confirmación de que Zelensky ha aceptado el plan de paz pactado con Estados Unidos “pendiente de algunos detalles”. En esos detalles determinan si el acuerdo será viable para la otra parte, que actualmente tiene superioridad en el frente y no está dispuesta a aceptar un plan que, como tratan de imponer los países europeos, busque una definición de paz como ausencia de guerra y no ausencia de conflicto.

En esa distinción está el hecho de si forman parte del tratado que Zelensky está dispuesto a aceptar una resolución al menos temporal a la cuestión territorial, pero, sobre todo, al aspecto de seguridad. Todas las declaraciones en este sentido apuntan a que se ha eliminado específicamente esa cuestión en busca de un acuerdo con Ucrania, la posición más cómoda para Kiev, que puede permitirse aceptar el acuerdo consciente de que no puede ser aceptado por Rusia. De ahí que el aparente triunfalismo de ayer conviva con los primeros signos de culpabilizar a Rusia de no desear un acuerdo o de ambiciones incompatibles con una negociación de paz. Quienes destacan que la postura rusa no ha cambiado prefieren ignorar que Rusia sí ha cambiado sus exigencias –el hecho de que estuviera dispuesta a poner 100.000 millones de sus activos para la reconstrucción de Ucrania es un dato a tener en cuenta, como lo es también que los objetivos territoriales hayan dejado de ser maximalistas y se limiten a lo que, de forma realista, Rusia podría lograr con el tiempo- y que otros actores participantes tampoco han modificado realmente sus demandas.

“Cumbre Parlamentaria de la Plataforma Internacional de Crimea. Me dirigí a los participantes y les insté: no permanezcan en silencio, no sean observadores pasivos de la historia: sean participantes. Es importante apoyar a Ucrania ahora, y les agradezco ese apoyo. Es importante apoyar el proceso de negociación, y agradezco cada consejo e información que recibimos de los líderes europeos. Y es crucial apoyar los principios que sustentan a Europa: que las fronteras no se pueden alterar por la fuerza; que los criminales de guerra no deben eludir la justicia; y que el agresor debe pagar plenamente por la guerra que inició. Por eso, las decisiones sobre los activos rusos son esenciales. Por favor, apoyen estas decisiones y, sobre todo, mantengan la presión sobre Rusia. Rusia sigue asesinando gente. Todos los días. Los territorios ocupados siguen ocupados”, escribió Zelensky, dejando claro que los objetivos de Ucrania no han cambiado –recuperar territorios, castigar a Rusia, obtener los activos rusos- y que para ello espera continuar recibiendo la asistencia de sus socios. Un proxy exigente, Ucrania espera poder perpetuar esa posición de frontera de facto entre lo que lleva tres años presentando como una lucha entre Europa y el más allá, democracia contra autoritarismo, civilización contra barbarie. Por si quedaba alguna duda de cuál es la definición real de victoria de Ucrania –al margen de que, como todos los bandos en conflicto, presentará cualquier resultado como una gran victoria-, el presidente del Parlamento de Ucrania afirmó el lunes que la guerra terminará cuando Crimea vuelva a estar bajo control de Kiev. Es irrelevante para Ucrania que ese regreso tendría que producirse contra la opinión de la mayoría de la población. La intención de mantener la cuestión de Crimea como reclamación futura apunta a la idea de paz únicamente como ausencia de guerra, idea a la que también se aferran los países e instituciones europeas.

“Esta hecho: el Parlamento Europeo acaba de aprobar el primer Programa Europeo de la Industria de Defensa #EDIP. Esto hará lo siguiente: fortalecer la industria de defensa de la UE, impulsar las compras conjuntas, aumentar la producción e intensificar el apoyo a Ucrania”, escribió, orgullosa Roberta Metsola. Los países e instituciones europeas siguen firmes en su intención de no aceptar una resolución del conflicto que implique una desescalada y han planteado el rearme y el apoyo militar, financiero y económico a Ucrania a muy largo plazo. El paralelismo es cada vez más claro y todo indica que intención de la Unión Europea es que Ucrania cumpla para Bruselas el papel que actualmente y a lo largo de la Guerra Fría ha cumplido Israel para Washington, un proxy armado y con capacidad de actuación en una región que se considera clave y en la que se considera que existe un enemigo existencial al que hay que contener o derrotar. Ayer, Emmanuel Macron volvía a mencionar la posibilidad de enviar tropas a Kiev u Odessa.

En medio de la vorágine de información sobre la aparente paz inmediata, The New York Times afirma que Marco Rubio ha eliminado del borrador el punto en el que se producía el compromiso de que Ucrania no se uniera a la OTAN, posiblemente el aspecto más importante del plan de 28 puntos y que hacía posible que Rusia aceptara concesiones como el uso de sus activos retenidos para la reconstrucción de Ucrania o incluso que potencialmente aceptara congelar el frente también en Donetsk. Sin embargo, las palabras de los líderes europeos, que han insistido en que las cuestiones sobre la adhesión a la UE, a la que nadie, tampoco Rusia, se opone, y a la OTAN se traten en un futuro posterior a la paz indican unas intenciones claras de conseguir un acuerdo favorable para Ucrania, garantizar que Kiev no pierda más territorio y resolver la cuestión a su favor de la misma forma que se evitó firmar un compromiso con Mijail Gorbachov para impedir la expansión de la OTAN al final de la  Guerra Fría.

https://slavyangrad.es/2025/11/26/acuerdo-de-paz/#more-33494


martes, 25 de noviembre de 2025

La hambruna española de postguerra .

                          


  La editorial Crítica publica La hambruna española, del historiador Miguel Ángel del Arco

Más de 200.000 personas murieron en el estado español por la hambruna entre 1939 y 1942

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El país de las 6.000 fosas. Es el título del mapa histórico de las fosas de la guerra española y el franquismo que desarrolla RTVE; presentada el 12 de noviembre, la iniciativa calcula que, hasta 1950, fueron asesinadas más de 140.000 personas por el bando golpista y la dictadura militar; señala como hito octubre de 2000, cuando tuvo lugar una de las primeras exhumaciones científicas, en el municipio de Priaranza del Bierzo (León): 13 republicanos civiles asesinados por falangistas en 1936.

La hambruna española es otro de los aspectos importantes de la dictadura, cuya dimensión real se desconoce; y también el título de la obra del catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Granada, Miguel Ángel del Arco Blanco, editado por Crítica en septiembre.

En sus más de 450 páginas, La hambruna española rebate las justificaciones oficiales sobre los llamados “años del hambre”, atribuidos -oficialmente- a razones como el aislamiento internacional o la pertinaz sequía; pero el autor introduce otras explicaciones respecto a la gran escasez: la corrupción generalizada, un gobierno dictatorial o los lazos del Régimen con el fascismo y el nazismo.

En el capítulo Geografía del hambre: cuándo, dónde y cómo murieron, el historiador apunta que la gran hambruna española se desarrolló entre 1939 (al final de la guerra) y 1942; después, de 1943 a 1951, la situación económica fue “miserable”, pero sin que pudiera calificarse de “hambruna”.

En este periodo de ocho años, “persistió la corrupción que agudizó la escasez de posguerra, el castigo a los vencidos y, lo más determinante, la política autárquica que estuvo en la raíz de la carestía (…)”, subraya Miguel Ángel del Arco.

Un punto de interés se sitúa en 1946, conocido como El año del hambre; en un contexto de autarquía, la sequía del año anterior provocó una disminución de las cosechas, el incremento de los precios y que la penuria se extendiera por el medio rural y urbano del sur español.

El también autor de Cruces de memoria y olvido (2022) destaca cómo “la hambruna española golpeó especialmente al sur peninsular, donde se encontraban las regiones socialmente más polarizadas y agrícolas: el arco existente entre las provincias de Murcia, Castilla-La Mancha, Andalucía y Extremadura”. Eran además los territorios en que el franquismo detectó -en mayor medida- la falta de trigo y la necesidad de importarlo.

Una muestra del impacto de la hambruna en estas regiones se produjo en 1941; ese año, en Andalucía y Extremadura aumentó de modo notable la tasa de muertes en niños menores de un año.

Otro elemento diferencial fue el modo en que se repartió el hambre; el volumen de Crítica resalta que la dictadura suministró con mayor número de provisiones a las ciudades; en parte, por la preocupación del Régimen ante las tendencias más liberales y democráticas de los núcleos urbanos; era posible hacer esta distribución, ya que durante la autarquía los agricultores entregaban al Estado los productos básicos: cereales y leguminosas.

Miguel Ángel del Arco detalla el caso del racionamiento en la provincia de Jaén, con cifras oficiales que en pocas ocasiones se cumplían; en los municipios de menor dimensión, la proporción se situaba en 1.519 calorías diarias; en poblaciones mayores (Ubeda, Baeza o Linares), se llegaba a las 1.625 calorías, mientras que en la capital se alcanzaba una ratio superior: 2.600 calorías al día para los hombres.

Entre 1939 y 1942 fallecieron por la hambruna en el estado español más de 200.000 personas, a lo que habría que agregar las muertes por el hundimiento de la alimentación en 1946.

Una de las imágenes con las que el libro ilustra estas conclusiones es las de cuatro niños hambrientos en el barrio madrileño de Vallecas, en 1939; a los dos de menor edad se les prestó la ropa para la realización de la fotografía; o la foto de dos infantes famélicos, en 1943, en las Cuevas del Puerto (Almería); o una persona escuálida con un edema (hinchazón blanda de una parte del cuerpo) producido por el hambre en Madrid, también en 1943.

En conclusión, la hambruna se cebó con los hombres y mujeres de las clases populares, “aquellos grupos sociales que dependían fundamentalmente de disponer de un trabajo para tratar de superar el brutal encarecimiento de la vida en la posguerra”; dentro de este estrato, el hambre se encarnizó especialmente con el proletariado rural.

Asimismo “la hambruna de Franco tuvo unos costes demográficos brutales”, subraya Miguel Ángel del Arco; las huellas del hambre en la salud y los cuerpos perduraron durante años; la altura de los muchachos disminuyó, y no empezó a recuperarse hasta el comienzo de la década de 1950.

Otro punto relevante del texto son las críticas a la dictadura y sus medidas frente a la escasez y la carestía; tal vez podrían resumirse en la consigna popular Menos Franco y más pan blanco, famosa durante la posguerra; según el historiador, “el malestar, la crítica y las protestas deben enmarcarse siempre dentro del terror y el control social impuestos por el franquismo”.

En este contexto, una de las formas en que se denunciaba el lucro en medio de la penuria fue el rumor; en 1940, en Mallorca, se rumoreaba que el gobernador civil era el jefe de los estraperlistas en este territorio; en 1940-1941, se llegó a achacar la escasez a las exportaciones significativas de cereales y aceite a Alemania; en una coyuntura de racionamiento y colas, en 1941, el sindicato oficial en Málaga informó sobre alborotos en oficinas de racionamiento.

El libro menciona otras protestas por la manutención; como las que tuvieron lugar, en 1940, en las provincias de Sevilla, Málaga o Huelva: los trabajadores demandaron percibir alimentos para sobrevivir; un año después, el partido Falange Española advertía que en Zaragoza se dieron protestas, y que los empleados rechazaron trabajar si no era por legumbres, aceite o pan.

Otro mecanismo de supervivencia fue la solidaridad interfamiliar, se tratara de familias nucleares o extensas; entre las fórmulas empleadas, destaca la entrega de la comida más nutritiva a las personas mayores y las enfermas; “en la provincia de Huelva, en 1940, algunos padres solo comían tomates, mientras que dejaban el pan disponible en sus hogares para sus pequeños”, concluye Miguel Ángel del Arco.

 https://rebelion.org/mas-de-200-000-personas-murieron-en-el-estado-espanol-por-la-hambruna-entre-1939-y-1942/

domingo, 23 de noviembre de 2025

Ni una, ni grande, ni libre: la dictadura franquista,


“Franco no creó a la clase media, sino que intentó masacrarla”


 Enric  Bonet 

París , 20/11/2025



 El historiador  Nicolás Sesma (Vitoria, 1977) es el autor de uno de los libros de cabecera sobre la dictadura de Francisco Franco. Un año y medio antes de este 20 de noviembre en que se cumplen 50 años de la muerte del dictador, publicó Ni una, ni grande, ni libre: la dictadura franquista, una obra rigurosa que sirve como contrapeso a los relatos revisionistas que proliferan. Este profesor de la Universidad de Grenoble, que se formó con Robert Paxton en Columbia, analiza en esta entrevista la sombra del franquismo en la España actual, así como la represión feroz y la dimensión colectiva de ese régimen que explican que perviviera durante cuatro décadas hasta el fallecimiento en la cama del dictador.

Cincuenta años después de la muerte de Franco, ¿Cuál es la sombra del franquismo que perdura en la España actual?

Ningún país puede salir indemne de haber sufrido una dictadura durante tanto tiempo. Aquello que ha quedado más arraigado es la idea de una comunidad nacional en la que algunos piensan que pueden decidir quién está dentro y quién está fuera. Esto también se ve reflejado en una derecha que considera que le pertenece el Estado y a la que cualquier escenario distinto le parece una excentricidad o un paréntesis respecto a la normalidad. Además, el legado del franquismo se ve reflejado en la imposición de un determinado sentido común y de un relato sobre la ortodoxia nacional. Impera la voluntad de querer imponer una visión unívoca sobre la historia de España y todo aquello que no entra en ese tronco es considerado como una rareza o, en el peor de los casos, como una traición a la patria. 

¿En materia económica el legado de la dictadura se sigue notando?

El escritor Isaac Rosa sostuvo que todos los problemas de la democracia actual son más imputables a la democracia que a la dictadura. Estoy bastante de acuerdo con ello. Y a menudo la dictadura se utiliza más como una excusa para justificar nuestra incapacidad en el presente. Dicho esto, es evidente que algo queda y la sombra del franquismo se nota en la visión del país sobre el desarrollo económico. Esta idea de un desarrollo muy cortoplacista, sin tener en cuenta los valores de innovación ni la búsqueda de un valor añadido. El modelo turístico es el símbolo más claro de esta influencia. Es decir, esta visión de la economía que acepta que se pueda arrasar un litoral virgen para construir un hotel. Todo eso viene del desarrollismo sin democracia ni transparencia de los sesenta.

En las conclusiones de su libro asegura que “el aparato del Estado democrático quedó impregnado durante largos años de la verticalidad y los valores autoritarios del autodenominado Movimiento Nacional”.

A pesar de que suele decirse que el Movimiento Nacional –partido de Franco– no era importante, sobrevivió cerca de tres años tras la muerte del dictador y no fue suprimido hasta abril de 1977. Además, hubo, en 1970, un decreto que asimilaba a los funcionarios del Movimiento Nacional con los de la administración pública. Todo ese personal con formación falangista se incorporó al Estado durante la Transición. Aunque solían ponerlos en puestos de menor rango, como los archivos o las bibliotecas, eso afectaba a las relaciones que los ciudadanos tenían con esas instancias. Fue hacia los noventa cuando ya hubo una administración democrática, más parecida a la que existe ahora.

A diferencia de los partidos afines en Francia o Alemania, el Partido Popular no ha condenado abiertamente los delitos del franquismo…

Creo que esto está más vinculado a sagas familiares que a partidos políticos. En una parte de los españoles, hay una dificultad evidente de condenar los actos de sus antepasados y eso se ve reforzado por la tradición clientelar que persiste en el país. En el caso de Francia, la irrupción de una derecha antifascista (el gaullismo) se vio favorecida por la experiencia de una ocupación extranjera. Y en el caso de Alemania, hubo un sentimiento de culpabilidad obvio tras haber provocado dos guerras mundiales. 

Quizás lo más parecido a la derecha española sería el conservadurismo en Japón, que sigue sin reconocer los errores de la época imperial y donde resurge el culto a los líderes autoritarios de entonces. Respecto a España, creo que en los noventa hubo una toma de conciencia y hasta un cargo intermedio del PP renegaba del franquismo. Pero ahora, con el retorno de la extrema derecha, hay representantes de la derecha que coquetean con una reivindicación del franquismo.

Un aspecto significativo de la política española ha sido la celeridad con la que han irrumpido formaciones de extrema derecha. Ocurrió primero con Vox en 2019 y ahora sucede lo mismo con Aliança Catalana. ¿La sombra del franquismo favorece esta tendencia?

No creo que sea un factor clave. Durante mucho tiempo se habló de la excepción ibérica y se decía que en España y Portugal no había formaciones de extrema derecha porque sus sociedades habían aprendido las lecciones de las respectivas dictaduras. Ni eso era cierto entonces, ni ahora todo es culpa del franquismo. Tuve un profesor que decía que las corrientes ideológicas llegan a España con un poco de retraso, pero que cuando lo hacen, llegan de verdad. Quizá haya algo de eso en el peso creciente de la ultraderecha. Esto se suma también a un efecto pendular respecto a unas leyes progresistas muy avanzadas en materias de libertades civiles y a una preocupante brecha de género en el voto de las nuevas generaciones.

En Ni una, ni grande ni libre describe la dictadura de Franco como un fascismo asimétrico. ¿En qué se basa para hacer esta afirmación?

Lo hago a partir del esquema de Paxton, uno de los principales teóricos del fascismo. El historiador estadounidense plantea un modelo basado en el caso italiano y el alemán con el que describe los movimientos fascistas a partir de cinco etapas: creación, consolidación, conquista del poder, el ejercicio del poder y una radicalización final durante la Segunda Guerra Mundial que produce su colapso y la caída de esos regímenes. Ese esquema me parece válido en el caso de España, pero en otro orden.

La principal diferencia del franquismo se debe a que la radicalización se produjo en sus inicios durante la Guerra Civil. Y como el régimen no entró en la Segunda Guerra Mundial –Franco lo deseaba, pero Hitler no quiso–, eso evitó su colapso entonces. A pesar de ello, sí que hubo una radicalización de la dictadura durante su parte final con el estado de excepción en 1969, la pena de muerte a Salvador Puig i Antich y las últimas condenas a la pena capital en septiembre de 1975.

Un aspecto central en la dictadura fue la represión que hubo durante la Guerra Civil y en los años posteriores. ¿El miedo resultó un factor clave en la longevidad del régimen?

Los datos más fidedignos apuntan que hasta 130.000 personas fueron ejecutadas por el bando nacional durante la guerra y los años posteriores. Ni siquiera en los fascismos en Alemania e Italia hubo tal grado de represión en tiempos de paz. Eso dejó el miedo muy metido en el cuerpo en toda una generación. El régimen entendía la violencia de una manera completamente desproporcionada. A los estudiantes de la Universidad de Barcelona que cantaron el “Asturias, patria querida”, en solidaridad con las huelgas de mineros de 1962, los condenaron con penas de varios años de cárcel. Otro aviso para navegantes fue el asesinato del joven Enrique Ruano por la policía secreta. Y cuando al franquismo no le bastaba con su violencia institucional, reactivaba la irregular. Recurría a organizaciones de falangistas, veteranos de la División Azul u otros grupúsculos radicales para rapar a las mujeres de los mineros, asaltar librerías o apalizar a profesores universitarios en medio de una clase.

A pesar de ello, siempre hubo focos de resistencia…

La idea de una oposición antifranquista aletargada no se corresponde con la realidad. En cada década hubo focos de resistencia contra el régimen. Hubo los maquis, la huelga de los tranvías en Barcelona en 1951, las huelgas en Asturias y País Vasco… Por no hablar de la etapa final con Comisiones Obreras, las movilizaciones estudiantiles y las asociaciones de barrio que resultaron claves para poner en cuestión la continuidad de la dictadura.

Otro aspecto clave del régimen fue su dimensión colectiva. ¿Cómo contribuyó eso a que durara cerca de 40 años?

La dictadura fue muy hábil a la hora de generar cómplices por acción u omisión. Además del recuerdo de la Guerra Civil que favoreció que el régimen contara con el apoyo de determinados sectores conservadores (Iglesia, ejército…), también hubo un deseo en una parte amplia de la población de no responder por haberse beneficiado de ese sistema. Con la ley de Responsabilidades Políticas de 1939, se establecieron multas y expropiaciones contra los partidarios de la Segunda República, lo que comportó que mucha gente se beneficiara de ese sistema. Por ejemplo, un profesor de Santiago de Compostela obtenía una plaza en Madrid tras la purga de un docente republicano o un agricultor aumentaba sus propiedades al comprar por un precio irrisorio los terrenos expropiados a un vecino republicano. 

El régimen contaba con apoyos en todos los territorios y en todas las clases sociales…

Hubo una gran capilaridad y ese sistema fomentó una solidaridad a prueba de bombas con la dictadura. Como sucede con muchos regímenes autoritarios, el de Franco dividió a la comunidad nacional entre los que se beneficiaban del sistema y los que se veían perjudicados. Eso provocó un daño moral al país, que refleja la maldad intrínseca de un modelo dictatorial. La gente sabía que disfrutaba de unos réditos a costa del sufrimiento de sus vecinos. Creo que eso fomentó que se instalara cierto cinismo en la sociedad.

Cuando escribió el libro, ¿lo hizo como una respuesta a los historiadores revisionistas que intentan legitimar a Franco a través de estudios sesgados?

No, porque no me quería condicionar, pero surgía de manera natural sobre todo al estudiar el desarrollismo. Cuando uno lee a los revisionistas, parece que entonces los tecnócratas  irrumpieron como ovnis cuando en realidad estaban vinculados al régimen desde sus inicios. También parece que lograron que España fuera el único país que creció en los sesenta, cuando se trató de un contexto de crecimiento global en el mundo capitalista. El Plan de Estabilización de 1959 era básicamente una copia del libreto económico que recomendaban entonces el FMI y el Banco Mundial y que también aplicaron países como Argentina, Bolivia o Paraguay. Y ese plan funcionó muy bien en España, porque era un lugar idóneo para los inversores sin escrúpulos al no haber legislación laboral, ni derecho a la huelga ni a la sindicalización.

Esto pone en duda el tópico de que Franco propició la aparición de la clase media…

Desmonta el discurso de que irrumpió una clase media gracias a la prosperidad de la dictadura. La irrupción de esas categorías resultó un fenómeno global y muy sobrevenido para el régimen. Franco no creó a la clase media española, sino que lo primero que hizo fue masacrar a la clase media republicana, sobre todo en las zonas urbanas. En esos sectores se encontraba el núcleo duro de los votantes de Izquierda Republicana –el partido de Manuel Azaña– y Franco intentó masacrarlos porque daban una imagen respetable al bando republicano. Hubo muchísimos médicos e ingenieros entre los que se exiliaron y se perdieron unos cuantos premios Nobel. Duele pensar lo que podría haber sido España y al final terminó siendo.

Fuente: https://ctxt.es/es/20251101/Politica/51026/enric-bonet-nicolas-sesma-entrevista-franco-ni-una-ni-grande-ni-libre-dictadura.htm

sábado, 22 de noviembre de 2025

El teatro del Absurdo de 28 puntos

                                                                                       


Teatro del absurdo Euge  Ionesco Rhinocéres  1960 

El teatro del Absurdo de 28 puntos

Pepe Escobar, analista geopolítico 

 23 noviembre, 2025

El "plan de paz" de 28 puntos del director de circo para Ucrania podría verse como una foca mascota chapoteando en un estanque para entretener a la audiencia. Y a continuación, pasamos a otra atracción.

Sin embargo, si se lo toma en serio –y eso no requiere ni pizca de duda, sino un barril de sal– es como un gemelo del “plan” del director de circo para Gaza, esta vez con el objetivo de arrebatar una lamentable “victoria” de las fauces de la propia derrota estratégica de facto del Imperio del Caos.

Veamos las reacciones. Aquí encontrarán el análisis de Larry Johnson —que comparto— , pero sobre todo el video de la impresionante entrevista de dos horas que  tuvimos a mediados de semana en Moscú con la estelar Maria Zakharova, la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores más elocuente del mundo.

Lo que la señora Zakharova nos dijo básicamente es que a mediados de semana no hubo reacción rusa porque Moscú no había recibido nada concreto: “Cuando tengamos alguna información oficial, cuando la recibamos por el canal adecuado, naturalmente, siempre estaremos abiertos a trabajar”.

Lo mismo ocurrió con el Kremlin. El portavoz presidencial, Dmitri Peskov: «No, no hemos recibido nada oficialmente. Vemos algunas innovaciones. Pero oficialmente, no hemos recibido nada. Y no ha habido ninguna discusión sustancial sobre estos temas».

La primera respuesta real y concisa que vino del presidente Putin fue sorprendentemente gráfica: con camuflaje, visitando un centro de comando y enfatizando que la estructura en Kiev ya no puede ser descrita como un "liderazgo político" porque es simplemente "una organización criminal".

Después de unos días frenéticos enterrados en un tsunami de propaganda elaborada por los principales medios de comunicación de la OTAN, esencialmente en contra del proyecto de 28 puntos, alguien en Washington (y no necesariamente el intermediario ruso Kirill Dmitriev) puede haberlo entregado, oficialmente, al Kremlin.

Así que el viernes pasado tuvimos, finalmente, la respuesta del propio Presidente Putin , durante una sesión de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de Rusia.

Es necesario destacar los puntos clave de Putin:

Alaska: 

“El punto principal de la cumbre de Alaska, su principal propósito, fue que durante las conversaciones en Anchorage confirmamos que, a pesar de algunas cuestiones difíciles y complejas, estábamos de acuerdo con estas propuestas y estábamos dispuestos a demostrar la flexibilidad solicitada”.

Reacción del Sur Global: 

«Proporcionamos información detallada a todos nuestros amigos y socios del Sur Global sobre estos asuntos, incluyendo a China, India, la RPDC, Sudáfrica, Brasil, muchos otros países y, por supuesto, los estados de la OTSC. Todos nuestros amigos y socios, y quiero enfatizarlo, sin excepción, apoyaron estos posibles acuerdos».

Falta de respuesta de EE. UU.:

 “Sin embargo, tras las negociaciones en Alaska, hemos observado cierta pausa por parte de EE. UU., y sabemos que esto se debe a la negativa de facto de Ucrania a aceptar el plan de paz propuesto por el presidente Trump. Creo que es precisamente por eso que ha surgido una nueva versión: esencialmente un plan actualizado de 28 puntos”

Cabe destacar que “actualizado” es la palabra clave aquí, como una extensión de Alaska.

Lo que realmente significa el texto de 28 puntos: 

Tenemos el texto. Lo recibimos a través de nuestros canales de comunicación existentes con la Administración estadounidense. Creo que también podría sentar las bases de un acuerdo de paz definitivo, pero este texto no se está discutiendo con nosotros en profundidad. Y puedo explicar por qué».

La razón, creo, sigue siendo la misma: la Administración estadounidense todavía no puede conseguir el consentimiento de Ucrania, que lo rechaza.

Evidentemente, Ucrania y sus aliados europeos se hacen ilusiones y aún sueñan con infligir una derrota estratégica a Rusia en el campo de batalla. Creo que esta postura no se debe tanto a una falta de competencia —dejaré este tema de lado por ahora—, sino más bien a la ausencia de información objetiva sobre la situación real sobre el terreno”.

Ampliando la cuestión de la UE y Ucrania: 

En definitiva, ni Ucrania ni Europa comprenden las consecuencias de este camino. Un ejemplo muy reciente: Kupyansk. Hace poco, el 4 de noviembre —hace apenas dos semanas—, las autoridades de Kiev declararon públicamente que no había más de 60 militares rusos en la ciudad y que, en los próximos días, según afirmaban, las fuerzas ucranianas la desbloquearían por completo.

Pero quisiera informarles que ya en ese momento, el 4 de noviembre, la ciudad de Kupyansk estaba prácticamente asegurada por las Fuerzas Armadas rusas. Nuestros hombres, como se suele decir, simplemente estaban terminando el trabajo: despejando las calles y barrios restantes. El destino de la ciudad ya estaba totalmente decidido.

¿Qué nos dice esto? O bien los líderes de Kiev no tienen información objetiva sobre la situación en el frente, o bien, teniéndola, simplemente no pueden evaluarla objetivamente”.

El SMO proseguirá: 

«Si Kiev no quiere debatir las propuestas del presidente Trump y las rechaza, entonces ellos —y sus instigadores de guerra europeos— deben comprender que la situación en Kupyansk inevitablemente se repetirá en otros sectores clave del frente. Quizás no tan rápido como quisiéramos, pero el resultado se repetirá inevitablemente».

La conclusión inevitable: 

«En general, esto nos parece aceptable, ya que permite alcanzar los objetivos de la operación militar especial por medios militares. Pero, como he dicho muchas veces, también estamos dispuestos a negociar la paz y a resolver los problemas por medios pacíficos.  No obstante, esto requiere un debate a fondo sobre todos los detalles del plan propuesto. Estamos dispuestos a ello».

Desconstruyendo una mezcolanza incoherente

Así que finalmente volvemos a lo esencial: lo que cualquiera con un coeficiente intelectual superior al de la temperatura ambiente tras la guerra de poder imperial contra Rusia en Ucrania ya sabe: Rusia está lista para la paz, pero, en palabras del propio Putin, «también está satisfecha con la dinámica actual de la SMO». Porque esto conduce, lenta pero seguramente, «al logro de sus objetivos» en el campo de batalla.

Cualquiera que haya sido la verdadera historia detrás del ataque de 28 puntos (asumiendo que Dmtriev y Witkoff se habían encerrado en Miami durante tres días, y luego intervinieron el humilde neoconservador Marco Rubio y el cero experto en nada que no sea sionista Jared Kushner (!), el desordenado e incluso infantil "plan" que se hace pasar por Hegemón en control y se burla de los BRICS/SCO es completamente inviable.

¿Y si estuviera diseñado para ser exactamente eso?

El nuevo giro frenético es que el sudado de Kiev ha recibido un ultimátum de Trump 2.0: bajo un nuevo "plazo agresivo", tiene que subirse al carro. O si no,...

Los partidarios de Kiev –el proverbial conjunto de chihuahuas que incluye a la UE, la Comisión Europea (CE) y los “líderes” de esas capitales seleccionadas– han rechazado la propuesta de 28 puntos, y Kiev también lo hizo desde el principio.

El avión de 28 puntos logra la hazaña de armar una mezcolanza incoherente, inviable no solo para Rusia, sino también para la alianza UE/OTAN. Algunos ejemplos:

Punto 4: «Se iniciará un diálogo entre Rusia y la OTAN, con mediación de EE. UU., para resolver problemas de seguridad y promover la cooperación». La OTAN es una creación del Imperio del Caos. Nunca «cooperará» con Rusia, una «amenaza existencial».

Punto 9: «Se desplegarán aviones de combate europeos en Polonia». Esto significa que la OTAN sigue lista para atacar territorio ruso.

Punto 10. “La garantía de seguridad de EE. UU. [a Ucrania] viene con condiciones: – EE. UU. recibe una compensación”. Eso es pura “oferta irrechazable”, territorio mafioso.

Punto 13: “Rusia se reintegrará a la economía global:

  • Levantamiento gradual de las sanciones
  • Cooperación económica a largo plazo entre Estados Unidos y Rusia
  • Empresas conjuntas en IA, energía, infraestructura, tierras raras y extracción del Ártico
  • Rusia se reincorpora al G
  • De eso se trata, según el propio director de circo: de apropiarse de los recursos naturales rusos. Además, Rusia no necesita al G8: Moscú se centra en los BRICS/OCS.

Punto 14: “Los activos rusos congelados se asignarán de la siguiente manera:

  • 100 mil millones de dólares utilizados para reconstruir Ucrania (gestionada por EE.UU.)
  • EE.UU. recibe el 50% de los beneficios de las inversiones en reconstrucción
  • Europa aporta otros 100.000 millones de dólares
  • Los activos congelados restantes se destinarán a un vehículo de inversión conjunto entre Estados Unidos y Rusia para profundizar los lazos económicos”.

Este es el colmo del teatro del absurdo: no sólo los estadounidenses quieren utilizar los fondos rusos para reconstruir Ucrania (cuya destrucción contribuyeron a destruir), sino que su “10 por ciento para el Gran Tipo” resulta ser un considerable 50 por ciento.

Punto 17: «Estados Unidos y Rusia prorrogarán los tratados de control de armas nucleares, incluido el Nuevo START». Un punto de partida imposible: Moscú ha insistido constantemente en que no se negociarán tratados de control de armas en relación con el SMO.

Punto 21: “Disposiciones territoriales:

  • Crimea, Donetsk y Lugansk son reconocidos de facto como territorios rusos, incluso por Estados Unidos.
  • Partes de Kherson y Zaporozhye se convierten en zonas de “línea de contacto” congeladas (también reconocimiento de facto)
  • Rusia renuncia a otras áreas acordadas
  • Ucrania se retira de las partes restantes de Donetsk; la zona se convierte en un amortiguador neutral reconocido por Rusia
  • Las fuerzas rusas no pueden entrar en la zona de amortiguación”.

Totalmente imposible, y no solo para la coalición UE/OTAN-Kiev. Jersón y Zaporizhia, constitucionalmente, ahora son completamente rusas y serán liberadas en el campo de batalla.

Punto 26: “Amnistía total para todas las partes por todas las acciones tomadas durante la guerra: sin procesamientos ni acusaciones de crímenes de guerra”. Improcedente: Kiev obligó al borrador del documento a usar “amnistía” en lugar de “auditoría”. Moscú no se conformará con nada menos que el procesamiento total de los miembros de la “organización criminal”. Sí, habrá un tribunal de crímenes de guerra.

Punto 27: “ El acuerdo será legalmente vinculante y será aplicado por un Consejo de Paz presidido por Donald J. Trump”. Eso es una repetición de lo ocurrido en Gaza. Como si Putin y el Consejo de Seguridad ruso aceptaran un “Consejo de Paz” presidido por un maestro de ceremonias cuya fecha de vencimiento se acerca rápidamente, por no hablar de estar subordinado a los perdedores en una despiadada guerra indirecta.  

Acerca de una conclusión realmente intrigante

Una conclusión plausible de los 28 puntos es que la oligarquía que dirige el Imperio del Caos continúa llevando a cabo una red de protección, y la única forma de salvar la derrota estratégica de facto en el país 404 es ganar dinero fácil.

Otra conclusión más intrigante y plausible es que el jugador de 28 puntos nunca estuvo previsto para ser aceptado por la dupla UE-Kiev. Todo se reduce a la estrategia de salida del director de pista del circo tras la debacle en Novorossiya.

Trump ya está preparando el terreno, como si lo hubiera intentado todo, pero Zelenski no lo aceptara. Así que ahora es solo su problema, y el de su pandilla, junto con los chihuahuas de la UE. Lo siguiente: un cambio inmediato de narrativa. ¿Qué más? El Imperio del Caos no puede gestionar la realidad, solo las narrativas.

Trump 2.0 podría empezar a trabajar para mejorar las relaciones entre EE. UU. y Rusia, mientras que la culpa del colapso del "proceso de paz" recae sobre la alianza UE-Kiev. La imagen de la operación de relaciones públicas de 28 puntos lo es todo: está diseñada como si pidiera a Moscú que llegara a un acuerdo, incluso cuando Rusia está ganando en el campo de batalla, mientras se asegura de que la "organización criminal" en Kiev no pueda aceptar las principales disposiciones.

Final provisional: los chihuahuas de la guerra seguirán ladrando mientras el SMO seguirá rodando.

https://observatoriocrisis.com/2025/11/23/el-teatro-del-absurdo-de-28-puntos/


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viernes, 21 de noviembre de 2025

El relato sionista se hunde

El sionismo entra en pánico ante la posibilidad de perder el control del relato


 Caitlin A. Johnstone


 La ex redactora de discursos de Obama, Sarah Hurwitz, hizo algunas declaraciones muy reveladoras durante su intervención en la Asamblea General de las Federaciones Judías de América del Norte el domingo [16 noviembre 2025], expresando su frustración por la forma en que los judíos más jóvenes están descartando los argumentos a favor de Israel debido a la carnicería que han presenciado en Gaza.

Ver video

Ahora nos enfrentamos a una nueva brecha generacional, y creo que esto se hace especialmente evidente en el hecho de que las redes sociales se han convertido en nuestra principal fuente de información”, dijo Hurwitz .

“Antes, las noticias publicadas en Estados Unidos provenían de los medios estadounidenses, y eran bastante convencionales; generalmente no expresaban posturas anti-israelíes extremas. Había que ir a una librería bastante peculiar para encontrar medios internacionales y alternativos. Pero hoy tenemos las redes sociales, que son el medio global; sus algoritmos están moldeados por miles de millones de personas en todo el mundo que no simpatizan con los judíos. Así que, mientras que en la década de 1990 un joven probablemente no iría a buscar en Al Jazeera o en alguien como Nick Fuentes, hoy esos medios los encuentran a ellos; los encuentran en sus teléfonos”.

También influye el creciente uso de medios de comunicación post-alfabetización : cada vez menos texto y más vídeos”, continuó Hurwitz.

“TikTok bombardea constantemente a nuestros jóvenes con vídeos de la carnicería en Gaza. Por eso no podemos tener una conversación sensata con los jóvenes judíos, porque todo lo que intentamos decirles lo perciben a través de ese muro de imágenes de violencia. Quiero darles datos, información, hechos y argumentos, pero lo único que ven en su mente es carnicería. Y yo sueno obscena”.

 

Hurwitz prosiguió diciendo que la educación sobre el Holocausto ha comenzado a tener un efecto contraproducente, porque ha estado dando a los jóvenes la impresión errónea de que el genocidio siempre es malo.

Y saben, lamentablemente, creo que la apuesta tan inteligente que hicimos al usar la educación sobre el Holocausto como educación contra el antisemitismo en este nuevo entorno mediático, está empezando a fallar un poco porque, si bien la educación sobre el Holocausto es absolutamente esencial, creo que puede estar confundiendo a algunos de nuestros jóvenes sobre el antisemitismo”, dijo Hurwitz.

Porque aprenden sobre nazis grandes y fuertes que lastimaban a judíos débiles y demacrados, y piensan: ‘Ah, el antisemitismo es como el racismo contra los negros, ¿no? Blancos poderosos contra negros indefensos’. Entonces, cuando en TikTok ven todo el día a israelíes poderosos lastimando a palestinos débiles y delgados, no es sorprendente que piensen: ‘Ah, ya sé, la lección del Holocausto es luchar contra Israel. Luchar contra los poderosos que lastiman a los débiles’”.

¡Uf! Hay mucho que analizar aquí.

Resulta fascinante ver a un ex redactor de discursos de la Casa Blanca planteando muchos de los mismos argumentos que los antisionistas han estado esgrimiendo durante años, pero dándoles un significado exactamente opuesto:

  • Los principales medios de comunicación tradicionales siempre han ocultado al público las opiniones anti-israelíes, – y eso era algo bueno.
  • Las redes sociales han dado ahora a los palestinos la capacidad de exponer la verdad sobre los abusos de Israel, – y eso es algo malo.
  • La gente ya no se deja engañar por la manipulación sionista ni por la tergiversación de la historia porque ha visto la carnicería en Gaza con sus propios ojos, – y eso es un problema.
  • Las personas que aprendieron en la educación sobre el Holocausto que el genocidio está mal han estado aplicando esas mismas lecciones al genocidio en Gaza, – y esto significa que están “confusas”.

Hurwitz no niega los abusos de Israel ni plantea sus atrocidades genocidas como el problema; simplemente afirma que el problema radica en que la gente obtenga información y claridad moral sobre esos abusos. Las atrocidades en sí no están mal; lo que está mal es que la gente las vea y las llame por su nombre.

Me encanta cómo se queja de que parece “obscena” por intentar presentar argumentos y relatos que justifiquen el holocausto de Gaza a quienes han visto el “muro de la carnicería” del genocidio. Claro, sí. Obviamente parecerás obscena si intentas explicarle a alguien por qué las crudas imágenes de masacres, niños mutilados y cuerpos demacrados muestran algo que, en realidad, es justificable y aceptable.

No puedes pararte frente a un montón apilado de cadáveres de niños y niñas, y justificar su asesinato y después quejarte cuando la gente ignora tus discursos y sigue mirando los cuerpecitos. Es como asesinar a una familia entera y luego decirle a la policía: «¡Pero no escuchan mis razones para matarlos!». Ellos hacen lo correcto mientras tú te comportas de forma obscena.

 

Enlace de vídeo

Circula por Twitter un vídeo viral de esta diatriba, y me dio curiosidad saber si Hurwitz había dicho algo después de que terminara el vídeo que pudiera haber suavizado lo que dijo, así que fui a ver el vídeo original en el canal de YouTube de las Federaciones Judías de Norteamérica, pero nada. No mejoró en absoluto.

Hurwitz prosiguió diciendo que la gente se equivoca al utilizar las lecciones de la educación sobre el Holocausto para oponerse a las atrocidades genocidas de Israel, porque el Holocausto fue la Alemania nazi culpando a los judíos de todos sus problemas, del mismo modo que hoy en día se piensa que Israel es la fuente de todos los problemas del mundo.

Luego lamentó la forma en que los judíos occidentales “reimaginaron el judaísmo como una religión de estilo protestante” para integrarse en la sociedad occidental en lugar de conservar una identidad fuerte y leal al Estado de Israel.

El problema es que no somos solo una religión”, dijo Hurwitz.

Somos una nación. Una civilización. Un pueblo. Pero, sobre todo, somos una familia. Así que, si eres un joven criado en Estados Unidos que piensa que el judaísmo es una religión de estilo protestante, entonces los siete millones de judíos en Israel son simplemente tus correligionarios. Entonces, si veo que mis correligionarios no practican mi religión de justicia social y ciertos valores proféticos, ¿qué tengo que ver yo con ellos?”.

“Pero eso es un error categórico”, dice Hurwitz.

“Los siete millones de personas en Israel no son mis correligionarios, son mis hermanos. Pero creo que si los consideras simplemente como tus correligionarios, es fácil caer en el antisionismo. No necesariamente tienes esa conexión con ellos”.

Hurwitz afirma aquí que los judíos de todo el mundo deben ser leales a Israel sin importar lo que haga Israel, no porque esa sea la postura moral o veraz, sino porque Israel es donde reside su lealtad.

No sé ustedes, pero desde mi punto de vista, si mis hermanos estuvieran asesinando civiles, me convertiría inmediatamente en su enemigo. No defendería a mi hermano si anduviera por ahí disparando a niños en la cabeza, como han estado haciendo los francotiradores de las Fuerzas de ocupación israelíes en Gaza; de hecho, sentiría una responsabilidad especial de detenerlo precisamente porque es mi hermano. El genocidio no se vuelve aceptable por arte de magia, solo porque los perpetradores sean tus «hermanos», a menos que seas un sociópata.

Es increíble la histeria que han mostrado los sionistas ante la pérdida de control de la narrativa por parte de Israel en los últimos dos años. Cada vez con más frecuencia, los vemos expresar abiertamente lo que muchos callan, en un intento desesperado por controlar la percepción pública y manipular la opinión pública mundial.

Muchas cosas que antes estaban ocultas están saliendo a la luz.

Fuente: https://www.unz.com/cjohnstone/zionists-are-freaking-out-about-losing-control-of-the-narrative/

Traducido del inglés por Marwan Pérez para Rebelión

https://rebelion.org/el-sionismo-esta-entrando-en-panico-ante-la-posibilidad-de-perder-el-control-del-relato/

domingo, 16 de noviembre de 2025

sábado, 15 de noviembre de 2025

A la guerra con Kaja Kallas.

A la  guerra  con Kaja  Kallas.

Rafael Poch .


 21 junio  2024 (1)

 La ruptura total de Bruselas con Moscú

Autor: Hannes Hofbauer

Puede que algunos de ustedes no hayan oído hablar de la señora Kallas. Esta estoniana de 47 años sucederá a Josep Borrell al frente de la política exterior de la UE. Mientras que el socialdemócrata catalán ya era conocido por sus arrebatos frívolos y rusófobos contra el Kremlin y su adhesión incondicional a las entregas de armas a Kiev, Bruselas señala su voluntad incondicional de romper todo contacto con Moscú con la entronización de Kaja Kallas como la voz más importante de la política exterior de la UE. La estoniana está en la lista de personas buscadas por Rusia.
Fue interesante ver cómo la protesta contra este tipo de borrado de la historia tuvo lugar en la propia Estonia, aunque sin que los medios de comunicación alemanes informaran de ello. Narva, con sus 50.000 habitantes, no quería permitir que les arrebataran la conmemoración de la liberación soviética. Los rusos constituyen la mayoría absoluta de la población (90%) de la ciudad fronteriza con Rusia, razón por la cual la administración local se negó a desmontar la lápida conmemorativa con el tanque T-34 sobre ella. En este mismo lugar, hace 80 años, el Ejército Rojo cruzó el río Narva y empezó a poner en fuga a la Wehrmacht. El alcalde de la ciudad no pudo impedir la retirada del monumento, y fue la propia primera ministra quien abogó por su demolición, argumentando: «No daremos a los rusos la oportunidad de utilizar el pasado para perturbar la paz en Estonia. Por eso estos monumentos (…) deben ser retirados urgentemente por el bien de la paz interna»[4] Kallas aprendió en la escuela primaria que no sólo los rusos lucharon contra las tropas alemanas, sino también los antifascistas bálticos, pero hoy ya no quiere saber nada de ello.

La Sra. Kallas tampoco es muy precisa sobre su historia personal. Le gusta presentar a su familia como perseguida en la Unión Soviética. En el Tagesschau (telediario alemán) del 28 de junio de 2024, se presentó en el papel de víctima: «Cuando Rusia ocupó Estonia, deportaron a los estonianos a Siberia e introdujeron a los rusos en el país. Mi propia familia también fue deportada a Siberia»[5] En lo que respecta a su padre, no se trata de persecución política, más bien al contrario. Siim Kallas, nacido en Tallin en 1948, hizo una carrera estelar en el Partido Comunista, del que él mismo fue miembro. Tras completar sus estudios, trabajó en el Ministerio de Finanzas de la República Soviética de Estonia, fue miembro del consejo de administración de las Cajas de Ahorros estonianas y coeditor del periódico del partido Rahva Hääl. Tras la caída del comunismo, pasó de Primer Ministro estoniano a Comisario de Transportes de la UE[6].

Por parte de madre, la carta de la víctima estalinista es más plausible. El abuelo de Kaja Kallas fue miembro de la Omakaitse, una fuerza de defensa nacional anticomunista y nacional-patriótica que persiguió a representantes del poder soviético, brevemente establecido, y a activistas de los koljoses incluso antes de la invasión del ejército de Hitler en 1941. Tras la invasión nazi, los comandantes locales fueron subordinados a la Wehrmacht y la organización fue disuelta, para ser reinstaurada poco después como fuerza auxiliar de la Heimatschutz. Muchos miembros de Omakaitse participaron en el exterminio de la población judía. El abuelo de Kallas no quedó impune y fue exiliado a Siberia con su familia (incluida la futura madre de la nueva Comisaria de la UE) durante diez años en 1949[7].

El padre era comunista y arribista, el abuelo (por parte de madre) era anticomunista y perseguido político. Y la nieta parece reunir todos los requisitos para llevar a su país y a toda la Unión Europea a una guerra contra Rusia. Un tribunal de Moscú ha emitido una orden de búsqueda contra ella por la profanación de monumentos soviéticos conmemorativos de la guerra. Ursula von der Leyen nombró en su Comisión «Alta Representante de la UE para la Política Exterior» a la única política de alto rango buscada en Rusia por un delito penal. No hace falta saber mucho más para adivinar hacia dónde se dirigen las cosas.


NOTAS

[«1] Die Zeit No. 37, Hamburgo 2022

[«2] Die Zeit No. 42, Hamburgo 2023

[«3] herder-institut.de/digitale-angebote/dokumente-und-materialien/themenmodule/modul/14/seite/43.html

[«4] es.euronews.com/2022/08/16/aclarando-los-monumentos-soviéticos-del-pasado-sobre-el-museo

[«5] tagesschau.de/ausland/europa/eu-kallas-aussenbauftragte-100.html

[«6] de.wikipedia.org/wiki/Siim_Kallas

[«7] rtde.podbean.com/e/kaja-kallas-und-ihr-vater-%E2%80%93-die-geschichte-einer-wendehalssippe/

(Publicado en: Mit Kaja Kallas in den Krieg – Brüssels totaler Bruch mit Moskau (nachdenkseiten.de)Hannes Hofbauer ha publicado sobre el tema: La Rusia enemiga. La historia de la demonización. Promedia Verlag, Viena 2016.)
Nota (1) . Ver  ..Diplo  .Noviembre  2025 .Pierre Rimber  https://mondiplo.com/la-doctora-strangelove-en-bruselas